16
Cinco veces en donde Luffy escuchó la voces de todas las cosas y una vez dónde el resto de los sombrero de paja lo notaron.
1.
La voz de Zunesha era grave.
Luffy lo sabía muy bien, podía escucharla y sentirla rebotar a través de todo su cuerpo mientras hacía temblar sus huesos y ensordecia al resto del ambiente.
Momo también lo había escuchado y de hecho, había hablado con el elefante.
Luffy no pudo hacerlo, por más que haya querido, no inportaba cuanto le había gritado al ser milenario, éste le había ignorado.
Realmente no le molesto del todo, se sintió un poco frustrado y algo celoso, pero no le garro rencor al animal por ello, ya que si realmente Zunesha no quería hablarle entonces el no lo obligaría hacerlo, al menos se sentía complacido de tener a Momo para hacerle compañía y comunicarse con el.
Luffy se preguntó que tipo de historias tendría alguien que haya vivido durante tanto tiempo, las aventuras y la gente que conoció durante todos esos años. Shanks era grande, pero no tanto como Zunesha, aún así tenia cientos de anécdotas de su dia a dia, por lo que la cantidad de vivencias del elefante debían ser incluso aún más que las de su idolo.
También penso que estaría muy solo en esos miles de años, lo que solo incremento sus ganas de hacerle compañía, tal vez incluso algún día, después de haber realizado su sueño realidad, podría volver a Zou a tener una plática con él.
No necesitaba que le respondiera, el tenía la energía suficiente para hablar por los dos y si con ello ayudaba al elefante a estar menos solo, entonces podrían complacerse mutuamente.
2.
Había estado cazando algunos animales con Ace y Sabo en el bosque como de costumbre.
Ese día habían puesto su ojo en la mira de un oso que aprovechando del fin del reinado del tigre, había abarcado parte de su terreno como nuevo rey del lugar.
El trio obviamente no iba a dejar que eso se extendiera aún más y con la perseverancia de conseguir un nuevo suministro exquisito de carne y unos abrigos nuevos, se puso en marcha con la fe de ganar.
Claramente no resultó como esperaban, puesto que él animal era incluso mas salvaje que el tigre y por lo consiguiente más fuerte que este último, así que fácilmente se deshizo de cada uno de ellos.
Por suerte la mayor consecuencia que hubo fue que los arrojara a distintos lugares del lugar sin ningún daño más allá de una caída dura.
Ace cayó en un rio poco profundo del cual salió fácilmente nadando.
Sabo lo mando a volar a un arbol un poco más alto de lo usual cayendo en una rama de este mismo.
A Luffy por su parte cayó justamente en un arbusto de flores azulejas y ramas pequeñas.
El trio se había dividido, por lo que lo más común sería volver a reunirse y elaborar un nuevo plan para derrotar al oso.
Así que después de varios minutos de desenredarse con las raíces de las plantas, por fin pudo salir del arbusto y comenzar a caminar en busca de sus hermanos. Sin embargo, no estuvo solo como había pensado en un inicio.
Debido al bullicio entre la pelea de el y sus hermanos con el oso, la caída en el arbusto y la preocupación de haberse comido accidentalmente una mariposa mientras volaba, Luffy había ignorado el gruñido de un lobo feroz que se encontraba justo a su lado.
El lobo era singular como ninguno y en particular, la especie no se solía frecuentar en sus cazas debido a que estos eran demasiado escurridizos e inteligentes para ser capturados por sus trampas básicas que habían implementado hace tiempo en el lugar.
Sabo también explicó que difícilmente se hacían ver, pero que eran incluso más fuerte que cualquier adulto promedio, por lo que fue un gran NO ir en busca de ellos.
Ace y Luffy obedecieron sin rechistar mucho y la conversación se desvió como solía hacerse.
Pero en ese momento, un lobo estaba a solo par de metros de Luffy, con los dientes al descubierto y una expresión de advertencia.
Otro gruñido salió de la boca del lobo haciendo que Luffy se paralizará en lugar de correr como usualmente lo haría.
