Capitulo #31











Nanita ¿cómo te sientes? - tomó sus manos, entre las suyas con mucho cuidado dejando un pequeño beso en ellas.

Estoy bien, mi bebé no tienes porque preocuparte - sonrió un poco, brindándole tranquilidad al alfa peliazul.

Nana, porque te subiste ahí, te pusiste en peligro, prometenos que no lo volverás a hacer - La anciana bufó, se sentía como una niña siendo regañada por sus padres.

No, no, señora deje de bufar que lo hacemos por su bien - Sulli se acercó y le dió un beso en su frente con mucho cariño.

Tú y Jungkook, me están regañando y recuerden que aquí los niños son ustedes, no yo - reprochó indignada.

No, te estamos regañando madre, solo nos preocupamos por tí, no te enojes viejita preciosa - Jungkook se divertía mucho con la actitud de su Nana, haciendo berrinche.

Casi se me sale el corazón, cuando Jungkook nos llamó para avisarnos de la caída - El pelirrojo acariaba los cabellos blancos de la alfa, con una sonrisa en su rostro.

Por mi culpa, no pudiste disfrutar de la inauguración de ese bar, mi vida - Taehyang negó rápidamente y se acercó aún más a su Nana.

¿Tú crees que yo prefiero más una simple fiesta, que a mí mamá? No Toto te equivocas si piensas eso - Acario su mejilla y seguidamente dejó un beso ahí.

Ahora nos vas a explicar, porque querías quitar el cuadro que tú misma pintaste, de la sala - La alfa volteó a ver hacia otro lado, como si eso fuera lo más interesante del mundo.

Dónde está TaeTae, que no lo he visto - Evadió la pregunta, preguntando algo más.

Taehyung fue a arreglar unos asuntos, pronto vendrá a verte, y ni creas que me haz engañado, responde mi pregunta - Bajó la cabeza no sabía, por dónde empezar o que decir, pero también sabia que Chen no daejaria de insistir con esa pregunta, hasta que ella respondiera.

Eh.. es.. que.. bueno es que mi.. mi cuadro es muy feo - Los cuatrillizos se vieron entre si, para luego negar con la cabeza.

Nana, dinos la verdad - volvió a insistir Chen con voz firme.

Los.. los demás cuadros que hay en la sala son super finos, y cuestan una fortuna obras de grandes artistas y mi cuadro no encaja junto a ellos - Respiró profundo, la verdad siempre sintió que su cuadro desentonaba junto a los demás.

Mamá, como puedes pensar eso, esos cuadros, a comparación con él tuyo, para nosotros valen menos que la basura - Taehyang habló con toda la sinceridad, viéndo con el ceño fruncido a su madre.

No se te ocurra, volver a intentar quitar tu cuadro de ahí mamá - advirtió Sulli - Para nosotros es una de las cosas más hermosas de este mundo, eres nuestra artista favorita - Ella sonrió asintiendo, las palabras de sus niños siempre le levantan el ánimo.

¿Quién es la Nana, más linda del mundo? - Taehyang empezó a hacerle cariñitos como si fuera una bebé.

Ella solamente podía reír, los cuatrillizos eran el mejor regalo, que la vida le había regalado, desde que supo que venían en camino se encargó de siempre velar por su felicidad y su seguridad.

Y a pesar que habían pasado por tanto dolor con la muerte de sus padres, ella siempre estaba ahí para ayudarlos a levantarse, y viceversa ellos nunca le dejaban sola, eran una hermosa familia.

Entre besos y risas y abrazos, agradecían a Dios, por permirles tener a su Nana, sana y salva.



Jimin llegó a su cuarto apoyandose en sus muletas, no había querido volver a casa de Jin prefería estar a solas en esos momentos para aclarar muchas ideas en su cabeza.

Sus papás se encontraban de viaje, solamente estaban los del personal de servicio en casa, pero ellos no lo interrumpían, a excepción de cuando quería preguntar algo, pero eso muy pocas veces pasaba.

Se había bajado del auto sin despedirse de sus amigos, y sin permitirles a estos que lo ayudarán, luego les diría lo que pasaba, por ahorita debía de aclarar sus pensamientos, para saber que decirles, porque ni el mismo comprendía lo que pasaba.

Colocó las muletas a un lado de su cama, y se acostó en está teniendo cuidado, de no lastimarse.

Chen, Chen, Chen - Ese nombre no paraba de sonar en su cabeza, sabía que le estaba dando mucha importancia a algo que quizás solo era una equivocación, pero algo le decía que no era así.

Es que las cosas no coincidían, y ahora que lo recordaba el alfa antes de irse, le había dicho, que había sido un placer conocerlo, pero ya se conocían desde antes.

No tenía sentido, si ya sé conocían, porque le había dicho eso.

Talvez fue por la emoción de la noticia de que su Nana, había despertado -  Hablo su parte animal en su mente.

Bueno, mochi tenía razón, quizás solo fue por la emoción.

Pero..... y su cabello? Era imposible que se hubiera cambiado el tinte durante la noche, porque tan solo la noche anterior lo tenía de color rojo, y ahora lo tenía azul, además ese tinte no parecía reciente.

Y era obvio que no utilizaba peluca.

Otra cosa, era el tema de su actitud, la primera vez que lo había encontrado de camino a la universidad, lo había tratado tan amable.

En la segunda ocasión en la cena con su familia, lo había ignorado de la peor forma.

En la tercera ocasión, en el bar de Jin, le había coqueteado incluso le envío una botella de champagne.

Y en el hospital, lo había tratado de una manera tan atenta, tan tierna.

No lo comprendía.

Lo que pasa, es que tenemos un alfa, muy bipolar Jimin - Otra vez su omega hablándole, talvez este tenía razón.

Pero otra vez el asunto del cabello, no lo dejaba tranquilo, lo había visto diariamente en sus últimos cuatro días, y siempre tenía un color de cabello diferente.

O es que acaso
¿se lo teñia todos los días?

Talvez sea un adicto, a los tintes Jimin, no le desde tantas vueltas a ese tema, lo importante es que es guapo -  Jimin decidió no seguir pensando en eso, por lo menos por ese día.

Ya vería después, como averiguaba algo, porque aún no se convencía tan fácilmente.

Se acurrucó en su cama, buscando dormir un rato, pero algo en su ropa lo hizo levantar la naricita olfateando algo.

Sonrió como colegiala enamorada, al oler su aroma dulce mezclado con otro más.

Un olor que ya era, muy familiar para él, seguramente se había impregnado cuando esté lo sostuvo para que no se caerá.

Cerró los ojos, aspirando ese delicioso aroma, quedando dormido al instante.

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top