Capitulo 2 (final).

Bon no podía evitar sentirse... ¿intrigado? Quizás esa no era totalmente la palabra que buscaba, pero estar cerca de aquel sujeto de sonrisa fácil e insidiosa, hacía que un nudo se apretara en su estómago, lo peor es que no podía descifrar si aquello le agradaba, le molestaba o le incomodaba, porque era algo, tan extraño, como una fuerza invisible que le impedía pensar con claridad.

-Me llamo Bon...-susurró tan pronto sus labios así se lo permitieron, el mayor pareció solo asentir ante esto, mientras el viento movía hipnóticamente sus cabellos se veían tan suaves, que incluso le daban el pequeño pero casi incontrolable impulso, de sentirle entre sus dedos.

-Bon, es un nombre muy fácil de recordar-puntualizó el fotógrafo mientras el peliturquesa se encogía de hombros.

-Bonnie también, suena como conejo en inglés...-soltó sin pensarlo demasiado, haciendo que el pelimorado soltara una suave y espontanea risa.

-¿Ocurre algo?-pregunto extrañado, entones el hombre negó con la cabeza.

-Nada, en especial, me recordaste un apodo que tenía en secundaria...

No supo porque, pero. ..

Luego de aquella fugaz conversación le siguió un silencio cómodo, de aquellos que solían florecer cundo no se tenía mucho que decir y tampoco se tenía gran problema con ello. Sin darse cuenta, el moreno se encontraba caminando a un lado del ojirubí sin un rumbo muy claro según él, pero no importaba demasiado, no estaban muy lejos de su casa si lo pensaba.

El contrario le miraba de reojo sutilmente de vez en cuando, el mensaje estaba claro: quería una repuesta a la proposición que acababa de hacerle. Mientras tanto, parecía disfrutar del "paseo" dando pasos largos, alzando sus brazos. Sus facciones eran realmente hermosas.

De nuevo, el sólo pensar eso le hacía sentir sobresaltado e incluso...extrañado con él mismo, avergonzado. Suponían que eran cosas de la edad, del momento, de la vida en general, así que no le dio mucha importancia.

-Y-Yo...-susurró finalmente, haciendo notar su voz- no estoy... seguro de que pueda ser tu... ¿modelo?- tragó saliva y desvió la mirada- lo siento, no sé nada sobre fotografía, tampoco sé posar- explicó, a lo que el otro simplemente se encogió de hombros.

-No lo necesitas, no quiero poses artificiales.Tampoco necesito que seas un experto en fotografía -meditó un poco sus palabras antes de curvar sus labios y soltar la siguiente frase- me gusta que mis fotografías sean lo más naturales posibles, eso les da valor extra- al observar aquella brillante mirada llena de extrañeza continuó -Por supuesto, tampoco te estoy pidiendo que lo hagas gratis-

El sólo escuchar aquello hizo que el peliturquesa detuviera sus pasos, ¿un pago? Bueno, si lo pensaba bien, era natural, cuando alguien hacía un trabajo, cobraba por el, pero ¿Cuánto sería? No es que fuese una persona especialmente avariciosa, no necesitaba mucho dinero, y menos por unas simples fotografías pero, sí le completaban un dinero que él ya tenía ahorrado. Sería lo máximo, después de todo él tenía un objetivo claro de momento: irse de la casa de su padre. Pero si quería hacerlo bien y con tranquilidad, tendría que pagar al menos los primeros 3 meses de renta para cualquiera habitación.

Entreabrió sus labios quizás dispuestos a responder en ese momento, pero fue interrumpido por una voz, una que él conocía muy bien.

-BOOON...sum...¡Bon! Joder...mmm...yo pensaba que ya estabas en casa..ship...mocosoo...- aquel canturreó grueso y desganado, que hizo erizar al ojiesmeralda, obviamente se trataba del padre de este. Bastante borracho para más detalle, caminaba tambaleante, notablemente cansado pero con botella en mano acercándose al joven que reconoció como su hijo sin importar que este tuviera compañía-aaa ver...hup..dime ¿por qué no estas en casa? ¿eeeeh?

El ex Toy, apretó sus labios, lo menos que quería era otro de los vergonzosos espectáculos de su padre, a media calle y aún peor, que otra persona (incluso si le conocía desde hace muy poco) les observara.

-Recién salí de la HS padre, ya iba de camino a casa...- respondió lo mas respetuoso que pudo, a veces eso funcionaba para calmar a su progenitor. Claro... sólo a veces.

-Ufff ¿Sí? ¡¿Y por qué rayos caminas tan lento?! ¿Eh?!- atacó de nuevo el turquesa mayor en aquel tono de autoridad que hacia al moreno apretar resoplar internamente, ¡¿Cómo demonios, se suponía, que le tuviera respeto a ese viejo?!.

Bonnie sólo se alejó un poco de la escena, recargándose de la pared de un edificio cercano, no era por nada, pero tampoco era fan de escuchar discusiones con las que no tenía nada que ver.

-Padre...por favor- trató de razonar - estás en plena calle y...

-¡¿Y?!, ¿ACASO DEJAS DE SER MI JODIDO HIJO POR ESTAR EN MEDIA CALLE?- escupió el hombre- ugff...escúchame mocoso!... yo puedo hacer y decir lo que quiera ¡¿BIEN?! Soy tu padre te guste o no y no tienes derecho de decirme nada- gruñó. Mientras, la mirada esmeralda se desviaba de su persona- ¿Ooooh acaso, todo tu comportamiento es porque te avergüenzas de mí?, ¡¿HUM?!.

Entonces el menor suspiró.

-Sólo vete a casa, estúpido borracho...- si su padre no se molestaba en guardar apariencias era el doble de cansado guardarlas solo él, entonces fue solo cuestión de segundos antes de observar aquel brillo de furia aparecer de nuevo en aquellos ojos rojos, normalmente opacos.

-¡TE VOY A ENSEÑAR, A RESPETARME, MAL AGRADECIDO! - le escuchó decir junto con otra serie de insultos dirigidos hacia su persona...pero realmente no le importaba demasiado, bajó su cabeza, daba igual...Realmente le daba igual, ya estaba cansado de luchar contra la corriente. Sin embargo, no pudo evitar que su respiración se cortara cuando observo aquel brazo tembloroso levantarse, llevando consigo la botella al aire, apretó sus labios. Estaba listo para no emitir ni un sólo sonido. Tampoco era la primera vez que la agresión se presentaba con un objeto, de hecho eso pasaba al menos el 70% de las veces.

El problema no sería tan grave a no ser que la botella llegara a partirse, porque entonces las heridas tardarían mas en sanar.

-¡Vives en mi maldita casa! Yo soy el responsable de tu existencia! Shuñ...- resopló- y ¡¿Encima, te atreves a quejarte?! - le escuchó decir. No, al menos no se veía mucha gente en las calles, suponía que aquello no sería el gran alboroto.
Así que solo esperó el golpe, golpe que realmente nunca llegó, supuso se que había pasado algo, su padre no era hombre de arrepentimiento o que sintiera vergüenza pública...

Y en efecto, cuando levantó su rostro, solo puso observar como el pelimorado de largos cabellos sujetaba firme mente el brazo de su padre, parecía bastante relajado pese a lo que estaba haciendo...tenía un extraño cigarrillo en sus labios, que quién sabe cuándo empezó a fumar, su estómago se removió nuevamente.

-No es bueno tratar a un jovencito con violencia -dijo con calma el fotógrafo, mientras los ojos confundido y claramente enfadados del hombre mayor de encontraban con los suyos. Se encogió de hombros- ¿Sabía que ese tipo de comportamiento, solo hace a los adolescentes mas rebeldes?- sonrió- pruebe otro método, le aseguro que prácticamente cualquiera es más eficaz - susurró soltando el brazo de aquel extrañado hombre que solo frunció su entrecejo.

Nadie nunca se había metido en SUS asuntos de forma tan abrupta, gruño.

-¡¿Y quién, mierda te crees para decirme cómo voy a educar a mi hijo?!. El ojirubí, en respuesta levantó dos de sus dedos con cierta gracia formando una "V" con ellos, haciendo aun más extraña la situación.

-Soy solo un pacifista señor...-aseguró, entonces el borracho rodó los ojos.

Estúpidos hippies...

-Como sea...-agregó el turquesa opaco, lanzando aquella botella vacía a la calle - me largo a casa - miró de reojo al moreno, pero no dijo nada más.Solo retomó su camino, aún tenía "sed" y no iba a perder más su tiempo con un hippie entrometido y su impertinente hijo.

Bon abría y cerraba sus labios, solo mirando a su padre alejarse. ¡JODER qué embarazoso, qué... sorpresivo! Quizás era una reacción natural a lo " nuevo " pero solo tenía ganas de darse la vuelta y comenzar a caminar lo mas rápido que pudiera, ¡Maldición, maldición! ¡¡¡Maldición!!! ¿Por qué su padre, siempre tenía qué arruinarlo todo..?

-Ese sujeto, tiene serios problemas de ira~ - aseguró, calmadamente el mayor, estirándose un poco- ¡Qué pena...aún es un hombre joven! Con ese tipo de tempramento no vivirá muchos años...- Expresó libremente, apenas notando como el ojiesmeralda volteaba su rostro, vaya. ¿No quería mirarle? No entendía a los adolescentes, si hasta hace un rato parecía cómodo con eso.

-Esa es otra de las razones por las cuales no puedo ser tu modelo - explicó acomodando mejor el morral - mi padre, no lo va a aceptar y disculpa, pero no es mi intención involucrar a más personas en mis asuntos... así que, lo mejor será que busques a alquien más, esta ciudad esta llena de gente - agregó, pero, antes de que pudiera darse vuelta, con toda la intención de que el "asunto" quedara allí, sintió una mano en hombro, su respiración se cortó de nuevo... solo al mirar aquellos largos dedos sujetarle con tanta confianza.

-Yo no puedo aceptar una respuesta como esa - susurró el pelimorado- realmente, no soy una persona que tema represalias, tampoco suelo estar mucho tiempo en el mismo sitio ~ -se acercó un poco más - pero sí, soy muy persistente con lo que quiero,Bon. Sé que esta ciudad esta llena de gente... pero solo tú me inspiras.

