Derek Firebreather y un peligroso partido de Quidditch
(Sé que he tardado mucho, lo siento mucho, pero la escuela es lo que tiene: v , Tratare de subirlos más seguido de ahora en adelante, aunque la historia aun no sea muy popular)
A la mañana siguiente Harry y Ron no paraban de discutir en susurros que era lo que el perro escondía.
-Creo que yo sé de donde ha sacado lo que guarda – Comento Harry mientras bajaban al comedor.
- ¿Sabes lo que es? – Pregunta Ron, ansioso en saber la respuesta.
- Bueno...no exactamente, pero el día en que Hagrid y yo fuimos a buscar lo necesario para este año pasamos por Gringotts, y fuimos a otra cámara aparte de la mía...la cámara 713, cogimos un paquete que Dumbledore le había pedido a Hagrid que le llevara, no sé qué era, pero estoy seguro que era muy importante – Explico el moreno mientras se sentaban.
Aun y después de todo, Hermione se mantenía un poco alegada del par de amigos, a pesar de que deseaba ser su amiga dudaba que ellos quisieran...
Unos minutos después se escucharon los aleteos de todas las lechuzas que traían cartas y paquetes de familiares y amigos.
Hermione pensó que tal vez debería comprarse una lechuza, al fin y al cabo, eso la ayudaría a mantenerse informada de lo que pasaba en el mundo Muggle y sobre lo que hacían sus queridos padres.
Antes de que la castaña pudiera seguir con sus pensamientos vio aparecer a una hermosa lechuza blanca de brillantes ojos dorados, casi como el oro fundido: Hedwig.
La hermosa criatura emplumada portaba un paquete alargado que dejo caer enfrente de Harry con una nota, nada más soltarlo ululo cariñosamente hacia su dueño, cogió un trozo de pan y volvió a emprender el vuelo.
- ¿Qué es? – Pegunta Ron con curiosidad.
- No lo sé...la nota va dirigida a mí y a Hermione... déjame ver... - Harry se dispuso a leer la carta en cuanto Hermione le prestó atención y Ron se dedicó a desenvolver el paquete de su amigo.
- Ron, es de mala educación abrir un paquete que no es tuyo – Reprendió Hermione, pero rodo los ojos al ver que Ron simplemente la ignoraba.
- ¡¡¡Una Nimbus 2000!!! – Dijo/Chillo Ron al conseguir desenvolver del todo el paquete.
- ¡Si! ¡Me la envía McGonagall! ¡Y te recuerda que si quieres entrar en el equipo siempre puedes hacerlo! – Dice Harry contento, mirando a Hermione en lo último mencionado.
Hermione sonríe para luego decir:
- Tal vez el año que viene – El moreno y la castaña se giran para observar la mesa de profesores donde McGonagall les miraba con una sonrisa cómplice mientras peinaba las plumas de Hedwig.
Ambos rieron alegres y siguieron comiendo sin mayores problemas, mientras a Harry y Ron se les había olvidado completamente lo que el perro custodiaba para dar paso a una nueva conversación sobre Quidditch y sobre el primer entrenamiento de Harry que era ese medio día después de comer.
Hermione aprovecho la hora libre que tenía después del desayuno para hablar con Draco ya que él también tenía hora libre, por lo que se encamino hacia los jardines, más concretamente a orillas del lago negro.
- ¡Por aquí! – Dijo Draco que estaba recostado en la sombra de un frondoso árbol.
- ¿Pero se puede saber qué haces en la sombra? ¡Con el frio que hace y eso en el sol! – Dijo Hermione mientras llegaba corriendo ágilmente hasta donde estaba el chico.
- Yo estoy bien con el frio, pero parece que tú eres más bien friolera ¿No? – Dijo Draco sonriéndole mientras se levantaba para sentarse con ella en el sol.
- Si, a mí me va más el calor, además estamos en octubre, es normal que haga frio – Dijo alegremente mientras se dedicaba a hacer distraídos dibujos sobre la tierra con un palo que había cogido.
- ¡Oye! Ahora que me acuerdo, a Potter le han regalado una escoba ¿Verdad? – Dijo Draco con curiosidad.
