23. Elliot

Un mes más tarde

Voy hacia casa cantando una canción de rap que se me ha pegado, y cuando abro la puerta, aún cantando y bailando, me encuentro a Dean tomando el té con mi madre.

-Míralo, si ahora se cree que es Eminem -dice Dean, mirándome-. Decididamente la botella de tequila que tu madre se tomó cuando estaba embarazada de ti te ha afectado.

-¿Qué? -pregunto, mirando a mi madre con aire recriminatorio.

-En mi defensa diré que todavía no sabía que estaba embarazada -dice, levantando las manos en señal de inocencia.

-Tendría que darte vergüenza, mamá -le digo, bromeando.

-Eso, eso -me apoya Dean.

-Lo llego a saber y no tengo hijos -gruñe mamá, y voy a abrazarla.

-Si yo te quiero mucho.

-Ya, claro -dice, haciéndose la dolida.

-Por cierto, ¿y papá? -pregunto, notando su ausencia en casa.

-Pues ni idea -mamá se encoje de hombros.

-Pues igual se ha muerto y ni te enteras, Sie -dice Dean-. Pero no pasa nada, te buscas a otro hombre y listos.

-Nah, Evan me cae bien -bromea mamá.

-Y es bueno en la cama, aunque no me extraña por... -dice Dean, pero se calla de golpe cuando mi madre le echa una mirada asesina.

-Ugh, no quiero escuchar más -digo, haciendo una mueca de asco.

-¡Hola! -se oye la voz de papá junto con el sonido de la puerta abriéndose, y Sun va corriendo a decirle hola.

A mí no viene a decirme hola cuando llego, maldita gata traidora.

-Elliot, hay correo para ti -dice, entrando al salón-. Oh, hola Deanie.

-Cállate, sólo mi madre puede llamarme así -gruñe el mencionado.

-Como quieras, Deanie -contesta papá, y me pasa una carta.

Leo lo que pone en el sobre, y veo que hay escrito Universidad de Miami. Ups, ni me acordaba.

Lo abro mientras mamá va a darle un beso a papá -algo que no necesito ver- y Dean recoge las tazas de té.

Abro el sobre y saco la carta de dentro, intrigado, y cuando empiezo a leer me doy cuenta de que he sido admitido en la Universidad de Miami para hacer Comunicación Audiovisual el curso que viene. Woah.

Por una parte estoy muy contento, pero no puedo dejar de pensar en el hecho de que estoy empezando algo con Harper y no quiero tener que irme a la otra punta del país. Igualmente ya no se pueden enviar más solicitudes a las universidades, así que es Miami o nada.

-Me han admitido en la Universidad de Miami -murmuro, pero mamá consigue oírlo porque viene casi corriendo y me quita la carta de las manos.

-¡Eso es genial! -exclama, y me da un abrazo-. Sabía que lo conseguirías, aunque sigue sin hacerme gracia que te vayas tan lejos.

— o —

Aprovecho que Dean se va ya a su casa para ir a ver a Harper, así que vamos caminando hacia allí.

-Así que Miami, ¿eh? -me dice Dean-. Es genial, yo viví allí muchos años, y tu padre también.

-Es verdad, trabajásteis de modelos allí, ¿no? -pregunto.

-Sí -asiente.

-Pues no entiendo como podías ser tú modelo -bromeo.

-Pequeño cabrón -murmura, y me echo a reír.

-¿Por qué os fuísteis de Miami? -le pregunto.

-Tu padre se mudó porque tu madre vivía aquí, y yo me acoplé con ellos porque mi novio había muerto en Miami y no podía soportar estar allí -dice, y noto la nostalgia en su voz.

-Vaya, lo siento -digo.

-No es nada, ya hace muchos años que pasó -se encoje de hombros.

Llegamos a su casa y, al abrir la puerta, Harper viene a decir hola.

-Hola papá -saluda a su padre, y luego me mira con una sonrisa que promete muchas cosas.

No, nuestros padres todavía no saben lo nuestro, de hecho Harper y yo nos divertimos bastante estando "juntos" a sus espaldas, aunque no somos nada oficial. Todavía.

Dean se va a la cocina para saludar a Kyle y seguramente robar algo de comer, y yo cojo a Harper y la pongo contra la pared del recibidor para empezar a dejar besos en su cuello.

-Elliot, nos van a pillar... -dice, pero le doy un pequeño mordisco en el cuello y gime.

-Eso es lo bueno -le guiño un ojo y ataco su boca con la mía.

Masajeo sus labios y pronto ella deja que mi lengua entre a jugar con la suya. Mi agarre en su cintura se intensifica y el beso se vuelve repentinamente muy caliente, pierdo el control por un momento y muevo mis caderas contra las suyas, haciéndole notar mi erección, y ella gime de nuevo.

De repente oímos unos pasos y me aparto de ella rápidamente.

-Oh, hola Elliot, no sabía que ibas a venir -me saluda Kyle-. ¿Te quedarás a cenar?

-Sí, claro -sonrío.

— o —

Estamos cenando el increíble pollo al cava que Kyle ha preparado, hablando de algunas cosas. De hecho ahora mismo Jared está hablando -algo poco habitual, al menos en reuniones familiares- y Dean ha conseguido sonsacarle que le gusta un poco una chica de su clase. Este hombre es como un policía.

-Entonces, ¿ya le has contado la noticia a Harper? -me pregunta Dean de repente, cambiando de tema.

Oh, mierda.

-Um, no, no todavía -digo, sintiéndome un poco incómodo.

-¿Qué noticia? -me pregunta Harper.

-Me han admitido en la Universidad de Miami -digo, y me mira, sorprendida.

