Los herederos vuelven al mundo mágico
Derek y Hermione estaban sentados uno al lado del otro en el avión que los llevaba de Europa, Francia, hacia Londres, ella junto a Derek y sus padres habían tenido unas vacaciones estupendas.
Al llegar a casa sus padres ya los esperaban con la sorpresa de que se iban al extranjero de vacaciones y eso era algo que entusiasmo a Hermione y que alivio a Derek, estar lejos de allí por un tiempo no seria una mala idea.
Derek y los Doctores Granger se llevaron estupendamente bien, ambos estaban contentos de conocer al hermano biológico de su hija y no pararon de repetir que era mas que bienvenido en su hogar siempre que quisiera.
En las vacaciones los dos hermanos aprovecharon para hablar mas entre ellos, entrenar y experimentar un poco con su forma de dragón, tuvieron suerte de encontrar un bosque por el que no pasaba nadie debido a una vieja leyenda urbana, similar a la del Bosque Prohibido, allí Derek le enseño a como andar y correr sin tropezarse con sus propias patas o cola, acostumbrarse a la diferencia de tamaño entre humano y dragón para evitar darse golpes innecesarios y le enseño a volar con fluidez, después de todo este entrenamiento, a demás, hizo que Hermione ya no tuviera que esforzarse para transformarse, ahora era tan simple como pensar en ello o dar la orden mentalmente para transformarse en dragón o volver a la forma humana.
Mientras, en el avión Hermione leía las dos cartas que Draco y Harry le habían enviado.
Querida Princesa (Ahora enserio, todos te llaman así)
¿Como estas, Hermione? ¿Y Derek? Realmente espero que os lo estéis pasando bien en vuestras vacaciones y volváis descansados y llenos de energía porque el festival que esta aquí montado es flipante (Y eso que se a relajado mucho desde que se supo la verdad de todo), ahora que todos saben que vosotros sois los herederos al trono todos querían haceros entrevistas y saber porque no os habíais revelado y lo que paso aquella noche en la que los reyes murieron, pero en serio, creo que Dumbledore les a recordado a todos porque él es uno de los magos mas poderosos del mundo, estaba muy enfadado y comenzó a gritarle a cualquiera que quisiera encontraros que estabais bien y que a nadie mas que a la familia real y quienes ellos decidieran contarle lo sucedido tenían derecho a intervenir.
Y por Llama Eterna no te preocupes, te juro que la estoy cuidando muy bien, aunque creo que mis padres ya saben de nuestra amistad porque cuando en un descuido papá y mamá vieron el destello del cristal en mi pecho sonrieron y mi padre dijo, y cito: "Me alegro que vayas protegido, sabes, la protección de un dragón es muy especial, es en parte por eso que escogimos esa constelación y criatura para que fuera tu nombre" eso me dejo alucinado.
Te quiere,
Draco
PD: Espero vernos en el Callejón Diagon o si no en el expreso de Hogwarts, tengo muchas ganas de verte, te echo mucho de menos, y no te preocupes a cualquiera que te moleste ahora tengo una espada legendaria para callarles la boca y que aprendan a respetarte como debe ser respetada una princesa *Guiño* *Guiño*
Hermione sonrió algo sonrojada, por alguna razón había estado esperando la carta de Draco con mas ansias que la de Harry, Derek la miro de reojo, miro de quien era la carta y comenzó a reírse entre dientes que se convirtieron en carcajadas cuando Hermione lo empujo avergonzada y pegando la carta a su pecho.
Después agarro la de Harry para leerla.
Querida Hermione,
Espero que os lo estéis pasando muy bien, por aquí todo es igual...bueno, no del todo, en realidad a venido mi tía Marge y la cosa se a descontrolado un poco ademas de que al parecer un tal Sirius Black a escapado de Azkaban pero eso es algo que mejor te cuento en persona.
Energía para volver, Draco dice que todo es un festival y créeme cuando te digo que visto lo visto no es para nada exageración, pero las cosas parecen estar calmándose por lo que no tienes que preocuparte.
Amor, Harry
Hermione sonrió con calidez, se lo había pasado realmente bien en sus vacaciones familiares pero había echado mucho de menos a sus amigos.
Saco un par de pergaminos que siempre llevaba encima y agarro un boli que llevaba en el bolsillo y comenzó a escribir, decidiendo que primero escribiría la carta para Draco.
