Capítulo 25
Después ese beso comenzó a subir de tono provocando excitación en Inuyasha, al poco rato Aome se separó del beso y se sentó.
-Perdón Inuyasha- dijo la azabache.
-Tranquila, perdoname a mi por hacer eso- dijo el peliblanco- Aome, quiero pedirte algo... Se que es algo pronto pero ya no puedo mas.
-¿Que pasa Inuyasha?- dijo la azabache algo nerviosa.
-Tu sabes que te amo como el primer dia, y justo antes que tu dejaras de hablarme y que te fueras, quería hacerte esta pregunta- dijo el peliblanco- Aome Higurashi, ¿Me harías el honor de ser mi esposa?
-Inuyasha- dijo la azabache algo sorprendida y nerviosa- Yo.... Si acepto.
Aome no dudaba de su amor, tal vez y lo que Inuyasha le dijo sobre Kikyo era cierto, pero ahora nada ni nadie podrá separarlos, Inuyasha se levantó y abrazo a Aome dándole vueltas en el aire.
-Gracias Aome- dijo el peliblanco.
-Gracias a ti Inuyasha por esperar por mi- dijo la azabache.
Inuyasha volvió a besarla, llevándola hasta la cama, pero aome no accedió a mas que besos y caricias y era normal, después de un corazón roto y de años sin verse no se entregaría asi como así a su amor ¿o si? Después de un rato de una platica se quedaron profundamente dormidos.
Al día siguiente Inuyasha despertó antes que Aome.
-Aaah no fue un sueño- susurro el peliblanco, que se encontraba aferrado a la cintura de su azabache.
-Buenos días Inuyasha- dijo la azabache sonriendo.
-Buenos días amor mio- dijo el peliblanco, depositando un beso en la mejilla de Aome.
Al poco rato un pequeño entro a la habitación donde se encontraban sus padres, subió a su cama y comenzó a brincar emocionado.
-!Yeeeeiii mi papi y mami están juntos!- grito el pequeño.
Aome e Inuyasha solo sonrieron abrazando a su hijo, después de un par de horas después de haber desayunado, Inuyasha llevó a Aome a su casa, y después se despidió, para ir a la oficina, Aome entro a su casa y al cerrar la puerta se recargo de ella, dando unos cuantos suspiros.
-No fue un sueño- susurro la azabache- Inuyasha me ama, y pronto seré su esposa.
-Buenos días Aome- dijo el pelinegro interrumpiendo a la azabache.
-Buenos días Koga- dijo la azabache sonriendo.
-¿Como te a ido?- preguntó el pelinegro.
-Perfecto, Inuyasha y yo hablamos, ayer cenamos con sus padres Tomoe esta feliz de conocer a sus abuelos por los que tanto preguntaba- dijo la azabache.
-Me alegra mucho que hayan arreglado todo- dijo el pelinegro sonriendo- Aome, ¿recuerdas lo que me pediste?
-¿Sobre Kikyo?- dijo la azabache.
-Si, ya di con ella, vive aquí en Tokio, esta casada y tiene una hija, esta es su dirección por si deseas hablar con ell- dijo el pelinegro dándole la pequeña nota.
Aome observo la nota mientras que Koga se fue a jugar con Tomoe, las horas fueron pasando, al caer el medio día Aome decidió ir a buscar a Kikyo, Koga salio de casa, así que Tomoe la acompañaría, subió a su auto comenzando a manejar, fue hasta la dirección que le dio Koga, era una pequeña mansión algo lujosa, timbro y enseguida salio una chica de cabellera negra y corto hasta los hombros.
-¿A quien busca?- pregunto la pelinegra.
-Busco a Kikyo- dijo la azabache.
-Pasa- dijo la chica.
Dejo a Aome en la sala mientras llamaba a la señora de la casa.
-¿Quien eres? ¿Y para que me buscas?- dijo la pelinegra de cabello largo.
-¿A caso no te acuerdas de mi?- dijo la azabache algo molesta.
-Kagome Higurashi- respondió la pelinegra algo asustada ante la mirada de la azabache.
-Tenemos mucho de que hablar- dijo la azabache.
-Yo... Yo no tengo nada que hablar contigo- dijo la pelinegra mientras observaba al pequeño que Aome llevaba en su mano- ¿Y ese pequeño?
-Es mi hijo- respondió la azabache.
Al poco rato apareció una pequeña de tres años, de cabello castaño y ojos cafés.
-Mami, ven a jugar- dijo la pequeña tomando la mano de Kikyo.
-¿Es de...- dijo la pelinegra siendo interrumpida por la azabache.
-Inuyasha- respondió Aome.
Kikyo quedo sorprendida y tenia algo de odio, ya que ella trato muchas veces quedar embarazada de Inuyasha sin lograrlo.
Continuará...
Cherry34806
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top