- Si, McGonagall se la ha regalado por entrar en el equipo de Quidditch, es muy joven, en principio hasta segundo no se puede entrar en el equipo, pero a la profesora le gusto nuestra "Demostración" de la clase de vuelo – Explico la castaña.
- ¿Y a ti? Tú también estuviese impresionante – Dijo Draco, sonriéndole tiernamente al ver el sonrojo que adorno las meguillas de la castaña ante el alago.
- Si...bueno, también me ofreció entrar como cazadora o guardiana pero no creo que me gustara.
- ¿Y eso?
- Me gusta volar, me gusta esa sensación de libertad absoluta pero...¿Competir en un juego? No gracias, prefiero volar libremente sin preocuparme de pelotas locas a mi alrededor – Rio Hermione.
- Entiendo, prefieres disfrutar la sensación sin preocuparte de nada más, por ciento ¡Es Halloween! ¿Estas emocionada por el banquete de hoy en la noche? – Dijo el rubio mientras Hermione asentía a sus palabras.
- ¡Si! ¡Además han decorado muy bien el castillo! ¡Me muero de ganas que llegue la noche! – Dijo emocionada y el rubio solo rio por la emoción de la chica.
Siguieron hablando de temas triviales y bromeando para reírse hasta las lágrimas, lamentablemente todo lo bueno termina y ya era hora de volver a clase.
- ¿Qué clase tienes ahora? – Pregunto Draco con tranquilidad.
- Encantamientos con Ravenclaw.
- Buena suerte – Ambos amigos se despidieron con un abrazo que les dejo un extraño cosquilleo a ambos, pero pensaron que no era importante por lo que decidieron no prestarle atención.
Hermione entro en la clase y se sentó, en unos segundos la case se fue llenando y entraron Harry y Ron, el pelirrojo se sentó a su lado distraídamente y siguió hablando con Harry.
El Profesor Flitwick entro en clase, se subió a su acostumbrado "tamborete" de libros y comenzó con su explicación sobre el encantamiento Wingardium Leviosa.
- Y ahora no os olvidéis de ese bonito movimiento de muñeca que hemos practicado. Agitar y golpear, recordad, agitar y golpear. Y pronunciad bien el hechizo, es muy importante pronunciarlo bien porque si no las consecuencias puedes ser impredecibles – Explico el pequeño profesor con alegría, y con un ademan animo a sus alumnos a intentarlo ellos.
Harry y Seamus tenían complicaciones, repetían el hechizo y hacían los movimientos, pero la pluma, que debía elevarse hasta el techo, no se movía de su sitio. Seamus se impaciento y comenzó a pinchar con su varita a la pobre pluma que se incendió y Harry tuvo que apagarlo con su sombrero.
A su lado, Ron también tenía problemas con el hechizo:
- ¡Wingardium Leviosááá! – Dijo Ron y comenzó a agitar la varita con violencia.
- ¡Para, para! Lo estás diciendo mal, es es Win-gar-dium Levi-O-sa, no LeviosÁ – Aclaro Hermione, temiendo que el hechizo mal pronunciado pudiera tener malas consecuencias para con el chico, ella solo quería ayudarle, pero parece que él mal interpreto sus intenciones.
- Hazlo tu si eres tan lista – Reto el pelirrojo, la castaña se encogió de hombros y se remango las mangas de a túnica.
- ¡Wingardium Leviosa! – La pluma de la joven se elevó por encima de sus cabezas y pronto siguió elevándole hasta alcanzar el techo.
- ¡Oh, bien hecho! ¡Mirad, la Señorita Granger lo ha conseguido! – Dijo el profesor.
Al acabar la clase Hermione fue a hablar con Ron, ella solo quería ayudar, pero admitía que la forma en lo que lo había hecho podía haber sido inadecuada, lo que no esperaba era lo que escucho cuando estaba por legar a él, que estaba junto a Harry y Seamus.
- No es raro que nadie la aguante, es una pesadilla, te lo digo enserio – Le dijo Ron a Harry.
Hermione sintió como si un jarro de agua fría le cayera encima...había escuchado esas palabras en su escuela Muggle tantas veces...había sido una estúpida al pensar que en Hogwarts podría ser diferente...
Hermione choco deliberadamente con Harry y siguió rápidamente su camino sintiendo las primeras lagrimas caer.