Querido Draco,
Buff, realmente me da algo de miedo volver, me pregunto como nos recibirá el mundo mágico, he hablado con mis padres sobre el tema del nombre, se que seguramente el mundo mágico esperará que acoja el apellido de mi familia biológica, pero soy una Granger y siempre lo he sido.
Se perfectamente que estas cuidando bien de Llama Eterna, si no pensara que la cuidarías bien no te la habría dado, aunque la verdad, esperaba que ella cuidara de ti...y ya que tus padres son mas astutos de lo que pensábamos, supongo que ya no tenemos que escondernos y hacerle pensar a la gente que nos odiamos.
Espero verte pronto.
Hermione.G
Y ahora era el turno de la carta para Harry:
Querido Harry,
¡Madre mía! Es que a ti siempre te pasa algo raro durante los veranos, ¿No sabes lo que es un verano normal? Ya que, bueno, cuando nos veamos en el Caldero Chorreante me lo has de contar todo, y cuando digo todo es todo.
Por cierto, creo que ya no tenemos por que fingir que no somos amigos de Draco, resulta que sus padres se han dado cuenta de que tiene a Llama Eterna y si recuerdas, a principios del año pasado, Lucius Malfoy ya me había visto con el colgante puesto.
Espero verte pronto.
Hermione. G
Hermione saco dos cintas, una dorada y otra plateada, con la plateada ato cuidadosamente la carta de Draco y con la dorada imito la misma acción para la carta de Harry.
- Cuando lleguemos a casa puedes usar a Ryu para enviarle las cartas a tus amigos - Le ofreció Derek con una tranquila sonrisa.
- Aun no me puedo creer que le hayas puesto Ryu a una lechuza - Rio Hermione.
- Oye, es un nombre muy bonito - Se defendió Derek.
Ryu era la lechuza de Derek, era de suave plumaje marrón que al sol parecía de un hermoso color caramelo y unos enormes y brillantes ojos azules, Derek la compro en el Callejón Diagon antes de ir a Francia.
El vuelo en avión siguió de forma tranquila y como estaba previsto, no paso mucho tiempo hasta que hubieron aterrizado y antes de que se dieran cuenta ya estaban de nuevo en la casa de los Granger.
La familia ya había acordado que tres días antes de la vuelta a Hogwarts Hermione y Derek irían al Caldero Chorreante y se hospedarían allí junto a Harry y los Weasley para comprar todo lo necesario para el nuevo año y llegar a tiempo a coger el tren, por lo que, en pocos días Hermione estaba despidiéndose de sus padres para ir junto a su hermano a la chimenea y usar los Polvos Flu para llegar al Caldero Chorreante.
Habían pensado que llegar volando transformados en dragones seria una entrada épica y que les recordaría porque eran poderosos, pero decidieron que ya habían llamado demasiado la atención.
- Muchísimas gracias por dejarme ir con vosotros, Jane, John, realmente me lo he pasado genial...hacia tiempo que no disfrutaba de unas vacaciones en familia - Agradeció Derek, abrazando a su hermana desde atrás con un puñado de Polvos Flu en la mano.
- No hay de que - Dijo John.
- Siempre seras bienvenido en casa, querido - Dijo Jane despidiéndose con la mano.
- ¡El Caldero Chorreante! - Dijo Derek con decisión y sin vacilar.
Ambos hermanos emergieron de las llamas verdes con elegancia, y delante de ellos la familia Weasley y Harry los esperaban.
- ¡Harry! - Exclamó Hermione y corrió a abrazarlo.
- ¡Hola, Hermione! Tengo taaanto por contarte - Respondió devolviendo-le el abrazo con energía.
- ¿Pues a que esperas?
Pero antes de que Harry pudiera hablar Molly Weasley intervino.
- ¡Derek! ¡Hermione! ¡Me alegro tanto de veros! Estábamos muy preocupados, pensamos que algo os había pasado, y después de tal revelación...¡Oh! ¡Debí haberos llamado majestades! - Dijo la mujer de forma rápida dejando a los hermanos parpadeando confusos.
- No se preocupe Señora Weasley, a mi hermana y a mi no nos gustan las formalidades y nos gustaría mantenernos en perfil bajo, no nos gusta la atención - Dijo Derek, de forma tranquila y pacifica pero con fuerza.
- Si, y hemos estado bien, nos fuimos al extranjero con mis padres de vacaciones - Dijo Hermione simplemente.
