Solo una oportunidad más.
Pasó otra semana desde que Ventus no despierta de su sueño, al final Aqua me animó para ir a verlo y hablarle. Me sentí un poco mal al saber que no respondería pero era un estímulo positivo ver una sonrisa con cada noticia buena. A decir verdad yo casi no le hable, Aqua hacía de intermediaria entre ambos ya que aún me rehusaba en hablar y como me conocía bien, decía cosas que seguramente yo diría si mi autoestima fuera como antes.
-Parece que te alegra que Terra esté visitándote, entonces debería pedirle que venga más a menudo a hablar contigo pero que el hable, no puedo estar todo el día detrás de ustedes como una madre- No pude evitar la ligera sonrisa que se me escapó al referirse, como por milésima vez en su vida, que tenía que tratarme como un niño por ser tan impulsivo. Ella al verme sonrío con mucho entusiasmo al punto de dar pequeños saltos en su lugar- Ventus, Terra está sonriendo otra vez, despierta para que lo veas antes de que acabe, esto es como una estrella fugaz-
Ahora sí se me escapó una ligera risa que ya no me molestaba en cubrir, solo ella podía alegrarme tan rápido. Miré con el rabillo del ojo a donde estaba el rubio y pude ver cómo su sonrisa se ampliaba más que antes y una sensación cálida apareció en mi pecho, me tomó tan por sorpresa que llevé una mano al mismo sin saber que podía ser, no había tenido este sensación hace muchos años. Aqua pareció percatarse del repentino movimiento y su sonrisa cambio a preocupación cuando notó como sujetaba mi pecho, se acercó a mí y con la mirada parecía preguntarme si estaba bien.
-Estoy bien, creo. No es nada- Intenté no forzar mucho mi voz, tampoco quiero quedarme mudo o algo así por forzarla demasiado. Aqua pareció no creérselo pero a la final lo dejó pasar, claro que no me quitaba el ojo de encima.
Esa sensación fue exactamente igual a la que sentí cuando conocí al maestro, una extraña calidez que invade mi pecho logrando hacerme sentir seguro y conforme conmigo mismo, algo que llevo un tiempo sin sentir. Al acostumbrarme a pasar el tiempo con el maestro esa sensación fue desapareciendo porque él me hacía sentir que valía la pena, la llegada de Aqua me hizo sentir de la misma forma a pesar de que al inicio no hablábamos mucho, y ahora esa sensación vuelve al ver cómo Ventus sonríe...
Pensé que solo tendría la luz de Aqua y el maestro para vivir pero, tal vez y con mucha suerte, Ventus y yo podríamos llevarnos bien... No creo que el sea del tipo de persona que rechace con desprecio a los demás, a pesar de merecerlo, parece amable y alguien en quien confiar.
Aunque tampoco debería hacerme muchas ilusiones, podría equivocarme en alguna parte pero eso sí, Ventus no era malo, esa luz que posee no es ninguna ilusión.
-Sigo pensando que deberías salir de tu habitación y tomar aire fresco, empiezas a parecer un vampiro con lo pálido que te estás poniendo- Gracias por el comentario, en serio es motivador Aqua.
-No quiero salir aún, sabes que prefiero hacerlo de noche y ver las estrellas-
-Después te preguntas porque el maestro se enoja, te enfermarás si sigues con eso y si no lo has hecho aún... No si, ya eres inmortal- Aqua por favor, no me hagas reír que no quiero forzar mi voz.
-Tal vez deberías preocuparte menos por mi y más por el castigo que aún tienes que cumplir por espiar conversaciones ajenas- Si, ni siquiera ella se salvaba de los castigos del maestro por hacer algo que no deberíamos, a veces el maestro también nos castigaba por cualquier pequeñez pero lo entiendo, no es fácil cuidar a dos adolescentes que podrían destruir el castillo en 5 minutos.
-No me lo recuerdes, ahora también tengo que practicar más con la máquina de tortura que tenemos como saco de boxeo, esa cosa solo logras darle vueltas tú- Salió de mi habitación diciendo esa y otras cosas más, la mayoría con odio hacia ese artefacto que ni siquiera yo sabía su nombre y que tantas veces habíamos utilizado para entrenar juntos, recordar lo mucho que le costaba a ella solo hacer que girara un poco me causaba demasiada gracia. Por esos simples cosas es que aún sigo aquí.
Y por otras igual de simples quiero irme, lo sé, ya llevaba un rato sin sonar como si quisiera matarme o huir pero, vamos, esas cosas no se superan de la noche a la mañana y hay que tener ganas de superarlo. Cosa que me falta. Se lo mucho que el maestro y Aqua quieren ayudarme pero tampoco pueden obligarme a continuar si yo no lo deseo, es así de simple y claro.
Tal vez debería huir en mi llave espada, así sería más difícil seguirme el paso... No, llamaría mucho la atención y me encontrarían. Tal vez debería volver al plan de perderme en el bosque, no, olvídenlo, si me encontraron una vez lo harán miles más. Y si... Es inútil, todo lo que pienso consigue un pero y un porque, nada funcionará con el fin de alejarme.
Es suficiente, ya no quiero sentirme así, ya no quiero pensar en cómo podría acabar dañándolos, solo quiero acabar con todo esto. Deseo... ¿Qué es lo que deseo?
Ya no comprendo nada, no sé si debería morir o quedarme, no sé que son esas sensaciones cálidas cuando estoy cerca de ellos, no sé cómo morir, no sé cómo vivir. Me he perdido en este camino que puede llevarme a la luz o la oscuridad, y desconozco la forma para sacarme de esta.
Abrí mis ojos sintiendo mis párpados pesados, me sentía entumecido y por lo mismo me estiré lo más que pude para quitarme esa sensación, no recuerdo haberme quedado dormido o haberme acostado, es raro pero mejor no le tomo importancia. Miré a través de la ventana como las estrellas brillaban con delicadeza, algunas parpadeaban y esas eran las más hermosas, si te concentrabas podías ver cómo si cambiaran de color a veces.
Decidí salir a tomar un poco de aire fresco, esta vez sí me lleve lago para cubrirme del frío. Caminé por el castillo intentando no hacer ruido, llegué a ese risco en el que el cielo se veía con todo su esplendor y me senté en la orilla. La brisa se sentía un poco más fría que de costumbre pero solo la sentía en mi rostro y manos, así que era fácil ignorarla. Ahora sí puedo pensar con calma y sin preocupaciones, por esas razones siempre vengo aquí de noche.
A pesar de no comprender del todo, me puedo hacer una idea de las consecuencias que traerían esas opciones que han estado en mi cabeza por largo rato. Por un lado, si me quedo, está la posibilidad de que lastime a mis seres queridos y mi oscuridad me consumiría si eso pasara; por el otro lado, si me voy, ellos estarán tristes y la oscuridad se acercara, además Aqua me seguiría sin importarle nada. Ambas conclusiones me dan miedo, terror. No encuentro salida, me siento como un animal enjaulado, decidiéndome entre un lado o el otro a pesar de que ninguno me agrada. Solo veo oscuridad, solo...
No, hay una forma. Simple y clara, tanto que me costaba verla...
Si no puedo salir por mi cuenta, tal vez puedo pedir ayuda para salir.
Suena como una locura, lo sé. Pero es la única forma que veo para liberarme de este martirio sin final, así sea un tal vez no me importa. Seré impulsivo pero no estúpido como para no darme cuenta que necesito ayuda, con urgencia. Solo será una más, una única oportunidad más.
Será la última oportunidad y espero que valga la pena.
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