De reuniones y traiciones

Después de escuchar las palabras dichas por el bromista fantasma todo se convirtió en caos, los alumnos se asustaron y comenzaron a cuchichear entre ellos, algunos simplemente se agruparon en un pequeño grupo y se quedaron quietos, temiendo que el criminal mencionado estuviera cerca.

- ¡CALMA TODO EL MUNDO! - Gritó Dumbledore – Que todos los jefes de casa traigan a sus alumnos al gran comedor, esta noche dormiremos todos juntos en la seguridad del gran salón.

- Albus, cuando dices todos los alumnos, te refieres a, ¿Todos? - Pregunto Minerva.

- Si, a todos ¡Venga, no perdamos mas tiempo!

Todos los alumnos fueron guiados al gran comedor donde los profesores se encargaron de acomodar y calmar a los estudiantes y luego se reunieron para hablar sobre como es posible que Sirius Black haya podido entrar en el colegio y haber esquivado a los Dementores.

- Bueno, de lo que hemos de asegurarnos con urgencia es que Sirius Black no sigue deambulando por el castillo, separémonos en parejas y revisemos todo el castillo mientras dos de nosotros se quedan en el gran comedor con los alumnos – Dijo Dumbledore todo lo serenamente que pudo.

- Severus y yo nos quedaremos aquí – Dijo Derek.

- ¡¿Que?! ¿Porque me he de quedar con ellos? - Exclamo el pocionista obviamente molesto.

- Porque eres poderoso, y si algo llega a pasar puedes defender a los estudiantes mejor que nadie...y si te llegas a encontrar con Sirius puede desencadenarse una pelea a la que no quiero ni entrar ni detener, y yo me quedo porque me quiero quedar con mi hermana – Dijo Derek cruzando los brazos sobre el pecho.

- Derek... - Una pequeña voz se escucho detrás del joven y todos se giraron a ver a la pequeña niña de pelo enmarañado.

- Hey...¿Que haces en pie? Deberías estar con Harry y dormir un poco, venga ves – Dijo Derek sonriendole a su hermana.

- ¿Puedo ayudar en algo? Tal vez pueda sobrevolar el bosque y ver si hay algo raro...o tal vez...no se, hacer algo – Dijo Hermione tímidamente.

- No, lo siento, pero esto no es algo que tomar a la defensa, ve a dormir mientras los profesores patrullan y el Profesor Snape y yo nos quedamos con vosotros.

- Pero...

- No – Interrumpió Derek – Anda, ves a dormir y no seas terca, mañana después de clase hemos de ir al Ministerio, a la reunión del consejo ¿Recuerdas? - Hermione solo asintió – Venga, a dormir.

Hermione suspiro pero se fue con los otros Gryffindor y se acostó en el saco de dormir al lado de Harry que aunque trataba de dormirse aun estaba despierto.

- Meewrr

- Crookshanks...ven aquí precioso – Susurro Hermione, el gato se acurruco contra el pecho de su dueña dejando que esta lo abrazara y comenzó a ronronear calmándola hasta que poco a poco se fue quedando dormida, pero antes de dormirse escucho la voz de Dumbledore.

- Dejemos-les dormir tranquilos, es en la maravillosa subconsciente de los sueños donde podemos obtener mas sabiduría sobre nosotros mismos que en cualquier otro momento...

..........

Durante los siguientes días no se hablaría de nada mas que de Sirius Black.

Hermione negó con cansancio, desde que se había levantado esa mañana, algo desorientada al encontrarse en el gran comedor y no en su cama que todo el mundo hablaba de ese hombre, podía entender la preocupación de los demás, pero a la vez no podía entender porque tanto escándalo, si ese hombre hubiera querido matar a Harry...¿No lo habría hecho ya? Oportunidades no le faltaron, y eso solo le hacia pensar que tenia otro propósito.

Cuando entró en la sala común de Gryffindor vio a Oliver hablar con el equipo, parecía aliviado.

- ¿Porque el repentino cambio? - Pregunto Angelina.

