Capitulo 58

Al pasar un par de días Bankotsu a decidido viajar junto con su esposa e hija, le pidió a Amelía acompañarlos pero esta se negó, pues desde hace unas cuantas semanas se a estado viendo con Shippo, ambos tienen casi la misma edad, Shippo es un año mayor que ella y han comenzado una relación.

El viaje fue largo pues la familia de Bankotsu se encontraba en Brasil una hermosa ciudad y con un clima muy caluroso, después de horas de viene al fin han llegado, Suikotsu los fue a recibir al aeropuerto, llevándose una clara sorpresa, Aome portaba el anillo que Bankotsu le acababa de regalar, pero mas fue su sorpresa el ver a esa niña, con los ojos zafiro de Bankotsu y su melena como la de Aome, sin duda era una niña hermosa.

-Bienvenidos- dijo Suikotsu tratando de contener el coraje que ahora sentía.

-Gracias por la bienvenida- dijo la azabache con una sonrisa.

-¿Como has estado Aome?- preguntó Suikotsu.

-Como veras, perfectamente y feliz- respondió la azabache.

Bankotsu sonrio ante lo dicho.

-Me alegra verte feliz- dijo Suikotsu.

-A mi me da gusto verte nuevamente- dijo la azabache- Por cierto dejame presentarte a tu sobrina, Nanami.

-Es muy hermosa- dijo Suikotsu- Bien basta de charla mis padres nos esperan.

Caminaron unos minutos mientras llevaban el equipaje, subieron a la lujosa limosina que los esperaba en el estacionamiento y esta los llevo hasta el hogar de Bankotsu, bajaron y al entrar a la casa fueron recibidos por una mujer castaña de ojos como los de Bankotsu, y una hombre pelinegro con algunas canas con los ojos color café dorado.

-Bienvenidos- dijo la castaña- Bankotsu, hijo mio, tanto tiempo sin verte.

-Madre- dijo Bankotsu mientras la abrazaba- ven quiero presentarte a mi prometida- caminan hasta donde esta la azabache-  Ella es Aome Higurashi y ella es Nanami Yoshiro Higurashi, mi hija.

La mujer castaña se asombro ante lo dicho, después sonrio de la emoción y se acerco a la pequeña y a su madre.

-Bienvenida Aome, un gusto conocerte- dijo la castaña con una cálida sonrisa.

Después de eso cargo a la bebe y la pequeña jugueteaba con el cabello castaño de esta.

-Pero que imprudente, mi nombre es Yurikko Hamada De Yoshiro- dijo la castaña.

-Bienvenida- dijo el hombre pelinegro con canas- Mi nombre es Takashi Hamada.

-El gusto es mio señor- dijo la azabache.

-Llámame Takashi ya eres de la familia querida- dijo el hombre.

-Gracias Takeshi- dijo la azabache.

-Padre, me alegra que vean bien a mi futura esposa- dijo Bankotsu- Pronto me casare con ella y por ello he venido a verlos, vine a entregarles la invitación y a hablar con ustedes, ¿me permitiría querida?

-Por supuesto amor- dijo la azabache.

-Margaret- dijo Bankotsu y se acerco una mujer de unos 35 años de cabello rojizo- ¿Puedes llevar a Aome al jardín con mi hija?

-Por supuesto joven Bankotsu- dijo la pelirroja amablemente- Por aquí señorita.

Suikotsu salió detrás observando a la azabache, Bankotsu entro al despacho con sus padres.

-¿De que quieres hablar con nosotros hijo mio?- dijo la castaña.

-Miren Aome perdió a sus padres hace mucho tiempo, y no tiene quien la lleve al altar como es tradición, quisiera pedirte a ti padre que lo hagas- dijo Bankotsu.

-Eso me encantaría hijo- dijo el hombre.

Siguieron conversando un rato, les conto todo lo ocurrido y el sufrimiento por el que pasaron, Yurikko lo escuchaba atenta y molesta ante la impertinencia de esa mujer que causo todo.

Mientras tanto en el jardín Suikotsu había sido descubierto y Aome lo invito a pasear con ella, se sentaron bajo un árbol y admiraron la belleza de ese jardín tan grande, parecía un parqué.

-Aome debo confesarte algo- dijo Suikotsu mientras que Aome lo observaba- Desde la primera vez que te vi me atrajiste mucho, mi hermano se dio cuenta pues fue cuando estabas ciega, yo ya lo había hecho sufrir mucho.

-¿Crees que no me di cuenta?- dijo la azabache- A pesar de estar ciega sentía las emociones y ahora entiendo porque Bankotsu no quería venir, pero quiero aclararte algo, yo lo amo, es el amor de mi vida y así sera siempre.

-Lo se, ya no tengo oportunidad y memos ahora que tienen una hermosa hija- dijo Suikotsu sonriendo mientras veía a la bebé- Se parece mucho a ti.

-Gracias, sabes se que eres bueno, pero deberías hablar con Bankotsu, el esta muy lastimado y molesto contigo- dijo la azabache.

-Con tal de recuperar su confianza lo hare- dijo Suikotsu.

-Gracias- dijo la azabache.

Bankotsu salio a buscar a su amada, pues sus padres los esperaban para la cena, camino un poco hasta ver a Aome con Suikotsu y la bebe.

-Aome- dijo Bankotsu.

-Si mi amor- dijo la azabache.

-Vamos adentro ya hace frio- dijo Bankotsu.

-Esta bien vamos- dijo la azabache.

Todos se adentraron a la casa y cenaron tranquilamente, después de charlar un poco Suikotsu llevo a la pareja de tórtolos a su habitación.

-Bien esta sera su habitación- dijo Suikotsu.

-Gracias- dijeron ambos.

Se adentraron y acostaron a la bebe en la cama y después ellos.

Los días pasaron sumamente rápido, ya había pasado una semana desde que llegaron a Brasil y disfrutaron del lugar.

Continuará...

Cherry34806

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top