Un año tranquilo ¿Era mucho pedir?
Finalmente el día había llegado, era el día en el que los alumnos de Beauxbatons y Durmstrang llegarían a Hogwarts para el torneo.
Durante todo el día, los alumnos de Hogwarts habían estado completamente impacientes y emocionados por la llegada de gente nueva, y nuestro querido trío no era la excepción.
Estaban de pie en un puente que conectaba distintas partes de la escuela, mirando hacia el lago negro donde el Calamar Gigante sacaba alguno de sus tentáculos ocasionalmente para saludar a los alumnos que paseaban por la orilla.
- ¿Como creéis que será? - Comentó Hermione saludando al Calamar desde donde estaban.
- Pues no estoy seguro – Dijo Draco – Pero seguro que sera interesante.
- Si, pero aunque no lo parezca hay alumnos que están un poco molestos por ello – Dijo Harry encogiéndose de hombros ligeramente.
- Más que molestos yo diría que están aprensivos – Dijo Draco a lo que Hermione asintió.
- Ten en cuanta que la ultima vez que se celebro el Torneo de los Tres Magos murió uno de los concursantes – Hermione se froto el brazo nerviosamente – Derek dice que esta vez han colocado mas seguridad, tanto para los concursantes como para el publico...pero de todos modos...
- Da un poco de cosa ¿Verdad? - Draco asintió a las palabras de su amiga.
- Y supongo que siempre trae un poco de nervios que personas que no conocemos de nada se planten en Hogwarts – Dijo Harry – Hay personas para todo, supongo que a algunas les hará ilusión, a otras les dará igual y a otras preferirían que no vinieran.
- Para gustos colores – Comentó Hermione.
Pasaron el resto del día paseando por los terrenos del castillo cuando de repente notaron que las aguas del lago se agitaban violentamente y les parecieron oír relinchos, miraron hacia el Bosque Prohibido por si había algún unicornio o Thestral cerca del borde del bosque pero no vieron nada inusual.
De golpe casi todo el alumnado de Hogwarts y los profesores se congregaron cerca de ellos para ver que estaba pasando.
- ¿A que viene tanto alboroto a estas horas? Ya casi es hora del banquete – Oyeron preguntar a alguno de los alumnos detrás de ellos, por la voz algún alumno de primer o segundo año.
- ¡Que emoción! ¡Creo que están llegando los alumnos de las otras escuelas! - Dijo la niña a su lado.
Efectivamente, en ese momento un enorme barco emergió de las profundidades del lago negro tal cual fuera un submarino y segundos después aterrizó un enorme carruaje ornamentado con joyas y florituras de colores pastel y dorados tirado por 6 enormes y majestuosos pegasos de pelaje color crema y crines de color blanco.
Los profesores pidieron a sus alumnos que se dirigieran al Gran Comedor para poder presentar a los alumnos de intercambio para el torneo, obviamente hubieron un montón de quejas pero los profesores se mantuvieron firmes y no tuvieron mas remedio que volver al interior del castillo y sentarse en sus respectivas mesas para esperar el esperado evento.
Draco, Hermione y Harry se miraron con cierta confusión y emoción.
- Vaya, entonces ya han llegado – Oyeron a Derek murmurar – Creía que llegarían mañana.
El trío se giro para mirar a Derek y Alek acercarse a ellos con alegría.
- Buenas tardes casi noche – Dijo Harry saludando a ambos hombres.
- ¿Te quedaras para ver el torneo, Alek? - Pregunto Hermione.
- Ya me gustaría, vendré a ver las pruebas pero en una semana se me acaban las vacaciones en el trabajo y tendré que volver – Dijo con un suspiro.
Derek y Alek se miraron con cierto dolor en sus ojos. Parecía que tenían una conversación sin palabras, algo así:
"Pero yo no quiero que te vayas...hace mucho que no pasamos tanto tiempo juntos..."
"Yo tampoco quiero irme..."
El trío miro impresionados y divertidos sus miradas de cachorritos hambrientos bajo la lluvia.
- ¿Y que tal si hacéis como hace el Profesor Snape ahora? - Propuso Hermione encogiéndose de hombros.
- ¿Eh? - Derek y Alek la miraron parpadeando confundidos.