- Si, eso no es normal en ellos – Dijo Fred.

- No lo se, no me dieron detalles – Dijo Oliver.

- ¿Que pasa? - Pregunto Hermione, acercándose al equipo con curiosidad.

- Al parecer mañana no jugaremos contra Slytherin, sino contra Hufflepuff – Dijo Oliver.

- ¡Yo se porque! - Dijo Harry que entro como un vendaval en la sala común.

- Harry, ¿Pero que...?

- Al parecer, un grupo de Slytherin's querían disfrazarse de Dementores y asustarnos, pero Draco los escucho y se lo dijo a Snape, Snape se enfadó y les prohibió jugar este partido dejándoles en desventaja – Dijo Harry.

- ¿Como sabes eso? - Pregunto Ron.

- Me acabo de cruzar con Draco y me lo a contado, dice que esta sorprendido pero que no decepcionado, dice que de hecho, él hubiera quitado puntos pero ya sabemos como es Snape, supongo que a buscado una manera de no perjudicar demasiado a los Slytherin.

- Hah, seguro que de ser uno de nosotros nos habrían expulsado – Dijo Ron.

- Pues de hecho él iba a hacerlo, pero Dumbledore le a calmado – Dijo Harry sentándose frente al fuego.

- No me lo creo – Dijo Ron.

- Pues deberías, Snape tiene razón, no es solo una jugarreta, podrían haber salido gravemente heridos...algo peor que la muerte – Dijo Hermione.

- Venga, ahora solo estas exagerando – Replico Ron.

- ¿A si? Imagina que los verdaderos Dementores se acercan demasiado a ellos, pensando que son uno de los suyos y se dan cuenta de que solo son unos estúpidos ¿Que crees que pasaría? Esos demonios encapuchados no escuchan a razones ni obedecen a nadie, solo buscan que comer y nunca están saciados – Advirtió Hermione, mirado a todos los presentes de forma seria y firme.

- Hermione tiene razón, venga, llegaremos tarde a Defensa – Dijo Harry tratando de romper la tensión del ambiente.

- Si, venga vamos – Dijo Hermione.

El grupo de Slytherin y Gryffindor de tercer año entraron en el aula de DCAO y se sentaron en sus lugares de siempre y esperaron a que el Profesor Lupin llegara, pero después de 10 minutos de espera comenzaron a impacientarse.

- Esto es extraño, el Profesor Lupin nunca tarda tanto – Murmuro Hermione.

- No le habrá pasado nada ¿Verdad? - Dijo Draco que se había acercado a la mesa que compartían Harry y Hermione para disgusto de otros Gryffindor.

- No creo, ayer estaba bien ¿No? - Pregunto Harry.

- Si, pero se veía un poco nervioso en mi opinión – Dijo Hermione.

- ¡Hey! ¡Alguien viene! - Exclamo Dean que había estado haciendo guardia en la puerta en caso de que el Profesor Lupin llegara.

Todos los alumnos corrieron a sentarse en sus respectivos asientos y colocaron su mejor cara de niños inocentes y buenos estudiantes.

Pero para sorpresa de todos no fue el Profesor Lupin quien entro al aula, sino que el Profesor Snape.

- ¿Profesor Snape? - Hermione se arriesgo a preguntar, pero el hombre la ignoro y explico la situación.

- El pobre Profesor Lupin se encuentra indispuesto por lo que hoy seré yo quien os de clase de Defensa contra las artes oscuras – El hombre parecía realmente complacido, si era por poder ejercer una clase que quería dar hace tiempo o por las miradas de desconcierto de los alumnos sumado a su silencio Hermione no estaba segura – Ahora abrid el libro por la página 394.

- Pero Señor, aun no hemos llegado a los Hombres Lobo...aun quedan al menos otros 7 temas antes de llegar a ellos – Dijo Draco, mirando a su padrino confundido.