El viento soplaba levemente provocando que su sombrero bailara con gracia en conjunto de las hojas de los arboles. El pelaje del lobo igualmente se agitó y dio una aura de poder y liderazgo que Luffy jamás había visto en otro animal o humano aparte de Shanks.
Tragó con nerviosismo y se obligó a alejar las lágrimas que amenazaban con salir en cualquier momento, su cuerpo temblaba con furor y la adrenalina restante de su enfrentamiento con el oso volvía a instalarse en él.
Luffy podía escuchar a su corazón latiendo ferozmente en sus oidos e incrementado su ritmo conforme a que el animal seguía acercándose.
El lobo ladró hacía él y a pesar del miedo implacable que yacía en su cuerpo, pudo presenciar como el ladrido emitía una especie de onda que replicaba por el resto del lugar hasta llegar a sus oídos.
"No deberías estar aquí, cachorro de hombre."
Una voz proveniente del lobo se apoderó de su audición y un escalofrío recorrio su espina dorsal.
La voz era calida y femenina, pero con una presencia y fortaleza que implicaba poder.
Luffy abrió sus ojos en par y empezó a volter su cabeza hacía distintos lugares buscando de quien era la voz que le había hablado.
Tal vez su cara dio a entender su conmoción, puesto que el lobo volvió a enfocarse en él en forma de ladrido.
"No tengas miedo de mí, estas a salvo."
La voz atrajo nuevamente la atención de Luffy en el lobo y con un parpadeo y confusión, habló.
"¿Los lobos pueden hablar?" Preguntó con voz temblorosa. El lobo hizo algo parecido a un carcajeo y se acerca a Luffy, quien todavía yacía tenso de su avistamiento.
"Relajate, no te hare daño."Ladró el lobo de una forma más tranquila que la anterior. Inconscientemente, el cuerpo de Luffy se relajo y aunque todavía sentía miedo, el nerviosismo había disminuido considerablemente, así como su corazón empezó a latir con normalidad y dejo de retumbar en sus oídos.
El lobo se sentó en frente suyo, posando sus patas delanteras con elegancia la una sobre la otra.
"Lo hacemos, pero no todos nos escuchan." Dijo con calma mientras lo observaba. "De hecho, eres el primero que lo hace."
La boca de Luffy se abrió con asombro y se acercó a lobo con duda.
"¿Cómo te llamás?" Preguntó Luffy notando que el viento volvía a resaltar el pelaje del animal. El sombrero de Luffy también había empezada a revolotearse de un lado a otro.
"Mi nombre es Gea, líder de la manada del sur y protectora del territorio en el que te encuentras ahora mismo." Dijo el lobo protectoramente, sin embargo Luffy no notó ninguna hostilidad en su tono.
El lobo yacía sentado frente suyo con la misma aura poderosa que al principio, solo que esta vez Luffy pudo notar mejor la apariencia de esté mismo.
Precioso o hermoso eran palabras que fácilmente yacían en su lengua para describir lo espléndido que lucia el animal, su pelaje era blanco como la nieve misma y se encontraba con el viento como si fueran olas en el mar, su porte era grueso pero al contrario de todo, no parecía tener ni una capa de dureza en ello, de hecho, su contextura se veía esponjada y suave, resaltando la blancura que portaba.
Sus ojos eran azules claros, pero tan profundos como los del mar y con unos destellos verdosos y toques de amarillentos que le recordaban al bosque mismo y al sol del verano.
"Eres muy bonita Gema." Sonrió levemente hacía la loba, lo que hizo que esta se pavoneara en son del aire e inclinara levemente su cabeza hacía el.
"Gracias pequeño cachorro, pero mi nombre es Gea, no Gema." Respondió la loba con delicadeza, haciendo que Luffy volteara su cabeza hacía un lado.
"¿Hay alguna diferencia?" Sus cejas se inclinaron con curiosidad ante la mirada de la lider.
"Lo hay, pero lamentablemente no hay tiempo para explicar." Luffy inclinó sus labios en disgusto ante sus palabras.