- Creo que te ha oído – Mustio Harry con evidente culpabilidad en la voz
- ¿Y qué? Ya debe haberse dado cuenta que no tiene amigos – Dijo Ron obstinadamente.
Hermione se dirigía a los baños de chicas todo lo rápido que podía y con la cabeza gacha, por lo que no vio a Draco, que la miro preocupado y la siguió corriendo hasta que la alcanzo.
- ¡Hey! ¿Qué pasa? ¿Por qué lloras? – Le dijo mientras la agarraba suavemente del brazo.
- Nada...no me pasa nada – Dijo sin mirarle, temía que si le miraba acabaría por derrumbarse del todo y si había algo que Hermione odiaba era que los demás la vieran débil.
- No te creo, dime que ha pasado...por favor – Pidió Draco levantándole el mentón para que lo mirara a los ojos, pero tal como Hermione temía pronto comenzó a temblar mientras las lágrimas brotaban de sus ojos con más fuerza – No llores, tranquila, ven, vamos al lavabo, te limpias la cara y me cuentas que ha pasado con más calma ¿Si? – Hermione asintió y se dejó guiar por el rubio hasta el lavabo.
Draco espero pacientemente a que Hermione se lavara la cara mientras le frotaba cariñosamente la espalda, cuando la chica se secó la cara se sentó en el suelo con el muchacho a su lado.
- Yo...solo quería ayudarle...pero no acabo como tenía planeado... - Conto la chica en voz baja.
- Espera, no entiendo, cuéntamelo desde el principio
Hermione le conto todo lo que había pasado en la clase de Flitwick.
- Ese Weasley... - Mascullo Draco, enfadado porque el pelirrojo había hecho llorar a su amiga.
- No, ha sido mi culpa...déjalo – Pidió temiendo que Draco hiciera algo buscando su propia justicia.
- Esta bien – Suspiro – Venga, vamos, ¡Que el banquete no tardara en comenzar! – Dijo, tratando de animarla.
- Lo siento...pero me gustaría quedarme un rato aquí, necesito estar un rato sola – Mustio, regalándole una pequeña sonrisa, pequeña pero sincera.
- Bueno vale...si necesitas algo búscame ¿Si? – En cuanto la castaña asintió Draco se fue al banquete, pero eso sí, con un mal sabor de boca, sabiendo que, aunque había sido ella quien se lo había pedido, la había dejado en el baño mientras estaba triste.
Draco no presto mucha atención al banquete, o a las palabras de Dumbledore, estaba demasiado ensimismado pensando en su castaña amiga, o así era hasta que el Profesor Quirrell entro corriendo como si el mismísimo Voldemort lo persiguiera al grito de:
- ¡Troll en las mazmorras! ¡Hay un troll en las mazmorras! ...Ya lo he dicho – Para segundos después desplomarse en el suelo del Gran Comedor.
El pánico no tardó en hacerse oír entre los alumnos de todas las casas.
- ¡Silencio! ¡Todos los alumnos sigan a los perfectos hasta sus dormitorios, los profesores y yo nos encargaremos del troll! – El grito de Dumbledore fue suficiente para poner a todos en marcha, pero Draco solo podía pensar en una sola cosa...
¡HAY UN TROLL EN EL CASTILLO Y HERMIONE NO SABIA NADA Y ADEMA ESTABA SOLA!
Draco se escabullo de los de su casa y corrió hacia el lavabo de niñas cuando se encontró con Potter y Weasley.
- ¿Qué haces tú aquí Malfoy? – Pregunto Ron de mala manera.
- Mirad, no nos llevamos bien y puede que nunca lo ágamos, pero Hermione es mi amiga y no voy a dejar que un troll asqueroso... - Draco hubiera seguido de no ser porque la voz de un chico interrumpió su monologo.
- Siento interrumpir, pero creo que buscamos poner a salvo a la misma persona – Todos se giraron a ver quién era y pudieron observar a un chico que rondaba los 20 años, de ojos chocolate y despeinado cabello castaño oscuro con mechones claros.
- ¿Quién eres? – La pregunta fue general.
- Me llamo Derek, pero ahora no hay tiempo de presentaciones, busco a una niña llamada Hermione y me imagino que vosotros también – Dijo sencillamente.