Él sabia que su padrino era un hombre sumamente ordenado y alguien como él no se saltaría tanto material solo para molestar al Profesor Lupin, Dumbledore o a los alumnos, así que todo lo que pudo pensar es que Severus Snape quería que alguno del trío pudiera leer entre las lineas de sus acciones.

- Es posible, pero ¿Quien es el profesor aquí? - Era una pregunta retorica, nadie respondió.

Harry, Hermione y Draco se dedicaron una mirada entre confusa y preocupada, finalmente decidieron que era mejor esperar a ver como se desarrollaban los acontecimientos y escucharon a Snape hablar sobre los Hombres Lobo.

- ¿Quien puede decirme la diferencia entre un Hombre Lobo y un Animago? - Nadie levanto la mano excepto Hermione que mantenía su mirada curiosa - ¿Señorita Granger? - Suspiró.

- Un Animago puede elegir transformarse en animal y cuando hacerlo, un Hombre Lobo no puede, inevitablemente cada luna llena se transformara – Explico, de la forma mas breve que encontró.

- Si...cada luna llena – Dijo el profesor.

Entonces Hermione abrió mucho los ojos y miro por la ventana hacia el bosque prohibido.

..........

Al salir de clase Harry y Draco se quedaron con Hermione en el pasillo para hacerle compañía mientras esperaban a que Derek llegara para que fueran al Ministerio a su reunión con el Consejo.

- Chicos...tal vez me estoy yendo por las ramas pero... - Hermione vigiló a su alrededor asegurándose de que estaban solos y no había ningún curioso indeseado – Pero creo que el Profesor Lupin es un...Hombre lobo.

- ¡¿Que?! - Exclamo Harry.

- Tu también has comenzado a sospechar ¿Verdad? - Dijo Draco.

Hermione asintió con simpleza.

- Estoy un poco perdido ¿Podéis explicarme? - Pidió Harry.

- Bueno, el Profesor Lupin siempre parece cansado y enfermo, eso no es necesariamente un rasgo de los Hombres lobo pero si es verdad que son propensos a verse de esa manera – Dijo Draco.

- Él huele diferente a otros humanos, cada persona tiene su olor, claro, pero todos tienen esa esencia humana en común, él tiene una esencia mas animal – Dijo Hermione, después miro a Draco dándole pie a otra razón.

- Su Boggart es la luna llena – Dijo y entonces señalo a Hermione.

- Esta noche ha habido luna llena y es posible que su "enfermedad" sea para recuperarse y por si fuera poco... - Dijo Hermione.

- ¡Snape nos lo a gritado a la cara entre lineas hace unos minutos! - Dijeron Hermione y Draco al unisono.

- ... - Harry no supo que decir.

- Hey, que os contáis – Dijo Derek acercándose al grupo.

- Nada del otro mundo... - Dijo Draco.

- Solo dándonos cuenta de que el Profesor Lupin es un Hombre Lobo – Murmuro Hermione, al decir eso la sonrisa de Derek vacilo.

- Oh...ya os habéis dado cuenta...no creía que habría alguna gota que volcara el baso... ¡Espera! Severus os a dado clase ahora ¿Verdad?

- Sip – Contestaron los tres.

- ¿Clase sobre los Hombres Lobo? - Cuando los tres chicos asintieron el joven suspiro – Le pedí que no lo hiciera...bueno ¿Eso os coloca en conflicto? ¿Os molesta que él sea un Hombre Lobo? ¿Pensáis diferente de él ahora?

- Pues no – Dijo Draco.

- No es algo malo mientras sea una buena persona a quien le importa si es Hombre Lobo o no – Harry se encogió de hombros.

- Es un buen hombre, y a demostrado ser alguien de fiar, no tendría sentido verlo de manera diferente por algo como esto – Respondió Hermione.

- Bien hecho chicos, estoy orgulloso de esas respuestas – Respondió Derek sonriéndoles – Bueno hermanita, ¿Lista? Tenemos que irnos.

- ¿Quieres que sea sincera? - Dijo Hermione.

- Lo preferiría, si.

- Estoy acojonada...