"¿Por que no hay tiempo?" Pregunto con tristeza. La loba sonrió con cariño y se levantó del lugar en donde estaba.
"Ahora mismo estas en peligro y en cualquier momento otra manada podría llegar al ataque si no te marchas." Habló mientras avanzaba hacía él y se restregaba en su regazo. Luffy disfruto la sensación del pelaje de Gea e inundo sus manos en el lomo de esta provocando que un murmullo de placer saliera de la loba y haciendo que se riera de la expresión del animal.
Gea lamió su nariz en señal de cariño, para después empezar a guiarlo al otro lado del bosque.
"Sin embargo, fue un placer conocerte cachorro de hombre."
Luffy resoplo con decepción al sentir que el pelaje se separaba de el.
"Mi nombre es Luffy, no cachorro de hombre, Lu-ffy." Hizo un puchero mientras deletreaba su nombre y siguió a la loba en el camino.
"Entonces Luffy, tus hermanos probablemente estaran preocupados de no encontrarte." Dijo Gea volviendo a recordarle su propósito inicial.
"¡Ah, si cierto!" Exclamó con inquientud, antes de darse cuenta de lo que había dicho la loba."Oh, espera ¿Cómo sabes que tengo hermanos?"
La loba lo miró con suficiencia y guiandolo por el bosque, habló con paciencia.
"Nosotros lo sabemos todo, desde quien entra hasta quien sale. Ustedes son tres cachorros que siempre nos respetan y en cambio hacemos lo mismo."
Luffy abrió su boca en forma circular antes de volver a sonreír y reirse abiertamente.
"¡Me agradas Gea!" Dijo con entusiasmo mientras saltaba una rama de un arbol.
"De todas formas hemos llegado al camino en donde tenemos que separarnos." Habló Gea provocando que Luffy se entristeciera. La loba restrego su cabeza con su mejilla y dirigió su mirada hacía la otra mitad del bosque que estaban a punto de cruzar.
"¿Nos volveremos a ver?" Preguntó hacía la loba con esperanza.
"Solo si así lo permite el bosque pequeño cachorro." Luffy volvió hacer un puchero, pero esta vez asintió con resignación.
"Pero no te preocupes, estaré presenté en la naturaleza de este bosque en donde quieras que estés."
Luffy, más animado ante las palabras de la fémina, acarició por última vez a la lider y le sonrío completamente mientras agitaba su mano y comenzaba a correr hacía al otro lado.
"¡Entonces adios, esperó que nos volvamos a ver un día!"
La loba sonrió antes de volver a correr del otro lado y desaparecer entre las hojas y plantas del lugar.
3.
Luffy nunca había escuchado a los reyes del mar hasta ese momento.
Nunca los había escuchado ni siquiera cuando Shanks lo rescató de ese que trató de comerlo cuando era pequeño, no sabía como sonaban y nunca se lo planteó hacerlo.
Es por eso que en el momento en el que estaba implacablemente tratando de detener el Noah de su inminente colisión con la isla Gyojin, no supo reconocer las voces de los gobernantes del oceano. Pero incluso lleno de desesperación y con la adrenalina fluyendo en su interior, su cuerpo se inclino instintivamente hacía el gruñido desconocido de estos seres místicos y las similares ondas se apoderaron de su visión y retorciéndose bajo su audición.
Su aullido era grave y fuerte, resonando a través del oceano y comprimiendose en el aire de la burbuja que se encontraba.
Luffy podía jurar que incluso si estuviera a kilométros del lugar todavía podría seguir escuchar sus voces retumbando en el agua e inundando sus sentidos.
Era un llamado poderoso que incluso sus músculos se contrajeron al escucharlo y obedecieron a su voluntad de dejar de destruir al barco que tanto anhelaban salvar.
Entonces cayó hacía abajo y aún con confusión en su mente, su consciencia lo despidió sin dejarlo pensar mucho de la situación.
4.
Alabasta era un lugar lleno de cultura, con su gente regozando por un lado y muriendo por el otro. Un país en crisis que se desmoronaba lentamente como un castillo de arena y con una princesa dispuesta a sacrificarlo todo para devolverle la vida al desierto que era Alabasta.