- Vamos a ver...¿La reserva de dragones tiene Red Flu? - Preguntó Hermione alzando una ceja.
Draco entendió lo que Hermione trataba de decir y se dio una palmada en la frente riéndose por lo bajo al no haber pensado en eso antes.
- Si, claro – Dijo Alek.
- Muy bien, y que tal si, no se...conectáis la Red Flu de la reserva con la mansión de Derek para que puedas ir y volver del trabajo a casa. Así podríais vivir juntos y seguir trabajando sin tener que preocuparos por llegar al trabajo – Hermione sonrió satisfecha por su obvio razonamiento.
- Ostia... - Jadeó Alek, sin saber que decir.
- Somos idiotas... - Dijo Derek – Esa es la mejor idea del puto mundo...
- Ya sabes, lo de siempre, aquí estoy, arreglando el mundo – Dijo Hermione alzando loa brazos cómicamente al cielo.
El grupo se hecho a reír felizmente mientras se dirijan al Gran Comedor.
- Aww – Exclamo Alek – Me han puesto una silla en la mesa alta junto a la tuya.
Derek se rió alegremente.
- Por supuesto, lo que sea por ti – Derek hizo un ademan de ser un caballero.
Derek y Alek se dirigieron a la mesa alta bajo las miradas de los alumnos y algunos cuchicheos.
- Entonces ya se a filtrado la noticia de que somos pareja ¿Eh? - Dijo Alek, sonriendo cortésmente a los alumnos y profesores mientras se sentaba.
- Los chismes de la familia real del mundo mágico, más rápido que la pólvora – Dijo Derek.
Draco fue a su mesa tranquilamente mientras Harry y Hermione se sentaron en su propia mesa donde en menos de dos minutos Ron se acoplo delante de ellos.
- ¿Estáis emocionados? - Ron preguntó con cierto brillo en los ojos.
- Dejame adivinar – Pidió Hermione al ver el brillo en los ojos del pelirrojo – Quieres entrar al torneo.
- Bueno...pues claro – Dijo Ron – Tu también entrarás ¿No Harry?
- Pues que quieres que te diga, no me apetece tener que aguantar y tratar de sobrevivir a vete tu a saber que – Harry se encogió de hombros con una mueca, y Hermione asintió.
- ¿Pero...no te interesa el premio? - Pregunto Ron, esta vez mirando a Hermione.
- ¿El premio? Mi hermano no me a contado demasiado, dice que no quería hacerme Spoiler – Hermione se encogió de hombros.
- ¿Spoi...que? - Ron la miró extrañado.
- Es una expresión Muggle, significa desvelar algo sobre algo a alguien que todavía no lo sabe ¿Se me entiende? - Explicó Harry, tratando de ayudar a la explicación gesticulando con las manos.
- De todos modos todo lo que se es que es un torneo peligroso, que el premio es fama y reconocimiento que durara unas semanas y 1.000 galeones, que si bien no esta mal, se gastan mas rápido de lo que uno pensaría – Explicó Hermione.
- Ya tengo fama y fortuna – Dijo Harry – La fama no me interesa, no me interesa ni la que tengo ahora, y el dinero es la herencia de mis padres, lo hubiera tenido de todas formas, hubiera matado a Voldemort o no.
- Lo mismo aquí – Dijo Hermione – La fortuna de la familia real es mas que abundante y siendo la Princesa Heredera la fama ya la tengo...y eso que he tenido suerte al que se enteraran después de ya haber entrado en Hogwarts.
- ¿Como? - Preguntó Ron.
- No me gusta la atención, si puedo evitarla mejor, aun así es mas fácil porque la mayoría de Hogwarts me ha conocido siendo simplemente Hermione Granger, hija de Muggles...era mas sencillo de esa manera, antes de que vieran a Hermione Firebreather, hija y heredera del mudo mágico.
- Y dragón – Dijo Harry – No olvides lo del dragón.
- Y eso, y eso – Asintió Hermione con una risita – De todos modos creo que solo los mayores de edad pueden entrar al torneo.
- Pues vaya... - Murmuró Ron decepcionado.
