Capitulo 11.
Vamos camino a casa de Noa.
Noche de chicas, supongo.
Entramos y dejamos las cosas, ya que su madre ya nos ha preparado la cena.
Después de cenar una rica pizza, subimos a su habitación y empezamos con los típicos cotilleos, hasta que me suena el movil.
-¿Quién es?-pregunta Noa.
-Jesus.-digo extrañada.-Ahora vuelvo.
Cojo el movil y me meto al cuarto de baño.
-¿Jesus?
-Hola rubia.
-¿Pasa algo...?
-No, nada.-se ríe.-Solo quería hablar.
-Ah.-río yo.-Pues venga, hablemos.
-Te quiero.-susurra para que no lo oiga, pero lo hago.
-¿Que?
-Nada, nada.
-Había pensado que..
-Bueno, buenas noches guapetona.
-Buenas noches guapetón.
Cuelgo y sonrío al espejo.
Abro la puerta para encontrar a las tres ahí.
En fila.
-Buenas noches guapetón.-dicen las tres a la vez en tono de burla.
Les echo una mirada asesina y les estampo un cojín a cada una.
-¿Te gusta?-se interesa Nuria.
-No.-contesto, sentándome en la cama.
-No poco.-se ríe Noa.
-Que no.
-Un no de ella es un si.-aclara Mabe.
-Haber...-resoplo.-Es guapo, simpático, gracioso.... Pero de ahí, a que me guste...
-Te gustaaaaaaa.-canturrean las tres a la vez.
Me tiro hacia atrás en la cama como dándome por vencida.
-He pensado que como siempre vamos las cuatro.-sonríe Mabe.-Tendríamos que llamarnos de una forma.
-Yo estoy aquí desde hace tres días, guapa.-le saco la lengua.
Me echa una mirada asesina pero luego me sonríe.
-A lo que me refiero, es tener un grupo de wassap las cuatro.-Sigue ella.-Decir nombres, venga.
-Las super amigas.-propone Noa.
-Muy friki.-le pica Nuria.-¿Que tal las... Divasas?
-Ya esta cogido.-dice Mabe.-Por las rubias sin cerebro.-dicen las tres a la vez, haciéndome reír.
-Y....¿Que tal divipotorras?-sugiero, soltando una carcajada.
-¡Me gusta!-grita Nuria.
-Pues arreglado.-dice Mabe levantando el dedo.-Apartir de ahora seremos las divipotorras.
[...]
El despertador hace que las cuatro pegamos un salto de la cama.
-¡A clase!-entra la madre de Noa.
Vamos hacia nuestra "maleta" y nos vestimos.
Luego desayunamos y vamos hasta el instituto.
Entro en clase y me dirijo a mi sitio, al lado de Jesus.
Me siento a su lado, y lo miro.
El no me mira.
¿Que le pasa?
-Buenos días.-sonrío.
Pero no contesta, tiene la mirada fija en la pizarra.
Me encojo de hombros y saco los libros, aparentando que no me molesta.
Pero es que yo ya estoy acostumbrada a sufrir, no me queda otra que aguantarme.
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