Sin embargo, a pesar de la incertidumbre de las batallas, el insaciable calor mortal y las tragedias de la guerra, Luffy encontró diversión entre ir y venir de ciudad en ciudad y provocar caos hacía cualquier sitio que fuera. Por lo que recorrer el desierto junto con sus queridos amigos solo fue una parte de su aventura y cada pequeña cosa que encontraba, solo lo hacía regocijarse en emoción y expectativa.
Es por eso que cuando encuentra un par de tortugas con habilidades marciales, no lo piensa mucho y se zambulle en una pelea mano a mano que tiene como resultado su victoria y como consecuente a esto, Vivi le dijo que estos singulares animales eran provenientes natales del lugar y que cualquiera que lograra derrotarlos, estos adoptarían a esa persona como su maestro y modelo a seguir.
Por lo que Luffy ahora tenía aprendices que lo seguían por doquier y no podía estar más divertido con ello.
A diferencia de los otros animales que Luffy había conocido, estas especies de tortugas kung fu no soltaban ninguna onda misteriosa, ni tampoco hablaban directamente con él al punto de entenderles.
Simplemente eran tortugas luchadoras que le seguían por honor a su orgullo y a voluntad de su sed de aprender y volverse fuerte, le agradaban, así que en el proceso les enseño un par de sus movimientos para defenderse en un futuro y encaminarse en el desierto.
Aunque lastimosamente al resto de sus compañeros no les gusto del todo la idea de que los acompañaran y los sobornaron con algo de carne para que se quedarán en el lugar donde estaban en vez de venir con ellos.
En el fondo podía ver a Ace riendo por debajo y en silencio, así que se animo ante la presencia de su hermano y siguió adelante sin darle tanta importancia.
5.
Dressrosa era un país bonito, retorcido, pero bonito a final de cuentas.
Contaba con esa aura familiar de hipocresía y rosas que le solía brindar su hogar natal y catapultaba la esencia del romance en la punta de su encanto, así como su carisma cultural en cada uno de sus habitantes.
La gente de Dressrosa era aún más hipócritas y dependientes, Luffy los odiaba y los aborrecía enormemente como su corazón podría permitírselo.
Las personas estaban llenas de sed de sangre, de odio y de conflicto social en sus deseos. Aborrecian a inocentes para mantener apariencia y el clasismo se respiraba en el area, tan falsos como un diamante en bruto encontrado en un basurero.
Le recordaba a los nobles del reino de Goa y eso le atraía recuerdos de su hermano perdido ante la impotencia de la misma repugnancia que devastaba su hogar y su perdida por su deseo de libertad.
A Luffy le repugnaba.
Las paredes y flores lucían hermosos a la par, pero para Luffy eran horribles y le provocaban náuseas. Nada como un par de paredes para ocultar la falsa fragancia de paz que consumia al lugar desde adentro de si mismo.
En Dressrosa habitaba un castillo y un coliseo, ambos inundados de la misma tempestad sangrienta y violenta que trasmitía sus ciudadanos y rey mismo.
Irónicamente, aquí si se podía aplicar el dicho de que el rey reflejaba su pueblo.
No le agradaba Doflamingo en lo absoluto, y aunque anteriormente le hubiera dado igual, ahora no podía ignorar más la sensación de alerta que poseía ante la presencia del flamenco de hombre. Tenía que cumplir su promesa y su acuerdo con Torao y por lo tanto era la hora de finalmente enfrentarse con el hombre emplumado.
No sin antes recuperar la fruta de su preciado y amado hermano mayor de las garras de esos tipos y en el proceso enfrentarse a esos guerreros que tanto solían alardear de si mismos.
Conoció a muchas personas, algunos víctimas del mismo sistema como Rebecca y otros ajenos a ello como el peinado de gallo o el tipo con nombre raro que destilaba brillos y le recordaba a Sanji.
Sin embargo, a pesar de conocer a todos esos guerreros con los que lucho y perduro en batalla, ninguno generó el suficiente interes y cariño como lo hizo Ucy.