- ¡Bah! No tienes de que preocuparte, son solo un grupo de viejos que les gusta sentirse sabios y sumamente importantes – Hermione se rio del comentario de su hermano y se giro para despedirse de sus amigos.

- Hasta luego.

- Hasta luego, te esperare en la sala común – Dijo Harry, sonriendole.

- Buena suerte, princesa, ya nos contaras – Dijo Draco guiñándole un ojo.

Hermione le sonrió y se sonrojo, dándose la vuelta y yéndose con su hermano tratando de ocultar el sonrojo, y cuando estuvieron saliendo del castillo y fuera del alance de ojos y oídos Derek se dispuso a hacer lo que cualquier hermano mayor que se respete haría...¡Molestar a su hermana menor!

- Huy, que rojita que estas – Dijo Derek con una risilla en la voz.

- Son imaginaciones tuyas... - Murmuro Hermione.

- ¿A si? ¿No sera que cierto chico de pelo rubio y ojos grises te a llamado la atención?

- ¡C...Claro que no! ¡Solo somos amigos! ¡No te imagines cosas raras! - Exclamo Hermione poniéndose mas roja aun.

- ¿Estas a la defensiva? ¿O es simple negación? - Dijo aguantándose la risa.

- Oh, pero seras...¡Dejame en paz!

Derek finalmente no aguanto mas y se hecho a reír en cuanto llegaron al punto de aparición y no pudo calmarse hasta que entraron al Ministerio y Hermione solo miraba a su hermano con un puchero.

- Vale, vale, ya esta – Dijo Derek – Ya te dejo en paz.

Hermione solo lo miro de mala manera.

- Venga, no te enfades – Dijo Derek cuando llegaron a una puerta de roble que destacaba por el resto por las decoraciones doradas.

- Vaya... - Susurro Hermione.

- No te preocupes, trataremos de terminar con esto rápidamente y volveremos a casa – Dijo de forma reconfortante y en cuanto Hermione respiro hondo y se calmo toco a la puerta.

Después del "Adelante" que vino de adentro ambos hermanos abrieron la puerta y entraron, la oficina en la que entraron le recordó a Hermione en cierto modo a la de Dumbledore, solo que con menos cuadros, menos cachivaches divertidos, mas libros raros (Cosa que le gustaba) y sin el siempre simpático Fawkes.

- Bienvenidos majestades, tomen asiento por favor – Dijo uno de los ancianos.

En cuanto los hermanos se sentaron uno al lado del otro y encabezando la mesa otro de los ancianos volvió a hablar.

- Bien, estamos aquí para decidir si reincorporamos a los monarcas del mundo mágico o no.

- Vaya, que mal suena eso – Dijo Hermione.

- Si, da a pensar que solo solo hay dos opciones, blanco o negro, no podemos olvidarnos de la escala de grises – Siguió Derek.

- ¿Y toda la gama de colores? - Pregunto Hermione.

- Si, eso también.

- Por sus palabras podemos asumir que ya tienen un plan de acción – Dijo el ultimo anciano, un poco contrariado por el comportamiento de ambos herederos.

- Pues si, he estado pensando en ello y tengo un plan a seguir que creo que puede contentar, si no a todos, si a la mayoría, ahora solo falta saber si mi hermana lo considera una buena idea – Dijo Derek, ahora con un porte mas serio y solemne – Bien, a mi forma de ver el mundo mágico no necesita que en este momento que haya un rey dictando lo que se debe hacer, pero también sabemos que Fuge no hace un trabajo decente, es desastroso, así que creo que mi hermana y yo podemos aliarnos y aconsejar y guiar a Fuge ahora que son momentos de paz, si por alguna razón el mundo mágico se ve amenazado entonces si que los herederos deberán ser coronados y tomar el lugar que les corresponde, pero hasta que ese momento no llegue entonces es mejor no agitar demasiado las cosas ¿Que piensas, Hermione? ¿Te parece bien?

