Capítulo 5
Diana
El sol me da de golpe en la cara, giro sobre mi misma escondiéndome debajo de la almohada pero alguien tira de las sabanas.
- Venga, arriba, tienes diez minutos para ducharte y ponerte un bikini. –Mi grita Miguel.
En respuesta solo emito un quejido. Me duele la cabeza.
– Te quejas ahora pero anoche bien que bebías.
Algunos fragmentos de la pasada noche desfilan ante mí. La cena con las chicas y Miguel. La discoteca donde estuvimos bailando. Él... Nosotros besándonos.
Me levanto de la cama como una exhalación. El repentino movimiento hace que me maree y me duela la cabeza aún más. ¿Por qué me dejaron beber tanto anoche?
Estoy sola en la habitación. Me levanto de la cama como un zombie y me dirijo al baño. No sé ni cómo no grito al verme al espejo. Tengo todo el maquillaje corrido, estoy completamente despeinada y tengo algo negro escrito en el brazo. Me froto los ojos y miro que es. "695 341 82 41 LLÁMAME DM"
¿Qué hice anoche? Por si fuera poco lo del beso con él, encima estuve con un tal DM con el que creo que llegué a dormir. Busco mi bolso por la habitación y guardo el número en mi móvil con el nombre de "Desconocido". Vuelvo al baño y me doy una larga ducha para intentar mitigar la resaca que tengo.
Salgo del baño con el brazo un poco rojo de frotar para quitarme el número de teléfono del tal DM. Me visto con un bikini y un mono azul.
Me recojo el pelo en un moño un poco deshecho y salgo de casa junto a mi mejor amigo y su novio. Durante el camino hasta la urbanización donde viven Andrea y Álvaro, a las afuera de Alcalá, intento hacer memoria de algún chico con el que pude haber estado ayer. Solo recuerdo a él. Miguel estuvo conmigo toda la noche, él debe saber quién es DM.
- Miguel, –Le llamo desde el asiento de atrás. –, ¿recuerdas con quien estuve ayer?
- Estuviste casi toda la noche con las chicas y conmigo.
- ¿Y ese casi cuando no estaba con vosotros?
- Te fuiste con Carlos.
Ante su respuesta, el alma se me a los pies. ¿Pasé la noche con él? En ese momento, mi cabeza hace clic. DM. Draco Malfoy. Anoche con quien debí dormir fue con él. ¡Me acosté con él! ¡Tengo su número! La curiosidad me puede y cojo el móvil para mirar su contacto, cambió el nombre a Draco Malfoy y miro su foto de perfil. En ella sale riendo junto a una chica rubia con el pelo más o menos por los hombros. Su nueva chica.
Decido entrar en twitter para ver que ha sido de él. Para resistir la tentación de volverle a hablar, borré todas mis redes sociales y me hice otras nuevas. Mi actual usuario en @NotGreenGirl. Me meto en su usuario y reviso sus últimos tweet.
________
@CarletaCrazy: Si te vas, yo también me voy
@CarlosAuryn: @CarletaCrazy si tú me das, yo también te doy, mi amor
@CarletaCrazy: @CarlosAuryn bailamos hasta las tres, hasta que duelan los pies😝😝
________
@CarlosAuryn: Miss her
@CarletaCrazy: @CarlosAuryn No había una foto que saliera peor?? #TeOdio #MeGustaLaVenganza
@CarlosAuryn: @CarletaCrazy Esa foto es personal
@CarletaCrazy: @CarlosAuryn Ya no, ya es propiedad de twitter 😌😌
________
Miro el perfil de @CarletaCrazy, según su perfil se llama Carla, y es la chica de la foto de WhatsApp. Parece que se conocen desde hace bastantes meses. Han intercambiado un montón de tuits.
Tiro el móvil contra el asiento. No sé qué me esperaba, la verdad. ¿Qué hubiera llenado Twitter de frases triste? ¿Qué gritara a los cuatro vientos que me sigue amando? En el fondo, puede que sí quisiera eso. Aunque ya me haya olvidado.
Carlos
- ¿Me vas a decir ya dónde estuviste anoche? –Me pregunta Carla sin dejar de mirar por la ventanilla.
Vamos en mi coche a la urbanización de Álvaro. Hoy toca "Barbacoa Preboda del Siglo" (palabras textuales de Andrea) y todos, espero que también ella, pasaremos el día en la piscina de su urbanización.
- ¿Desde cuándo te crees mi madre para preocuparte de donde estuve?
- Es de mala educación responder a una pregunta con otra.
- Repito, ¿desde cuándo te crees mi madre?
- Me preocupo porque soy tu mejor amiga y anoche te pasó algo. Llegaste muy sonriente para simplemente haber ido a cenar.
- No me pasó nada. Estuve cenando con Blas y Álvaro. Sólo eso.
- Sé cuándo me mientes. Sabes que si estuviste con alguna chica, puedes contármelo, ¿verdad?
- Estuve con ella. –Le respondo sin apartar la vista de la carretera.
- ¿Una chica? ¿Estás seguro de que eres Carlos y no un alíen que se ha metido en su cuerpo? –Me dice entre risas.
- ¿A qué te dejo aquí sola Y te vas andando?