Le hubiera encantado ser el campeón de Hogwarts, de esa manera podría hacer que Hermione se fijara en él y se hubiera dado cuenta de que era el candidato perfecto para ser su esposo, seria famoso y él podría darle todo lo que deseaba, los niños que mantendrían vivo al mundo mágico ¿Que más podría desear?
Su madre ya le había dicho que Hermione solo estaba confundida y se había dejado llevar por las bonitas palabras de Draco Malfoy al igual que Harry, que solo necesitaba que se dieran cuanta de su error al confiar en una serpiente y entonces todo se arreglaría.
Harry se convertiría en su mejor amigo como debía ser y Hermione se convertiría en su esposo como se debía esperar.
Los Gryffindor deberían estar con los Gryffindor.
O al menos eso es lo que él creía...y su madre.
En ese momento las puertas del Gran Comedor se abrieron y entraron un grupo de chicas caminando de forma grácil y sobre sus puntillas, como un montón de modelos que utilizaban el pasillo hacia la mesa alta como una enorme pasarela de moda y, todo sea dicho, esas chicas eran una belleza...y sexys...muy sexys.
Todos loc chicos y, para que mentir, también algunas chicas, las miraron babeando, incluso algunos profesores las miraban embelesados.
De los chicos solo unos pocos se libraron de su efecto:
Derek: Que estaba demasiado ocupado admirando a Alek.
Alek: Que estaba demasiado ocupado admirando a Derek.
Draco: Que no entendía a que venia tanto revuelo por un montón de caras bonitas. Que si, eran bonitas, pero tampoco eran taaaaaan bonitas.
Severus: Que pensaba más de lo mismo que su ahijado.
Y
Dumbledore: Él tenía otros motivos...motivos que empezaban por Gellert y terminaban con Grindelwald *Guiño* *Guiño*
Y detrás de ellas venia una mujer enorme, mas grande incluso que Hagrid, iba vestida con un abrigo que a primera vista te gritaba que no había sido precisamente barato pero que quedaba elegante en su delgada figura, y teniendo en cuenta el tamaño podían decir que había sido hecho a medida, era de tonos negros y rojos que la hacían resaltar aun mas entre sus alumnas vestidas con un refinado uniforme azul claro.
- ¡Me complace presentaros a las alumnas de Beauxbatons y a su directora, Madame Maxime! Exclamo Dumbledore que se había levantado y acercado al podio momentos antes de que entraran.
Dicha directora y sus alumnas se colocaron a un lado de la mesa alta con una pose altiva pero educádamente cortés.
Al momento siguiente todos volvieron a mirar hacia las puertas al oír el ruido de bastones chocar contra el suelo.
Un grupo de jóvenes vestidos con abrigos de piel y semblantes serios y solemnes entraron al ritmo de los golpes constantes de sus bastones chocando contra el suelo, de repente dos de ellos se llevaron los bastones a la boca y al alegarlos dejaron salir una enorme llamarada que tomaron la forma de dragones y fénix.
- Wooooooow... - Se oyó por todo el Gran Comedor.
- Increíble – Dijo Hermione mirando las figuras de dragones que volaban sobre ellos con ojos brillantes – ¡Son hermosos!
Harry sonrió ante la alegría de su amiga y en su mesa, Draco también sonrió al ver a Hermione feliz.
Hermione estiro la mano y trató de acariciar a uno de los dragones que danzaban cerca de ellos, el dragón de fuego la miro por unos segundos antes de dejarse acariciar, la criatura de fuego parecía complacida de la risa que salió de la niña.
En la mesa alta Derek también acaricio a uno de los dragones, con una sonrisa y Alek acercaba su mano para que la olisqueara pero no llegaba a acariciarlo porque no quería quemarse, no todos eran inmunes al fuego como los hermanos Firebreather.
- ¿Crees que me enseñarían a hacer eso? Parece un hechizo poderoso y complicado - Preguntó Hermione ilusionada.
- Bueno, estoy seguro que cuando puedas exhalar fuego sera incluso mas impresionante que esto, pero si te acercas a uno de ellos y le pides que te enseñe no veo porque no lo harían – Contestó Harry, y Hermione asintió felizmente.
