Capítulo 2: Encuentro

5 años después.

Ho Seok volvía a su casa después de un largo día, estar a un año de recibirse como arquitecto y trabajar no era fácil.

Era cerca de la media noche cuando escuchó el sonido de disparos y entró en pánico, se echó a correr pues su casa no quedaba muy lejos, sintió alivio cuando se vio a 2 calles de su hogar pero no se fijó en el chico peligris que dio vuelta hasta que fue demasiado tarde y ambos estaban en el suelo. Todo fue demasiado rápido, el chico se levantó, tomó su mano y comenzó a correr en dirección contraria a su hogar más él no opuso resistencia y se dejó llevar por el bello peligris que corría como si su vida dependiera de ello.

El chico entró en un callejón y ambos entraron a un contenedor grande de basura — ¿Qué estás...? —Ho Seok no pudo seguir hablando pues el peligris cubrió su boca.

—Guarda silencio si quieres vivir—por un momento Ho Seok pensó que era una broma pero al ver la seriedad del chico y al escuchar voces cerca de ellos decidió no hablar. Las voces se hacían cada vez más fuertes asustandolo.

—SAL V ¡¡DA LA CARA, MALDITA RATA ASQUEROSA!! —ese grito solo logró asustar más a Ho Seok, haciéndolo temblar de miedo y tal vez se hubiera soltado llorando de no ser por el peligris que tomó su mano brindándole confianza, confianza que se fue en cuanto sintió como pateaban el basurero en el que estaban — ¡¡ESA ZORRA ASQUEROSA!! — fuera de la seguridad del basurero estaban 10 hombres armados buscando al peligris por todas partes. — ¿Estás seguro que se fue por aquí? —volvió a cuestionar Min Jae a uno de sus lacayos.

—Sí señor, yo vi que alguien corrió a este lugar —el hombre estaba nervioso al ver a su jefe tan molesto.
— ¿Alguien corrió a este lugar? —Min Jae comenzó a reír. — ¿AL MENOS ESTÁS SEGURO DE QUE FUERA ÉL?

—Y-yo, no—un disparo resonó en la calle y el cuerpo de hombre cayó al suelo.

—Vámonos—Min Jae se dio la vuelta y regresó por donde habían llegado.

—S-señor—lo llamó uno de sus hombres, nervioso. — ¿Que p-pasará con V?

Min Jae detuvo sus pasos pero en ningún momento volteó. —Dejaré que Mino o Zico lo encuentren, después de lo que pasó hoy lo más seguro es que Mino quiera su cabeza y dependiendo de quien lo encuentre ya veré que hacer—dicho esto siguió su camino y todos los hombres lo siguieron arrastrando el cuerpo de su ex-compañero.

20 minutos después Tae Hyung y Ho Seok salieron del basurero, en ese momento Ho Seok pudo apreciar mejor al peligris, notando su piel tan fina y pálida pero llena de hematomas así como un corte grande en su brazo que estaba sangrando. ¿Cómo no lo había visto? Y antes de que Ho Seok pudiera decir algo el peligris se desplomó en el suelo, asustado Ho Seok lo tomó en sus brazos y comenzó a correr nuevamente a su hogar, una vez en casa se apresuró a llamar a su primo Jin pues el esposo de su primo era médico y él podría hacer algo.

—Contesta, contesta, vamos Jin responde —Ho Seok rogaba mientras trataba de curar las heridas del peligris que estaba en su cama inconsciente. Después del cuarto tono al fin escucho la voz de su primo.

— ¿Ho Seok? ¿Acaso tienes idea de la hora que es? —Jin comenzó a quejarse por la interrupción de su primo.

—Lo sé y lo lamento pero hyung, necesito su ayuda—al escuchar la voz de su primo tan desesperada Jin se asustó.

—Hobie cálmate, por favor—la preocupación en su voz era evidente. — ¿Estás bien? ¿Bebé, dime que te pasa?