Ucy era el nombre que le había dado a su nuevo mejor amigo y el cual, por cierto, era un toro que competía en el coliseo y habia adoctrinado en medio de la batalla.
Luffy se encariño lo suficientemente rapido con el animal para defenderlo al momento que este fue herido por ese gigante y vengarlo en su nombre, para después arrastrarlo afuera y dejarlo descansar.
Ucy tampoco generaba esas ondas extrañas que le permitía a los animales comunicarse con él, pero incluso aún asi, Luffy genero una conexión inmediata con el animal, tan solemne y con la misma intensidad como la que una vez tuvo con Surume en la isla Gyojin.
El toro era su preciado amigo y aliado y le era tan leal a él como le era al resto de sus nakamas, pero curiosamente todo el ambiente parecía insistir en herir al pobre animal y eso le enfurecia.
Primero fue el gigante y luego, tiempo después ya en el estado de caos y destrucción del país, Ucy fue herido por el bastardo de Mingo.
En ese momento, Luffy juró que vengaría a su amado colega y le daría una paliza al tipo que le hizo daño.
6.
Los sombrero de paja eran un grupo curioso.
Cualquiera que los conociera dirían que estaban locos y que les faltaba un grato raciocinio. No podían culparlos, después de todo, incluso ellos admitían su falta de tacto y su sentido de auto conservación cada vez que llegaban a un lugar.
De algún modo u otro siempre terminaban en medio del caos, ya sea enfrentar al gobierno mundial o desafiar a un emperador, siempre se aventuraban a los lugares mas extraños y recónditos del mundo.
Debido a ello tenían mucha experiencia en tratar con las cosas raras y más teniendo en cuenta que al menos el noventa y nueve por ciento de la tripulación en si misma era todo excepto normal, por lo que después de tanto tiempo haber vivido con ello, había ciertas cosas que les dejaban de impresionar.
Tal vez una persona normal se desmayaria ante la vista de un esqueleto hablante o de un cyborg pervertio, pero ellos no, ya habían pasado por situaciones aún más extrañas que eso.
También estaba la costumbre de esperar el caos de su capitán por donde sea que esté.
Cada uno de los sombreros de paja supieron al momento de unirse que su capitan traería la locura acompañada, ya sea de forma intencional o no y si había algo que ellos pudieran decir que nunca se acostumbrarian, era la intensidad de este mismo.
Luffy tenía el don de atraer la atención de todos y con ello los problemas que lo acompañaban y puede que todos esten acostumbrado a esto, pero nunca podían relajarse ante la posibilidad de que mágicamente las situaciones escalaran a un nivel impensable.
Sabaody era un ejemplo, pero no hablarían de eso ahora.
Aún así les gustaba pensar que tenían a su capitan bastante bien controlado y todavía podían presumir que gracias a ellos el de goma seguía con todas sus extremidades completas.
Lógicamente había cosas que no sabían de Luffy, era algo mutuo y aunque no había secretos entre ellos, todavía tenían una pizca de privacidad que les restaba en sus personas.
Es por eso que cosas como que su padre era un famoso lider revolucionario, su abuelo un importante héroe de la marina y sus hermanos mayores hombres de gran calibre y renombre, los sacudían con la grata fuerza de un huracán.
Sabían todo de su capitan y al mismo tiempo no sabían absolutamente nada.
Sin embargo, a pesar de todas las impactantes revelaciones, ninguna fue lo suficientemente grande para realmente sorprenderlos, hasta que llego eso.
Había sido un día pacifico, con un clima soleado y un viento agradable. Tal vez esa debió haber sido la señal de que algo andaba mal.
Después de todo, nunca hay un día normal en el nuevo mundo y mucho menos con una tripulación como la suya.
Sanji había hecho aperitivos, Zoro practicaba en la sala de entrenamiento, Robin leía un libro en la cubierta, Franky construía un nuevo invento, Brook tocaba una melodía dulce, Chopper investigaba acerca de unas raíces que se habían encontrado en una isla atras, mientras que Nami trazaba una nueva ruta de embarque y Usopp modificaba su arma Kabuto.