- ¿Figuritas de fuego? ¡Bah! No es tan impresionante – Se quejo Ron, celoso al ver la evidente admiración de Hermione – Es solo una llamita con forma que se mueve.
- ¡Para nada! - Exclamó Hermione – Casi parecen vivos, y hacer una animación en cualquier cosa es muy difícil, sobretodo en uno de los elementos primordiales como lo son aire, fuego, tierra y agua.
Entonces se fijaron en el director de Durmstrang y en el joven que caminaba a su lado.
- ¡No puede ser! ¡Es Viktor Krum! - Exclamó Ron, con ojos brillantes.
- ¿Entonces ahora te gustan? - Preguntó Hermione con una ceja alzada.
Antes de que Ron pudiera volver a replicar, el director Dumbledore volvió a hablar.
- ¡Y de nuevo, me complace presentaros a los estoicos alumnos de Durmstrang y su director, el Director Karkarov!
Al igual que las alumnas de Beauxbatons, ellos se colocaron al otro lado de la mesa alta.
- Si, si – Dijo Albus - ¡Es un gran honor para todo Hogwarts ser anfitriones de estas dos magnificas escuelas! ¡Os damos la bienvenida a Hogwarts y esperamos que vuestra estadía en el castillo sea lo mas apacible posible!
Ambas escuelas invitadas asintieron cortésmente.
- ¡Este año, como ya os hemos comentado, se volverá a celebrar el Torneo de los Tres Magos donde un mago de cada escuela competirá para ganar esta impresionante copa! - Exclamó Dumbledore.
En ese momento apareció un podio sobre el cual estaba una hermosa copa dorada con hermosas joyas adornándola y cubierta con un cristal que relucía con una ligera luz azul.
Todos los alumnos la miraban impresionados.
- Y ahora... - Albus se giro para mirar a Derek que se levanto con una sonrisa – Si no es una molestia.
- Por supuesto que no – Dijo Derek – Hermanita, ven aquí.
Hermione miro a su hermano confundida, pero de todos modos se levanto y camino elegantemente hasta colocarse al lado de su hermano.
- Ahora me transformare para encender la copa – Le explicó.
- Pero yo todavía no puedo exhalar fuego... - Hermione se aclaro la garganta, la verdad es que sentía cierta irritación en la garganta, y bien si eso podía significar que no quedaba mucho hasta poder hacerlo, todavía no estaba lista para ello.
- Si, ya lo se – Dijo Derek – Pero dijimos que haríamos esto juntos, y así lo haremos. Yo me transformo y enciendo la copa y tu te transformas y ruges.
- Perfecto – Dijo Hermione mirando agradecida a su hermano.
Los dos hermanos se colocaron a cada lado de la copa mientras Albus se alegaba prudentemente de ellos, las llamas no tardaron en envolverlos para que volvieran a emerger como dragones.
Esta vez todos soltaron una exclamación de puro asombro al verlos, incluso los invitados que hasta ese momento sus expresiones de asombro se limitaron a ser bastante rígidas, pero esta vez no pudieron disimular su asombro e impresión.
Derek sonrió enseñado las hileras de colmillos en su boca antes de respirar hondo cogiendo aire antes de soltar una poderosa llamarada sobre la copa, el fuego ardió dentro de la copa y alzándose sobre ella antes de que el tono rojizo del fuego se fundiera con la magia de la copa y se tornara de un azul brillante.
Hermione se planto firmemente con las cuatro patas en el suelo, también cogió aire antes de alzar la cabeza y soltar un enorme rugido estirando las alas todo lo que pudo.
- ¡¡¡GGRRRRRROOOAAARRR!!!
Los gritos de asombro y emoción no se hicieron esperar
- ¡Durante esta semana los alumnos que quieran participar tendrán que escribir su nombre en un trozo de papel y dejarla sobre la copa dejando que las llamas lo consuman para entrar al torneo! - Explicó Albus.
- Y para los que ya os estáis emocionado demasiado... – Advirtió Derek, caminando lánguidamente alrededor de la copa y parándose al lado de Hermione para cubrirla con una de sus alas cariñosamente - ...Tenéis que saber que solo aquellos alumnos que son mayores de edad pueden participar, y para asegurarse de que sea una regla que se mantenga, nuestro sabio y poderoso director realizara un hechizo marcando una linea de edad que evitara que los menores de edad puedan acceder a la copa para tratar de entrar al torneo – Las quejas tampoco se hicieron esperar, pero las ignoraron – Y dicho esto...