- Si, está en el baño de chicas – Dijo Draco.
- Bueno, no va estar en el de chicos ¿O sí? – Dijo Derek mientras arrancaba a corres hacia el lavabo de niñas, la carrera se hizo más intensa cuando oyeron un grito que estaban seguros era de Hermione.
Efectivamente, cuando entraron en el baño pudieron ver que el troll ya no estaba precisamente en las mazmorras...
Hermione estaba agazapada, sus ojos ahora de un intenso azul del que nadie reparo debido a la situación.
- Vale...¡Hermione, quiero que llegues hasta mí! ¡Muy despacio y sin hacer movimientos bruscos! ¡Vosotros tres montad jaleo para que deje de prestarle atención a Hermione! – Dijo Derek sin apartar los ojos del troll.
- ¡No puedo! ¡Tengo miedo! – Dijo la chica mirándole, ahora sí que todos se percataron del extraño color que habían adoptado sus ojos.
- ¿Pero qué...? – Dijo Ron, pero fue interrumpido por Derek, Harry y Draco.
- ¡No es momento!
- Sí que puedes, eres Gryffindor, eres valiente – Animo Derek con una sonrisa tranquila, su voz era serena y eso pareció calmar un poco a Hermione que comenzó a gatear mientras Harry, Ron y Draco se movía y le gritaban al troll.
Pero no todo salió como pensaban, el troll se enfureció cuando vio que Hermione ya casi estaba junto a Derek y levanto el garrote que llevaba dispuesto a aporrear a Hermione con él.
Derek actuó rápidamente, sus ojos se volvieron de un hermoso color verde y corrió ágilmente esquivando al trol para coger a Hermione en brazos, y de un salto ya estaba fuera del alcance del troll, saco su varita y apunto al troll sin soltar a Hermione que se abrazaba fuertemente a su cuello.
- ¡Bien! ¡A la cuenta de tres le mandamos un Desmaius todos juntos! ¡1, 2...¡3! – Dijo Derek confiado.
- ¡Desmaius! – Después de esto el troll cayó al suelo en un sonido sordo.
Todos suspiraron aliviados, Derek miro a Hermione en sus brazos y le sonrió mientras veía que sus ojos ya habían vuelto a su color miel habitual, él cerro sus ojos y cuando los abrió los volvía a tener chocolates, le guiño un ojo mientras la bajaba y la abrazaba por los hombros con un brazo.
Segundos después los profesores Snape, McGonagall, Quirrell y Dumbledore llegaron hasta ellos, cuando Quirrell vio al troll volvió a desmayarse mientras Snape mascullaba algo que sonaba a "Cobarde dramático"
- ¿¡En que estabais pensando, por todos los cielos!? ¡Tenéis suerte de estar vivos! – Exclamo McGonagall entre aliviada por verlos bien e histérica por el peligro que habían corrido.
- No es su culpa profesora...me estaban buscando a mi...de no ser por ellos ahora estaría muerta – Susurro Hermione, aun pasando el tremendo susto y siendo abrazada por Derek.
- ¡Señorita Granger! ¡No me esperaba esto de usted! – Dijo McGonagall, aunque luego miro a Derek sorprendida – Señor Firebreather ¿Qué hace aquí?
- Ciertamente, Usted se graduó el año pasado si no me equivoco – Siseo Snape mirándole con una ceja alzada.
- Todo ha sido mi culpa, me topé con ellos y, ya saben, he leído mucho sobre criaturas y pensé que podría con el sin problemas y luego escoltarlos a sus salas comunes – Dijo Derek, componiendo una cara arrepentida, ante la alucinada de los chicos y sorprendida de los profesores.
- ¡No solo eso! ¡Los ojos de Derek y Hermione habían cambiado de color! – Recordó Ron de repente.
- Eso es imposible a menos que seas Metamorfomago y te aseguro que ni yo ni Hermione lo somos – Dijo Derek, mirando a Ron directamente.
- Debe haber sido una mala pasada de sus mentes o un juego de luces, la situación debía ser confusa, además – Dijo McGonagall, lo que pareció convencer a Ron y los demás porque se encogieron de hombros asintiendo – Pero eso no explica que hace usted aquí Señor Firebreather.
- Yo...bueno – Balbuceo Derek.