Finalmente estaba Luffy, quien se encontraba en la parte delantera del Sunny inclinado hacía la barandilla mirando intensamente hacía al mar y volteando su cabeza de lado en lado con curiosidad.
Todos se encontraban haciendo sus labores como usualmente solían hacerlo diario cuando unos pequeños peces empezaron a salpicar en el césped del Sunny.
"Luffy ¿Qué estan haciendo esos peces ahí?" Preguntó Usopp sin querer realmente recibir una respuesta. Luffy extendió una sonrisa por todo su rostro enseñando sus dientes y cerrando sus ojos en el proceso.
"Son mis amigos." Respondió el de la cicatriz provocando que por un momento el silencio reinará entre ambos, antes de que el moreno procediera hablar otra vez.
"Luffy, los amigos no se comen ¿Lo sabes verdad?" Enfatizó Usopp mirando de reojo a Chopper y haciendo que Luffy se carcajeara.
"¡Tonto Usopp, por supuesto que lo se!" Dijo Luffy todavía con la sonrisa en su rostro. "Solo quería hablar con ellos más cerca, siempre que estan en el mar se escuchan borroso." El pelinegro hizo un puchero ante esto último.
"¿Cómo se puede escuchar borro- Ah, ¿Sabes que? Olvidalo." Dijo Usopp antes de marcharse y perder lo poco que le quedaba de su cordura.
Esa tarde comieron peces a la flor y mantequilla como cortesía de Sanji.
Luffy no estaba muy contento con el menú y estuvo enfurruñado al momento de sentarse en la mesa junto a los demás.
Robín trato de animarlo diciendole que había algunos peces que merecían ser comidos y otros que no, pero para sorpresa de todos, Luffy no paro de llorar durante toda la comida, aún así se comió tres de los peces había traído.
Después de la caótica comida, cada uno regreso a sus labores usuales, pero solo que esta vez Luffy seguía sollozando por sus amigos peces caídos.
"Esta bien ¿Qué demonios te pasa?" Preguntó Zoro ya molesto por los sollozos del pelinegro. Luffy solo formo un puchero tratando de retener sus lágrimas, pero falló miserablemente antes de volver a soltarse a llorar.
"¡E-es q-que!" Sollozo arduamente. "¡E-e-ellos, e-eran!"
"¡¿Eran qué?!" Exclamó Zoro cansado de la situación.
"¡Eran mis amigos!" Luffy lloro intensamente después de pronunciar esas palabras. Zoro tan solo suspiró y se froto por encima de la nariz con exasperación.
"Luffy, no te puedes hacer amigo de los peces."
"¿Quién dijo que no?" Dijo Luffy formando un puchero y todavía con lágrimas desgastadas rodando por su rostro.
"Ademas tu fuiste quien los trajiste, si no quisieras que se hayan muerto no los hubieras sacado."
"¡Es que no sabían que se morirían si lo sacaba del agua!"
"¡¿Cómo no sabías eso?!"
"¡Estaban bailando felizmente en el cesped, pensé que estaban felices!"
"¡Se estaban muriendo idiota!" Zoro perdió la paciencia y finalmente dijo."¿Sabes qué? Esta bien, lo siento por tu perdida, conseguirás nuevos amigos peces." Después procedió a marcharse hacía al mirador.
Luffy por su parte se quedo mirando en pena en la barandilla hacia al mar, recordando los felices momentos con sus amados peces y lo bien que sabían.
Al menos podía decir que los había honrado en su muerte.
La mañana siguiente paso algo parecido, solo que esta vez saco a un pulpo y se lo mostró a Robin con su mejor sonrisa, como si el día anterior no hubiera hecho una rabieta por unos peces.
"¡Mira Robin, el es Patricio, mi nuevo amigo!" Exclamó mientras se reía felizmente. Robín sonrió dulcemente y acarició levemente la cabeza del pulpo.