- Pero si tus padres...bueno...ya sabes... - Dijo Ron, inseguro de que decir.
- Mis padres adoptivos...mis padres - Dijo Hermione estrechando los ojos durante un segundo.
- John y Jane Granger pueden no ser familia de sangre pero a veces la sangre no lo es todo, ellos son familia porque los consideramos familia - Dijo Derek, Molly iba a volver a hablar pero no pudo porque un revoloteo la distrajo.
Ryu voló junto a Hedwig que estaban posadas en un armario, Hedwig se detuvo en el brazo extendido de Harry y le mordisqueó el pelo mientras que Ryu se detuvo en el hombro de Derek dándole cabezazos en la mejilla como si fuera un gato.
- Yo también te he echado mucho de menos, Ryu - Sonrió el joven y se giro a ver a Hermione cuando la oyó suspirar dramáticamente.
- Jo...a mi también me gustaría tener una mascota...Harry tiene a Hedwig, Derek a Ryu, Draco a Kero y la familia Weasley a Errol y Scabbers - Se quejo suavemente sonriendo-le a Hedwig y Ryu que habían sentido los conflictivos sentimientos de la pequeña y volaron hacia ella para darle cariño.
- Bueno, en un par de semanas sera tu cumpleaños, iremos a la tienda de mascotas y te comprare la que tu quieras por tu cumpleaños ¿Que te parece? - Ofreció Derek antes de ser casi tecleado por el repentino abrazo de su hermana.
- ¡Que eres el mejor hermano de todo el mundo! - Exclamo totalmente feliz.
- Lo se, preciosa, lo se - Contesto Derek dándole suaves palmadas en la cabeza causando que tanto él como Hermione y Harry rieran.
- ¡Oye! Yo también quiero enterarme del chiste - Dijo una voz familiar por la entrada del edificio.
A Hermione se le iluminaron los ojos y corrió para abrazar al chico rubio platino y de ojos plateados que acababa de entrar.
- ¡Draco! ¡Te he echado tanto de menos! - Grito mientras Draco la estrechaba entre sus brazos.
- ¡¿Malfoy?! ¡Suéltala! ¡¿Como te atreves?! - Comenzó Ron, impulsado por un suave codazo de su madre que no paso desapercibido por Derek quien gruño casi imperceptiblemente.
- ¿Por que lo haría? Yo también la he echado muchísimo de menos - Explico Draco sonriendo-le a Harry con quien choco los 5.
- No quiero ser grosera pero...¿Por que el chico Malfoy esta aquí? Y ademas siendo tan familiar con Harry y Hermione - Pregunto Molly, pareciendo algo nerviosa.
- Eso es fácil de explicar - Intervino Derek - Harry, Draco y Hermione han sido amigos desde el primer año, pero debido a la situación lo mantenieron en secreto, ahora que las cosas se han aclarado y no parece que los Malfoy desaprueben que su hijo se junte con Hermione y Harry ya pueden darse un respiro de actuar con secretismo, por cierto, vosotros tres ¿No que queríais poneros al día? Pues venga, yo me quedo con los Weasley, seguro que tienen preguntas, en media hora iremos a comprar lo que necesitáis para el nuevo curso - Dijo a lo que todos asintieron, Harry, Draco y Hermione (Ademas de Ginny y los gemelos) con entusiasmo y los Weasley con solemnidad, como si el mismísimo Merlín les hubiera hablado, aunque mas o menos era así, o al menos su descendiente.
El trío se movió a un rincón de la habitación y se pusieron a hablar en voz baja.
- ¿Y bien? - Pregunto Draco a Harry, pero se detuvo al ver a Hermione mirar aprensivamente hacia los Weasley donde Derek hacia todo lo posible por contestarles amablemente, pero sin dar demasiados detalles - ¿Que pasa , Hermione?
- Ronald sigue mirándonos como si nos hubieras corrompido - Gruño Hermione, luego sacudió la cabeza y volvió a mirar a Draco lo que causo que sus rasgos se suavizaran.
- Estoy seguro que eso es lo que piensa, en realidad se ha pasado todo el tiempo desde que estoy aquí diciendo que era una pena que no hubieras podido crecer con tus padres para que pudieras saber los rituales mágicos de la familia real y que solo los Sangre Pura conocían, pero que él estaría dispuesto a enseñártelos, sospecho que eso esta fomentado por la Señora Weasley, ella también a estado hablando de vosotros sin parar - Dijo Harry.