- Yo le pedí que viniera, el Señor Firebreather me pidió trabajar como guarda bosques junto a Hagrid, debido a su profundo amor por los animales, además es una de las pocas personas que se lleva bien con todas las criaturas del Bosque Prohibido, incluyendo a los centauros que ya es decir. Le pedí que viniera hoy a mi despacho para comunicarle que efectivamente ya había hablado con Hagrid y que no le vendría nada mal un poco de ayuda extra – Intervino Dumbledore con tranquilidad.
- En ese caso... 5 puntos para cada uno, no todos pueden decir que se han enfrentado a un troll y haber salido ilesos, o vivos...pero que le quede claro Señor Firebreather que si aún fuese alumno Gryffindor estaría en números rojos por su culpa – Dijo McGonagall mirando Derek severamente.
- Que sepa Firebreather que están por quitarle su puesto de sabelotodo supremo – Dijo Snape para tratar de apaciguar a Minerva, lo último que necesitaba ahora era más embrollo y si para eso debía "alagar" a su antiguo estudiante que así sea.
- ¿Cómo es eso? Usted se pasó los siete años de mis estudios en Hogwarts quejándose de que era un come libros y que me encantaba hacer saber a todos de mi "gran sabiduría" y sabelotodismo – Dijo con una sonrisa sarcástica.
- Me temo que no suficiente con usted, Granger sigue sus pasos – Dijo señalando a la niña que entrecerró los ojos mirándole con hastío.
- Jajaja, bueno, así seguro que no me echa de menos en clase y más ahora que parece que me veréis a menudo por Hogwarts – Dijo Derek con una sonrisilla traviesa.
- Así parece, desde luego Hogwarts estará encantado de tenerle una vez más con nosotros, mientras tanto ¿Porque no me acompaña a mi despacho para firmar los documentos de su nievo trabajo y dejamos que estos muchachos se vayan a descansar? Hoy ha sido un día duro y de sorpresivos cambios de planes – Dijo Dumbledore con una amable sonrisa y una gran diversión en sus ojos azules.
- Y que lo diga señor, ¡Buenas noches chicos! – Se despidió Derek mientras seguía a Dumbledore y los demás profesores que también se retiraban.
- ¡Buenas noches Derek! – Se despidieron los leones y la serpiente.
Los chicos se miraron y suspiraron, al final la cosa, aunque confusa, había acabado bien.
Fue a partir de aquí que Ron, Harry y Hermione se hicieron amigos, Draco los trataba bien porque eran amigos de Hermione y aunque parecía imposible Harry y Draco entablaron una tranquila amistad y Ron...bueno, él era otra historia...
No querría saber nada de Draco y decía que, si ellos querían ser amigos de una serpiente, bien, pero que con él no contaran, que él se quedaba como un simple amigo de ambos (N/A: Para que lo entendáis como Neville en ese momento)
Harry y Hermione trataron de convencerle que los Slytherin no eran lo que parecían ser, pero Ron estaba convencido de que Draco solo actuaba por conveniencia por lo que aceptaron que él no quisiese saber nada de Draco y que solo fuese con ellos mientras Draco no estuviese con ellos.
Mientras Draco, Harry y Hermione formaron un fuerte lazo, al fin y al cabo, derrotar a un troll enorme era un muy buen motivo para crear una fuerte amistad.
El primer partido de la temporada estaba por empezar i la emoción era palpable, Gryffindor vs Slytherin, esa era razón suficiente como para tener a todo el castillo en una expectación impresionante.
Harry saludo a Ron y Neville y se sentó al lado de Hermione dedicándole una suave sonrisa.
- Te debo una, Hermione – Dijo Harry, dejando a Hermione algo confusa.
- ¿Por qué? – Pregunto la chica.
- Porque entre los deberes y los entrenamientos de Oliver apenas tenía tiempo para respirar y me has ayudado mucho con los deberes y me has conseguido ese libro de Quidditch...a pesar de que Snape me lo quitara y luego no quiso devolvérmelo – Explico Harry haciendo que Hermione soltara una risita.
