Soy un monstruo...

Silencio es lo único que se escucha de mi parte, no me atrevo a siquiera mediar palabra después de lo que he hecho, la culpa se ha llevado mis palabras a lo más profundo de mi ser, a un lugar que yo también desconozco.

Observo cómo mi maestro evita el mirarme cuando pasa a mi lado, no lo culpo pues yo tampoco me miraría en estos momentos. Mi compañera se ve tan preocupada, algo muy característico de ella, intenta acercarse para animarme pero me alejo de la mano que extendió para tomar mi hombro... No quiero lastimarla también, no a ella. Ella es como una hermana menor para mí, si algo le pasara yo no sabría qué hacer, muy posiblemente me viera consumido por la oscuridad.

-Terra... Esto no es tu culpa, y eso lo sabes- Escucho su voz muy lejana, siento que mi cabeza se ahoga en imágenes de lo qué pasó hace unos momentos, y yo jamás quise que pasara pero aún así... Pasó, y ya no puedo redimirme de ese acto- Terra por favor escúchame, entiéndelo. Nadie tuvo la culpa, pero si quieres buscar culpables... Entonces ambos lo somos, yo también estaba ahí cuando pasó-

No, tú no Aqua. Tú no dijiste nada, esa es tu inocencia. Mi culpa es no saber callar... Pero ahora eso no será ningún problema, y tampoco mi existencia.

Ya no sabía que pensar, mi cabeza empezaba a dar vueltas, sentía nauseas y solo atiné a mirarla de reojo antes de encaminarme hasta mi habitación.

Todo fue tan rápido, solo quería tener un amigo más, alguien con quien compartir risas y felicidad como con Aqua, pero que a la vez fuera diferente, jamás es lo mismo compartir con una chica que a veces se comporta como tú madre más que como tú amiga. Quería sentir que no estaba solo, soy un egoísta al decir eso cuando tengo a Aqua y al Maestro Eraqus pero... Me siento solo, a pesar de reír cada día, a pesar de que esa figura paterna me diga que lo hago bien cuando yo sé que no es así, a pesar de que la chica que cura mis heridas y es casi mi hermana este conmigo cada día... Siento soledad en mi corazón, y temo que eso atraiga oscuridad.

Si eso llegara a pasar, pondría en peligro a todos los que quiero proteger...

No conozco la solución a este problema que es mi existencia, no es la primera vez que por mi culpa alguien más sale perjudicado... Si yo no hubiera nacido mis padres seguirían aquí, juntos y felices... Si no hubiera nacido, no lo habría hartado y jamás me hubiera abandonado en ese horrible lugar... Ella tampoco habría muerto de ser así...

Si yo no hubiera nacido... Eso es, esa es mi respuesta...  Si yo no estuviera aquí, Ventus no hubiera sufrido un ataque y no estaría inconsciente. Si yo no estuviera aquí, el maestro no le exigiría tanto a Aqua para que tuviera la fuerza que yo. Si yo no estuviera aquí, el maestro no tendría que ocuparse de un cabezota como yo lo soy.

Si dejara de existir tal vez todo sería mejor para los demás. Después de todo...

-Soy un monstruo...- Un susurro de una voz que me sorprende sale de mi garganta, llevo ya un buen rato sin hacer ningún sonido por lo que no me extraña el oírme así.

-Eso no es verdad- Volteo solo para encontrar a esa hermosa joven de cabellos azulinos mirándome con tristeza, detesto verla así pero no puedo evitar estar como ahora, debí cerrar la puerta con seguro cuando entre- Terra, tienes que decirme que piensas en estos momentos, temo... Que estés pensando en lo mismo que yo-

Ella concuerda, si yo no existiera todo sería mejor. No recuerdo cuantas veces ella ha estado a punto del colapso durante los duros entrenamientos, tampoco cuantas veces en las que hablábamos ella se desmayaba por el esfuerzo anterior. A veces parecía tan frágil que tenía miedo de que se fuese a romper frente a mis ojos cual cristal, otras veces se veía tan fuerte y determinada que sería capaz de mover montañas con un simple hechizo.

-Por favor, sabes que puedes contar conmigo, tú no eres ningún monstruo. Todos cometemos errores y eso está bien, es parte de la vida. Ventus estará bien, ya lo verás, puedo sentir que el es fuerte- Ella tiene razón en una parte, Ventus es muy fuerte, yo también puedo sentirlo, si no lo fuera no estaría aquí. Desde el primer momento en que lo vi lo supe, ese chico de cabellos rubios cenizos, de ojos azules como el cielo, de piel blanca, tan blanca que pareciera que fue hecha por la más pura luz, supe que el tenía algo muy especial. No supe identificar el porque de eso pero estaba seguro de que era verdad- Tu también lo sentiste, ¿no es así? Sentiste la fuerza qué hay en su interior, algo especial que no sabes que es pero si sabes que está ahí, esperando en su corazón para despertar cuando el momento llegue-

Todo lo que dice es verdad, la más sincera de las verdades sale de sus finos labios rosas como siempre. Ese rubio se llevó toda mi atención desde el momento en que puso un pie en este castillo, por esa razón fue por la que quise saber lo mayormente posible sobre el... Ese fue mi error.

Sus gritos aún resuenan en mis oídos, su rostro reflejando el dolor que le provocaba el intentar recordar algo, como sus manos se aferraban a su cabello en un vano intento de apaciguar el dolor, como su cuerpo caía inconsciente frente a mis ojos. El rostro acongojado de Aqua me hizo sentir más pánico del que ya de por sí sentía, cuando mi maestro llegó a penas si supe qué responder y cuando nos dijo que Ventus no tenía memoria... Me sentí demasiado idiota, si hubiera tenido la paciencia que tanto deseaba ver en mi mi maestro esto no hubiera pasado, Ventus estaría perfectamente, Aqua no estaría tan preocupada, el maestro no evitaría el mirarme y yo... Yo no importo.

Porque yo...

Soy un monstruo...

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top