Los hermanos se miraron con una sonrisa cómplice.
- ¡¡¡Que empiece el torneo!!! - Rugieron a la vez antes de soltar una risa medio gruñida.
..........
Al día siguiente el trío se dirigió a la cabaña de Hagrid, le habían prometido que irían a tomar el té con él.
Una vez llegaron y se sentaron para tomar el té, la conversación se volvió animadamente ligera.
- ¡Menudo espectáculo que hicisteis! ¡Nunca olvidare la cara de los alumnos de Beauxbatons y Durmstrang al veros transformaros! - Se Rió Draco.
- Y que lo digas, sus entradas pueden haber sido todo lo espectaculares que quieran pero nuestro cierre del banquete lo ha superado por mucho – Siguió Harry.
- Bueno, nosotros tenemos la ventaja de tener a los herederos y dragones de nuestro lado – Carcajeó Hagrid.
- Si – Dijo Hermione – Después del banquete Derek me dijo que en realidad todo el show había sido idea de Dumbledore, pero que a él le había hecho gracia la idea y había decidido seguirle la corriente. Como todo a sido idea de ultimo segundo no le había dado tiempo de contármela pero pensó que también me haría gracia.
- ¿Y se equivocaba, Princesa? - Preguntó Draco con una sonrisa picara.
- Pues no, no se equivocaba – Hermione sacó la lengua y guiño un ojo.
Todos se rieron a carcajadas.
- Lo único que no me gustó es como nos miraba Karkarov, el director de Durmstrang – Suspiró Hermione cuando logro dejar de ahogarse con su propia risa.
- Si, tienes razón, parecía que tenia la mirada fija en vosotros dos – Asintió Draco.
- Si pero...era de esperar ¿No? - Dijo Harry bebiendo de su té.
- Claro, ten en cuanta que por mucho que ese hombre haya visto, es normal que se sorprendiera al ver a dos jóvenes transformarse en dragón para luego hacer un espectáculo como ese – Dijo Hagrid – Puede que ya supieran que estaríais aquí y que podríais transformaros en dragones, pero una cosa es saberlo o esperarlo y otra muy diferente es verlo en persona.
- Si, es cierto – Hermione estuvo de acuerdo un poco a regañadientes, pero sin acabar de convencerse – Pero su mirada no era de asombro...más bien parecía que tenia un especie de plan en mente.
- Si no recuerdo mal, Karkarov era un Mortifago, pero logro librarse de la sentencia en su juicio diciendo que estaba bajo un Imperius y claro, el dinero y el hecho que fuera un mago de sangre pura bien posicionado también le ayudo de salirse del problema – Dijo Draco cruzando los brazos sobre el pecho.
Hermione lo miro y luego se acaricio la barbilla sacándose el pelo de la cara.
- Ok, eso me preocupa un poco – Admitió.
- No te preocupes, puede que no sea un buen hombre, pero no creo que se atreva a hacer nada con Dumbledore merodeando alrededor, ademas, estoy seguro de que Derek también esta alerta, con ellos dos con la guardia alta nadie podrá hacerte daño – Dijo Draco, colocándole una mano en la espalda baja, la sensación de calidez consoló y expulso la sensación de inquietud de Hermione – Y aún así yo también estoy listo para enfrentarme a quien sea necesario para asegurarme que nadie le ponga un dedo encima a esta hermosa princesa – Draco guiño un ojo y se sonrojo cuando Hermione sonrió y apoyo su cabeza en su hombro escondiendo su rostro en su cuello con una risita.
- Que afortunada que soy, tengo a un gran caballero cuidándome – Rió Hermione.
- Por supuesto – Dijo Draco.
Mientras tanto, Harry y Hagrid los miraron con una sonrisilla cómplice y se miraron con una mirada divertida.
- Pero bueno, que se besen de una vez – Pensó Harry sacudiendo la cabeza.
- Que rápido crecen los niños de hoy en día – Pensó Hagrid, con un suspiro nostálgico.