- Bha - Bufó Hermione - En todo caso eso me lo puede enseñar mi hermano, o si no Draco podría explicarme mas o menos como funciona.
- Por supuesto, Princesa - Dijo Draco.
- ¿Vas a comenzar a llamarme así todo el tiempo? - Pregunto Hermione, algo sonrojada.
- Sip, ¿Porque? ¿Te molesta?
- No...en realidad me gusta... - Murmuró Hermione a lo que Harry rió.
- Venga - Sonrió Draco, mirando a Hermione con ternura - Que nos hemos desviado del tema.
- Si - Dijo Harry - Bueno, el tema es que...a finales del verano llego a casa mi Tía Marge, que es la hermana de mi Tío Vernon, y como era de esperarse yo era el sirviente, Tía Marge insulto a mis padres y...bueno, se podría decir que perdí los estribos, la infle como un globo y se fue volando, después recogí mis cosas y me fui de la casa.
- Espera - Pidió Hermione - ¿Inflaste a tu tía y se fue volando?
- Si, ¡Pero no te preocupes! El Ministerio no tuvo problemas para encontrarla, desinflarla y dememorizarla - Dijo Harry al ver el pánico en los ojos de su amiga.
- ¿Y que es eso del perro que decías? - Pregunto Draco.
- Ah si, pues que cuando estaba fuera de la casa, cerca de un parque pensando que hacer oí unos sonido cerca de unos arbustos y cuando me fije mejor vi a un enorme perro negro, pero supongo que es un perro callejero o el perro de alguna familia que se había escapado, no lo se porque entonces llego un extraño autobús morado de tres plantas - Explico Harry.
- Ahhh te refieres al Autobús Noctambulo - Dijo Draco.
- Si - Dijo sorprendido Harry - ¿Lo conoces?
- ¿Que es el Autobús Noctambulo? - Pregunto Hermione que ahora estaba algo perdida.
- Es un autobús exclusivamente para magos, los Muggles no pueden verlo, puede ensancharse y coger una velocidad asombrosa por lo que puede llegar a casi cualquier parte.
- Que pasada... - Silbo Hermione.
- Si, pero también esta la otra cuestión - Dijo Harry, ahora parecía un poco perturbado.
- ¿Que? - Pregunto Hermione.
- Sirius Black - Dijo Harry - He oído al Señor Weasley diciendo que es posible que él venga a por mi...
- Bueno... - Suspiro Hermione, al instante siguiente sacudió la cabeza y miro a su amigo con renovado entusiasmo - ¡No te preocupes! ¡Si ese Black se atreve a intentar algo tendrá a dos dragones y a un espadachín encima para detenerlo!
- ¡Claro que si! - Se animo Draco, acariciando a Llama Eterna.
Al momento los tres amigos se miraron entre ellos y soltaron a reír a carcajadas, abrazándose, se habían echado mucho de menos y ahora ya estaban juntos, ahora ya no tenían que esconderse, que los otras pensaran lo que quisieran, pero ellos eran amigos y nadie iba a cambiar eso.
- Chicos, vamos a comprar ¿Estáis listos? - La voz de Derek los despertó de su ensueño.
- ¡Nacimos listos! - Respondieron a la vez.
- ¡Jajaja, esos son mis chicos! ¡Venga, en marcha!
Las compras fueron tranquilas y sin ningún problema...si no tomamos en cuenta todas y cada una de las personas que al ver a Derek y Hermione susurraban y los señalaban totalmente fascinados.
Derek mantenía a Hermione cerca de él, y si él no estaba porque entraba en alguna tienda mientras los demás seguían, ignorando las palabras de Molly de que ella cuidaría a Hermione, se la confiaba a Draco y Harry, aunque sabia que su hermana podía cuidarse sola, se sentía mejor sabiendo que Harry y Draco estaban al pendiente de ella.
Hermione, por otro lado, prefería ignorar a los demás y mantenerse cerca de su hermano o de Draco quien la abrazaba por la cintura protectoramente, cosa que no le gustaba nada a Ron, quien pensaba que Malfoy no debía estar allí con ellos, pero no se atrevió a decir nada debido a que tanto Derek como Hermione lo miraban fijamente, incluso amenazadoramente cuando hacia ademan de decir algo.
