Quiero quedarme contigo.
Lena.
Cuando llego a casa, siento que mi estado de animo a cambiado mucho en una tarde.
Es como que la chica que era antes esta volviendo poco a poco y que Jesus y Dani me lo hacen más fácil.
Abro la puerta con una sonrisa pintada en la cara debido a lo tierno y cursi que ha sido Jesus conmigo pero es que aunque diga que no, adoro que sea así.
Justo cuando paso al recibidor, Blanca cuelga el teléfono y me mira con pena, se muerde el labio y se que esta pensando en como decirme lo que esta ocurriendo.
-¿Que pasa?-me asusto dejando la mochila en el suelo.
-Eh...-se quita el delantal.-Era del hospital...-cierra los ojos.-A tu abuela le ha dado un ataque al corazón.
Entreabro la boca y dejó escapar lagrimas que parecen que quemen mis mejillas.
-¿Esta bien?-susurro con la voz entrecortada.
-No lo sé.-suspira.-¿Quieres que te lleve?
Niego con la cabeza quitándome las lagrimas y me pongo el abrigo, ya ha anochecido y hace un frío de cojones ahí fuera, pero supongo que si se trata de mi abuela, me la suda, y prefiero ir corriendo que ir en coche y tenga la mala suerte de pillar uno de los grandes atascos que se hacen siempre en la recta del hospital.
-Lena, llámame cuando sepas algo.-me da un beso en la mejilla.
Asiento y salgo corriendo, aguantando la bufanda sobre mis labios para que el frío no choque con ellos de lleno.
Creo que nunca he corrido tan rápido, pero es que ya he perdido a mi madre, y me aterra la idea de pensar siquiera que a mi abuela, mi segunda madre, puede llegar a pasarle algo, porque os juro que me moriría.
El ruido de una moto se coloca enseguida a mi lado, pero no tengo tiempo para pararme a mirar quien es y porque me sigue cuando podría ir más rápido.
-¡Lena!-gritan desde dentro del casco y hasta que no paro y me enjuago las lagrimas no me doy cuenta de que es Jesus, el que para la moto y se quita el casco.-¿Que ocurre?
-Mi abuela.-digo tiritando.-Tengo.. tengo que irme.
Sin decir nada se acerca a mi y me pone el casco, se arregla la chaqueta y se sube a la moto.
-Sube venga, yo te llevo.
Me lo pienso dos veces pero al final subo y lo abrazo lo mas fuerte que puedo, porque se que sentirlo a el es la única forma de que mis lagrimas cesen.
Llegamos antes de lo previsto, y ni molesto en quitarme el casco porque salto de la moto y corro a toda velocidad hacia dentro.
-Perdón.-digo quitándome el casco entre lágrimas.-¿Luisa Martínez?
-Eh..-me mira preocupada y luego mira la pequeña pantalla de su ordenador.-Ahora mismo está en quirófano, tu debes de ser Elena, ¿no?-asiento y veo como Jesus se coloca a mi lado con las manos en los bolsillos.-Podéis esperar en aquella sala, cuando acaben el doctor te dirá algo.
Asiento y comienzo a sollozar de nuevo, por lo que Jesus me abraza, y sin hacer ningún esfuerzo me levanta y enrosco mis piernas en su cintura.
Noto como camina y si no fuera porque ahora estoy completamente rota, me estaría quejando diciéndole que peso demasiado para que el me lleve así.
-Eh, tranquila.-susurra en mi cuello.-Todo saldrá bien.
-Eso no lo sabes.-sollozo aferrándome mas a el.
Noto como se sienta conmigo encima y aun así ninguno de los dos es capaz de separarse ni siquiera un milímetro.
Porque joder, me siento tan bien cuando estoy con el que si me pasara la vida así, creería de veras que puedo con todo.
-Tienes razón.-deja un beso en mi pelo.-No se que esta pasando ahí dentro y tampoco se que va a pasar luego.-susurra haciéndose hueco en mi cuello.-Pero si de una cosa estoy seguro es que pase lo que pase yo estaré aquí como tu has estado conmigo.
-No hace falta, enserio.-me muerdo el carrillo separándome un poco.-Puedes irte, supongo que tardaran y ya es tarde.
-¿No lo entiendes, no?-me mira a los ojos atentamente.
-¿El que?-me muerdo el labio.
-Que quiero quedarme contigo.-acaricia mi mejilla retirando de esta forma las distintas lagrimas.-Pase lo que pase, y siempre.-susurra.-Y hostia, no llores porque me duele lo mas fuerte verte así.
Sonrío un poco y vuelvo a abrazarlo tiernamente.
Joder, como lo echaba de menos, de verdad.
-¿Porque?-digo al final.
-¿Porque qué?-sonríe.
-¿Porque quieres quedarte conmigo?-me muerdo el labio.
-Porque... eres como eso que no es mío, pero que me niego a que sea de alguien mas, ¿sabes?-sonríe un poco.-No se si lo entiendes.-se muerde el labio.-Te quiero, y quiero demostrártelo, pero soy muy malo en esto porque en la vida me había enamorado y de ti lo he echo locamente.-me mira a los ojos.-Ahora mismo lo único que sé es que te quiero y que quiero quedarme contigo todo el tiempo posible porque me he dado cuenta que sin ti ya no hay nada de nada.-sonríe.-Nada tiene sentido y hostia, contigo todo es menos malo, ¿vale?
Joder, ¿tengo permiso para comérmelo ya o que?
Sigo llorando, sí, pero eso es inevitable debido al estado de mi abuela, pero eso no ha impedido que este sonriendo como una loca enamorada porque, uf, estoy enamorada.
-Gracias.-sonrío un poco.
-¿Porque?-se sonroja y ay por dios, es la cosa mas mona del mundo.-Solo cuido lo que realmente me importa.
-Por todo.-sonrío.-Por estar aquí y yo que se.-me sonrojo.-Por quedarte cuando no tienes porque hacerlo.-río un poco.-Y ah, si, por acordarte de mi en cada momento.
-Te quiero.-dice de repente y yo me sonrojo, y el lo nota, joder, claro que lo nota.
Pone sus manos en mis mejillas y las aplasta un poco.
Siempre le han encantado, y mas cuando se ponen rojas.
-Yo también te quiero.-río un poco instantáneo que deje mis mofletes.-Y creo, bueno, estoy segura de que pase lo que pase seguiré queriéndote porque valla, me encantas.
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