Aquellas, palabras hicieron que el rostro, del adolescente se encendiera en varios tonos de rojo, ¡¿Qué demonios, le estaba diciendo?!....¿Qué le inspiraba?! , ¡¿Por qué? ! Él no tenía nada de "especial " ¿Por qué le ponía tan nervioso? No es que le diciendo nada que...

Se dio vuelta.

-¿Por qué yo?- preguntó, directamente encarando, al más alto, quizás con valentía fugaz dado lo que acababa de suceder, sin embargo su respuesta inmediata, fue aquella cálida mano colocándose en su mejilla, haciendo que su cuerpo quedase inmóvil por varios segundos...Segundos en los que percibió los dedos del otro rozar su mejilla, su pómulo, subir sutilmente por su sien, regalándole, aquella mirada intensa como el mismo fuego...

Su pecho, joder... Su pecho estaba, lleno de latidos, ¿le... asustaba?.

-Porque, me gustas ~

-¿Qué?

El pelimorado sonrió.

Por otro lado.

Cierto pelirrojo, se encontraba con una ceja alzada, mientras se recostaba de una de las paredes del instituto. Bon se había ido ¿solo? Y sin decirle nada. ¡Vaya! y él que de buena gente luego de acompañar a Freddy y asegurarse de que estaba bien, había bajado para ayudar al torpe chico turquesa con la cancha. Porque estaba seguro de que, de nuevo le tocaría recoger, pero para su sorpresa, todo estaba organizado, tal vez había tardado mucho, pensó, pero por lo general el Ex Toy siempre solía esperarle de todos modos, ¿Se le había presentado algún inconveniente? Suspiró sacando su celular.

A la vez.

-Espero que te agrade, aunque como dije no estoy mucho en el mismo sitio, así que probablemente mañana esté en otro hotel o habitación - Agregó en un tono algo divertido cierto ojirubí mientras le abría la puerta de su lujosa residencia temporal al más joven quien no podía evitar continuar con su rostro encendido, ¡Ahora se sentía mas nervioso que antes! Y es que .... bueno, no todos los días conocías a un tipo como Bonnie y decía gustar de tí a la primera sino que..

Ok, el pelilargo había dejado claro el mensaje de "Me gustas, me agradan tus facciones, me transmiten algo, por eso quiero fotografiarlas" pero... ¡Pero aún así!, Su respiración debía estarle delatando ¡¿Por qué demonios había aceptado ir hasta ese lugar?!, ¡¿QUÉ DIABLOS PASABA CON ÉL?!...¡¿Era estúpido?!, ¡¿Acaso no veía las noticias?!, ¿Quién le decía que Bonnie no era una especie de secuestrador o maniaco?

Uno que sabía hipnotizarle, para llevarle cuan niño tras caramelo.

Debía irse de allí, ¡sí... eso...sería lo más razonable!.

-Bonnie...yo...

-Bien, empecemos - suspiró, el mayor, mientras se sentaba comodamente en el sofá y sacaba la cámara de su cuello.

-Es que...yo- Bon quiso excusar de nuevo.

-Primero que nada, quítate la ropa.

-¡¿HUM?!- Aquello hizo, no solo que el ojiesmeralda subiera todas sus alertas a la velocidad de la luz, sino también se acercara lentamente a la puerta, esa fue la señal perfecta para que el pelimorado, sin más soltara una gran carcajada.

-Jajajaja ¡Está bien, tranquilo!, ¡Solo bromeaba! Pero vamos... la cara que hacías me estaba pidiendo que te hiciera esa broma~

El moreno pasó de sentir un gran ataque de vergüenza, sorpresa y pánico, a un alivio mezclado con... infló una de sus mejillas y frunció el ceño.

-Me largo - aseguro acercándose con más seguridad a la puerta, antes de escuchar detrás de sí, un "¡Wou, wou!, No es para tanto~ venga...no te enojes~" resopló- No estoy para perder el tiempo, con bromas ¡Estoy ocupado! - aseguró tajante. Ahora la respuesta del fotógrafo fue un "Mmm, también tienes mal carácter, debes hacer algo con eso" le miró de reojo, mientras el pelilargo, solo le regresaba la mirada, esa aura tan tranquila, le hacía sentir extraño... como si...¿Fuera una persona... conflictiva?.

¿Ese era quizás el encanto de ese sujeto? Su voz suave, su capacidad de hacerte percibir que cualquier lucha contra él era completamente inútil.

Suspiró.

Y simplemente se alejó de la puerta, no había caso hacer tanto berrinche por una broma, no era un niño, después de todo. Estaba siendo inmaduro y escandaloso, así que no hizo más que sentarse en el sillón, que se encontraba justo al frente del gran sofá, donde el ojirubí aún se encontraba recargado.

-Regresaré a la pregunta inicial- tomó un poco de aire- ¿Qué tipo de fotos quieres tomarme?- su mirada denotó seriedad de un segundo al otro- ¿Qué debo esperar?.

-Espera lo inesperado~

-Bonnie - de nuevo no pudo evitar gruñir, mientras el mencionado, se encogía de hombros y pasaba una de sus manos por sus largos y suaves cabellos, distrayendo su atención por un par de segundos.

-Ya había respondido antes esa pregunta...quiero fotos que sean lo mas natural posibles.

-Sé más específico.

-No quiero que hagas nada que no harías normalmente. No quiero que poses- sonrió mordiendo con gracia y tal vez cierto deje de picardía su labio inferior- tampoco que alteres si no es tu deseo las expresiones de tu rostro. En pocas palabras, solo sé tú mismo, y obtendré una buena fotografía.

Bon tragó saliva y jugó un poco con sus dedos, no estaba seguro de poder hacer eso. Más la sola presencia del pelimorado, le ponía un poco a la defensiva. Seguía sin entender correctamente.¿Le agradaba o no le agradaba ese tipo?.

Pero bueno, sea cual sea el caso, allí estaba él... y no parecía poder solo alejarse, necesitaba el dinero y allí lo tendría sin hacer nada muy extremo aparentemente. Se acomodó mejor en su asiento y asintio con la cabeza. Era lo único que podía hacer, para dar su permiso.

Sin embargo, cuando la primera fotografía fue tomada, su cuerpo se sintió a paralizar, como si estuviera hecho de concreto. Y no podía hacer nada para controlarlo.

Bonnie se había inclinado frente a él con la cámara en su rostro, enfocándole de una forma que le hacia sentir que podía ver hasta su alma... Tembló ligeramente, tratando de controlar aunque fuera su sola respiracion...

Otra imagen fue capturada, luego otra...y otra.

El mayor bajó su cámara, y el ojiesmeralda por fin se permitió soltar un suspiro, haciendo que el hombre negara con la cabeza.

-Bon, estas muy tenso... así no puedo tomarte un buen ángulo, me dificultas el trabajo -reconocio el pelimorado. Su joven "modelo" tomó un poco de aire.

-Le dije... que no creía ser bueno para esto, ni siquiera me tomo muchas fotos en grupo, sólo mucho menos -desvió la mirada- y... además, que la cámara esté tan cerca me hace sentir...muy..."extraño" no puedo...actuar normal en estas circunstancias -explicó, aunque la única respuesta que estaba recibiendo en esos momentos era la mirada atenta del pelilargo, que inconscientemente le hacía apretar sus labios y respirar más lentamente.

-Ya veo - dijo más alto, colocando su cámara sobre una mesa cercana, mientras el ojiesmeralda alzaba una ceja y susurraba "¿De verdad?" sonrió, giñándole un ojo con cierta gracia- seguro, veo que eres adorable...

-¿Qué dices?-susurró el ojiesmeralda, quizás un poco confuso ante tal afirmación, después de todo para un chico ser llamado "adorable" no era algo normal o agradable. De hecho era, quizás un golpe directo a su orgullo masculino, aunque Bonnie parecía no haberlo dicho con esa intención.

-Digo que es agradable ver alguien que aún se intimida ante las cámaras, son algo tan común hoy en día que...ya sabes, nadie les da mucha importancia - resumió su punto de vista, sin embargo eso no evitó que Bon suspirara.

-No creo que sea algo bueno de mi parte -admitió el menor- tú mismo lo dijiste, dificulto tu trabajo...-resopló- podría quedarme aquí todo el día y no te aseguro un resultado diferente.

El ojirubí llevó una mano a su barbilla, rascándola ligeramente, como si meditara (y en efecto lo hacía) en las palabras de su acompañante. Eso quería decir que no podría obtener una buena foto hoy ¿eh?, bueno, no culpaba al chico, quizás había tenido un día pesado en el instituto, luego de la discusión con su padre. Ciertamente en parte ese era otro de los mil motivos por los que no trabajaba con personas, eran inestables, perturbables y eso siempre afectaba su trabajo, además por lo que había escuchado decir a varios de sus colegas, las fotos salen mejores cuando entre el fotógrafo y el modelo, existía alguna especie de complicidad...o amistad.

Bien quizás, era hora de probar algo nuevo.

-Entiendo, no te preocupes...no es necesario, que hoy tenga listas las fotos, supongo que es precipitado y no estas cómodo- aseguró sin más estirándose un poco, entonces el otro alzó una ceja- je... soy un fotógrafo errante, técnicamente no tengo horario o fecha fija para entregar fotos de lo que sea que me llame la atención en los lugares que visito.

-Eso... suena interesante.

-Lo es.

-También muy trabajoso ¿cómo organizas todo?, ¿Tienes, exhibiciones en todo el mundo? -Bon no pudo evitar interesarse de más y es que en un principio el sujeto frente a él no parecía más que un hippie, de por sí fue sorpresivo ver que poseía una cámara evaluada como una de las mejores cámaras portátiles del estado. Y ahora el hotel donde se estaba quedando, le daba cierta..."credibilidad" por así decirlo. Ya que si era sincero no le había creído nada cuando este le informó ser un profesional.

-Jeje...yo no me organizo, ¿parezco ese tipo de persona?-admitió cuan desvergonzado el mayor- pero tengo una increíble asistente llamada Lily ella organiza las exposiciones, me informa de cómo marchan cada una de ellas, lleva el presupuesto... llama constantemente cuando me tardo en conseguir material, habla con los compradores, me localiza hoteles de la zona...

-¿Es como tu madre?-corto el peliturquesa con una expresión que sin palabras decía "Eres un desobligado".

-Je...sí, algo así. Sin ella seguramente no sería el número uno en lo que hago.

El moreno rodó los ojos, algo le decía que el pelilargo, tenía mucho más ego del que demostraba y eso, por alguna razón le molestaba un poco.