- Vale, vale, lo retiro. ¿Cómo era la chica? ¿Le has pedido el número o algo?
- Le di el mío.
- ¿Qué hicisteis? Y no quiero traumas.
- Estuvimos bailando y luego la llevé a casa.
- ¿Enserio solo bailasteis? ¿Ni un pico ni nada? Si no fueras mi mejor amigo ni yo lesbiana, ya habría intentado algo contigo.
- Estaba muy borracha y la llevé a casa. Créeme que yo hubiera sido el primero en intentar algo si hubiéramos estado los dos sobrios.
- ¿Y cómo se llama la increíble chica que te ha hecho sonreír de verdad después de tu chica misteriosa?
- Era ella.
- ¿Se llama Ella? Que nombre más curioso.
- No, que era ella. La chica que me dejó.
- ¡Qué viste otra vez a la chica misteriosa y no me lo has dicho! –Me grita.
- No me grites que estoy conduciendo, loca.
- Pero no me lo has contado antes, mala persona.
- Cállate o no te la presento.
- ¿Cómo que me la presentas? ¿La vas a ver hoy?
- Sí, es amiga de Sara, Andrea y Miguel. Bueno, Blas y Miguel, y Andrea y Álvaro se conocieron gracias a nosotros.
A cada kilómetro que nos acercamos a Alcalá de Henares, mis pulsaciones van aumentando. Voy a verla.
- ¿Hola? ¿Y esa parte de la historia como que yo no la sabía?
- No era importante.
- ¿Algo más que no me hayas contado? –Me pregunta con tono acusatorio.
- ¿Te conté que nos llevamos seis años?
-¿Os lleváis seis años quiénes?
- La chica misteriosa y yo. Ella tenía 17 y yo, 23 cuando empezamos a salir.
- ¿Pero tú estás loco? ¿Sabes en la cantidad de problema que te podrías haber metido por salir con una menor? Hay veces que pienso que tu cerebro no funciona, luego haces cosas como ésta y estoy segura de no puede no funcionar lo que no existe.
- Cállate y ni una palabra que ya hemos llegado. Recuerda que para ellos ya he superado lo de ella.
Aparco el coche y nos bajamos los dos. Estoy listo para interpretar el papel de corazón irrompible y chico feliz.
Diana
Me siento en la sombra con Sara, Andrea y Lucas.
- ¿Estás nerviosa? –Le pregunto a la futura señora Fernández.
- No, no está nerviosa, solo está a un paso de subirse por la paredes, no está nerviosa para nada. –Dice Andrea mientras le echa crema solar a su hijo.
- Pero serás puta, estoy muy tranquila.
- Esa boca, niña. –La regaña Andrea.
- Acabas de sonar como mi madre. –Dice Sara sobándose la nuca donde se acaba de llevar una colleja.
- Que Lucas está en una etapa que repite todo lo que oye, asique cuidado con lo que decís.
Me tumbo en el césped a intentar coger moreno. Creo que el sol de España es lo que más he echado de menos estos dos años. Después de él... Él era mi sol, mi luna y mis estrellas.
- Necesitas que Dani te eche un polvo y te quite el estrés. –Le digo poniéndome las gafas de sol.
- Hablando de todo un poco, ¿hay algún inglesito por ahí que te quite el estrés a ti?
- Puede ser... –Respondo haciéndome la intrigante.
- ¿Eso significa que lo de Carlos ya está superado?
- Eso creía pero después de lo de anoche, no estoy tan segura.
- ¿Lo de anoche? ¿Qué pasó anoche?
- Después de que os fuerais me quedé un rato más con Miguel. Bueno, iba un poco bebida y llegó, solo recuerdo habernos besado y que esta mañana la almohada olía a él.
- ¿En serio? –Me pregunta Sara con asombro.
Menos mal que estamos las tres solas en la piscina. Los chicos están en el piso de Andrea y Álvaro preparando la comida.
- ¿Crees que me inventaría algo así? Jace no merece que le haga esto.
- ¿Quién es Jace? –Grita Andrea.
- Cállate, es mi inglesito como tú lo llamas.
- O sea que hay alguien. ¿Estás saliendo? ¿Cuándo lleváis? ¿Cómo es?
- Sí. Tres meses. Pues como tú de alto, moreno y con ojos color marrón claro.
- Y la pregunta importante, ¿qué tal es en la cama?
En respuesta me encojo de hombros. Jace y yo no hemos llegado a nada más allá de un par de besos. Hablando de besos. Me quito las gafas y mi vista no me engaña. Por la puerta que da al portal acabo de ver a él entrando con Carla. Dejan sus cosas bajo un árbol y se tira a la piscina. Creo que no nos han visto. Él tiene un nuevo tatuaje. Una luna verde en el pecho. ¿Tal vez por mí? No, no lo creo.
Sara, Andrea y Lucas van a bañarse dejándome sola. Me giro quedando bocabajo. No sé ni cómo mirarle a la cara después de lo que debe de haber pasado anoche. Aunque no estoy segura de lo que pasó, solo recuerdo habernos besado.
________
Hola, hola. ¿Qué os parece el capítulo?
Vota
Comenta
EAT KISSES
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top