- Si, creo que es lo mejor, me alegra saber que tomas en cuenta mi opinión – Dijo Hermione sonriendole a Derek.

- Por supuesto que lo tomo en cuenta, somos dos en esto.

- Están seguros, majestades – Pregunto el primer anciano.

- Si – Dijo Derek, sin vacilar y con voz firme.

- Esta bien...si creen que esa es la mejor idea que podemos seguir, que así sea... - Dijo el anciano a su lado.

- Bien, pues si eso es todo, nosotros nos despedimos y volvemos a casa - Derek se volvió hacia su hermana, levantándose y tendiéndole la mano - ¿Nos vamos?.

- Si – Dijo Hermione aceptando la mano de su hermano y saliendo de la habitación.

Una vez fuera se miraron y soltaran un suspiro.

- Bueno...a sido una reunión breve... - Dijo Hermione quitándose el pelo de la cara de un manotazo.

- Si...y es mejor así, créeme, no queremos oírlos demasiado, ya había advertido que vendríamos, diríamos nuestra decisión y luego nos iríamos.

Derek y Hermione se fueron de vuelta al castillo bajo la atenta mirada de las personas del Ministerio, finalmente llegaron al castillo y se despidieron para irse a dormir.

- Nos vemos en el partido de mañana – Se despidió Hermione.

- ¿Gryffindor vs Hufflepuff al final? - Pregunto Derek.

- Sip.

..........

Al día siguiente Hermione y Draco estaban con Harry dándole ánimos para el partido que estaba a punto de comenzar, todos los alumnos ya estaban en sus asientos en las gradas y los miembros de ambos equipos se estaban preparando.

- Buena suerte – Dijo Draco.

- Gracias, pero con la que esta cayendo no se como lo lograremos – Dijo Harry señalando al campo donde la lluvia caía a mas no poder – Se me empañaran las gafas al minuto de salir al campo.

Draco hizo una mueca y Hermione se acaricio la barbilla pensativamente hasta que sus ojos brillaron.

- ¡Espera! Creo que tengo el hechizo indicado – Exclamo Hermione.

- ¿Como es posible que tengas el hechizo indicado para cualquier situación? - Dijo Draco con una risita en la voz.

- Venga, pero si eso es lo que mas amáis de mi – Dijo Hermione sacando su varita – Venga, acercame tus gafas ,Harry. Con este hechizo tus gafas repelerán las gotas de lluvia por lo que sera como si no estuviera lloviendo...excepto porque te mojaras, pero no se puede tener todo en esta vida ¡Impervius!

- ¡Gracias, Hermione! - Grito Harry con completa alegría.

- No hay de que, buena suerte.

Los amigos se despidieron con un movimiento de mano y mientras Harry se reunía con su equipo, Hermione y Draco se colocaron en las gradas, cada uno con sus respectivas casas.

Finalmente el partido comenzó.

Al principio no paso nada fuera de lo común, Lee hacia sus habituales comentarios que eran interrumpidos por las quejas de McGonagall, los espectadores gritaban y los equipos luchaban entre ellos y Harry y Cedric buscaban la Snitch por todo el campo hasta...

Hasta que un grupo de cuatro Dementores se colaron en el campo y fueron directamente hacia Harry, todos los presentes observaron horrorizados cuando vieron al joven de ojos verdes luchar por mantener el control sobre su escoba para finalmente caer de ella hacia el vació de mas de 100m de distancia hasta el suelo.

Dumbledore y algunos de los otros profesores conjuraron sus Patronus para proteger a los alumnos y los restantes fueron a trabes de las gradas tratando de calmar a los alumnos que gritaban horrorizados.

Derek se transformo y el majestuoso dragón negro de marcas de un verde igual de brillantes que sus ojos, soltó un rugido furioso y se lanzo hacia los Dementores, escupió una llamarada contra ellos que salio mucho menos poderosa de lo que le habría gustado, pero fue suficiente como para hacerlos retroceder y, sintiendo como su presencia comenzaba a hacer estragos en su energía soltó un ultimo rugido.