"Es encantador Luffy, aunque aconsejó que no lo mantegas mucho tiempo afuera del mar si no quieres que vuelva a pasar lo de ayer." Dijo Robin con elegancia. Luffy asintió con realización y salió corriendo hacía la barandilla mientras reía con diversión.
Entonces Nami salió de su cabina y suspiró fuertemente.
"¿Alguien me puede decir porque Luffy esta ahora tan entusiasmado con hacerse amigo de animales marítimos?" Dijo Nami provocando que Robin le sonriera con compasión.
"Luffy ha estado muy empático últimamente, me pregunto el porque." Dijo Chopper, caminando con un pequeño tarro moliendo algo que parecía unas raíces.
"¡Yohohoho, a Luffy-san le encanta hacer amigos!" Dijo Brook uniendose a su conversación. "Nunca lo había visto no querer comer carne, aunque de todas formas se comío casi todo él mismo ¡Yohohoho!"
"A mi me parece un poco tierno, tal vez se sienta un poco aburrido ¿Sabes cuando llegaremos a una isla Nami?" Preguntó Robín, a lo que la peli naranja volvió a suspirar y negó con la cabeza.
"La próxima isla queda a un par de semanas y si esto sigue así, entonces tendremos que pedirle a Franky que construya otro acuario."
"Tal vez pueda hablar con él." Habló Chopper con alegría. "Después de todo, siempre he sentido una gran empatía por los animales igualmente."
"Eso es una gran idea, Chopper." Robín acarició el casco del menor del grupo provocando que el pequeño reno se sonrojara ante el halago y comenzara hacer un pequeño baile.
"Bueno, entonces esto queda zanjado." Sonrió Nami más relajada y marchandose nuevamente hacía su cabina. Brook por su parte siguió tocando el violin y Robín volvió a su lectura.
Chopper se dirigió a dejar sus materiales antes de acercarse a Luffy quien se encontraba sentado en la barandilla murmurando algo.
"Entonces Ace se lo comio un cocodrilo y...- ¡Oh, Chopper!"
"¡Luffy!" Exclamó Chopper con emoción. "¿Qué estas haciendo?"
Luffy sonrió con felicidad y señalo al mar, haciendo que el menor se asomara por la barandilla y viera las olas bailando entre sí.
"No entiendo..." Murmuro el menor mientras miraba al de goma con confusión.
"Les estaba hablando acerca de la vez en la que Ace casi se lo come un cocodrilo, aunque dijo que era yo a quien le paso, pero que sabe una tonta ola." Luffy hizo un puchero de molestia ante eso lo último. Chopper solo lo miró con aún más confusión.
"¿A que te refieres Luffy?" Pregunto consternado por su capitan. "¡¿Estas bien? ¿Te golpeaste la cabeza? ¿Es por eso que has estado tan extraño últimamente?!" Chopper comenzó a sollozar mientras gritaba algo acerca de necesitar un doctor. Luffy por su parte solo lo miró con extrañeza mientras volteaba su cabeza hacía un lado y se escogía de hombros.
"¿Pasa algo?" Sanji apareció caminando con una bandeja con postres en sus manos.
"¡Comida!"
"¡Sanji!" Exclamó Chopper sollozando,"¡Luffy se pegó en la cabeza y ahora dice cosas extrañas!"
Sanji resoplo con gracia. "¿Cosas extrañas? Probablemente ese es su modo más normal que tiene Chopper, no te preocupes, antes la cubierta se rompe que su cabeza."
"P-pero, dijo que estaba hablando con las olas." Sanji fruncio el ceño ante las palabras de su amiga y volteó a ver hacía al niño de goma que ahora se encontraba devorando lo que restaba de la bandeja que tenía. Suspiró ante lo que se venía y volvió hablar.
"Luffy ¿Por qué últimamente estas siendo más raro de lo habitual?" Luffy lo volteó a ver mientras seguía comiendo el último de los postres que quedaba."Comelo primero, idiota." Dijo Sanji antes de que siquiera pudiera hablar.
"¡Chopper esta extraño!" Se carcajeo como si casi no le provocará un ataque de panico al pobre reno."Esta diciendo cosas extrañas acerca de mi cabeza ¡Que raro!" Sanji evitó que su ojo temblará y respiró lentamente.