-Bueno, creo que mejor me voy- dijo finalmente levantándose del sillón donde se encontraba, aún podía sentir esa penetrante y rojiza mirada sobre él pero ¿qué sentido, tenía quedarse si no, podían sacar la dichosa foto?.

-Te buscaré mañana.

Esa simple frase le hizo contraer el vientre al adolescente que, solo alcanzo a asentir con la cabeza, darse la vuelta y buscar el bolso escolar que colgaría en su hombro, sin embargo, no había logrado siquiera rozar con sus dedos el picaporte de la puerta, cuando...

Simplemente sintió, aquellos delgados pero fuertes brazos rodeándole por completo, apretando ligeramente su abdomen, su corazón se sobresalto y sus ojos se abrieron de forma desmesurada, ¡¿Qué, demonios?! Rápidamente, trato de removerse un poco, soltarse lo más rápido que pudiera, no entendía que pasaba y eso le generaba inquietud profunda "Calma, relájate un poco" escuchó decir a esa susurrante voz en su oído, por alguna razón solamente causó que su pulso se acelerara aún más, sobre todo al percibir la cercanía que mantenían la cual incluso permitía un pequeño y "accidental" roce entre su oreja y la punta de la nariz ajena.

De un segundo al otro su cuerpo había dejado de obedecerle, cuando le pedía seguir tratando de apartar al mayor, y eso comenzaba a preocuparle, pero tampoco se sentía en capacidad de decir algo por básico que fuera, "Te veías... enojado, tal vez un poco ansioso. Eso no es bueno para alguien de tu edad. Pensé que necesitabas un abrazo" allí estaba... Otra vez esa sensación extraña recorriendo su cuerpo como hacía apenas unas horas en la cancha. Apenas notó cuando la punta de uno de aquellos largos dedos acariciaba los bordes del parche que tenía en su mejilla ¿Por qué, sonreía de esa forma tan confiada siempre? ¡Le mareaba!

"¿Te sientes mejor?...no me importaría abrazarte un poco más".

Bonnie, sin duda era una especie de...hechicero. De otro modo, no se explicaba cómo...

Entrecerró sus ojos.

Por otro lado.

Cierta rubia de impresionantes ojos azules, se encontraba escribiéndole algunos mensajes a su novio, mientras un suspiro escapaba de sus labios. Habían pasado aproximadamente 5 meses desde que el único Toy masculino, dejó la banda, y ni ella, ni Meg habían logrado conseguir a nadie que fuera la mitad de bueno que él... o quizás sí, pero no lo vieron, siendo justos tal vez cualquiera de los chicos que presentaron la prueba para unirse a la banda, solo necesitaba mas práctica y lo hubiera hecho genial, pero... Ellas no podían aceptarlo, simplemente ninguno de ellos eran Bon, ninguno les hacía sentir esa familiaridad, esa amistad y compañerismo que solo, se construía con años de contacto. Pero tuvo que llegar su padre a arruinarlo todo... ¡Joder! ¿Qué tenía de malo que el moreno tocara con ellas?, ¡Eran la mejor banda de la escuela!

Estúpido machista, pensó con resentimiento, escuchando su telefono sonar nuevamente y al mirar la pantalla, se sintió la novia más desconsiderada del mundo.

"Osito♡: Bueno, solo pude ver a tu amigo un rato amor, como de costumbre tampoco pude hablar hoy con él. Perdona, no me fue muy bien en la práctica, ¡con decirte que Fox me tuvo que llevar a la enfermería!".

Unas cuantas horas despues.

Finalmente el moreno se encontraba de regreso en su casa, ya estaba pre establecido, que no hacía falta que le avisara a nadie. Después de todo bien sabía dónde se encontraba el único adulto "responsable " allí que pudiera desear explicaciones, pero por primera vez en mucho tiempo...no le interesaba.

Y aquello lo sentía tan real, que incluso él se sorprendía, solía malgastar unos minutos al día al menos pensando en su padre y si este aún tenía la oportunidad de volver a ser una persona normal. Pero no, hoy no había tomado ni un segundo en pensar en eso desde que regresó de su sesión de fotos frustrada, ya que realmente no habían podido tomarle siquiera una buena fotografía en todo el tiempo que compartio con ese sujeto... Bonnie.

Bonnie...un hombre extraño que decía ser un gran fotógrafo, pero uno errante, tenía dinero pero se vestía como vagabundo, le había dado 100$ hoy, justo después de abrazarle y lo había hecho solo por haber aceptado ser su "modelo", quiso rechazarlos, dado a que no sentía que hubiera hecho nada realmente...el pelimorado no le dejó. Quizás era una forma de asegurarse de que quisiera intentar ser fotografiado también mañana y no se arrepintiera en algún punto como ya había tratado varias veces hoy, pero lo que Bonnie no sabía es que con ese dinero, él y no tenia la necesidad que hacer nada más, tendría más que completa la cantidad que necesitaba para alquilar una habitación por 3 meses.

Así que desde un punto de vista razonable, quizás era buen momento para decirle adiós a las fotos...

Eso era razonable.

Pero cuando se fuera de su casa iba a necesitar comida, pagar servicios básicos y demás necesidades así que algo de dinero extra no venía mal. Ya había probado como obtenerlo, un trabajo de medio tiempo sonaba tentador... Pero Bonnie pagaba mucho mejor y por un sólo día prácticamente sin hacer nada.

Nadie nunca le había hecho las cosas tan fáciles...entonces ¿Porque no seguir? Quizás estaba tergiversando las cosas. Quizás pensaba demasiado, quizás deseaba justificarse a sí mismo el hecho de que, algo en lo mas profundo de su ser solo le suplicaba ver a aquel elocuente hombre una vez más... ¿Por qué?.

Bonnie era complejo.

Bonnie era pacifista.

Bonnie era un egolatra de mierda.

Bonnie siempre estaba fumando.

Bonnie era un desobligado que le dejaba todo el trabajo a su asistente

Bonnie no hablaba fuerte.

Bonnie no insultaba.

Sus abrazos eran muy cálidos.

Tenía una hermosa sonrisa....

El moreno resopló hundiéndose lentamente en el agua, apenas notando que estaba en la tina, ¿cómo era posible que no pudiera sacar al fotógrafo de su mente si acababa de conocerlo? Quizás, le había impactado. Y mucho. Inconscientemente echó su cabeza hacia atrás.

El resto de su noche mal que bien, fue bastante tranquila, no tuvo ganas de esperar a que su padre regresara de la cantina donde se encontraba, así que se ahorro el mal trago de verlo llegar tambaleandose, gritando, tropezando con todo, y encima queriendo discutir con él. Así que sí, también se había ahorrado la posible paliza de ese día... Bueno, si era honesto, este último milagro, había pasado dos veces.

Como si ese día hubiera estado bendecido.

A la mañana siguiente...

Foxy se encontraba con el ceño fruncido, había dejado no menos de 25 mensajes en el teléfono del peliturquesa, ¿Y de respuesta ?, ¡NADA! Ni siquiera un "Lo siento Fox, estoy ocupado, y me vale verg* tu amistad" ¡JODER! Estaba furioso, ¡Y no sería más amigo de ese mal agradecido! A partir de ahora Bon James Smith ¡No existía para él!, ¡su palabra era firme, igual que sus pensamientos!.

¡YA, NUNCA MÁS....

-Fox.

¡ESA, VOZ!.

-Que tal Fox, pasé por la panadería a comprarme algo de desayunar, habia pudin, así que te traje uno.

Bueno. La amistad también era perdonar ¿No?.

Mientras tanto.

*¡¿Un modelo?! Pero joven Bonnie, usted nunca a trabajado con personas y menos cuando ellas estan conscientes de estar siendo fotografiados para alguna de sus exposiciones, siempre dijo que eran una molestia y nunca transmitían nada....*

El pelimorado escucho decir, a una sorprendida Lily, sin embargo, no le estaba prestando mucha atensión, tenía el teléfono en alta voz, mientras meneaba con una cuchara su café cargado de la mañana, al lado de este se encontraba una dona a medio comer.

*¿Qué puedo decir? Hay una primera vez para todo* susurró llevando la taza con cafeína a sus labios.

*Pero... es un chico de preparatoria dices ¿No? ¿Qué tiene de especial? ¿Algún defecto físico?, ¿Talento?*

El pelimorado rió por debajo y respondió dándole otra mordida a aquella medio olvidada, dona.

*Bueno, tiene hermosos ojos, pero...no es eso, exactamente lo que me interesa de él ~*

*¿Ah, no?....¿Entonces? *

*Sus expresiones. Al menos cuando está en su estado natural, pueden transmitirme absolutamente todo lo que siente. Es un chico tan... transparente, hace años que no veo nada igual. Me gusta y quiero sacarle todas las fotos posibles hasta capturar esa escencia*.

*Me preocupa que a tus 25, me digas que te gusta un niño que no debe pasar de los 17 años...¿Debería llamar a la policia? Callar me haría tu complice* agregó irónica la peliazul, muy consciente de que su jefe debía estar riendo desde su lado de la llamada.

*Jejeje...Lily, no pienso cometer ningun crimen...*

*....*

*Bueno, no hoy...* bromeó el pelilargo mientras su secretaria guardaba unos segundos de silencio solo para añadir.

*Sí, voy a denunciarte a la policía*.

En el instituto.

-¡Tío, que estaba preocupado por tí! Me cansé de enviarte mensajes para que no respondieras ninguno ¡Pedazo de desconsiderado estás hecho!.- continuó recriminando el pelirrojo, pese a que esto no evitaba que llevara a los labios cucharada, tras cucharada del dulce y adictivo postre de los martes.

-Lo siento - suspiró por quinta vez el peliturquesa, mientras recargaba su barbilla de la mesa, ya estaba acostumbrado a las quejas usuales de Fox.

-¡Un lo siento no basta! - aseguró dramáticamente el animatrónico dejando su dulce de lado (aunque no demasiado lejos, no vaya a ser que un ladrón de pudines apareciera) -¿Dónde estabas? - preguntó tratando de ser serio, aunque su cara era bastante chistosa, en ese momento , el moreno rió.

-En, ningún lugar muy importante hombre....

-¿De veras? Mmmm.

-Solo... trataba de convertirme en el modelo, de un hippie raro que se coló en el instituto Dice que es profesional, me dio 100 dólares.

