34. Harper

Dos semanas más tarde

Estoy echada en la cama, viendo una película de comedia tonta en Netflix a través de mi ordenador, cuando suena mi móvil. Miro a la pantalla y veo el nombre de Elliot en ella. Oh, Elliot, el desaparecido que no me ha llamado en dos semanas y apenas me ha enviado un triste mensaje. Al menos esta vez ha sido por algo bueno, él está centrado en terminar trabajos y estudiar para poder venir a verme este fin de semana.

—Hola —le saludo, contestando a la llamada.

Hey, hola Harper... —dice, con su voz sonando un poco desanimada.

—¿Cómo estás? —le pregunto—. ¿Estás estudiando mucho?

Muchísimo.

—Oh, entonces ¿cuando vendrás? —le pregunto, ilusionada.

Sobre eso... no creo que vaya a ir al final, Harper —me dice, y me quedo de piedra.

—¿Qué?

Lo siento.

—Pero, ¿por qué? Llevas toda la semana estudiando y adelantando trabajos, ¿no ha sido suficiente?

No —se limita a contestar.

—No me jodas, Elliot, lo prometiste.

Lo siento.

—Ni "lo siento" ni mierdas, Elliot, eres un mentiroso.

De verdad que lo siento, Har —se disculpa de nuevo—. Tengo que irme, ya hablaremos.

—Sí, claro, "ya hablaremos". Ambos sabemos que no me vas a llamar ni a contestar a mis mensajes hasta dentro de una semana como mínimo —escupo, enfadada.

No te pongas así...

—Déjame en paz —le digo, y cuelgo la llamada.

Esto tiene que ser una jodida broma, de verdad. Llevo dos semanas aguantando sin saber casi nada de él porque pensaba que vendría a verme, y ahora va y me dice que no. Jodido idiota, estoy tan enfadada.

Recibo un mensaje de Elliot y lo leo, aunque no pienso contestarle.

Elliot: no te pongas así, lo siento, ¿de acuerdo? he hecho lo que he podido.

Ignoro su mensaje y entro en Instagram para despejarme un poco. Y, como buena masoquista que soy, lo primero que hago es ir al usuario de Elliot. Miro sus fotografías distraídamente, sonriendo involuntariamente cuando veo las fotos donde salimos juntos, la mayoría de ellas son de las vacaciones. Joder, le echo tanto de menos y él actúa como si le diera igual, no se da cuenta de lo mucho que me duele su actitud.

Entonces voy a las fotos donde ha sido etiquetado, y veo una colgada por Damon donde salen Elliot, una chica desconocida pero muy, muy guapa, y otro chico etiquetado como Mark. Y lo que me pone de muy mal humor no es eso, es el hecho de que en la foto estén todos ebrios, con botellas de cerveza en la mano, y sea muy tarde de noche, estaban de fiesta.

Esto ya es demasiado. O sea que dice que no va a venir y encima, en vez de no estar estudiando, el muy idiota estaba de fiesta. Y con una chica guapísima y con unas tetas con las que yo no puedo ni soñar.

Intento relajarme para no tomar una decisión precipitada. Quiero mandarlo a la mierda, de verdad, pero debo calmarme para poder decidir. He quedado con Olivia en un rato, se supone que tiene que venir a casa a cenar y quedarse a dormir, y me irá bien porque necesito hablar con alguien.

Apago el móvil para evitar hacer alguna estupidez e intento seguir mirando la película en mi ordenador, pero me es imposible quedarme quieta en la cama. Estoy demasiado enfadada. Mis padres no están, se han ido a cenar fuera, y Jared está encerrado en su habitación, como siempre. Así que bajo a la cocina y empiezo a preparar la cena para relajarme. Sí, a preparar la cena.

Al rato suena el timbre y suspiro de alivio. Por fin está aquí, ¿por qué tiene que llegar tres minutos tarde justo hoy?

Harper, necesitas calmarte.

Salgo de la cocina rápidamente para llegar a la puerta de entrada, y la abro.

Pero cuando veo quién está al otro lado, mi corazón se hunde y es como si todo el enfado desapareciera de golpe.