- ¡FUERA MONSTRUOS SIN ALMA! ¡FUERA! - Rugió furioso antes de que Dumbledore llegara a desacerse de los Dementores.

Fue el movimiento de Derek lo que puso en acción a Hermione que con mucho mas esfuerzo de lo esperado se transformo imitando a su hermano y se lanzo hacia el vació para atrapar a Harry mientras su escoba salia disparada sin control alguno, logro alcanzarlo pero no tenia tanta resistencia a los Dementores como su hermano y no fue capaz de realzar el vuelo a pesar de que vatio sus enormes alas con pesadez por lo que se vio obligada a planear hasta el suelo donde dejo a Harry que respiraba entre jadeos y se acostó a su lado respirando pesadamente, recuperándose del sobresalto y mirando como Dumbledore se deshacía de los Dementores furioso y su hermano aterrizaba junto a ella.

- Hermione...¿Estas bien? - Pregunto Derek acariciándola con el hocico.

- Si...no te preocupes – Respondió cuando Draco llego corriendo.

- ¡Hermione! ¡Harry! ¡Por Merlín, eso a sido aterrador! - El rubio se abrazo al cuello de la dragona de ojos azules y esta ronroneo satisfactoriamente, en cuanto la soltó Draco retrocedió un par de pasos y ambos hermanos volvieron a tomar su forma humana.

Podían escuchar a Dumbledore dando ordenes y antes de que se dieran cuanta el trío y Derek estaban en la oficina del Director con una taza de chocolate caliente.

- Muchas gracias por vuestra rápida reacción, Derek, Hermione, me temo que de no haber sido así Harry podría haber salido muy mal parado – Dijo Dumbledore.

- Si, gracias, de verdad – Dijo Harry rascándose la nuca – Os debo una...

- Ni lo menciones, compañero ¿Para que están los amigos? - Dijo Derek.

- Si...y siento lo de tu escoba... - Dijo Hermione, Harry le sonrió.

- No pasa nada, era solo una escoba, me alegro de que nada mas grave que una escoba rota haya pasado – Dijo, pero su voz se notaba deprimida, le gustaba mucho su escoba.

- Albus – Interrumpió Derek de repente – Esto tiene que acabar, los Dementores tienen que salir fuera de los terrenos del castillo ¡Ni siquiera se supone que deberían estar cerca!

- ¿No podéis hacer nada? Quiero decir...sois los monarcas ¿No podéis ordenarle a Fuge que los saque de aquí? - Dijo Draco.

- Ojalá...pero no nos escucharon y solo colocaron escusas de que era lo mejor y que era por nuestra seguridad, que una vez que Sirius Black fuera arrestado los Dementores se irían – Dijo Hermione.

- El conejo se aprovechó de nuestra negativa temporal a asumir el trono para jugarnos esta mala pasada, tenemos la misma autoridad que Fuge, pero como Fuge tiene también el apoyo del consejo no nos dejaron sacarlos de aquí y es bastante obvio que no podemos sacarlos por la fuerza nosotros solos, son demasiados y su influencia demasiado fuerte – Suspiro Derek sacándose el pelo de la cara.

Finalmente la breve charla se acabo y el trío se fue del despacho del director mientras Derek se quedaba con él para discutir un par de cosas.

Por su camino por el pasillo se toparon con los gemelos Weasley que sonrieron al verlos.

- ¡Hey! - Saludo George.

- Justo los chicos que queríamos ver – Dijo Fred.

- ¿Nos buscabais? - Pregunto Harry.

- Si, tenemos algo para vosotros – Dijeron al unisono.

Harry, Draco y Hermione se miraron confundidos.

- Hemos tenido esto desde nuestro primer año en Hogwarts, pero hemos decidido que dado a vuestras...aventuras, le daréis un mejor uso que nosotros – Dijo Fred sacando un trozo de pergamino doblado y en blanco.

- Es una pena desacerse de él, pero sabemos que lo sabréis utilizar mejor que nosotros – Continuo George cuando Harry lo tomo y miro confundido.

