Capítulo 74.-¿Cenamos?
Emily
No me puedo creer lo que acaba de hacer, ¿De verdad me ha dejado con la palabra en la boca? ¿Se ha atrevido a irse con las guarras esas? ¡Si cambian más de chico que de bragas!
Las vecinas me contaron que cada día el chico que sale de ese piso es distinto, o los operan ahí adentro o meten a uno distinto y para mí que es la segunda opción. Así las viejecillas cotillas del edificio ya tienen de que hablar para mañana porque los dos tontos han caido en las redes de estas... no sé ni como denominarlas.
Hace un rato que Bianca fue al baño y aún no ha salido, ¿Y si se ha colado por el váter? No creo ¿No? De todas maneras voy a ver si está bien, despues de encontrarme a los dos sin cerebro en el piso me espero lo que sea.
Toco un par de veces en la puerta pero al ver que nadie contesta decido entrar y me encuentro a mi amiga con el vaso de los cepillos de dientes pegado a la oreja y a la pared.
-¿Bianca qué haces?- le pregunto pero ésta me manda a calla enseguida, me coge de la muñeca y me pega a la pared.
-¿Escuchas lo mismo que yo?- me pregunta.
Se escuchan unas leves risas y de buenas a primeras un grito o... dejemoslo en grito.
-Lo mato, te juro que lo mato, ¿Por dónde han dicho que han entrado? A sí, por el balcón, así que si yo entro a la casa de las guarras estas es lo mismo...- Está empezando a delirar. Como haga lo que creo que va a hacer nos van a denunciar por allanamiento de morada.
De buenas a primeras veo a mi amiga dejar el vaso sobre el lavabo e irse corriendo hacia el salón. Yo, como no me fío ni un pelo de ella, voy detrás y al ver que va hacia el balcón intento impedir que haga lo que creo que va a hacer.
-¡Monos sin cerebro! ¡Vecinas sin neuronas! ¡Es que no sabeis tener un orgasmos en silencio!- empieza a gritar, la gente de los edificios de enfrente se comienzan a asomar a las ventanas y los de nuestro bloque de pisos igual.
Intento que Bianca entre en el piso pero es imposible.
-Emily piensa rápido o la loca esta la lía aún más- me digo más para mí.
Una vez escuché que si estabas nerviosa, o algo te pasaba era bueno hacer deporte y así te relajabas o por lo menos terminabas cansada, así que es hora de poner en practica esto.
Volví a salir al balcón y vi a Bianca que iba a saltar hacia el otro lado.
-Bianca no.- le dije cogiendola del brazo- vamos, ponte ropa de deporte, vamos a desfogar.
Cuando por fin convenzo a Bianca para salir del piso, nos dirigimos hacia un parque que se encuentra en el barrio y una vez allí, aunque el camino ha sido rápido, empezamos a trotar como si fueramos dos chicas que hacen deporte todos los días, mentira.
-Como esto en vez de quitarnos los nervios me de más cansancio, despues de estar tres días en cama te doy una patada que llegas a tu casa sin poner un pie en el suelo- me dice Bianca parando de golpe en una fuente e inclinandose a beber agua.
-¿Pero si no llevamos ni dos minutos trotando?- le digo metiendome con ella.
-Tú que te crees, ¿Qué soy un caballo? ¿Un perro? ¡No, soy Bianca y yo nunca corro! Esta es la excepción.- me responde llamando la atencion de medio parque.
Jesús
Cuando hemos salido de la casa de Emily y Bianca, yo lo he hecho muy cabreado, ¡No me ha querido escuchar! Si me hubiera dejado le hubiera explicado porqué estaba allí, pero se ha dedicado a insultarme y ha seguirle el rollo a Bianca. Esto ha hecho que me enfadase y que lo primero que hiciera fuese llamar a la puerta de la vecina. Tras picar un par de veces, la puerta se abrió y una chica distinta a la que anteriormente nos había atendido, cogió mi camiseta y me introdujo en la casa, tras esto me besó apasionadamente y cuando nos separamos pude ver que mi hermano tenía, literalmente, a la rubia de antes encima de él. No le di importancia y seguí a la morena hacia un dormitorio en el cual se desnudó y yo no me pude resistir a sus encantos.
Cuando terminamos, salimos de piso haciendolas creer que nos íbamos pero por alguna razón nos encontramos sentados en las escaleras del bloque de pisos esperando a que Emily y Bianca nos abran la puerta.
-Aquí no hay nadie Dani- le digo a mi hermano desganado.
-¿Nos vamos y volvemos mañana?- me dice- pero no con las vecinas, si no con las locas que tenemos por "novias"- dice haciendo comillas.
-Lo que acabamos de hacer está mal ¿Verdad?- esta vez hablo yo, bajando las escaleras.
-Creo que sí... Jesús ¿Te puedo contar algo?- asiento para que prosiga su relato- no he sentido con esa chica lo que siento con Bianca, ¡eeaa ya lo he soltado! uuff lo que me ha costado...
-Ni yo lo que siento con Emily...
-Anoche, mientras acostaba a Bianca le dije que la quería.
-Yo estoy pensando en... ¡¿Qué?! ¿Le dijiste que la querías? ¿Y que te dijo ella?- ahora mismo estoy más perdido que una aguja en un pajar.
