Capitulo 39.

-¿Estáis ya?-pregunta Eva, abrochándose el cinturón.

-Si.-decimos al unísono.

Nos vamos al centro comercial, porque mañana es Navidad, y tenemos que comprar los regalos, ya sabéis.

Estoy sentada al lado de Jesus, y a mi izquierda está la ventanilla.
Veo todas las casas, aunque del frío que hace esta empañada.
Jesus pone un dedo en la ventanilla y traza una frase que me hace sonreír.

"Te quiero"

Me giro y lo miro, sonriente.
El me acaricia la mejilla, y me agarra la mano, entrelazando nuestros dedos.

-Me encantas.-me susurra, erizando mi piel.

Apoyo mi cabeza en su pecho, sonriente.

-Te quiero.-susurro esta vez yo.

-¿Que has dicho?-se ríe.

-Ah.-le saco la lengua, separándome un poco para que me vea.

Se acerca a mi y me da un suave beso en la mejilla.

-Ohh.-se oye a Eva, que nos mira por el espejo.

Enseguida enrojezco, es normal en mí.

.....

-Vale, a las siete vengo a por vosotros.-informa Eva, mirando su reloj.-Adiós.

Salimos del parking y subimos a la primera planta.

-Maria y yo, por un lado primero.-sonrío.-Y vosotros por otro, quedamos aquí dentro de una hora para hacer el cambio.

Y no hace falta decir nada mas, porque cada uno se dirige hasta alguna tienda.

-¡Amy!-grita Jesus, desde la otra punta, me giro y lo miro, sonriente.-¡Te quiero!

Suelto una pequeña carcajada mientras vuelvo a girarme para mirar a Maria.

-Me encantáis, lo juro.-se ríe ella entrando a la primera tienda que vemos.-Mm.. Hollister, me gusta.

Vamos hasta la sección de caballeros y buscamos algo que nos convenza.

-Tia.-la llamo.-Estas zapatillas tienen toda la cara de Dani.-me río

-Tienes razón.-se ríe la rubia.-Me las quedo.

-Vale, pero ahora me ayudas.-le señalo, amenazante.

Y poco después, encontramos con un conjuntos que os juro que esta echo para Jesus.

-Creo que se lo pondrá hasta para dormir.-se ríe mi amiga, tirando de mi hasta la caja.

Y pocos minutos después, ya hemos pagado, y salimos de la tienda.

-Ahhhh.-grita una niña, detrás de nosotras.-¡Sois Amy y Maria!

Nos giramos algo extrañadas.

-¿Hola?-sonrío, confusa.

La niña parece hiperventilar.

Le pongo las manos en los hombros, susurrándole "tranquila" una y otra vez.

-Será gemelier.-susurra Maria en mi odio.

-¿Ya estas mejor?-le sonrío.

-Si.-se muerde el labio.-¿Nos podemos hacer una foto?

-¿Con nosotras?-me río.-Claro.

Cojo su movil y nos ponemos las tres, sonreímos y ya tiene su selfie.

-Gracias.-nos da un abrazo a cada una, inesperado.

-Nada, cielo.

Nos despedimos de ella y seguidnos andando, en busca de otra tienda.

-Que raro.-comento a Maria, entrando en una tienda de pulseras.

-Acostúmbrate.-se ríe ella, observando el escaparate.

-Yo le cojo esa, sin pensármelo.-señalo una pulsera de plata, donde hay colgada una "A".

-Y yo esa.-señala una, donde pone su inicial grabada en plata, mas una frase en ingles, que significa: "Para siempre, porque te quiero."

*Narrador en tercera persona*

-La has cagado, bro.-dice Dani, buscando una prenda de ropa concreta entre las perchas.

-Lo sé,¿Vale?.-dice Jesus, haciendo el mismo gesto que su hermano.-Pero la quiero, y tu lo sabes mejor que nadie.

-Ella también lo sabe.-sonríe Dani, sacando un vestido blanco, con vuelo, y en la zona de la cintura una raya dorada.-Este es perfecto.

-Sí.-sonríe Jesus.-Le resaltaran los ojos.

Dani ayuda a su hermano mientras hablan de diversos temas.
Aunque todos acaban centrándose en Amanda y Maria.

-¿Y con Teresa que?-dice Dani, mientras saca un vestido y se lo enseña a su hermano.

-Me encanta.-admite el chico.-El vestido, digo.

Dani suspira aliviado, y luego sonrío.

-Además.-prosigue Jesus.-Tere ha cambiado mucho, me es indiferente.

Dani asiente, poniéndose de acuerdo, y le tiende el vestido ha Jesus.
Este es rojo pasión, con un poco de vuelo, que le hará una buena figura.

-Vamos a pagar, y luego vamos a lo del collar.-comenta Dani, señalando a la dependienta.

*Narra Amy*

Miro el reloj y me paseo rápidamente de un lado a otro.

-¡Llegan tarde!-sonrío.-Nunca cambiaran.

-¡Ya estamos!-vienen corriendo por el pasillo.-Impacientes.

Voy hasta Jesus y le agarro de la muñeca, y tiro de el hasta los ascensores.

Intenta mirar varias veces la bolsa, pero no le dejo, aunque los regalos estén envueltos en un precioso papel rojo.

-¿Que le vas a comprar a Dani?-me intereso.

-El juego de la play que tanto desea.-señala la tienda de videojuegos.-¿Y tu a Maria?

-El maletín de maquillaje que tan será me tiene de tanto escuchárselo.-me río.-Que si tiene cien colores distintos para las sombras de ojos, que si hay rímel de diferentes texturas, que si nose cuantos pintalabios...

Jesus suelta una carcajada mientras tira de mi hasta la tienda de videojuegos.

-E aquí, mi tienda favorita por encima de todas las demás.-hace un gesto extraño con las manos, y vuelve a tirar de mi hasta el videojuego que quiere Dani.

-¿110 euros?-abro mucho los ojos.-¿Pero que extraña enfermedad tenéis en la cabeza para gastaros eso en un estúpido juego?

Jesus lo paga y se ríe, saliendo de la tienda.

-Vosotras hacéis lo mismo pero con el maquillaje y la ropa.-me guiña un ojo.

Ruedo los ojos, mientras señalo la tienda de maquillaje con el dedo índice.

-Chicas.-se ríe Jesus.

Y no nos da tiempo a hacer ningún movimiento porque los gritos de tres niñas nos interrumpen.

Me giro y ya están abrazadas a Jesus.
Hablan y hablan.
Se hacen fotos y luego me señalan.
Les sonrío y se acercan a mi.

-¿Sois novios?-pregunta una, con una sonrisa.

-No.-me río.

-Pero porque ella no quiere.-me guiña un ojo Jesus.

-O porque tu no me has dicho nada de serlo.-le guiño el ojo derecho, riendo.

Jesus se muerde el labio y se acerca a las fans.

-¿Que os parece?-les pregunta.

-Es preciosa.

-Me cae bien.

-Me encanta para ti.

-¿Pues sabéis que?-se ríe él.

-¿Que?-dicen todas a la vez.

-Si, es preciosa, no me cae bien, me cae genial, y a mi también me encanta.-les sonríe.-¿Pero sabéis que mas?

-No.

-También la quiero con locura.

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