11

Protective Whitebeards ¿Qué pasaría si un chico tratará de ligar con Ace?

Marco se enorgullece de decir que son una familia liberal.

Le gusta pensar que a pesar de que siguen siendo hermanos, todavía cada uno tenía su propio espacio y más considerando la cantidad de personas que abundaban en el barco.

Nunca ha habido problema en lidiar con algunas reuniones familiares o presentaciones de novia o novio.

Pero ahora, Marco lo dudaba, mientras veía como un tipo de un bar de mala muerte y probablemente delincuente (No le importaba si ellos eran piaratas, seguía siendo un delincuente a sus ojos), intentaba ligar con su preciado e inocente hermano pequeño.

Claro, habían llegado a una isla bajo su protección para conseguir algunos cargamentos de sake y comida y en el proceso algúnos salieron a descansar en tierra firme e irse a desahogarse a algunos burdeles o bares.

Thatch los había convencido a él y a Izo a acompañarlo a tomar algo y en el proceso se les unió Ace, aunque éste último solo se dedicaba a observarlos.

Todo había resultado común, hasta que Marco fue al baño y regreso con una imagen que le había provocado sentimientos confusos.

Respetaba la privacidad de cada uno de sus hermanos y eso incluía a Ace también, es por eso que nunca forzó hablar al menor con respecto a sus heridas emocionales y siempre respetaba los tiempos de su hermanito.

Con el tiempo Marco pensó que los sentimientos sobreprotectores habían envejecido bien y solo se limitaba a ayudar o consolar aquellos que necesitarán apoyo en alguna situación amorosa.

Sin embargo, esta vez fue diferente, Ace fue diferente.

Puede que haya sido por la forma en que se unió Ace a su familia lo que los hizo más posesivos con el menor o tal vez por la inocencia e inexperiencia que resplandecia en el pelinegro al hablar.

Pero había una cosa clara, y es que dentro de toda esa coraza de hielo que todos pensaban que estaba derretida, todavía yacía una leve capa de posesividad en ellos.

Incluso su padre debía admitir que consentía más a Ace que al resto de sus hermanos, a pesar de que este no tuviera ningún favoritismo, era obvio que Ace revivia una cierta llama de juventud en el anciano.

Nunca habían tenido demasiados problemas hasta ahora, habían echado a todos los tipos que lastimaron a su hermano y habían mandado al diablo al pelirrojo también.

Cosas simples y soluciones simples.

Pero nunca pensaron en lo que pasaría si alguien tratará de coquetear con Ace.

Sabian que Ace era joven, apuesto y que atraía a las personas de su alrederor cada vez que iban a algún lugar, pero pops ni siquiera le había dado la platica de los bebés y todavía no estaba pensando en hacerlo.

Para la tripulación, Ace todavía era un niño que necesitaba crecer y madurar apropiadamente como el niño que debería ser.

Por eso Thatch siempre le preparaba grandes y jugosas comidas y los comandantes lo consentian enseñandole cosas y ayudandole en sus labores.

Es por eso que Marco no pudo evitar tensarse al ver a un hombre mayor que parecía estar en sus treintas, inclinarse sugestivamente hacía al pelinegro.

Normalmente dejaría que sus hermanos arreglarán sus asuntos amorosos o sexuales solos, pero eran de su hermano pequeño de quien estaba hablando y estaba seguro de que si Ace viera a Luffy en su misma posición, probablemente hubiera incinerado al tipo antes de que le dirigiera la palabra hacía éste último.

Aunque por su desafortuna, El fuego de Marco no era noscivo y se usaba para curar.

Antes de que comenzará a caminar, una mano se colocó en el hombro del tipo y un Izo muy ensombrecido le sonrío, a lo que Ace miro con desconcierto como el hombre en cuestión se tensaba.

Marco dudaba de que fuera una sonrisa de bienvenida, pero se alivió al darse cuenta que no tendría que enseñar su sobreprotección hacía tantas personas.

Seguido de que Izo apareciera, otra mano se poso en el hombro de Ace, pero esta vez provenía del ya muy conocido sonriente chef.

—Hey Ace ¿Tienes hambre? Acabo de conocer un lugar donde venden carne de cocodrilo y lo primero que pensé fue en ti.— Dijo Thatch con un tono demasiado inocente para ser bueno, mientras le sonreía a un Ace con ojos estrellados.

Marco, conociendo la debilidad de Ace por la comida, sonrió para sus adentros y camino hacía al grupo que se había formado.

—También debemos irnos pronto, me acaban de informar que ya conseguimos todas las provisiones que necesitabamos y debemos volver lo mas pronto posible ¿Cierto, Thatch?—Dijo Marco mientras le pasaba un brazo por los hombros al pecoso, puede que haya mentido, pero había cosas más importantes.

—Sí, sí...— Musito el castaño.

—¡Oh, entonces vamos por la carne de cocodrilo y luego con pops!—Exclamó Ace animado por la insinuación de la comida.

El trío camino hacía la salida del bar mientras que Marco escuchaba las palabras emocionadas del menor dirigidas hacía Thatch acerca de los distintos modos de como cocinar un cocodrilo.

(Y si Marcó escuchó algúnas amemazas de fondo con la voz del restante de sus hermanos y un par de gritos acompañados de esto, lo dejo pasar.)

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top