-¿No te puedo dejar sólo verdad?.

El moreno sonrió.

-No, supongo que no.

-¡Bah! ¡Serás tonto..!

Así el tiempo continuó su curso.

Y no fue, sino hasta después de unas horas, que el ex Toy se encontró a sí mismo sentado a la sombra de un gran árbol a las afueras del instituto, rozando con sus largos y entrenados dedos las cuerdas de su guitarra azul, no por nada... es decir, ya no tenía prácticas o cosas así pero, a veces solo quería tocarla, recordar buenos tiempos....

Total, era mejor eso que entrar a la clase de inglés, que al fin de cuentas era la última que tenía por ese día. Suspiró cerrando sus ojos mientras , trataba de sacar algún sonido de aquellas cuerdas, cada vez que hacía eso. No podía solo no pensar en sus viejas amigas ¿Cómo estarían? Mordió su labio inferior, aumentando la frecuencia de aquellas notas, sentía el viento mover sus cabellos, al mismo ritmo que de vez en vez, él movía su cabeza.

Había estado tan feliz cuando Joy y Meg, le dijeron que ellos formarían una banda... los Toys, incluso habían llegado a ser los mejores de la escuela (aunque Fox dijera lo contrario).

Prácticas, pequeños conciertos, salidas de amigos imprevistas... los regaños de Meg... su confianza en el grupo, los abrazos de Joy, su amistad tan dulce que a veces la sentía incluso maternal.

Negó suavemente y miró al cielo, había un pequeño colibrí aparentemente desorientado volando cerca de él... Pobre criatura desvalida, en ese lugar no estaban las flores que el podía comer, tampoco habían otros colibríes cerca... se sintió un poco identificado, pero también sintió un poco de envidia.

Él era como ese pequeño colibrí, perdido en un gran mundo que no entendía, pero... el animalito podría ir a donde quisiera, reencontrarse con sus amigos, recorrer el cielo... porque era libre.

Pero, él no...

Él... tenía las alas rotas.

Un suave sonido llego a sus oídos...

¿Palmadas? Alguien estaba aplaudiendo.

Abrió sus ojos precipitadamente, y no pudo evitar echarse hacia atrás, golpeándose la cabeza con el tronco del árbol del que se recargaba ¡JODER! ¿Por qué? ¡¿Por qué siempre...?!.

-¡BONNIE! - se quejó apretando un poco los dientes mientras el adulto de largos cabellos morados dejaba de aplaudir, allí... en cuclillas, justo frente a él con cara de confusión.

-Oh... creo que te asusté de nuevo...- razonó el hombre llevando una mano a su barbilla - disculpa, yo solo quería mostrarte mi agrado por la canción que estabas tocando - susurró antes de soltar una de sus características risilla, mientras el peliturquesa soltaba un suave gruñido, sólo acompañado por el tono rojizo en sus mejillas.

-Serás...- murmuró el moreno, volteando un poco su rostro mientras el contrario, seguía mirándole con aquella sonrisa que le mareaba.

-Lo siento, trataré de no volverlo a hacer - aseguró con tranquilidad el hombre, mientras se ponía de pie y con toda la confianza del mundo le extendía su mano al adolescente- Dije que vendría por tí ¿Verdad?- preguntó giñándole un ojo, mientras el más joven se erizaba un poco.

-Mmm sí... pero- susurró sin saber muy bien que decir, ya había pensado en el asunto de... seguir "modelando " o no, pero aún no llegaba a una conclusión, que le satisficiera del todo, no quería verse involucrado en nada extravagante, tampoco creía que su "trabajo" fuera bueno para Bonnie, pero...

Pero.

-Ven - agregó sin más el mayor, entonces tomó su mano... el corazón del moreno se desbocó rapidamente y le hizó contraerse un poco sobre sí mismo, Bonnie era tan seguro, tan abrumador...de alguna forma.

Podía llegar a intimidarle y atraerle al mismo tiempo.

Sin embargo.

-Está bien- dijo apretando un poco aquella cálida mano, esos morados cabellos se movían con elegancia ante sus ojos, el olor a uva llegaba sin problemas a su nariz.

Comenzaron a caminar despacio uno al lado del otro, realmente, no prestó atención de que aún sostenía la mano del fotógrafo, sino hasta que éste le regresó a la realidad, cuando aquella arteciopelada voz agrego "Bon ¿Me regresas mi mano? La necesito para conducir" Su rostro se encendió y obedeció inmediatamente, sin embargo su mirada esmeralda no reparó en sorpresa al observar a aquel moderno auto color azul oscuro, que se encontraba frente a él y que Bonnie acababa de abrir para pedirle que subiera, parpadeó.

-¿Esto, no contamina el medio ambiente?- preguntó sin reparos el más joven tomando su asiento en el área del copiloto, ¡vaya! Estaba sorprendido creyó que el otro era un...

-Mmmhh realmente no, es un auto moderno, modelo ecológico usa gas, no gasolina - excusó el pelilargo.

-¿Es tuyo?

-Jejeje, no, claro que no. Es rentado, para moverme en esta ciudad, como cambio de residencia a cada rato, necesito vehículo.

-Oh... entonces, ¿Podías elegir cualquier auto y eliges uno ecológico pese a que es más caro?.

-Síp.

-Típico de los hippies - susurró el más joven desviando la mirada mientras el mayor se crispaba un poco y agregaba "Bon, no soy un hippie..." se encogió de hombros- sí...claro.

La verdad, al menos esa vez, las conversaciones con el mayor en el coche salieron con mucha facilidad, realmente el pelilargo era todo un... ¿Espíritu libre? Se sentía intrigado, cuando le decía cosas de sus viajes, en lugares cercanos o lejos de su ciudad, incluso otros países... Él no se podía imaginar despertando cada día en un cuarto diferente, con personas extrañas, no creando vínculos con nadie, no guardando simpatías... de un segundo al otro una fugaz pero, palpable idea llegó a su cabeza.

¿Bonnie tendría algún tipo de agrado por él? (Le había dicho que le gustaba... pero en un sentido totalmente diferente). Bueno, según sus propias y lógicas conclusiones no debía ser así pero....

¿Eso le....decepcionaba? Suponía que no ¿Por qué debería?

Sin embargo.

Cuando veía al más alto reír, al bajar el vidrio del auto y decir que de esa forma el aire era más fresco, le costaba pensar en él como un sujeto ¿Frío?, ¿Serio? Comprometido sólo con su trabajo.

-Este es "mí" nuevo departamento, lo consiguió Lily anoche, me gustó bastante y cuando me dijo la dirección, viene corriendo para acá.

Le escuchó decir, al ese momento dueño de sus pensamientos, ¡vaya! parecía que ese hombre, había nacido para ponerle los pies en la tierra cuando su mente se perdía.

-Oh... está bonito - susurró recorriendo con su mirada el gran espacio, tenía un gran balcón, una cocina, televisor enorme en medio de la sala...había una habitación al fondo cerrada, el piso era totalmente de madera, tal pulida que parecía un espejo.

¡Qué elegante!

-Sí, aunque me gustó específicamente por ésta área- agregó el ojirubí señalando la terraza - seguramente, un poco de aire fresco te sentará bien, te relajará, y podremos sacar mejores fotos.

Pues sí, al parecer estaba muy comprometido con lo que hacía.

Al acercarse lentamente la terraza, simplemente comenzaba a sentir ansiedad, no sabía por qué pero, le hacía pensar que ese día el pelilargo tampoco lograría su cometido, después de todo, él ya había comprobado de primera mano que era malo para esas cosas, ineludiblemente por sus pensamientos pasaba la posibilidad de... hacerle enfadar.

Unos minutos y varias fotos después...

Bonnie suspiró con resignación dejando de lado tanto el trípode como su cámara, ¡No había caso! Había dejado que Bon se sentara, se echara hacia atrás, tomara ángulos poco estéticos... ¡TODO! Y...aún así el peliturquesa no podía colocar una expresión natural ante la cámara. No le importaría cuál fuera, rabia, tristeza alegría... ¡No importaba!, pero... el moreno, lo único que podía reflejar para su lente era una expresión chueca y forzada.

-Perdón...- susurró avergonzado el más joven, mientras juntaba sus manos e incluso jugaba con sus dedos. ¡Qué penoso! Sin embargo al escuchar aquel sonido característico de la cámara, su expresión se congeló de nuevo, y el pelimorado volvió a suspirar, bien...tomarlo de sorpresa, tampoco servía- de verdad, lo siento...tal vez deberías olvidarte de esto...

-No puedo hacer tal cosa -volvió a insistir tercamente el fotógrafo- cada ciudad me deja un recuerdo, una obra... algo digno de mostrar...y esta no va a ser la excepción - aseguró sin remordimientos ni precedentes, al escuchar un "eres muy terco" de fondo que le hizo sonreír.

¡Qué tierno era!

-Bon... no soy terco, cuando seas un poco mayor, comprenderás que cuando algo te apasiona y trabajas en eso... no es opción rendirse y dejarlo de lado - aseguró de nuevo acercándose al chico solo para deslizar una de sus manos desde la mejilla al cabello del otro, tan...suave y de vistoso color, notó como el otro tragó saliva de forma inmediata...¿Estaba nervioso de nuevo? Realmente le gustaba cuando tomaba esa actitud tan...tan...- ¿Qué hay de ti?- preguntó directamente, raro en él, porque de verdad no solían interesarle mucho como iban las vidas de las demás personas - ¿hay algo que te apasione?.

El adolescente, tomó aire ante tal pregunta, ¿Algo, que le apasionara? Pues... ¿Qué era sentir pasión por algo?...¿Solo querer hacer una cosa?...¿Solo, poder pensar en una cosa?....pues si así era, no estaba seguro de qué responder, pero ver el rostro tan cercano de su compañero además de ponerle nervioso, estaba comenzando a removerle un poco el estómago, pero era... ¿Una revoltura agradable? Percibió sus mejillas arder cuando su mirada se posó en los labios del otro, tan finos...tan suaves a la vista, comenzaba a preguntarse si estaba loco....¡¿Por qué tenía esos pensamientos por otro hombre?! Uno que no conocía prácticamente de nada... uno que le hacía sentir...como un niño al que fácilmente se le podía envolver.

-¿Bon?

Le escuchó llamarle nuevamente y tuvo que apretar un poco sus dientes, ¿¡Por qué su corazón tenía que latir tan fuerte!?.

