Capitulo 43

Los días han pasado, convirtiéndose en semanas, y después en meses Aome ya estaba por finalizar su embarazo Shippo la a acompañado este tiempo y a pesar de que cada noche la escucha llorar sabe que el no puede hacer nada, no quiere mi a Bankotsu ni a Inuyasha cerca, pero al amanecer la azabache se encontraba feliz, trataba de saber que había pasado como para alejarse del hombre que realmente ama y con el cual había procreado a su futuro bebé.

Aome había ido a su cita medica, Shippo se quedo en casa para ayudarle a limpiar, así que subió a la habitación de la azabache vio el celular de la chica encendido, lo tomo y comenzó a leer una conversación de un número desconocido se sorprendió al saber que su ahora amiga era amenazada por personas de la mafia, se preocupo tanto penso que tal vez seria mejor contactarse con Bankotsu e Inuyasha.

Rápidamente salio de la casa de Aome, de lo que no se había percatado era que mientras caminaba era seguido por un par de hombres los cuales al notar que iba camino a casa de Inuyasha lo detuvieron.

-No deberías meterte en problemas ajenos- dijo uno de los hombres.

-Lo lamento pero no puedo dejar esto asi- dijo Shippo con un tono un tanto molesto- No puedo creer lo que le hacen a esta chica, ese par no pueden ganar sin utilizarlos a ustedes.

-Callare mocoso- dijo el otro hombre.

-Lo lamento pero los que se irán a dormir serán ustedes- dijo Shippo pero al momento de atacarlos sintió un piquete en el cuello y detrás de el se encontraba Kikyo y Lucia.

-Este niño es muy irritante, llevelo a la casa de Aome pero antes denle una leccion- dijo la pelinegra.

Los hombres lo cargaron y lo llevaron a un callejón para golpearlo, y después lo llevaron a la casa de la azabache dejándolo en la puerta, la azabache llego a su casa y lo vio tirado en la entrada se acerco rápidamente.

-¡Shippo!- dijo la azabache, llamo a la ambulancia, la cual rápidamente llego al lugar, se lo llevaron al hospital y lo tuvieron en observación,  tenía dos costillas rotas.

Pasaron unas largas horas hasta que por fin despertó, vio a la azabache recostada en el sofá que ahí se encontraba, trato de incorporarse pero le fue imposible a causa del dolor, la azabache al escucharlo despertó y lo vio.

-No te levantes- dijo la azabache con algo de tristeza- Tienes rotas dos costillas.

-Uhm- dijo el castaño- Aome.

-¿Si?- dijo la azabache.

-Porque no me lo dijiste- dijo el castaño.

-No se de que me hablas- dijo la azabache.

-No mientas, se que te están amenazando- dijo el castaño- Por eso te alejaste de Bankotsu e Inuyasha ¿no es cierto?- preguntó- ¿Fue Kikyo la que te obligo?

-Shippo tu no entiendes- dijo la azabache- No quiero que le pase algo a mi bebé.

-¿Y por eso prefieres sufrir y perder al amor de tu vida?- pregunto Shippo- No te dejes vencer Aome, tu amas a Bankotsu y el a ti.

-Si me hubiera amado como dijo no se habría acostado con Lucia- dijo la azabache.

-En eso tienes razón, pero el pensó que tu también lo engañaste- dijo el castaño.

-Si, pero también fue un error el que el no confiara en mi, no sabes como me dolió lo que me dijo cuando se fue- dijo la azabache entre sollozos.

-No llores Aome le hará daño al bebé- dijo el castaño.

-Lo siento, no puedo evitarlo, es mucho por lo que estoy pasando, Bankotsu es el amor de mi vida y me duele su traicion- dijo la azabache.

-Perdón por hacerte recordar- dijo el castaño.

-Estaré bien- dijo la azabache limpiando sus lágrimas.

Al pasar unas cuantas horas mas, dieron de alta al castaño, ambos caminaron hasta la casa de la azabache y ahí cenaron algo, ya era tarde y la azabache debía presentarse mañana a la oficina.

Continuara...

Cherry34806

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