39. Harper

Me despierto al escuchar la voz del piloto anunciando el aterrizaje. Hemos salido con retraso, así que es más tarde de lo que tenía previsto. Aterrizamos a las nueve de la mañana en Miami, saco mi maleta de mano del compartimento de arriba de mi asiento e intento ir lo más rápido posible a coger un taxi para que me deje en el apartamento de Elliot, rezando porque él aún no haya salido hacia la universidad. Suerte que no me ha dado por facturar equipaje, porque sino tendría que sumar como mínimo media hora más.

No he estado en el apartamento de Evan y Sienna en Miami en años, y me da curiosidad ver cómo lo tiene Elliot —seguramente hecho un asco—. Cuando era pequeña solía viajar con mis padres a Miami por vacaciones de verano para ver a mis abuelos, Linda y Ken —a los que iré a visitar uno de los días que esté aquí—, y si estaban los Hank por aquí, también quedábamos con ellos. Aún así, es la primera vez que viajo sola a Miami, y es como si la ciudad se me hiciera un poco más desconocida.

Encuentro un taxi rápidamente y le doy la dirección que Evan me dio. A los pocos minutos ya nos encontramos en un atasco de tráfico y yo cada vez me pongo más nerviosa. Miro a mi móvil, y al abrir la conversación con Elliot veo que su última conexión ha sido a las cuatro de la mañana, lo que significa que probablemente salió de fiesta. Suspiro, aliviada porque seguramente podré encontrarlo en el apartamento.

Aprovecho el atasco para llamar a mis padres, ya que me pidieron que lo hiciera en cuanto llegara a Miami.

¿Ya has llegado? —pregunta Dean en cuanto responde a la llamada.

—Sí, estoy en el taxi —contesto—. Hay un atasco, a ver si puedo llegar a tiempo.

Bueno, con lo vago que es el chico seguro que sigue durmiendo, no te preocupes —bromea.

Mi padre Dean siempre se ha metido con Elliot, desde que es pequeño, pero de una forma cariñosa. Es como una costumbre que tienen, y Elliot se lo pasa bien, así que no hay problema.

—¿Está Kyle? —pregunto.

Sí, estaba esperando a que llamaras antes de irse a trabajar —dice—. Ahora te lo paso. ¡Kyle, es Harper!

¡Cariño! —se oye la voz de papá Kyle al otro lado de la línea— ¿Todo bien?

—Todo perfecto, papá. El vuelo ha ido bien, aunque hemos salido un poco tarde, y ahora el taxi está en un atasco.

Vaya, espero que puedas encontrar a Elliot en casa —dice—. ¡Graba la sorpresa en vídeo! Así la subes a YouTube y se hace viral.

—No voy a hacer eso, papá, no va a ser tan emocionante. —Ruedo los ojos— No es como si fuera un soldado que vuelve de la guerra.

Ay, eres tan aburrida —se queja, y luego se dirige a su marido—. Dean, ¿cuándo la criamos para que fuera una aburrida?

—Adiós —digo, y termino la llamada justo cuando los escucho reír.

Al cabo de una hora consigo llegar al apartamento, y pago un importe exagerado por el viaje en taxi. Entro en el edificio y me meto en el ascensor. Llego hasta la planta más alta, y allí solo hay dos puertas. Según lo que me dijo Evan, que apunté en mi móvil, es la segunda puerta.

Sonrío, contenta de poder estar aquí y pasar unos días con él, y llamo al timbre.

Espero pacientemente durante un rato, pero no me abre. Aún se habrá ido a la universidad.

Vuelvo a llamar para ver si hay suerte, y me alivio cuando escucho unos pasos acercarse a la puerta.

Esta se abre, y aparece una chica a la que reconozco. Es esa chica tan guapa que aparece en algunas fotos de Instagram con Elliot, la tal Caroline. Tiene el cabello despeinado, medio recogido en una coleta desordenada, y el maquillaje un poco corrido, a parte de que solo lleva puesta una camiseta de Elliot y unos pantalones cortos, también suyos.

Por favor, que no sea lo que estoy pensando.

—H...hola —digo, sintiendo mi corazón ir a mil por hora. Me estoy poniendo muy nerviosa, no sé qué pensar, ni qué decir exactamente—. ¿Está Elliot?

—Bueno, está lo que queda de él, porque después de lo de anoche debe estar destrozado —contesta con una sonrisa, y mi corazón se termina de hundir.

—¿Eres una especie de amiga con derechos suya, o algo así? —pregunto.

—¿Qué? —Levanta una ceja— Yo no soy la "amiga con derechos de nadie".

—Pero te acuestas con él —digo, insegura. No quiero creer que esto ha pasado, no quiero, quiero irme corriendo y no volver a ver más a Elliot, ¿cómo ha podido hacerme esto?

—¿Con Elliot? Oye, el chico no está mal, pero no es mi tipo, y además tiene novia —explica—. Yo nunca me acuesto con chicos con novia, que luego se vuelven locas y van a por mí cuando deberían enfadarse con sus novios.

Respiro hondo, sintiendo cómo todo el peso en mi pecho desaparece, y la chica levanta las cejas.

—Oye, ¿tú no serás Harper? —pregunta.

—Sí, soy yo.

—Ay madre, esto parece lo que no es, no me he acostado con él, que quede claro.

—Oh, y ¿dónde está él? —pregunto, queriendo verle ahora que todo está más o menos claro.