-No lo sé. Como viste antes, yo...solía tocar la guitarra y me gustaba pero...

-Genial - sonrió el ojirubí con cierto deje de emoción en sus palabras- cuando yo estaba en el instituto también llegué a tocar la guitarra -aseguró, ante la expresión sorprendida del otro, un ligero murmullo llegó a sus oídos con un simple "¿De verdad?" asintió con la cabeza- Claro que sí, me encantaba, no tenía una banda ni nada de eso, no me gustaba acumular responsabilidades hacia mis otros compañeros - rodó los ojos- pero siempre tenía propuestas, era el mejor...

-Ególatra - musitó para ese momento sin filtros, el más bajo con una expresión de pocos amigos ¿Ya había dicho que no le gustaba la egolatría de Bonnie?.

-Hay una diferencia enorme entre ser ególatra y preferir no pecar de falsa modestia- aseguró el mayor, aunque eso no evitó que una pequeña gotita cayera detrás de su cabeza, vaya.

-Como digas- respondió el otro mientras se levantaba del asiento que Bonnie había preparado especialmente para él y las fotos que supuestamente debía tomarle, solo para ir a buscar aquella guitarra que dejó tirada en su estuche, al lado del sofá, junto con el bolso de la escuela.

Al finalmente tenerla en sus manos, la mirada curiosa del contrario comenzó a seguirle, comprendía que le estaba pidiendo inconsciente, o muy conscientemente que tocara al menos una cosa para él.

Pero luego de aquella pequeña charla, el ex Toy tenía otros planes.

-Toca algo, tú primero. - solicitó entregándole al mayor su preciado instrumento, mientras volvía a sentarse de forma retadora frente a él, cosa que seguramente el otro no se esperaba, si andaba de charlatan, mínimo podría reírse un poco de eso.

Pero estaba equivocado, lo supo cuando el otro acomodo perfectamente la guitarra sobre su regazo, y cerró sus ojos tranquilamente mientras sus dedos buscaban afinar las cuerdas, de acuerdo, su lenguaje corporal, le decía que efectivamente aquel hombre tenía experiencia con el instrumento, quizás, se podía fingir la confianza... pero nadie podía imitar aquella postura tan... digna, y experimentada, apretó un poco sus labios.

Cuando efectivamente el pelimorado, comenzó a dejar salir de sus dedos una tonada, que al principio llegaba lenta y simpática, para seguidamente volverse más rápida y rítmica...¡ÉL conocía esa canción! Era una de sus favoritas... y por algún motivo verla interpretada en sólo instrumental por el contrario, le hacían tener ganas de simplemente seguirle el ritmo, de nuevo aquella sensación de tener su boca seca, mientras el otro entreabría sus ojos enfocando los suyos, su respiración se cortó unos segundos.

¿Por qué el otro, siempre encontraba la manera de hacerle sentir tan....?

Era como si esa..."pasión " que de un momento al otro se durmió dentro de él, ahora mismo...acabara de despertar y le pidiera, le suplicara que se uniera al contrario, para juntos interpretar aquella maravillosa canción...pero no había más guitarras cerca, aquellos largos dedos bailaban con gracia sobre la suya, como si quisieran invitarle o causarle algún tipo de envidia, relamió un poco sus labios. Antes de tomar algo de aire.

-Es tan hipnotizante...podría ser el diablo, podría ser un ángel, tan...magnetizante, siento que estoy, que estoy volando, está mi cuerpo ardiente~ -aquella letra simplemente tenía que ser interpretada, era una canción fuerte , y no sabía si su voz llegaba para ello, pero...evidentemente había logrado sorprender al mayor, incluso haciendo que éste dejara de tocar un par de segundos... Casi imperceptibles antes de retomar la melodía que ahora sentía, mucho mas puntualizada, como si... Bonnie tocara para él.

Y eso le gustaba.

Para cuando terminó aquella canción, no tuvo problemas en admitir que el ojirubí era muy bueno en ello, sin embargo Bonnie había insistido también en escucharle a él tocar. Algo sobre...¿Relación de confianza, de fotógrafo a modelo? No entendía el porqué de eso. Pero aún se dispuso a interpretar un par de piezas para éste.tenía que admitir que verle tan ...¿fascinado? Era tan... adictivo.

El mayor era tan... Atractivo.

En algún punto, de todo eso, se encontro tirado en el suelo justo al lado del contrario, su guitarra abandonada a pocos pasos de ellos, ambos soltaban pequeñas risas que apenas podían controlar.

-¡Está bien! Jejeje lo admito...quizás seas, un poco mejor que yo...- razonó divertido el de mayor edad, mientras el ojiesmeralda solo reaccionó haciendo sus manos puño, para levantar sus brazos y echarlos hacia arriba sobre su cabeza, tomó bastante aire ¡que satisfecho estaba...!

¡Tenía mucho que no se divertía tanto!.

Y es que, el contrario, hacía ver todo, tan....sumamente fácil.

Esa misma noche, decidió consultar aquello, con su almohada, llegando al punto en que ya prácticamente no podía dormir.

¿Acaso, estaba experimentando su primer deslumbramiento adolescente, por alguien mayor?.

Después de todo él nunca se había sentido tan...atraído por alguien en tan corto lapso de tiempo.

Quizás todo tenía que ver con la actitud de Bonnie, tan pacífica y serena, que le hacía sentir seguro, incluso cuando tenían algún "desacuerdo" el otro parecía saber perfectamente como manejar la situación. Eso a veces le asustaba un poco, pero le atraía mucho más...

¿Eso... tenía algo que ver, con que jamás había visto a alguien tan opuesto a su padre?

Bueno, sea cual fuere la respuesta, y aún si el contrario necesitaba que aquello fuera una estricta relación "laboral " en la que debía haber confianza...debía admitirse a sí mismo, que...

Pese a que acababa de llegar a su casa. Ahora mismo...

Quería verle.

Y seguramente lo haría.

Unas cuantas semanas, después.

-¿Y?, ¿Te estas acostando con ese tío? - preguntó, sin pena alguna cierto pelirrojo, causando que el moreno a su lado, le mirara con una ceja alzada, había interrumpido sus pensamientos, vaya.

-¡¿Ehhh?!.

-No te hagas el tonto juguetito, sabes que hablo del hippie- Fox rodó los ojos.

-¿Qué te hace pensar eso?-razonó el ojiesmeralda.

- No sé, ¿Tal vez porque viene a buscarte toooodos los días desde hace tres semanas?- movió sus cejas- y tú que te vas tan campante...

-Ufff ¿Por qué siempre tienes que mal pensar las cosas?- se quejó- claro que no estamos haciendo "eso" - aclaró haciendo comillas en el aire- te dije que quiere fotos.

-De como Dios, te trajo al mundo...

-¡Fox! -resopló ruborizado- da igual, un pesado como tú, no entendería que se trata de algo mucho más artístico que eso - aseguró, mientras el otro formaba una sonrisa divertida en sus labios.

-¿Artístico? -de burló- ¿Miras este dedo?- agregó señalando su dedo pulgar, antes de llevarlo a sus labios en clara alegoría a ser un "bebé " - yo deje de chuparlo cuando tenía 3 años, y solo a esa edad te hubiera creído algo como eso...

-...

-Bueno, ahora chupo otras cosas, pero... si te doy detalles Chica me mata~

-¡Qué asco me das, en serio!- razonó ruborizado el más bajo, antes de que el animatrónico riera y continuara.

-Oh ¡Por supuesto que te da asco! , ¿Prefieres, esto?- dijo inflando una de sus mejillas, mientras presionaba su lengua internamente contra esta, y llevaba su mano echa puño a su boca, en la clara y universalmente señal reconocida como...vulgarmente se le llamaría "mamada".

-¡Fox vete al infierno!

-¡¿AH, SÍ?!, ¡¿Por qué no te vas tu primero?!,

-Idiota,

-Tarado.

-Zorro imbécil.

-Juguetito descontinuado.

-...

-....

-¿Quieres ir a almorzar?

-Vale. - respondió tajante el pelirrojo, ahora mismo habían salido del instituto, tomar un poco de aire, sin embargo al parecer alguien más tenía otros planes- olvídalo, creo que almorzaré con mi novia y me veré menos homosexual - bromeó dándose vuelta antes de comenzar caminar, cuando el moreno simplemente alzó una ceja en su dirección - ¡Tu novio vino por ti! - agregó sin vergüenza alguna, el rostro del más bajo, se encendió y volteó rápidamente, encontrándose, obviamente con la figura de aquel enigmático fotógrafo.

Suspiro ¡Fox y su gran boca! Le iba a ...

-¿Así, que...somos novios? - preguntó sonriente el mas alto mientras el estudiante se tensaba y como única respuesta negaba varias veces con la cabeza, se encogió de hombros -Me había ilusionado...

-Bonnie - resopló el peliturquesa, llevando una mano a su rostro, joder, que no podía acostumbrarse al sentido del humor del otro- ¿Por qué has venido tan temprano? Aún me queda una clase por delante y pensé que, ya sabes... que te gustaba intentar tomar mejor las fotos al atardecer, para tener un mejor panorama - murmuro extrañado, a lo que el otro negó con la cabeza.

-Me doy cuenta de que si te sigo presionando con el tema de las fotos no voy a obtener buenos resultados - explicó - así que...pensé que si tal vez nos tomábamos un día libre tú y yo para seguir fortaleciendo nuestra relación entre fotógrafo y modelo, algo podría cambiar para bien.

-¿Algo así...como una... Salida ?

-Más bien como una cita - corrigió el mas alto, mientras el otro tragaba algo de saliva.

-¿Sin cámaras de por medio?.

-Exacto, o al menos sin ninguna cámara profesional en medio.

Bon lo pensó un poco.

-¿Y mis clases? - el mayor hizo un gesto para quitarle importancia a esas palabras.

-Las secundarias son las guarderías más grandes del mundo, lo básico que tenías que saber, ya lo sabes, el resto es solo instrucción inútil sobre temas que lo más probable es que no vuelvas a usar, a no ser que quieras ser químico, o científico. A lo mucho lo más importante sería que aprendan inglés u otros idiomas que les servirán más adelante - rodó los ojos - pero al sistema opresor a cargo de la fabricación de esclavos con títulos, no le interesa que ustedes piensen por sí mismos - aseguró el adulto, mientras el moreno colocaba su mejor cara de "¡¿Enserio?!".