Finalmente llegaron a la tienda de mascotas del Callejón Diagon y Hermione comenzó a pasearse por la tienda con un brillo especial en los ojos, buscando cual de ellos seria su nuevo amigo.
No había pasado ni cinco minutos cuando escucho a Ron gritar.
- ¡Oye! ¡Fuera de mi rata gato mugroso! ¡FUERA! - El pelirrojo agarraba a su rata contra su pecho mientras un enorme gato persa de color canela anaranjado, de cara aplastada y ojos anaranjados con toques carmesí bufaba molesto a Scabbers, eso fue suficiente como para llamarle la atención y se acerco al gato cogiéndolo en brazos - Buff, gracias Hermione - Dijo Ron, pensando que Hermione lo hacia para ayudarle.
- Tranquilo hermoso, esa rata no puede hacerte nada - Hermione arrullaba al gato, abrazándolo y rascando-le la cabeza y bajo la barbilla causando que el gato ronroneara y cerrara los ojos con gusto.
- Es impresionante - Dijo la dueña de la tienda.
- ¿A que se refiere? - Pregunto Derek.
- Crookshanks - Dijo señalando al felino - Llegó a esta tienda hace mucho tiempo y no se a acercado a nadie en todo este tiempo, le bufa a los clientes e incluso a llegado a morder a algunos, es increíblemente inteligente debido a que es mitad Kneazle, pero como también esta cruzado con un gato normal es legal tenerlo...nadie lo a querido - Explico la mujer mirando hacia Hermione y Crookshanks que seguían abrazados.
- ¡Pues yo si lo quiero! - Exclamo Hermione.
- ¡¿En serio?! ¡¿Vas a comprar a ese monstruo?! ¡Ya has visto que quiere comerse a Scabbers! - Chilloneo Ron, pero su madre le empujo por el brazo suavemente.
- ¡Ron! Se amable - Le recrimino.
- Es un gato, Ron - Lo justifico Harry - Al fin y al cabo eso es lo que hacen los gatos, pero hemos ido dos años a Hogwarts y ninguno de los gatos de los demás le ha echo nada a Scabbers, no tienes que preocuparte.
- Ya... - Bufó Ron.
- Bueno, pues no creo que haga falta preguntar ¿Verdad? - Derek sonrió cuando Hermione negó con la cabeza y Crookshanks maulló en acuerdo con su futura dueña - Por supuesto, ¿Cuanto es por Crookshanks?
- Oh, pues son treinta galeones - La mujer parecía sinceramente sorprendida de que realmente iban a comprar a Crookshanks, pero decidió no cuestionar, al fin y al cabo dueña y mascota parecían llevarse muy bien...y ella también había leído los periódicos y escuchado los cuchicheos, sabia muy bien quienes eran Derek y Hermione.
Hermione salio muy contenta de la tienda con su nueva mascota en brazos, Harry, Draco y Derek se habían acercado casi inmediatamente para acariciarlo y sorpresivamente Crookshanks se dejo hacer, con un poco mas de timidez Ginny y los gemelos también se aventuraron a acariciar al animal y, aunque un poco receloso al principio, Crookshanks decidió que ellos no eran malos y les permitió acariciar brevemente su suave pelaje.
Con las compras completadas se dispusieron a volver al Caldero Chorreante, al fin y al cabo en apenas un par de días ya tenían que agarrar el expreso para volver al castillo.
Cuando llegaron al Caldero Chorreante Derek fue sorprendido por un cuervo que traía una carta atada a su pata.
- ¡Oh, hola amiguito! - Exclamó Derek, agarrando la carta y acariciándole las plumas por unos segundos antes de que el cuervo volara en dirección a Draco que recibió al ave con entusiasmo.
- ¡Hola, Gar! ¿Te enviá mi padrino? - Le pregunto amistosamente a la oscura ave.
- Pues si - Dijo Derek - Se ve que me necesitan en el castillo, algo sobre que Hagrid va a ser profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas y va algo nervioso, Dumbledore me pide que le ayude un poco y...¡Jajaja! Severus me pregunta si le puedo dar un poco de sangre - Rio negando con la cabeza.
- Si, habíamos supuesto que Hagrid tenia algo que ver sobre el nuevo libro de Cuidado de Criaturas Mágicas - Dijo Draco.
- ¿Sangre? - Pregunto Hermione, algo confusa.