- Si, bueno...ya sabes lo que dice Draco, que Snape no es tan malo y que solo es que tiene una reputación que mantener, aunque claro, también puede ser que el hecho de ser su ahijado le obliga a defender a su padrino, y por lo de los deberes no te preocupes, eres mi amigo y necesitabas ayuda, y...aunque me taches de mandona debo pedirte que comas más, necesitaras energía para el partido ¿No? – Dijo regalándole una sonrisa.
- Es que no me entra nada...estoy muy nervioso – Dijo Harry revolviendo los huevos con tocino que tenía en el plato delante de él.
- Lo entiendo, pero ya verás que una vez estés sobre la escoba todos los nervios desaparecerán – Dijo Hermione, reconfortando a su amigo.
- Gracias, tienes razón – Dicho esto los dos continuaron comiendo con tranquilidad y de vez en cuando Hermione y Draco se enviaban miradas o muecas sin que los demás, aparte de Harry, se dieran cuanta.
Bueno, Harry y Derek, que estaba sentado al lado de Hagrid mientras veía como la Gryffindor y el Slytherin se mandaban muecas graciosas y se reía al notar la ironía, a lo mejor ellos dos podrían restaurar la destrozada relación entre leones y serpientes, aunque de momento era algo imposible, sobretodo porque estaba a punto de empezar un partido donde se enfrentaban ambas casas.
Después de unos minutos todos se encaminaron al estadio de Quidditch y Harry se separó de sus amigos para encontrarse con el equipo de su casa, mientras Hermione, Ron y Neville se dirigían a las gradas.
- ¡Chicos! ¡Esperadnos! – Dijo una voz grabe detrás de ellos, los chicos se giraron y vieron a Hagrid y Derek correr hasta ellos.
- ¡Hagrid, Derek! – Dijeron Ron y Hermione, felices de verlos a ambos.
- Hola chicos ¿Emocionados por el partido? – Pregunto Derek.
- ¡Si! – Dijeron los tres muchachos.
- Tu eres el ayudante de Hagrid ¿Verdad? – Pregunto Neville a Derek mientras se sentaban en las gradas de Gryffindor.
- Sí, soy nuevo, pero espero ser amigo vuestro – Dijo Derek, sonriendo alegremente.
- Awww, ya lo eres Derek, te lo debo después de salvarme de un troll gigante – Dijo Hermione, recibiendo un suave empujón amistoso por parte de Derek.
Finalmente, los jugadores salieron al campo, la profesora Hooch les demando que quería un juego limpio y prácticamente obligo a ambos capitanes a darse la mano, ambos utilizando más fuerza de la debida.
El juego empezó y todas las escobas se elevaron hacia el cielo, todos adoptaron sus posiciones de juego mientras que Harry y el otro buscador daban vueltas por el campo buscando encontrar la valiosa Snitch.
Hermione miraba con añoranza como todos se movían libremente por el cielo y soltó un suspiro.
- Si tanto te gusta volar, ¿Por qué no aceptaste la oferta de Minerva? – Pregunto Derek, mirándola con curiosidad sentado a su lado.
- ¿Cómo sabes que la profesora McGonagall me ofreció un puesto en el equipo? – Pregunto Hermione, mirándole con suspicacia.
- No me mires así – Rio Derek – Lo que pasa es que yo me entero de todo, soy demasiado curioso, y además Minerva no para de quejarse diciendo que si tu estuvieras en el quipo junto a Harry este año Gryffindor se llevaba la copa, seguro – Explico riendo provocando que Hermione riera con él.
- Si, a la profesora McGonagall parece gustarle mucho el Quidditch – Comento Hermione cuando pararon de reír, la verdad es que Hermione se sentía muy a gusto al lado de Derek, era agradable tener un amigo con el que parecía que se conocían de toda la vida, aunque lo conociera de apenas de hace un par de días.
- ¿Sabías que Minerva había jugado al Quidditch? Fue una de las mejores jugadoras que el equipo de Gryffindor ha tenido nunca – Dijo Derek, volviendo su vista al partido.
- ¿Enserio? No soy capaz de imaginármela sobre una escoba – Dijo Hermione, divertida.
- Jejeje es difícil de imaginar ¿Verdad? – Dijo volviendo a mirarla – Pero te prometo que es tal como te lo cuento, ay una placa con su nombre en...