-Se me olvidaba que como buen hippie, estás en contra del sistema.

-Jejeje...más bien, el sistema esta en mi contra.

-Ajá.

Y así había comenzando su "cita", salida de amigos o lo que fuera, cabía destacar, que mientras para la mayoría de las personas una cita incluía un plan extra, léase ir al cine, comer helados, a un restauran, a un museo o lo que sea...para Bonnie, "salir" era justamente eso, encontrarse fuera de casa, recorrer sin rumbo, fumar un poco y quizás, entretenerse con alguna cosa en específico

Y eso explicaba por qué, tanto él como el pelimorado...ya tenían tiempo frente a una pequeña tienda de, tatuajes, ni más, ni menos.

-¡Wuo!, ¡Realmente me encanta cómo se ve ese!- aseguraba el mayor señalando uno de los diseños hechos en la pared , aquello parecían ser, solo un extravagante par de alas. - ¡Me las tatuaría, en la espalda sin pensarlo! -agregó.

En lo que el ojiesmeralda, solo le miro de reojo alzando una ceja.

-¿Tienes, ya algún tatuaje? - realmente no pudo contener la pregunta, el mayor le miró seriamente, antes de sonreír y soltar un "Nop, para nada" casi le hace caer de espaldas- ¡¿Entonces?!.

-Que no me haya tatuado antes, no quiere decir que no me gustaría hacerlo~

-¿Y por qué no lo haces?

-Uff...un tatuaje es un compromiso. La tinta se desgasta con el tiempo, hay que retocarlo de vez en cuando... no me gustaría tener que estar pendiente de cosas como esas.

-Creí que dijiste que te lo tatuarías en la espalda sin pensar...

-Sí... pero, ya lo pensé mejor.

A veces, de verdad quería golpear a Bonnie.

-Bueno ¿Nos vamos? - dijo sin más pero antes de que pudiera alejarse demasiado...el mayor tomó su brazo.

-A ti te quedaria bien un tatuaje -le escuchó decir, de una forma que le hizo estremecer.

-¿ A mí? -exclamó extrañado, mientras el otro asentía, ese hombre cada día que pasaba le convencía que era más inusual ¿Qué clase de adulto responsable, me recomendaría , hacerse un tatuaje?

-Si, no tengo duda de ello.

-No sé...

El mayor se lo pensó.

-Bueno, no me gustaría que arruinaras áreas muy visibles, debería ser un tatuaje pequeño, de buen gusto, quizás con un significado para ti.

-¿No...en áreas muy visibles?

-Sí, creo...que sería un desastre si te tatuaras algo por ejemplo en tu rostro... o en tus brazos- murmuró.

El menor volvió a experimentar confusión, claro que no se haría un tatuaje en el rostro, pero...el brazo sería un área normal... ¿No?.

-No entiendo...- admitió antes de sentir los dedos índice y medio del contrario sujetar su barbilla "Bueno...yo diría que un tatuaje...para ti..." le escuchó decir, percibiendo como aquellos dedos bajaban de su barbilla a su cuello, tembló casi sin opción " debería..." ¿Qué estaba diciendo? .. Se encogió un poco sobre sí mismo, sin embargo aquel recorrido continuó rozando su pecho, erizandole hasta llegar al área de su abdomen...donde el dedo índice ajeno, presionó suavemente mientras curvaba sus labios con seguridad. .." Aquí "...

Una parte de él, sin duda...Pensaba que a Bonnie le divertía apenarle de esa manera, por lo que su reacción natural fue erizarse , voltearse...y comenzar a caminar, lo mas lejos que pidiera del contrario, solo para que éste no viera su rostro encendido.

-Estúpido hippie...- susurró, mientras éste trataba de alcanzarle el paso.

Al final la cita había terminado tan súbitamente como había empezado, con un poco de ayuda del mal clima. Así es...había regresado al departamento del pelimorado hechos una sopa por culpa de una pequeña tormenta tropical que nadie había podido anticipar.

-Ufff... Día soleado, es más, se espera que el calor llegue a los 38°...uff deberían despedir al del clima - se quejó nuevamente el moreno, mientras salí de la habitación de baño donde estaba, el ojirubí le había dicho que debía bañarse él primero porque "los niños, se enfermaban fácilmente " rodó los ojos, por suerte tenía algo de ropa con él. ..apenas su uniforme deportivo, pero al menos estaba seco cuando lo sacó del bolso, sino...tendría que haberse colocado cualquier ropa del pelimorado y...

Cielos no quería pensarlo. Quizás, podría haber percibido su colonia en alguna de ellas...

Suspiró.

-Bonnie, ya usé el baño, ahora puedes bañarte tú- dijo una vez se encontró completamente vestido mientras se acomodaba en la sala, podía ver la gran melena de cabello color mora, cayendo cuan cascada del sofá, así que...estaba obviamente acostado allí -¡Bonnie, hombre te estoy hablando! - reafirmó acercándose un poco, más no esperaba que el otro fuera tan flojo como para ni siquiera querer contestarle.

Obviamente no era así, hasta el otro tenía sus límites, pero...

-¡¿Dormido?!- exclamó frustrado, al observar como el contrario , ahora se encontraba roncando a pierna suelta sobre aquel mueble - ¿Será irresponsable? - susurro frotando su cien con una de sus manos, el otro ni siquiera se había cambiado de ropa, seguramente... acabaría pescando un buen resfriado, pulmonía o peor- ¿Cómo ha sobrevivido solo este tiempo? - se preguntó a sí mismo mientras observaba como la camisa de botones, larga del otro, se pegaba a la que tenía debajo, ambas goteaban, tampoco era bueno para el sofá.

¡Qué remedio!

No lo pensó mucho más antes de simplemente inclinarse un poco sobre el contrario... y comenzar a desabotonar despacio la primera camisa de éste... el objetivo era al menos quitarle las prendas superiores y cubrirlo con una manta o algo, de esa manera sería menos probable que se enfermara o al menos de gravedad... Ya que al menos los zapatos y las medias mojadas, si se los había quitado.

Sin embargo, no fue hasta que comenzó a levantar la camisa de abajo del ojirubí apenas descubriendo ligeramente su abdomen que...cayó en cuenta de lo que estaba haciendo... Lo hizo súbitamente, cuando su vientre se removió por completo y los latidos en su pecho se desbocaron. Solo con llegar a ver un poco... muy poco de aquella piel, tan tersa... y brillante que poseía el fotógrafo.

Mordió sus labios con ansiedad, vaya lío... si Bonnie despertaba en ese momento... esa escena no se vería bien... para él, sin embargo, al levantar su mirada... afortunadamente no encontró aquel par de rubíes regresandole el gesto, tragó saliva, sus labios temblaban mientras miraba y analizaba su situación, bueno... ¡Podía irse! Y...fingir que nunca...

Pero si hacía eso... Entonces lo que había hecho hasta ahora había sido en vano.

Se sentía tan...tan...confundido.

Tomó aire, y se dispuso a continuar su trabajo, era mejor de esa forma, prevenir siempre era mejor que lamentar y podía explicarlo después de que Bonnie despertara.

Sus dedos temblaron al rozar tímidamente el vientre del otro buscando el borde de su camisa...era en ese momento que sus oídos parecían haberse vuelto más agudos porque podía escuchar no solo sus latidos... sino el sonido de su saliva pasar por su garganta. Estaba nervioso y ¡¿Cómo no estarlo?! Si era, prácticamente imposible no tocar al contrario desde esa posición.

Y él jamás había estado tan cerca de alguien...que le gustara tanto.

Suspiró desviando la mirada, finalmente para tratar de apartar, aunque fuera por un segundo aquella revoltura de sentimientos y...deseos que le invadían. No entendía demasiado por qué, el cuerpo de Bonnie era delgado, apenas un poco más trabajado que el suyo propio pero...de ningún modo musculoso, entonces...¿Hormonas?..seguramente, ¡estúpidos problemas de adolescentes!

Sus dedos estaban hormigueando, pidiéndole tocar aunque fuera un poco del contrario, lo suficiente, solo para reconocer... cómo era su tacto.

De todos modos sentía que no estaba haciendo lo correcto, sus mejillas le quemaban...

Respiró hondo y sin más se apuró a llegar al cuarto del contrario, del cual tomó un edredón que se encontraba en el closet, para inmediatamente regresar a la sala y colocarlo sobre el cuerpo del contrario ni más, ni menos. Observó cómo el otro se acurrucó un poco en clara señal de que debía seguir durmiendo, le hizo sentir un alivio inmenso.

-Eres demasiado flojo...,Bonnie - susurró sentándose en cuclillas, justo al frente del pelimorado, este aún respiraba tranquilamente... Mientras algunos de sus cabellos se pegaban a su frente. Sus dedos índice y medio los retiraron despacio. Sólo un torpe hippie como él podía quedarse dormido en cualquier lado ¿No?....

Rió un poco y le siguió mirando fijamente. La verdad, no entendía para qué Bonnie necesitaba sus fotos. Incluso a veces pensaba que más que fotógrafo el pelimorado parecía un modelo, pero irónicamente, en ese sentido parecía no ser nada ególatra. "Menos mal", suspiró colocando una de sus manos en la mejilla derecha del mismo...Estaba fría -de verdad...debiste haberte bañado...el agua caliente te hubiera ayudado con la temperatura- susurró con cierta preocupación, mientras se inclinaba un poco hacia adelante solo para pegar su frente de la ajena - Bonnie...- dijo en un suave tono, no sabía que era lo que quería que escapara de sus labios, sin embargo...su nariz comenzaba a rozar con la del otro una, y otra, y...otra vez - ¿Porqué incluso dormido tú...? - no podía dejar de atraerle.

¿Por qué se sentía tan...débil? Tan ridículamente débil, ante él, ni siquiera le estaba mirando y él ya sentía que su piel estaba completamente erizada, pero...

Aún así no se intimidaba en ese momento.

En ese momento...

Él...

Simplemente había unido sus labios con los del más alto, impulso puro y simple impulso primario que le suplicaba hacer, lo que quería hacer, aun si su mente le decía que eso no era del todo correcto, ¡pero se sentía tan bien..! ¡Esos labios eran tan suaves!

Tan dulces, le daban calidez a su alma, como si fuesen una droga.