—Eres un idiota. —Eso es lo único que se me ocurre decir, y él sonríe.

—Sorpresa —dice, divertido.

Me abrazo a Elliot y reprimo las ganas de llorar, porque seguro que se reirá de mí si lo hago y me lo recordará para siempre. Lo he echado tanto de menos, y no hace ni un minuto quería matarlo pero ahora solo quiero abrazarlo, besarlo, atarlo a mi cama y no dejar que vuelva a irse.

—Te odio —murmuro, golpeando su pecho, y éste vibra cuando Elliot se ríe.

—Sí, seguro. —Sus manos acarician mi cabello, y me separo.

—Quería matarte cuando me has dicho que no ibas a venir, lo he pasado tan mal —me quejo.

—Era una sorpresa, quería que te enfadaras. —Sonríe, claramente divertido con mi reacción.

—Pues lo has conseguido, idiota. —Me cruzo de brazos.

—¿No vas a darme ni un beso? —me pregunta—. He venido de muy lejos.

Sonrío y me acerco a él para darle un simple pico, pero Elliot pone sus manos en mis mejillas y profundiza el beso antes de que pueda apartarme. Saboreo su boca tras todo este tiempo sin verlo y gimo cuando me pone contra la pared del recibidor. Nos besamos apasionadamente y sus manos empiezan a recorrer mi cuerpo hasta que escuchamos unos pasos y nos separamos rápidamente.

Jared nos mira con la cara roja como un tomate, y la mía se pone igual mientras que Elliot se echa a reír.

—L.. Lo s... siento —dice mi hermano, muerto de vergüenza, y empieza a retirarse.

—Tranquilo, hombre, no te pongas así, algún día tú también lo harás con esa chica que te gusta —le dice Elliot, y el sonrojo de Jared llega a un punto crítico, parece que vaya a explotarle la cara.

Jared sale prácticamente corriendo hacia su habitación y suelto una carcajada.

—Pobre chico, ahora tendrá un trauma —comento—. Suerte que no ha sido Dean, se habría vuelto loco.

—Me habría arrancado los huevos —dice Elliot, poniendo cara de horror—. Por cierto, ¿aún no le habéis sonsacado a Jared quién le gusta?

—No, al parecer mis padres están perdiendo habilidades —contesto.

—Bueno, tranquila, mañana me pondré a hablar con él y se lo sonsacaré.

—Oh, sobre eso, Oli tenía que venir a dormir, la llamaré y le diré que no venga —digo, sacando mi móvil, pero Elliot me para.

—¿De verdad crees que Olivia iba a venir? Le pedí que quedara contigo para que no hicieras otros planes.

—¿Ella lo sabía? —pregunto, sorprendida.

—Lo sabía todo San Diego menos tú, Harpy —dice, usando ese mote cariñoso, y sonrío.

—¿Has ido a ver a tus padres?

—No, iré mañana.

—Y, ¿hasta cuándo te quedas? —pregunto—. Hoy es jueves, ¿no tienes clase mañana?

—Sí, pero no es una clase importante. —Se encoge de hombros— Y me quedaré aquí hasta domingo por la mañana.

—Eso es muy poco. —Hago un puchero y él acaricia mi cara.

—Tranquila, para Navidad estaré aquí tres semanas.

—Quedan como tres meses para eso, Elliot.

—Pero iré viniendo, mujer. —Rueda los ojos— No hablemos de eso ahora, tenemos cosas más importantes que hacer.

Me da esa sonrisa pícara y me muerdo el labio.





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Yyyyyyy aquí está el capítulo 34, el primer capítulo editado :3 Espero que os guste, repito que lo siento por haber tardado tanto en retomar la novela. Intentaré subir un capítulo por semana a partir de ahora, pero no puedo prometer más porque tengo muchas cosas que hacer.

¡Feliz Halloween y feliç Castanyada!

Para los que no lo sepáis, la Castanyada es una fiesta catalana en la que básicamente comemos castañas y panellets hasta explotar.

Feliz cumpleaños a Rose (@penseenrose), ¡que pases un gran día! <3

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