—Necesito que tú y Nam Joon vengan rápido a mi casa, es urgente.

—Vamos para allá — Ho Seok cortó la llamada y siguió atendiendo al peligris esperando que su primo llegará pronto.

Exactamente 10 minutos después Jin estaba en la casa de su primo, no pasó mucho tiempo para cuando Ho Seok tuvo a su primo encima de él, revisándolo para asegurarse de que estaba bien.

—Jin, basta —Nam Joon decidió ayudar al pelirrojo y le quitó a su esposo de encima. — ¿Te encuentras bien Hobie?

Ho Seok negó —Yo… bueno, yo sí estoy bien, pero él no —señaló al peligris que aún estaba inconsciente. —Necesito que lo revises Nam por favor.

Nam Joon se acercó al desconocido y lo observo - Lo lamento Hobie pero sabes que yo soy psiquiatra no puedo ayudarte en esto, y él —señaló al peligris. —Necesita ir al hospital.

— ¡NO! — Ho Seok negó y se acercó al esposo de su primo. —Hyung por favor, él no puede ir a un hospital.

— ¿Quién es él? —Jin se sentó en la cama y tomó el rostro ajeno. —Hobie, Nam tiene razón no puedes dejarlo aquí él debe ir a un hospital.

—Ustedes no entienden, él no puede ir a un hospital.

— ¿Por qué no Ho Seok? —Jin comenzaba a tener un mal presentimiento sobre el chico peligris. — ¿Quién es él? Quiero la verdad.

—Y-yo, no sé quién es —al ver la expresión de Jin se apresuró a agregar. —Me salvó, él me salvo, ¿de acuerdo? está noche estuve a punto de morir, pero él me salvó —no era una mentira pero tampoco era la verdad completa y al parecer eso fue suficiente para Jin.

—Nam, debes ayudarlo.

—Pero yo no puedo bebé, no tengo nada aquí para ayudarlo.

—No me importa, debes hacerlo.

—Está bien —comenzó a teclear en su celular e inmediatamente el de Jin sonó. —Jinnie, ve a la farmacia y compra lo que está en la lista y tú—señaló a Ho Seok. —Ayúdame desvestirlo, necesito revisarlo bien.

Ho Seok comenzó a levantar la camisa del peligris revelando varias cicatrices y algunos golpes sin sanar, una vez que le quitó la camisa procedió a quitarle el pantalón, en todo momento Ho Seok procuró no tocar mucho al peligris, pero una vez que este estuvo casi desnudo no pudo evitar acariciar el pecho del chico.
—Es hermoso—al darse cuenta de lo que hacía se retiró lo más rápido y disimulado que pudo, creyendo que Nam Joon no lo vio.

15 minutos después Jin llegó con todas las cosas que Nam Joon le pidió y este pudo atender al peligris, coció su brazo en el que tenía un corte bastante grande y profundo y curó algunas otras heridas que el muchacho tenía.

—Ya está—cuando termino cubrió al peligris con las sábanas de Ho Seok y se acercó a los otros 2 los cuales solo lo miraban trabajar. Le extendió unas pastillas a Ho Seok. —Asegúrate de que las tome en cuanto despierte y si algo llega a pasar puedes contar con nosotros.

—Muchas gracias Nam, yo no sé cómo agradecerte—Ho Seok acompañó a la pareja a la puerta y se despidió de ambos.

—Vendremos mañana temprano Hobie, por favor cuídate mucho—Jin abrazó a su primo y se despidió de él con un beso en la frente.

—Los esperaré Hyung, muchas gracias por todo—al ver marcharse a la pareja, cerró la puerta y le puso seguro, caminó a su cama y se quedó de pie a un lado de esta por un momento, dudando. —No creo que se moleste si duermo a su lado—se puso su pijama y se acostó a un lado del peligris procurando mantener una distancia considerable. —Descansa, señor desconocido.

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