Una de la que tuvo que alejarse bruscamente, cuando se dio cuenta de su acción, y llevó rápidamente sus manos hacia sus propios labios...entonces, se sentía desorientado, extrañado...

Resopló poniéndose de pie, mientras de forma rápida simplemente buscaba sus cosas...y se disponía a salir de aquel departamento.

Necesitaba pensar, aclarar sus ideas, concientizarse un poco de sí mismo, ver mas allá de aquellos ensordecedores latidos, necesitaba llegar, lo más lejos y seguro que pudiera. En este caso, a aquella pequeña habitación que había alquilado en una pensión, no muy cerca de su antigua casa.

Estaba mirando muchas cosas al mismo tiempo, tenía prisa... No podía respirar bien.

Quizás por eso cerró la puerta del departamento sin siquiera voltearse...porque de haberlo hecho se hubiera encontrado, el pelimorado levantándose lentamente del sofá hasta quedar sentado en él, observandole mientras el salía del lugar, casi al mismo tiempo que llevaba dos de sus dedos a los labios... sonriente.

Desde aquel accidente, pasaron apenas un par de meses.

Meses en los que ni el peliturquesa o mucho menos el pelimorado se atrevieron a comentar lo pasado. En parte eso a Bon no hacía más que frustrarlo. No es como si quisiera un interrogatorio de parte de Bonnie, preguntándole por qué había amanecido sin camisa, ¡pero joder! ¡Tampoco le agradaba que actuara como siempre, como si nada le importara!

Un ser absolutamente inmutable.

Con las fotografías... bueno, habían logrado avanzar un poco, al menos sus expresiones ya no parecían tan rígidas ante la cámara, pero sabía, que tampoco estaba complaciendo totalmente lo que esperaba el fotógrafo de él.

Bonnie tampoco se quejaba de eso, pero siempre solía decirle con total honestidad "tal vez mañana".

Bueno uno de esos mañana, llegó de forma inesperada.

Cuanto el peliturquesa, pisó uno de los tantos departamentos que había tenido Bonnie durante su estancia, y le encontró trayendo de mala gana una maleta tamaño mediano hasta la sala, parpadeó.

-¿Te mudas de nuevo? - preguntó extrañado, mientras observaba como el contrario limpiaba su frente con uno de los costados de su brazo - Creo que exageras, te mudaste 3 veces esta semana -excusó el adolescente rascando despreocupadamente su mejilla derecha. Entonces escuchó un suspiro escapar de los labios ajenos.

-Sí Bon, me mudo, pero esta vez de ciudad- admitió con esa calma en su tono de voz, que por primera vez, le sonó a indiferencia - Lily está furiosa conmigo y me acaba de regañar, dice que ya perdí demasiado tiempo aquí y me atrasé más de la cuenta en mis exhibiciones -llevó una mano a su nuca- en pocas palabras, sino parto de esta ciudad hoy, ella me arrancará la cabeza...

Aquello resultó un poco chocante para el ojiesmeralda, y no precisamente por la información que estaba recibiendo, que de por sí era pesada, sino...por la forma en la que está estaba siendo transmitida. El contrario hablaba de aquello como cualquiera que comentaba un accidente de su vida diaria. Realmente... ¿No le importaba para nada? Quizás debió preverlo después de todo.

Bonnie hacía ese tipo de cosas todo el tiempo.

No sabía qué decir, mucho menos cómo sentirse.Estaba más que claro desde el inicio que aquello eventualmente ocurriría, pero de una forma o otra, le inquietaba. Hacía que su pecho se contrajera y un nudo se formara en su estómago, como si fuera incapaz de asimilarlo. Quizás había dejado que el mayor se metiera tanto en su rutina, que ahora... ¿le costaba imaginar cómo estaría sin él? Después de todo... ¿Qué era su vida antes de eso? Golpes, enojos, frustraciones... De alguna manera sentía que el mayor había encaminado un poco su caótica y pequeña existencia al punto que ahora incluso tenía un sentido. Había regresado su amor por la música, que ahora era más parte de él que nunca, su principal medio de expresión.

Tenía miedo, miedo a que cuando el ojirubí, cruzara esa puerta, todo volviera a ser como antes....

A no verlo nunca más.

De repente, otra vez se estaba sintiendo como un niño, pequeño y acorralado, un mocoso que pronto iba a quedar sin lugar donde correr...O tal vez, realmente nunca tuvo tal lugar. Pero ¿No era malvado darle a alguien una falsa sensación de seguridad? Le abrumaba... le quemaba.

-Bon ¿Me ayudas a empacar algunas cosas?.

Bonnie era cruel... ¿Cierto?

-Claro...solo, voy al baño un minuto y regreso.¿Está bien? - dijo en un tono, que ni siquiera él sabía cómo rayos había salido, tranquilo... cuando por dentro era como si estuviera viviendo una tormenta.

Se recargó pesadamente de la puerta del baño, como si de esta forma evitara que cualquier intruso pudiera entrar y mirarle, la forma en la que ni siquiera él mismo podía hacerlo... por eso evitaba cruzar su mirada con el espejo, mientras lentamente llevaba sus manos a su cabello echándoles un poco hacia atrás. No podía evitar preguntarse. ¿Por qué tenía que apegarse tanto a las personas? ¿No aprendía su lección? eso no servía de NADA. Las personas siempre se iban. Bien sea anunciándolo desde el principio como el ojirubí o diciendo que jamás lo harían, como su madre.

Resopló, dando un seco golpe de puño cerrado contra la ceramica del lugar, y frunció sus labios apretando sus dientes.

¿Por qué no podía madurar?...¿Por qué no podía cambiar?...¿Por qué no podía, quitarse ese dolor que tenia en el pecho y que le hacía sentir estúpido por ser el único... en sentirlo?

Sea como sea, no era motivo para que sintiera sus mejillas húmedas en ese momento, así que intentaba secarlas, pero reaparecían... una y otra vez como si el objetivo fuera no dejarle en paz.

Para cuando finalmente, salió de aquella habitación de aseo personal , había optado simplemente por limpiar su rostro y peinarse un poco, realmente, no habia podido ayudar a Bonnie en nada, pero al menos tampoco le había dejado verle hecho un desastre, menos mal, que el otro no le había preguntado nada, haciendo la situación, un poco menos incómoda, pero sí obvia entre ellos.

El pelimorado se encontraba sentado en el gran sofá de cuero negro, mientras, disfrutaba en una pequeña copa lo que parecía ser un poco de vino, le pidió sentarse con él y señaló justo en la mesita de noche frente a ellos, un vaso con jugo de manzana, usando su misma broma de siempre, al compararle con un infante. Normalmente dicho chiste le hacía rodar los ojos, pero jamás le había molestado de verdad... hasta hoy, ese día realmente no se sentía con ganas de tolerarlo.

Y si de todos modos, esa iba a ser la última vez que podría cruzarse con Bonnie, cruel o no, no tenía ganas de guardarse nada. Por lo cual, simplemente se acercó al contrario, como este se lo había pedido... sólo que no cumplió la orden tal cual, y simplemente acabo tomándole de los hombros, sólo para poder acercarse deliberadamente a su espacio personal. Le extrañó la expresión confiada que tenía el otro en su rostro en ese momento... ¿Estaba, esperando eso acaso?.

-Bonnie...- dijo con el tono más serio que fue capaz de evocar en ese momento, aún si quiso golpearse segundos después, al darse cuenta...de que había sonado un poco a anhelo.

-Bon- susurro el mayor, en contraste, usando un tono suave, que hizo reaccionar, hasta el último pelo en la piel del más joven. Que simplemente apretó un poco su camisa.

Le encantaba observar las expresiones del contrario. No necesitaba hablar para ser entendido...por eso, él se ahorraba la molestia de preguntar, no necesitaban una larga conversación del porque de eso... Bon sabía perfectamente cuál era su estilo de vida, quisiera o no, él no podría jamás quedarse en un solo sitio... por eso aún si bromeaba al respecto, jamás podría ser algo así como su "novio".

Una de sus manos se deslizó por la espalda del otro, atrayéndolo un poco más hasta deshacer gran parte del espacio que existía entre sus cuerpos.

Los ojos verdes del joven se encontraban brillantes, mucho más brillantes que de costumbre.

-Cálmate un poco...-susurró, antes de sentir cómo las manos del otro pasaban de sus hombros a sus mejillas, sujetándolo con fuerza.

Escuchó escapar un ligero gruñido de sus labios junto con un "Cálmate, tú". Bon a veces era tan necio...

Pero eso no evitó, que disfrutara el sorpresivo beso iniciado por éste. Podía sentirlo, incluso su solo contacto le inspiraba... le transmitía su frustración, su rabia... Su tristeza.

Quizás el moreno era demasiado transparente para su propio bien. Un suspiro escapó de sus labios, mientras sentía los dedos del otro internándose en sus cabellos. Atrapó su labio inferior, trayendo como consecuencia un jadeo de sobresalto.

Eso estaba bien, le gustaban los besos, sonaban como un agradable regalo de despedida, aunque esos en particular estaban cargados de emociones, que los hacían incluso más deliciosos.

Tal vez por eso, le hacían perder, un poco de aquella calma que siempre era parte de su carácter, pues para cuando se dio cuenta, sus brazos se encontraban fuertemente sujetos al cuerpo del más bajo, prácticamente obligándole a sentarse sobre su regazo, mientra aquel contacto se hacía más y más intenso, con los primeros roces de sus lenguas, que lejos de ser lentos y cálidos. Eran cada vez más rápidos, apasionados, fuertes.

Nadie podía culparle a él a su edad por besar de aquella manera, de la que muy seguramente Bon no estaba muy acostumbrado, lo sospechaba por los pequeños hilos transparentes que escapaban de sus labios.

No le importaba, y para muestra incluso cuando separaron un segundo sus labios para darle al más bajo ocasión de respirar, simplemente dejó salir su lengua para recorrer despacio desde la barbilla del otro hasta la comisura de su boca, disfrutando de aquella mirada, que inconteniblemente el otro le dirigía.

Su respiración agitada, lo violento de sus erizamientos, todo era tan agradable.

Por su parte el moreno, simplemente no podía evitar suspirar, gruñir, incluso hasta jadear cada vez que el contrario le sujetaba, besaba o lamía de aquella manera. Sin embargo, aquello no lo hacía por Bonnie, sino por él mismo.