- Oye Hagrid, a todo esto – Intervino Harry llamando la atención de los tortolitos que aún no eran tórtolos, dejaron de abrazarse y se enderezaron en sus asientos mirando a Hagrid, tosieron con un sonrojo, como si no se hubieran dado cuenta de lo que hacían hasta ahora – Te ves muy bien, ¿Te has estado arreglando por algún motivo en particular?
- ¿Quien? ¿Yo? - Dijo Hagrid, apartando la mirada de ellos cuando sus mejillas se tiñeron de un tinte rosa.
- ¿Seguro que no tiene nada que ver con cierta mujer muy grande? - Preguntó Hermione.
- Y que se llama Madame Maxime – Siguió Draco.
- Y que es la directora de Beauxbatons – Terminó Harry.
- ¡No! ¡Claro que no! - Exclamó Hagrid – Estáis malinterpretando las cosas...
Ante el obvio nerviosismo del medio gigante el trió se hecho a reír.
..........
La semana en la que tenían plazo para entrar al torneo pasó más rápido de lo que podían esperar y antes de que se dieran cuenta, estaban de vuelta en el Gran Comedor, mirando ansiosamente la copa en espera de saber quien serian los próximos campeones.
Las alumnas de Beauxbatons estaban sentadas repartidas entre las mesas de Ravenclaw, Hufflepuff y alguna de ellas en Gryffindor. Los alumnos de Durmstrang en cambio, estaban todos sentados en la mesa de Slytherin.
- ¡Finalmente a llegado la hora de saber quienes serán los campeones de cada escuela! - Exclamo Albus.
- Si, si... - Murmuraron algo desanimados los gemelos Weasley.
- Venga, puede que no hayáis logrado entrar, pero al menos podréis disfrutar del torneo – Dijo Harry tratando de animarlos.
Los gemelos habían intentado entrar en el torneo engañando al hechizo de edad con una poción envejecedora, pero como era de esperarse no funciono, y cuando parecía que la idea les había funcionado y ya comenzaban a celebrar la copa se volvió contra ellos haciéndoles crecer una barba canosa, se echaron la culpa el uno al otro antes de comenzar a pelear en el suelo. Al final tuvieron que ir a la enfermería para que Madame Pomfrey les devolviera a la normalidad.
- Si – Comenzó Fred.
- Supongo que tienes razón – Terminó George.
La ceremonia comenzó sin hacerse esperar más, las llamas de la copa se alzaron y dejaron escapar un trozo de pergamino un poco chamuscado pero sorprenderte intacto.
- Muy bien, las damas primero – Dijo Dumbledore – La campeona de Beauxbatons es...¡Fleur Delacour!
Todos aplaudieron y Fleur sonrió levantándose y caminando hacia Dumbledore para colocarse al lado de la copa y al lado de su directora que la felicito con una sonrisa y una mano en el hombro después de murmurarle unas palabras en francés, la hermanita de Fleur aplaudió audiblemente, orgullosa de su hermana mayor.
- Muchas felicidades, jovencita – Dijo Albus cuando la copa expulso otro pergamino – Ah, bien, y el campeón de Durmstrang es...¡Viktor Krum!
Dicho joven hizo un gesto de victoria y sonrió ante los aplausos, Karkarov le sonrió a su alumno, aunque más que una sonrisa parecía una mueca. Viktor se levanto y fue a colocarse al lado Fleur, se miraron con respeto y se dieron la mano en señal de respeto y amistad, una promesa de jugar limpiamente.
- Bien hecho, Durmstrang – Exclamo Albus, pero antes de que pudiera volver a hablar para presentar al campeón de Hogwarts la copa se volvió completamente loca.
El fuego se alzo todo lo que pudo y algunas ráfagas del fuego se descontrolaron y saltaron de la copa para desintegrarse en el suelo.
- ¿Pero que...? - Derek se levanto de su silla para observar mejor.
Entonces, tan pronto como comenzó, todo se calmó, la copa dejó salir un trozo de pergamino más grande que el resto que Albus alcanzo con sospecha de que algo malo estaba por pasar.
Y como siempre...no se equivocaba.
- ¡Harry Potter y Hermione Firebreather!
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