- ¡Hey! ¿¡Que le pasa a la escoba de Harry!? – Dijo Hagrid, interrumpiendo la conversación de Derek y Hermione.
- ¿A qué te refieres?...¡Por Merlín! – Dijo Hermione cuando encontró a Harry colgando de su escoba, la que parecía estar totalmente dispuesta a tirarlo y dejarle caer al vacío – ¡Dame! ¡Es Snape, está embrujando la escoba de Harry! Pero eso no puede ser... – Le susurro a Ron después de quitare los monoculares para mirar a las demás personas en las gradas.
- Claro que puede ser, al fin y al cabo, odia a Harry ¿No? ¿Qué vamos a hacer? – Pregunto Ron, susurrándole de vuelta.
- Déjamelo a mí – Dijo Hermione, algo reacia.
Hermione espero hasta que se aseguró que toda la atención estaba sobre Harry y que nadie se daría cuenta de su ausencia, cuando esto pasó se escabullo silenciosamente y consiguió meterse detrás y debajo de las gradas.
Corrió hasta que llego debajo de las gradas de los profesores y busco la negra túnica, una vez la encontró se posiciono debajo de ella.
- Lo siento profesor, sigo pensando que usted no es quien está tratando de tirar a Harry...a lo mejor es porque soy amiga de su ahijado... - Pensó Hermione mientras sacaba su varita y apuntaba a la túnica de su profesor.
- Incendio – Susurro Hermione y casi al instante llamas azules comenzaron a danzar y recorrer el tejido de la ropa.
Una vez hecho su trabajo Hermione volvió a susurrar una disculpa y volvió a correr para llegar a su lugar al lado de Derek y Ron.
Snape tardo unos segundos en darse cuenta, pero cuando lo hizo se levantó de forma tan brusca y rápida que tiro hacia atrás al profesor Quirrell, comenzó a pisar la túnica para apagarla y cuando consiguió apagarla volvió a mirar hacia el campo al mismo tiempo que Hermione vivió a sentarse como si nada en su asiento.
Para alivio de todos (o casi todos) Harry pudo volver a montar en su escoba y el juego volvió a iniciarse con normalidad, y después de unos minutos ambos buscadores se dirigieron a gran velocidad hacia la misma dirección, señal de que habían encontrado la Snitch dorada.
Finalmente, Harry se subió de pie sobre su escoba como si estuviera haciendo surf y literalmente se tiró hacia la Snitch, cayendo al suelo (a pesar de que estaba muy cerca de este) y se levantó con algo de dificultad, de repente comenzó a hacer gestos de arcadas.
- ¡Creo que va a vomitar! – Dijo Hagrid alarmado.
En vez de eso Harry escupió la Snitch...
- HARRY POTTER A COJIDO LA SNITCH, GRYFFINDOR GANA – Grito Lee, el comentador y amigo de los gemelos Weasley.
Momentos después Harry, Draco y Hermione estaban en el campo de calabazas de Hagrid con este mismo y Derek.
- Ron creyó que Snape fue quien estaba embrujando la escoba de Harry, no sé si era el pero sí lo era o no mi distracción fue suficiente para que quien sea que atacaba a Harry dejara de hacerlo – Dijo Hermione, en pose pensativa.
- No, Snape puede no ser una persona especialmente cariñosa y amable, pero es una buena persona, y aunque Harry no le caiga bien estoy seguro de que no le quiere hacer daño – Argumento Draco, saliendo en defensa de su padrino.
- Estoy de acuerdo con eso, por lo tanto, también lo descarta de quien sea que busca lo que el perro de tres cabezas está guardando – Dijo Hermione
- ¿Perro de tres cabezas? ¿Te refieres a Fluffy? – Pregunto Hagrid.
- Si, supongo, dudo que haya más perros de tres cabezas en Hogwarts – Dijo Draco, con un tono que remarcaba la obviedad de la situación – Espera, ¿Un perro enorme de tres cabezas se llama Fluffy?
- ¿Lo conoces Hagrid? – Pregunto Harry.
- Por supuesto que sí, es mío, se lo compre a un griego que me encontré en un bar y se lo preste a Dumbledore para guardar... - Comenzó a decir cuando se detuvo al darse cuenta de que había hablado de más y Derek se daba una palmada en la frente.