Más o menos. Porque yo aún no entiendo qué hace ella aquí con su ropa. Nunca he sido una persona celosa, pero sí insegura, y que una chica tan guapa, con ocho veces más pecho que yo y un cuerpo atlético esté en el apartamento de mi novio llevando su ropa me asusta.

—Creo que sigue vivo, pero ayer bebió un montón, así que es probable que siga durmiendo. —Se encoge de hombros.

Entro en el apartamento y voy a la habitación mientras que Caroline se sienta en el comedor a comerse las tostadas que debía estar preparándose antes de que yo llegara. Entro en la habitación de Elliot y me lo encuentro encima de la cama, completamente vestido, y con el rostro sudado.

—¿Elliot? —pregunto, intentando ver si está despierto, y él suelta un gemido dando a entender que sigue vivo, pero como ni siquiera ha reconocido mi voz dudo que esté demasiado consciente.

Me acerco a él y veo que tiene la boca abierta y se le cae la baba, algo que me hace sonreír involuntariamente.

—Elliot, soy yo, Harper —digo cuando me arrodillo delante de él, y uno de sus ojos se abre un poco.

Intenta abrir el otro ojo pero le cuesta, entra demasiada luz por la ventana. Cuando por fin consigue abrirlos, hace una mueca de sorpresa.

—¿Harper? —pregunta, mirándome.

—Hola —saludo.

Él mira a todos lados con el ceño fruncido, extrañado, y luego vuelve a mirarme.

—¿Es... es un sueño? —balbucea, medio dormido.

Qué tierno, está en esa fase horrible del despertar en la que aún no sabes si estás soñando  o despierto.

Vuelve a cerrar los ojos, aún con la boca abierta, y justo en ese momento escucho unos pasos detrás de mí.

—Bueno, Harper, un placer conocerte, pero tengo que irme —dice Caroline, dejando la ropa de Elliot encima de la cama.

—Oh, está bien. —Me giro hacia ella y veo que lleva un top corto y unos pantalones ajustados.

Vale, normal que le haya pedido ropa a Elliot, yo no podría llevar eso encima. Pero, de todos modos, sigo sintiéndome un poco desconfiada en cuanto a lo que ha pasado aquí.

—Adiós —se despide.

—Que vaya bien —contesto.

Elliot vuelve a abrir los ojos y se levanta de golpe.

—Mierda —murmura, y sale de la cama para ir corriendo al baño.

Suspiro y me levanto del suelo para seguirlo hasta el baño. Abre la tapa del váter, prácticamente se tira de rodillas delante, y empieza a vomitar.

Me arrodillo a su lado y acaricio su cabello, susurrándole palabras tranquilizadoras.

Bueno, no es la primera vez que tengo que hacer esto, pero hay que admitir que a Elliot no es algo que le pase a menudo. Esta debe ser la tercera o cuarta vez, como mucho.

Cuando acaba, se gira hacia mí y sonríe débilmente.

—¿Cómo es que has venido? —pregunta.

—Quería hacerte una sorpresa. —Me encojo de hombros.

—Pues la sorpresa te la habrás llevado tú al verme así de hecho mierda, lo siento, no debería haber bebido tanto —se disculpa.

—Seguramente... Estaba una amiga tuya aquí, Caroline.

—Joder, es verdad, tengo que darle las gracias, ella estuvo ayudándome, casi no podía ni moverme —dice, pasándose una mano por el pelo, y al ver mi expresión añade—. No pensarás que ha pasado algo entre nosotros, ¿no?

—No, no. —Niego con la cabeza— Pero, no sé, me ha sorprendido. Me ha abierto ella la puerta y me he asustado bastante.

—Yo nunca te haría eso —asegura—. Mierda, quiero darte un beso pero acabo de vomitar y...

—Sí, mejor esperar. —Río.

Paso la mañana cuidando a Elliot, que vomita varias veces. Se ve que ayer, al terminar su turno, bebió demasiado. Sé que cuando Elliot bebe tanto suele ser porque tiene problemas, pero si los tuviera me los contaría, siempre nos lo hemos contado todo.



________________



Holooo

Siento la oleada de notificaciones que seguramente recibisteis de esta novela, pero tuve que retirarla porque Wattpad se puso a borrar novelas con contenido sexual explícito, y no quería que la borraran. Además, he aprovechado para hacer varios cambios, que básicamente se resumen en esto:

-He cambiado el papel de Kiara. Esta novela la empecé hace tiempo y creo que no tenía la suficiente madurez como para no caer en el cliché de la zorra. No me gusta que se le dé ese trato y, así como sí es una persona un poco mezquina por todo lo que le hace a Harper, no es una zorra obsesionada con Elliot. Ya no más.

-He cambiado un poco todo lo que pasa después de que Elliot y Harper se acuesten en la fiesta. La actitud de Harper me parecía muy estúpida y muy poco realista teniendo en cuenta que Elliot siempre ha sido su mejor amigo, no puede dejar de creer en su palabra de buenas a primeras, así que lo he cambiado.

Y eso, queso. ¿Qué mas?

Ah, sí.

Lo del calendario de diciembre queda cancelado porque perdí muchos días con el tema de retirar las novelas de Wattpad, pero habrá maratones y cosas guays durante este mes.

Y lo más importante: quedan 5 capítulos mas el epílogo para que termine la novela.

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top