Capitulo #40
Después del estúpido incidente con el señor Kang, ambos hermanos regresaron al salón como si nada hubiese pasado.
Jimin que se encontraba aún en la mesa con sus padres, los vió ingresar, pero no vió por ningún lado al tal señor Kang.
Se le hizo raro, pero se sentía más tranquilo sin su presencia, tenía miedo de que ese alfa se atreviera a cumplir su palabra, y lo obligará a hacer algo que no quería.
Chen, ¿quieres bailar conmigo? - Preguntó Lisa con sus mejillas sonrojadas, ella era una invitada que no podía faltar, al ser la psicóloga de los cuatro alfas, alguien que ya conocía toda la verdad de su pasado, y la persona que más los motivó a dejar de esconderse.
Oh, doctora Manoban, no soy muy bueno, en eso ¿sabe? - Lisa sonrió con ternura y negó lentamente.
Chen, deja de decirme así, llámame por mi nombre, y no te preocupes yo te guiaré, ¿Aceptas? - Chen lo dudo un segundo, en realidad era que simplemente le daba pena.
Está bien, Lisa - Terminó a aceptando con una sonrisa, y ofreciéndole su mano a la Omega, quién la tomó enseguida.
Dónde estaban ustedes dos, llevó buscándoles hace rato y ni sus luces - Taehyang se acercó al rubio y al pelinegro, que estaban conversando tranquilamente.
Un pequeño contratiempo con un invitado, pero ya todo resuelto - Se limitó a responder el rubio, el pelirrojo solo asintió sin hacer más preguntas al respecto.
Taehyang, ¿dónde está Chen? -El pelinegro veía todo a su alrededor sin ver a su hermano menor.
Por allá - Señaló Taehyang al centro de la pista, soltando una risita divertida.
Jungkook y Sulli se sorprendieron al ver a Chen, junto a la doctora Lisa bailando suavemente al ritmo de la música, pero no dijeron nada.
Los omegas tanto hombres como mujeres, veían a la pareja con envidia, en esos momentos la Omega que bailaba con el peliazul era la persona que muchos deseaban ser, para poder estar así, en los brazos de un Jeon y bailar al compás de una melodía.
Jimin tenía celos de aquella escena, aunque él también había bailado un poco con uno de los Jeon, pero le calaba ver al alfa peliazul tan feliz con esa Omega, sabía que no tenía derecho de nada.
Era estúpido, los Jeon no eran de su propiedad, y no tenía porque molestarle algo así.
Pero lo que menos entendía era el porque sentía lo mismo con todos, el sintió a su destinado, y antes todo eso estaba bien porque para aquel entonces él pensaba que eran una sola persona, pero ahora que se había dado cuenta que eran cuatro personas diferentes, porque su corazón se aceleraba de la misma manera por cada uno, y su lobo estaba en un colapso por no saber quién era su alfa destinado.
Tan complicado que comenzaba a marearse.
Me dijiste que no podías bailar, y eres un experto, ¿Acaso era que no querías bailar conmigo? - Dijo sería
No, no, no pienses eso, solo es que me da un poco de pena bailar en público - Se apresuró a decir el peliazul, pensando que Lisa se hubiese molestado con él.
Lisa soltó una risa juguetona, y Chen puso cara de confusión, ambos aún no dejaban de bailar.
Eres tan tierno - Soltó de repente y Chen se sonrojó - Solo estaba jugando contigo - Chen dejo salir un suspiro junto con una sonrisa, se la estaba pasando bien.
Oh, eres tan guapo - Halagó la mujer coquetamente al pelirrojo quien la tenía sujetada de la cintura, muy pegada a su cuerpo.
¿Te gustaría acompañarme a mi habitación? - Susurró con voz grave en la oreja de la omega, la cuál soltó un jadeo debido a la excitación.
La Omega no pudo articular palabra alguna, solo asintió con los ojos cerrados, se dejaría llevar hasta el mismísimo infierno por el pelirrojo.
Taehyang tomó entrelazó su brazo con el de la omega, para poder salir del salón y continuar con una más fiesta más interesante en su cuarto.
Pero antes de poder avanzar un paso, su hermano se interpuso en su camino, y tenía más que claro que su plan se había ido a la mierda.
¿Taehyang que haces tan apartado de los invitados? - Preguntó cruzándose de brazos - Está parte del salón está bastante vacía, y acaso parecía que intentabas irte o ví mal - Cuestionó con una ceja enarcada, viendo detalladamente a las dos personas frente a él.
No conocía a la omega, pero si a su hermano, y sabía perfectamente bien lo que había interrumpido.
Oh Jungkook ella es Lía, es una socia de nuestra empresa, simplemente iba a mostrarle la mansión - Respondió tranquilamente y la mujer asintió siguiéndole el juego.
Ah, ya veo, pero puedes mostrarselo algún otro día, también puede hacerlo cualquier empleado - Sonrió internamente al ver la cara enfadada de su hermano, y la expresión nerviosa de la omega.
Tiene razón Joven Jeon, me despidió - Hizo una reverencia a ambos, quienes también imitaron su acción - Otra día vendré a qué muestre su mansión Joven Taehyang - Dijo dirigiéndose al pelirrojo, y finalmente se alejó de ambos alfa.
Jeon Jungkook! - Exclamó con su ceño fruncido, hacia su hermano menor.
¿Qué? - Preguntó como si nada, y con mirada inocente.
No te hagas, que bien sabes lo que acabas de hacer - Reprochó, señalando al pelinegro con su dedo acusatoriamente.
No tengo ni idea de qué hablas, porque estás tan molestó si solo ibas a enseñarle la casa a la señorita Lia, ¿Acaso interrumpí algo más? - Soltó con burla y Taehyang se contuvo de no gritarle - Se lo que planeabas hacer Taehyang, pero recuerda que este evento es para los cuatro, para estar juntos, no quería que te fueras, además se que se verán otro día - Confesó encogiéndose de hombros, Taehyang asintió soltando un suspiro.
Bueno, entonces vamos donde están los demás - Ambos se dirigieron hacia donde se encontraban Sulli y Chen que hace unos minutos atrás, había dejado de bailar con Lisa.
Jimin te sientes bien, te veo pálido y distraído - Jimin reaccionó al oír la voz de su padre.
Oh sí papá, solo estoy un poco cansado - mintió, la verdad es que su cabeza aún seguía hecha un líos.
Si quieres podemos irnos - propuso la señora Park
Si, está bien, solo quiero dormir - Solo quería llegar a casa, y estar más tranquilo, aunque tenía más que claro que esa noche no podría dormir.
Se pusieron de pie, tomando sus cosas, para regresar a casa, todo iba tranquilo hasta que Jimin notó cuatros personas justo por la puerta de salida, dónde justamente tendrían que pasar.
Y sus nervios se dispararon en todas direcciones.
Oh, Jóvenes Jeon - Dijo el señor Park, deteniéndose enfrenté a los mencionados y Jimin se paralizó al sentir varias miradas, justo sobre él.
Dios, llévame contigo - pensó Jimin
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