- ¿Si? – Dijeron los tres, esperando que el semi-gigante continuara.
- No debí decir eso... - Dijo Hagrid, bajando la voz.
- No, no debiste, pero ya lo has hecho amigo – Dijo Derek, negando con la cabeza y desordenándose el ya de por si salvaje pelo.
- Vamos Hagrid, es importante, alguien está tratando de entrar y robar lo que Fluffy está guardando y estoy segura de que es algo muy importante, sino no habrían puesto a un cerbero a vigilarlo – Dijo Hermione, tratando de convencerle.
- Escuchad, lo que Fluffy guarda no os interesa y es peligroso, olvidaos de Fluffy y de lo que está guardando, eso solo es asunto del director Dumbledore y de Nicolás Flamel... - Dijo Hagrid.
- Y ya lo has vuelto a hacer grandullón – Dijo Derek con un tono cantarín.
- ¡Ah! Entonces ay alguien llamado Nicolás Flamel involucrado en esto ¿No? – Dijo Draco, mirando fijamente a Hagrid.
El semi-gigante pareció enfurecerse con sí mismo y se adentró en su cabaña mascullando entre dientes algo muy parecido a "No debí decir eso".
- Vamos chicos, volved al castillo y olvidad lo del perro, no debisteis encontraros con él en primer lugar o siquiera saber de su existencia, con el perro, el troll y la escena del partido de hoy ya habéis tenido suficientes emociones por este año – Dijo Derek levantándose, dispuesto a acompañarles devuelta al castillo.
- Pero Derek, ¿Qué es lo que Fluffy guarda? Estoy segura de que es importante ¿Qué pasaría si llegaran a robar lo que guarda? – Dijo Hermione, comenzando a caminar al lado de Draco.
- Eso no pasara...espero, aun así, yo me encargare de informar a Dumbledore de vuestras sospechas, solo manteneos lejos de este lio ¿Vale? No quiero que os pase nada – Dijo Derek cuando llegaron a las enormes puertas de Hogwarts.
- Esta bien – Dijeron los tres al unísono, se miraron entre ellos y comenzaron a caminar hacia el comedor.
Derek los vio marcharse y después de unos minutos en silencio el mismo se encamino hacia el comedor soltando un sonoro suspiro.
- Puede que me hayáis dicho que os mantendréis al margen, pero se perfectamente que no lo aréis... - Suspiro Derek, sacudiendo la cabeza, aunque con una sonrisilla y un brillo en los ojos.
Esto que leeréis a continuación es la 2n parte de la tontería sin sentido que se le ocurrió a mi amiga mientras escribía el capítulo (Me he reído mucho Cintia <3)
- OH HARRY, POR QUÉ TUVISTE QUE ACOSTARTE CON GINNY PENDEJO – DIJO RON LAMENTÁNDOSE Y LLORANDO.
- ES QUE ESTÁ MUY BUENA – SE DISCULPÓ HARRY.
HERMAIONY LE PEGÓ UNA CACHETADA.
- TE PASASTE DE PINCHE LANZA – GRITÓ HERMAIONY DOLIDA
- OH POR FAVOR RON PERDONA MIS PECADOS, NO LO VOLVERÉ A HACER
- QUE ESTOY AQUÍ – DIJO GINNY
- NO ESPERA, SÉ QUE FUI UN BOLUDO PERO OH NO POR FAVOR, GINNY ROSA PANCRACIA AMATISTA RONALDA GUADALUPE DE LAS ENGRACIAS MACARRÓN, NO ME DEJES AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA –LLORO JARY
- NO WE YA NO TIENES PERDON DEL SEÑOR DAMBELDOR . ANDATE A LA VERGA RE PELOTUDO NO VISTE QUE HERISTE MIS SENTIMIENTOS, COÑO SU MADRE?
- DESDE CUANDO ERES VENEZOLANA?
- DESDE QUE ME TIRÉ A SANTIAGO.
- OH PERO ESO CUANDO FUE?
-AYER XD QUE RICO
- PINCHE REPELOTUDA.
- PTA KE SAD – FINALIZÓ HERMAIONY.
- ME GUSTAN ESTAS HABICHUELAS. – ACABÓ RON.
Espero que os haya gustado, comentad y votad y hasta pronto.
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