Capitulo 35.
-¿Tu también quieres dos tostadas, Amy?-pregunta Eva, cocinando.
-Si, por favor.-me sienta al lado de Jesus y le sonrío.-Buenos días.
-Buenos días princesa.-sonríe.
-¿Maria sigue durmiendo?-pregunta Eva.-¿Y Dani?
-Maria si.-sonrío, intentando ocultar que esta con Dani.
-Y Dani también.-informa Jesus, dandole un bocado a la tostada.
-Hoy les podrías enseñar el pueblo a las chicas.-propone su madre, dejándome el plato con las tostadas.
-Me gustaría verlo.-informo, con una sonrisa.
-Esta bien.-se ríe el.-Desayuna y los llamamos.
....
-Hace mucho frío.-digo, buscando algo que ponerme en la maleta.
Llevo puesto los jeans azul marino y las AirForce blancas.
Pero no encuentro ninguna camiseta calentita.
Cojo el batín y salgo de la habitación, dejando a Maria cambiarse.
Me dirijo hacia la de Jesus y toco antes de entrar.
-Jesuuuuuuuuuus.-le pongo voz de niña buena.-¿Me dejas una sudadera?
Jesus se ríe y va hasta el armario, saca dos, una me la da y la otra la deja en la cama.
-Gracias.-le doy un beso en la mejilla.
Jesus me abraza, y cuando voy a abrazarlo yo se me cae el batín.
Enrojezco enseguida.
-Tranquila.-se ríe.-Ya te vi así en México.
Me muerdo el labio y me pongo la sudadera.
Jesus se quita la camiseta de pijama y se pone la suya.
-Eso no vale.-se ríe.-A ti te queda mejor.
.....
-Y aquí es el parque donde solíamos venir con nuestros amigos.-sonríe Dani.
-Cuantos recuerdos.-se ríe Jesus.
-JESUUUUUUUUS.-se oye una voz chillona por atrás, y cuando me giro, una chica morena, asiática, muy guapa y con un cuerpazo, esta abrazada a Jesus como un koala.
Me muerdo el labio un poco celosa al ver como Jesus la abraza como me abraza a mí.
-Maria, Amy.-nos llama.-Esta es Teresa.
Le doy dos besos y le sonrío, amablemente.
Maria hace lo mismo, y vuelve bajo los fuertes brazos de mi mejor amigo.
Dani le sonríe a Teresa como único saludo, y se sienta en un banco, con Maria encima.
Me siento junto a ellos, mirando como Teresa y Jesus hablan animadamente.
-Era su mejor amiga.-me informa Dani, viendo mi reacción.-Ni te preocupes.
Sonrío falsamente cuando Teresa me mira.
Uoh, esa mirada iba con rencor o algo.
Maria me mira, y sonríe.
Esta niña con una sonrisa alegraría el día a cualquiera.
-¿Que os parece si vamos los cinco a comer al Burger?-propone Jesus, mirando la hora.
Todos acceden, por lo que no me opongo.
Tres esquinas después de ir andando marginada e incomoda, llegamos al Burger, y nos sentamos en una mesa de cuatro.
-Esta mesa es solo de cuatro.-recalca Teresa, ya que me he quedado sin sitio.
-Es tan fácil como coger una silla y ponerla ahí.-lo hago.
Y... ¿se nota tensión entre nosotras?
Nah, tonterías.
Todos pedíamos, y mientras esperamos a que la traigan hablan entretenidamente.
Yo solo juego con el hielo que hay en mi Coca-Cola.
Jesus se ríe de todo lo que dice la chica, y Dani y Maria van a lo suyo.
Me siento como acoplada, aunque no sea yo.
Saco mi movil y comienzo a contestar a varios grupos que tengo de WhatsApp.
Todos dicen tonterías, por lo que sonrío.
-Eh, Maria, Dani, ¿nos hacemos una foto?-propongo, ya que son los que están a mi lado.
Nos la echamos y queda preciosa.
Poco después la subo a instagram con el pie de foto de; "Aquí un poco de sujeta velas"
Dani al recibir la etiqueta se ríe ante el comentario, y lo mismo hace Maria.
Sigo hablando con el movil hasta que traen la comida.
Cojo la hamburguesa y le doy un bocado.
-¿De donde se supone que vienes tu para comer con las manos?-pone cara de asco Teresa.
-Primero, de toda la vida las hamburguesas del Burger se comen con la mano.-vacilo.-Y segundo, ¿que coño te he echo para que me hables así?
-Amy...-se queja Jesus.
¿Encima la defiende?
¿Me esta tomando el pelo?
Osea, no solo tengo que aguantar como la china tontea con el delante de mis narices, si no que también ver como la defiende.
Yo flipo.
Pero a lo grande, eh.
Me levanto y voy al baño.
Me refresco la cara y me quedo mirándome.
Me muerdo el labio.
¿Que me pasa?
¿Ha esto es lo que se le llaman celos?
La puerta se abre y aparece Maria.
-Ey. ¿Estas bien?-suspira mi rubia, poniéndose a mi lado.
-Me encuentro mal, es todo.-miento.
-¿Estas segura?-me mira.
-Si, creo... que me voy a casa.
Salimos las dos del baño y con la excusa de que estoy mala me voy a casa.
No puedo estar metida ahí un minuto mas.
Os juro que no puedo.
*Narrador en tercera persona*
-¿Enserio se va porque le duele la tripa?-se ríe Teresa.-Es muy floja, esa zagala.
Maria le echa una mirada asesina a la morena.
-Es la persona mas fuerte que vas a conocer en toda tu vida, bonita.-la defiende.-A sí que te callas.
Se hace la ofendida y mira a Jesus, en busca de ayuda.
-Oh venga Jesus, no iras a darle la razón esta vez.-se queja la rubia.
Jesus se queda callado.
Sabe que diciendo una cosa o otra la cagara.
A si que mejor quedarse callado.
-¿Sabes Jesus?-dice de nuevo, al sentirse incomoda en el silencio que se había formado.-Yo creía que te irías con ella.
-¿Porque debería hacerlo?-pregunta, inocente.
Maria abre mucho los ojos, sorprendida.
-¿Tu te estas oyendo?-alza la voz, la rubia.
Jesus pone cara de confuso.
-Mira guapo.-se levanta esta vez.-Como sigas así, el único que va a salir perdiendo eres tu, así que piensa muy bien haber lo que haces.
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