-Oh, eso es genial -dice, pero sé por su tono de voz que está fingiendo.

Terminamos de cenar sin decir nada más -al menos Harper y yo, Dean sigue intentando sonsacarle más cosas a Jared-. Ayudo a Harper a recoger la mesa y luego subimos a su habitación en silencio.

-Entonces... ¿Cuando enviaste la solicitud para la Universidad de Miami? -me pregunta Harper tras unos segundos de silencio.

-Pues hará un mes y medio o así, cuando no nos hablábamos -contesto, sentándome en su cama-. Solo tenía ganas de irme de aquí, no pensé en que podríamos arreglarnos. No sé, fue una decisión precipitada pero sigue sin parecerme mal, tengo apartamento allí y todo. Lo único es que no quiero alejarme de ti.

-Lo haremos funcionar -me asegura, acercándose a mí y sentándose en mi regazo-. Me alegro de que hayas entrado. ¿Qué carrera has elegido?

-Comunicación Audiovisual -contesto, buscando sus labios.

-Eso es genial -sonríe, y presiono mis labios contra los suyos.

Empieza siendo un beso tierno y casto, pero su lengua delinea mi labio, abro la boca para darle acceso, y el beso se vuelve húmedo y excitante. Mis manos se pasean por su cintura y sus caderas, terminando en su trasero, donde doy un ligero apretón que la hace gemir y mover sus caderas contra las mías. Joder.

Mis besos bajan por su cuello, erizando su piel a mi paso. Harper acaricia mi cabello y sus labios liberan pequeños gemidos que me vuelven loco.

Pronto tanto mi camiseta como la suya han desaparecido, y yo siento que voy a perder el control porque nunca hemos llegado tan lejos -excepto cuando lo hicimos en esa fiesta, pero eso no cuenta-. Vuelvo a besarla y mis manos acarician su espalda hasta llegar al broche de su sujetador. Me separo unos segundos del beso para mirarla, pidiéndole permiso con la mirada, y cuando ella asiente no pierdo ni un segundo en desabrochar su sujetador. Los tirantes de éste se deslizan por sus brazos hasta que la prenda cae en el suelo, mostrándome sus redondos pechos. No son ni grandes ni muy pequeños, son perfectos para mi gusto.

Vuelvo a besar su cuello, esta vez bajando aún más hasta llegar a uno de sus pechos. Lo beso por los lados, notando cómo su corazón late a toda prisa en mis labios, y entonces cierro mi boca sobre uno de sus pezones. Harper gime y presiona más su entrepierna contra la mía.

-E-elliot... -gime.

Succiono su pequeño monte rosado y lo lamo con la punta de mi lengua antes de darle atención a su otro pezón. Ella no puede dejar de gemir, y juro que si no deja de hacerlo voy a correrme en mis jodidos pantalones.

Pongo a Harper sobre la cama, arrodillándome yo en el suelo delante de sus piernas abiertas y deslizo los pantalones de chándal que lleva por sus piernas. Ella intenta cerrar las piernas, seguramente para evitar que vea la mancha de humedad que hay en sus bragas, pero se las separo de nuevo.

-Elliot, esto es muy... -empieza, sonrojada seguramente por la vergüenza que le da estar así delante de mí, pero su queja muere en un gemido cuando mi dedo presiona su clítoris aún cubierto por la fina tela.

-¿Quieres esto? -le pregunto, mirándola directamente a los ojos, y ella asiente con las mejillas teñidas de rojo.

Me deshago de sus bragas lentamente, provocándola, y cuando ya están fuera empiezo a dejar besos húmedos por el interior de sus muslos.

Oigo cómo respira agitadamente y sonrío antes de lamer una larga línea en su sexo. Joder, sabe tan bien. Ella gime sonoramente y la miro, llevando un dedo a mis labios para indicarle que esté en silencio, no quiero que Dean me asesine. Ella se muerde el labio y echa la cabeza hacia atrás, enterrándola entre las almohadas, cuando succiono su clítoris. Doy pequeñas lamidas con la punta de mi lengua en su bulto de nervios y luego vuelvo a succionar con mis labios, ésta vez introduciendo un dedo dentro de su sexo. Harper se retuerce en la cama e intenta cerrar sus piernas, pero las agarro y las mantengo abiertas.

Sigo dándolo todo con mi cara entre sus piernas y ella no puede evitar soltar pequeños gemidos que me vuelven loco. Bombeo mi dedo dentro y fuera de ella, y entonces llevo una de mis manos a sus pechos, jugando con sus pezones. Pronto noto cómo sus paredes aprietan mi dedo y Harper empieza a gemir, llegando a su primer orgasmo en mi boca. Gimo, sin dejar de succionar, y las vibraciones de mi voz en su clítoris hacen que ella suelte un gemido aún más alto.

Cuando termina, dejo un pequeño beso en su clítoris que hace que se retuerza, y me levanto del suelo, deleitándome con la vista de Harper completamente desnuda en la cama, sudada, intentando recuperar el aliento.

-Bueno, si no te importa voy a darme una ducha de agua fría -digo, y ella ríe mirándome con un leve rubor en las mejillas.

Joder, ella es tan bonita.

_____
Bueh, ya era hora de un poco de acción jejejeje

Btw muchos os quejáis de que tardo en subir, pero pensad en que estudio en la universidad, trabajo por las tardes, tengo muuuchos proyectos de la uni que hacer, tengo una pareja a la que me gusta ver, y aún así estoy con dos novelas que actualizo regularmente. Y bueno, muchas veces no tengo tiempo de escribir bien el capítulo y prefiero esperar un día más y publicar algo de calidad y que me guste que no cualquier mierda. Tened eso en cuenta.

Claire

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