- Pero...es solo un trozo de pergamino en blanco – Dijo Draco.

- Eso parece ¿Verdad? ¡Pero no lo es! - Dijo George misteriosamente, saco su varita y sonrió con picardía – Si apuntas al pergamino y dices: ¡Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas! - Un mapa comenzó a dibujarse sobre el pergamino.

- Los señores Colagusano, Lunático, Canuto y Cornamenta les presentan el Mapa del Merodeador – Leyó Hermione para seguidamente abrilo y jadear – Un momento, esto es...

- Hogwarts – Dijo Fred.

- Donde están – Siguió George.

- Que hacen.

- Cada segundo.

- De cada día.

Después de mirar de George a Fred con miradas alucinadas Draco hablo.

- ¿De donde habéis sacado algo como esto?.

- En el despacho de Filch, en primero – Dijo Fred guiñándoles un ojo.

- ¿Y nos lo dais? ¿De verdad? Esto a de ir de perlas para hacer bromas – Dijo Harry,

- ¡Ja! Y que lo digas – Dijo Fred.

- Pero como ya hemos dicho sabemos que vosotros le daréis un buen uso, y recordad, una vez que hayáis terminado volved a darle con la varita y decid: ¡Travesura realizada! Si no cualquiera podría leerlo.

..........

Al día siguiente, el trío se junto para ir a Hogsmeade y disfrutar de unas pocas horas de paz en el pueblo.

Fueron a las Tres Escobas para comenzar y compraron una cerveza de mantequilla para cada uno y hablaron sobre como conseguir mantener a los Dementores a raya.

- Bueno...estamos avanzando mucho con los Patronus ¿Verdad? - Dijo Draco tratando de sonar positivo.

- Si, pero aun estamos lejos de conseguir conjurar un Patronus corpóreo – Suspiro Harry.

- Y ademas hay demasiados... - Murmuro Hermione.

Los chicos bebieron en silencio por unos minutos antes de pasar la conversación a temas mas triviales y alegres.

Después de eso recorrieron el pueblo sin prisas hasta que se acercó la hora de volver y se encontraron a McGonagall, Flitwick y Sprout hablando entre ellos en susurros, los chicos sabían que no era buena idea escuchar a escondidas pero lo hicieron de todas formas...y al instante se arrepintieron de haberlo hecho.

- ¿Sirius Black era amigo de James Potter? - Dijo Flitwick, cerrando los ojos, como si tratara de recordar los tiempos en los que les daba clases a los padres de sus alumnos actuales.

- Mas que eso, eran inseparables, mas que amigos eran como hermanos...de hecho, cuando Quien-Tu-Sabes comenzó a acechar a James y Lily decidieron esconderse bajo un hechizo Fidelius dejando a Sirius Black como el guardián secreto, es por eso que se acuso a Black como el culpable de la muerte de los Potter, de los 12 Muggles y su amigo Peter Pettigrew... - Explico Minerva.

- Pero...¿Los traiciono? - Pregunto Sprout horrorizada.

- Eso parece...y ademas, tal era la amistad entre Potter y Black que tanto James como Lily acordaron a Sirius Black como el padrino de Harry – Dijo McGonagall con cierto pesar.

El trío se alejo de allí silenciosamente y en shock, llegaron a un área alejada del pueblo y se sentaron en la nieve.

- Era su amigo...¡Era su amigo! - Exclamo Harry, la rabia comenzaba a superar el shock inicial.

- Harry... - Dijo Hermione, tratando de consolarlo y calmarlo, pero él la interrumpió.

- ¡Eran amigos! ¡ERAN AMIGOS Y LOS TRAICIONÓ! - Grito Harry, las lagrimas comenzaron a deslizarse por sus mejillas.

- Oh...amigo mio – Se lamento Draco sentándose al lado de su amigo, Hermione se sentó al otro lado dejando a Harry en medio de ambos y lo abrazaron con fuerza dejándolo llorar. 

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top