El mayor apreciaba sus recuerdos en imágenes, pero él lo hacía de otra manera. Quiso hacerse con el control, pero realmente era una batalla muy reñida, al final, solo consiguió que el contrario le dejara recorrer su blanco cuello, con besos ansiosos , cortas lamidas y, de vez en cuando, fugaces mordidas. De éstas trató de controlarse un poco, tal vez al mayor no le gustaban, pero él se sentía particularmente orgulloso de ellas.

Sus manos comenzaron a desabotonar a su propio ritmo la camisa del otro, bajando como podía, con ayuda de sus labios por la blanca piel, incluso él mismo, se sorprendió al notar que había logrado abrirla por completo. Sólo que a diferencia de la vez pasada, ahora no había segunda camisa debajo, solo una especie de collar con un dije. De nuevo, esas extrañas coincidencias que le hacían pensar que el mayor...estaba, conciente de que aquello podía pasar.

Y de hecho quería que pasara.

Pero ahora lo que le llamaba la atención era...

-No pensé que te gustaran los collares, nunca...te vi éste puesto -susurró con sus labios un poco hormigueantes mientras el más alto solo soltaba una pequeña risita.

-Eres más curioso de lo que pareces. No, no me gustan los collares, pero éste es mi favorito, tiene un mensaje claro. Lo uso siempre que llego o me voy de algún sitio - explicó y para no dejar dudas en el aire, mostró el dije al otro de forma clara, donde podían leerse la palabra "Goodbye" -esas... son las mejores palabras del mundo -Susurró al oído del adolescente que de un segundo al otro, pareció tensarse de nuevo ¿No quería oírlo? Pero necesitaba oírlo- Te permiten cerrar ciclos. Una vez aprendes a decirlas...controlas tu vida.

-Ya cállate...- susurró el más bajo apenas evocando a un hilo de su voz. ¿No podía, ahorrarse la explicación? ¿Por qué se empeñaba, en hacerle sentir de esa forma? ...parecía que quisiera... hacerle llorar.

-¿Por qué no escuchas a tus mayores?

-Silencio....

-Bon.

-Podrías...¡¿Solo callarte?! ¡Siempre acabo haciendo lo que tú dices! ¿Podemos...esta única vez....solo hacer lo que yo diga?...

-....

-Quiero... pasar esta noche contigo.

Después de eso, no necesito decir absolutamente nada más. Bonnie parecía haber entendido cuál era su lugar en ese momento así como él mismo lo hacía.

Se había levantado del sofá. El mayor le había indicado que le siguiera. Llegaron a una de las habitaciones, por lo menos esa residencia tenía varias.

Pero una vez allí, no habían necesitado nada más. El mayor había dejado las reflexiones. Él había dejado las quejas. Como si estuvieran en un espacio donde ambos estuvieran completamente de acuerdo y de hecho, así era... al menos mientras estuvieran envueltos entre la blancura y suavidad de las sábanas de la cama donde cualquier movimiento era válido...y cualquiera caricia podía volverse atrevida.

Bon, en ese mismo instante podía jurar que nunca había sentido tanto calor en toda su vida. Un abrazo tan duradero, por supuesto. Al menos, él nunca había estado con otro hombre claramente, así que había sido un poco extraño por un momento... solo un poco.

-Ah...

La espalda de Bonnie, era lisa, tersa...cálida, agradable, un poco sudada.

Sus largos cabellos cayendo libremente sobre sus hombros cada vez que sus cuerpo se hacían uno mismo... era una imagen completamente hermosa, que él no iba a ser capaz de olvidar, aún si asi lo quisiera.

-Y-yo..hum...B-Bonnie...yo..

-Shhh... está bien,ya lo hablamos antes, no hay que decir...cosas innecesarias.

Otro jadeo se hizo presente,

A la mañana siguiente.

El primero en abrir sus ojos resultó ser el pelimorado, no era para menos, el barco donde se iba partía en dos horas, así que, aún si eran las 3 de la mañana.... ya era tarde para él , y si no quería que le dejaran debía irse ya.

Tal vez, era la primera vez en mucho tiempo que algo dentro de él, le pedía quedarse un poco más, así que violando otra de sus auto impuestas reglas, solo volteo su rostro... para mirar a quien fue al menos esa noche, su compañero nocturno, ciertamente no era ni por asomo la primera vez que se acostaba con alguien en alguno de sus viajes pero...

Era curioso, que no se sintiera como una más.

-Esa...expresión - susurró, con ineludible sorpresa, mientras observaba el rostro del peliturquesa, parcialmente hundido, en la almohada que en ese segundo se encontraba abrazando, sus mejillas estaban rojizas al igual que sus labios, sus cabellos desarreglados, acerco lentamente su mano hacia él. ..pero antes de que pudiera rozar su hombro...Simplemente se detuvo -Bon....

Para cuando el moreno abrió sus ojos.

Lógicamente ya se encontraba sólo en aquella habitación, no esperaba otra cosa realmente, y aun así se sentía tan...torpe e ingenuo por dejar que por su mente pasara... aunque fuera un solo segundo que aquello tuviera un resultado diferente. Ocultó completamente su rostro en la almohada. Olía a él y eso aún le hacía sentir pesada su respiración.

Su pecho dolía y eso le evitaba incluso el fugaz pensamiento de querer levantarse de la cama...

¿Qué debía razonar hora?

¿Qué acción debía tomar?

Estaba lleno de dudas, miedos, y ansiedades, que simplemente no le dejaban pensar, y reducían sus posibilidades... casi como si le faltara el aire.

Como si ese despistado hombre fuera escencial...una parte de el, sin la cual...¿No podía, continuar?...porqué dolia demasiado, más que cualquier otro golpe fisico que hubiera recibido y no sabía, que demonios debia hacer al respecto, solo sentir como sus ojos comenzaban a picar más y más, haciendole caer en cuenta de su propia y dolorosa impotencia..

Resopló contra las sábanas, apretandolas con fuerza, hasta que sus nudillos se volvieron rojizos.

¿Ni siquiera...había sido digno de unas palabras de despedida?

¡Ah, es verdad! Bonnie, no decía cosas innecesarias....

*/*/~

No supo exactamente , cuánto tiempo estuvo recostado, pero cuando finalmente se tomó el tiempo de levantarse y vestirse, casi como si lo hiciera todo de forma mecánica, sin ninguna expresión palpable en su rostro... observó algo entre aquellas blancas sábanas.

Un collar...con un dije color metáico.

El cual levantó y sostuvo entre sus manos por unos cuantos segundos.

Por otro lado.

Cierto pelimorado de largos cabellos, se encontraba recargado asomándose por el borde del gran barco donde estaba viajando, junto muchos otros pasajeros, mientras sostenía una corta llamada telefónica.

*Entonces, al final no obtuviste una buena foto*

*Temo que no Lily* admitió alegremente el hombre permitiéndose tomar una gran bocanada de aire puro.

*Joven Bonnie, tal vez esta perdiendo su toque...je, antes jamás te regresarías de un sitio sin obtener una buena fotografía. ¿Quizás, estás entendiendo que a veces se puede, y otras no?*

El hombre sonrió, mientras levantaba de nuevo su cámara, sólo para observar una de las fotos guardadas, la última para ser precisos... donde se encontraba, el rostro durmiente de cierto chico. Suspiró.

*¿Joven Bonnie?*

*Lo siento, me distraje...*

*Entonces. ..¿Aprendió su lección? *

*Sí, no tengo nada realmente* apretó un poco la cámara entre sus dedos *O nada que quiera vender *.

Mientras tanto.

Cierta rubia de vistosos ojos color azul cielo se encontraba tendiendo la ropa, que planeaba usar mañana, para ir a la escuela, se encontraba de un fervientemente buen humor ese día, y no sabía por qué ya que no tenía un motivo específico, sólo un buen palpito...

Sin embargo su sorpresa fue mayúscula al entrar a su casa y sentir su celular vibrar, producto de una llamada entrante.

-¡¿Bon?!- dejó salir con sobresalto y alegría tampoco tardó mucho en atender el llamado.

*Hola Joy*

*¡Bon!...¡Dios, realmente eres tú! Pensé que no volverías a llamarme!* agregó entusiasta, casi abrazando el celular que ahora sostenía contra su oreja. El chico por su parte guardó unos segundos de silencio.

Aunque para ella parecieron eternos, le traían un buen presagio.

Ya que por su parte, dicho moreno se encontraba caminando, tranquilamente por las transitadas calles, sosteniendo el aparato comunicacional contra su oreja, mientras una de sus manos permanecía en su bolsillo...y un colgante, bien puesto y brillante justo a la altura de su pecho. Al final había decido, que era...

La mejor palabra del mundo como para dejarla botada en cualquier lado.

*Joy...¿Aún buscan guitarrista para la banda? Si...ustedes gustan, a mí... me encantaría volver a intentarlo...*

El silencio de la joven duró apenas unos milisegundos, antes de ser interrumpido, por unos suaves y tal vez involuntarios, sollozos de la misma.

*Bon...sabes...que Meg y yo...seríamos. ..incapaces de reemplazarte...*

El moreno no pudo evitar, sonreír ligeramente.

*Entonces...nos vemos mañana, y aclararemos bien esto sí, ¿Joy?*

*¡Claro!*

Ciclos, ciclos y mas ciclos, eso es lo que tiene la vida, algunos están destinados a cerrarse, otros a abrirse, incluso existe la intermitencia pero no es algo incontrolable, de hecho existe una  palabra que por lo general puede ayudar a tomar las riendas de cualquier situación, solo hay que buscar el momento y tener la confianza de decirla.

- Goodbye, Bonnie.

Fin.

Notas de Autora


¿Y?, ¿Qué les parecio? Espero que les haya gustado, es una dinamica un poco diferente a la que suelo manejar, pero la disfrute bastante, si soy sincera he quedado muy conforme.
Me gustaría ¿Qué opinan de este tipo de relaciones? ,¿Qué impresión les dejo Bonnie?, ¿Creen que realmente existió, amor allí? ...

Me gustaria darle especialmente las gracias a la genial artista, y sempai @DrawForLove por las ilustraciones y la ayuda extra que me dió ¡Siganla en tw! Realmente dibuja que da gusto, sus BxB me dan vida.

TAMBIÉN quiero recordarles que @hanoi_chan es mia 737....

Hasta la proxima! ♡
Qué tengan una feliz navidad :3 ♡

Atte: @jessiyaoi111.

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