"El djo que hablaste con las olas ¿Qué demonios es eso?"
"¿Qué hay de raro con eso?"
"¡No se puede hablar con las olas, idiota!"
"Pero yo lo hago." Luffy miró en blanco hacía al rubio. "¡Son muy divertidas! Aunque a veces dicen que yo fui quien fue comido por el cocodrilo..."
Sanji suspiro y trato de evitar perder lo restante de sus celulas cerebrales.
"No importa ¿Por qué has estado trayendo animales del mar de aquí para allá últimamente? El acuario esta al limite por eso."
"El mar me dijo que había muchos peces debajo del barco siguiendonos, pense que querían hablar con alguien ¡Así que los traje con nosotros!" Luffy sonrió con su característica forma de D.
"¡¿Otra vez con lo del mar?!" Preguntó Sanji con exasperación.
"El también dijo que hoy habría una tormenta en la noche, le dije a Nami pero solo me ignoró." Dijo Luffy con un puchero en su rostro. Sanji suspiró y asintió calmadamente para después marcharse con lentitud hacía la cocina, a lo que Luffy volvió a sentarse a la barandilla.
El resto del día paso relativamente normal, a excepción de la constancia de Luffy de presentar a sus nuevos amigos, sin embargo el ambiente parecía haberse calmado y todo parecía volver a como solía ser antes.
Llego así hasta la media noche, cuando después de que todos se fueran a dormir, el barco empezó a menearse bruscamente de lado a lado, provocando que la madera crujiera y derrumbara a cada uno de ellos mientras dormían.
Zoro, quien se había quedado en el mirador, fue el primero en abrir corriendo la puerta de sus cabinas y con el cuerpo empapado, empezó a gritar acerca de que el oceano se había vuelto loco.
Si fuera poco, el viento empeoró mientras lo decían y asotaba al Sunny incluso peor, la lluvia también empeoraba y los truenos sonaban de par en par a cada minuto.
Nami, quien había yacido hace unos segundos dormida, ahora se encontraba gritando ordenes a cada uno para poder controlar el clima y no dejar que volcará el barco.
Todos estuvieron movilizandose durante lo que parecía ser una eternidad, inundados entre el pánico de la tormenta y el cansancio de no poder descansar adecuadamente.
En la mañana siguiente, la cubierta yacía rodeada de ocho de los integrantes de la tripulación, unos estaban dormidos en el cesped, otros estaban apoyados en las escaleras y otros estaban en los arbustos de mandarinas del barco.
Solo había una sola persona que estaba despierta ese día y esta estaba sentada en su lugar habitual del barco riendose ruidosamente.
"¿Ahora que pasa, Luffy?" Habló Nami con exasperación.
"Les dije que habría una tormenta..."
////////////
¡Hola! Este probablemente es el capitulo más largo que he hecho hasta ahora y no puedo evitar sentirme un poco orgullosa por ello.
De todas formas, se que se supone que serían las voces de todas las cosas, pero la mayoría de veces que vemos esto en la serie es en base a convivencias con animales misticos, ya saben, Zunesha en Zou o los reyes marinos en la isla Gyojin.
Así que pensé que tal vez eso puede que tenga que ver con la facilidad en la que Luffy convive con los animales. Aunque también puede ser porque vivió en un bosque lol
Sean libres de sacar sus propias deducciones.
Aún así quería escribir acerca del vinculo entre los animales y Luffy porque nunca vi a nadie haciendolo y lamento si las escenas entre la tripulación no dieron una buena caracterización de su relación.
¿Con qué otros animales Luffy ha convivido que se acuerden?
Si llegaste hasta aquí ¡Muchas gracias por leer! ♡
Ps. Debido a que mis ojos estaban cansados cuando hice esto, no corregí algunos errores que probablemente hice al escribir, por lo que estaré haciendolo estos dias, así que disculpen cualquier error de dedo o narración que pueda tener, prometo solucionarlo pronto.
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top