- Si - Respondió Derek tranquilamente - La sangre de Dragón es muy preciada entre los pocionistas, y es muy pero que muy cara, ahora imagina lo poderosa que puede ser la sangre de dragón, que ya de por si es poderosa, dada libremente, no es la primera vez que le doy a Severus un pequeño frasco de sangre y seguro que este no sera el ultimo, pero bueno, después me invita a comer pastel de chocolate con relleno de vainilla...él sabe que no puedo resistirme a eso - Rió.
- ¿Como llegaras? ¿Utilizaras la Red Floo o te aparecerás? - Pregunto Hermione que se había acercado a su hermano para abrazarlo con fuerza.
- No, creo que iré volando, el ejercicio me ara bien y eso ara que la atención este sobre mi y no sobre ti - Se inclino y le dio un beso en la frente - Cuidate y para cualquier cosa, ¡Draco, te pido que la cuides! - Exclamo mientras se dirigía hacia la puerta.
- ¡Señor, si señor! - Exclamo Draco con un brillo pícaro en los ojos.
- ¡Oye! ¡Que puedo cuidarme solita! - Exclamo Hermione, fingiendo enfado, pero la sonrisilla en sus labios la traicionaba.
- ¡Hey! No puedes culpar a un hermano mayor por querer proteger a su hermanita pequeña - Se justifico Derek.
- ¡Ten cuidado en el viaje! - Le grito Hermione.
- ¡Si! - Respondió Derek antes de salir y al instante oír un rugido y las exclamaciones de las personas que causo que Hermione se riera.
Los días pasaron con una monotonía que ponía a Hermione ansiosa, los Weasley tenían la rutina de levantarse, comer, descansar por la mañana, comer salir a pasear por el Callejón Diagon, comer y dormir...nada mas, parecía que como no estaban en su casa, si no que en el Caldero Chorreante se habían relajado un poco y se lo estaban tomando como unas pequeñas vacaciones.
Draco solía sentarse a leer con ella o salían junto a Harry a curiosear por el Callejón Diagon , aunque no lo hacían tanto como les gustaría debido que todo el mundo se quedaba viendo a Hermione y eso la ponía nerviosa, eso y la incomoda y repentina caballerosidad de Ron junto a la increíble amabilidad de Molly, ademas que intentaban de todas las formas posibles alejar a Hermione y Harry de Draco, claro que no lo consiguieron pero dejaron en claro sus intenciones.
Pero Hermione sabia que nunca se juntaría con Ron, menos de esa manera, Molly Weasley ya podía ir buscando a otra chica importante dentro de la sociedad mágica porque Hermione se negaba a entrar en ese juego.
A pesar de ello, antes de que se dieran cuenta Harry, Ron, Draco y Hermione ya estaban sentados en un compartimento con un hombre que no habían visto nunca.
- ¿Quien debe ser? - Pregunto Harry, mirando la figura del hombre dormido.
- El profesor R.J. Lupin - Respondió Hermione unos segundos después.
- Realmente eres inteligente ¿Verdad? - Draco rodó los ojos ante el pobre intento de adulación de Ron.
- Eso, y que lo pone en su maleta - Dijo Hermione encogiéndose de hombros.
A mitad del viaje el tren se detuvo de repente, causando confusión entre todos ellos.
- ¿Que ocurre? - Pregunto Hermione, sorprendiéndose al ver vaho escapando de su boca, entonces se dio cuenta del frio que había aparecido en apenas unos segundos.
- Es imposible que hayamos llegado, aun nos queda al menos otras dos horas de viaje... - Dijo Draco.
Pero entonces vieron como una mano huesuda y espeluznante aparecía en la puerta del compartimento y la abría lentamente, el extraño ser que apareció era repugnante en opinión de Hermione, en realidad parecía la figura de un hombre totalmente encapuchado de túnicas flotantes negras, pero esa cosa olía a desesperación y soledad absoluta.
Y esa cosa les estaba haciendo algo, Hermione comenzó a sentirse horriblemente mal, se sentía desesperada y triste, las nauseas tampoco tardaron en llegar y un dolor de cabeza comenzaba a latirle detrás de su ojo derecho.
Justo en el momento en el que Hermione temía que vomitaría o se desmayaría vio a Harry desmayarse a la par que el profesor R.J. Lupin se levantaba de golpe exclamando un hechizo.
- ¡Expecto Patronum!
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