-No me escuchó y si lo hizo lo disimula muy bien.
-Dani... creo que no hay vuelta atrás. Emily me gusta pero no lo sé con certeza si ella me quiere o no, ¿Y si le digo de estar juntos y me manda a Sevilla de una patada? No, no y no prefiero estar callado.
-Esa es la duda que tengo yo con Bianca, esa chica me marea, lo mismo me insulta que me deja hacerle de todo en mitad del bosque y hay veces que no la comprendo pero es que es eso lo que me atrae, es como un rompecabezas que hay que descifrar.
Los dos pegamos un suspiro mientras ibamos andando en dirección a nuestra casa.
-¿Atravesamos el parque?- le pregunto a Dani y este asiente.
Vamos andando tranquilamente, con las manos en los bolsillos, pensando en nuestras cosas.
De repente veo un perrito que se parece a Nana, vaya regalos que nos hacen nuestros padres, la verdad que me encanta pero claro la perra es como le da, lo mismo está bien que nos gruñe... y a las chicas si que las quiere, dicen que los perros son muy listos y si a Nana le gusta puede que tengamos que estar juntos o por lo menos intentarlo.
-¡Vamos y mueve el culo! ¡Si no hemos corrido nada!- levanto la cabeza del perrito que estaba mirando y veo a mi hermano con la misma cara de sorprendido que yo.
-Jesús creo que nos estamos volviendo locos- y tanto, ya las escucho hasta sin que estén.
-Emily déjame, estoy muy cansada, me voy a ahogar- esto no puede ser.
-Ahora escucho a Bianca, la tengo hazta en la sopa, dime que no me estoy volviendo loco...
Nos giramos para proseguir nuestro camino, necesito una buena ducha y una buena siestecita, esto ya no es normal.
Al mirar a uno de los bancos que hay veo dos figuras bastante conocidas. Una de ellas se encuentra tumbada en el banco, con los pies en alto y dandose aire con su mano, la cara la tiene roja y parece que le va a dar algo, la otra se encuentra de pie, con sus manos en la cintura, también se da aire y tiene la cara también muy roja, pero por el contrario, parece que no está tan cansada como la del banco.
-Bianca, no llevamos corriendo ni diez minutos- le dice la que está de pie y si no me equivoco, de nombre Emily.
-Sí pero mi cuerpo prefiere el deporte relax, en unos años estará en las olimpiadas, se tratará de ver quién aguanta más tumbado- le responde Bianca y Emily suspira.
-Dani, no estamos locos, son las chicas, estan aquí- le digo a mi hermano agarrandolo de la muñeca.
-¿Dónde?- me pregunta y yo señalo hacia dónde están- mirala, siempre tumbada, no sé como lo hace, que hasta así se ve guapa la jodia...- murmura sin quitarle ojo de encima.
-Y esas mallas que le marcan todo, lo que yo le haría...
-Luego soy yo el salido, Jesús controlate- me dice Dani mirandome obvio.
Empezamos a caminar hacia ellas y una vez que estamos a su altura yo le tapo los ojos a Emily.
-¿Quién soy?- le pregunto y ésta, sin más dilación empieza a hacer movimientos raros y a gritar. Cuando se desace de mi agarre se da la vuelta y me mira furiosa.
-¡Cómo te atraves a tocarme con las manos esas! A saber lo que has hecho, primero te las tendrias que lavar diez veces con lejía para volverte a hacercar a mi, asqueroso- se ha quedado en la gloria.
-Vale fiera, relájate- le contesto aún sorprendido.
-Hola Bianquita- escucho hablar a mi hermano- siempre que te veo o estas de mal humor o tumbada, no sé como lo haces.
-Simio asqueroso, te recomiendo que te calles- contraataca ésta.
-¿Ya habeis terminado vuestra fiesta?- dice Emily intentando levantar a Bianca del banco.- os podíais haber quedado allí...
-No, en una fiesta terminada ya no hay nada más que hacer- le contesta Dani- pero nos lo hemos pasado muy bien.
-Que asco, los dos con la misma, me apuesto a que os habéis organizado y todo- habla esta vez Bianca con cara de asco y Emily se dedica a mirarnos con la misma cara.
-A saber si para lo que se han organizado a sido para estar con una o con las dos que viven allí.
-Esa parte es más acertada- hablo esta vez y tras esto Dani y yo nos reimos.
-Sí, sí, reiros, que luego me reire yo cuando vayan al Salvame a contar todo, voy a estar de público.- habla Emily.
-Y eso es poco, ahora son capaces de que en nueve meses traigan un regalito, otro para la lista ¿No Dani?- dice esta vez Bianca.
-Tranquila, que los condones que me regalaron Emily y Jesús los aprovecho, ya que tu no quieres quitarte el estres, se lo quito a otras- ui, eso ha dolido.
-Bueno, nosotras seguimos corriendo, no queremos seguir escuchando gilipolleces que vienen de simios sin neuronas. Nana tiene más que vosotros- contesta esta vez Emily, ¿Pero que le pasa?
Tras esto Bianca se levanta del banco diciendo que es vernos y se le quitan las ganas de vivir. Una vez de pie comienzan a trotar, dejándonos completamente solos.
-A, no, no nos podeis dejar solos otra vez- contesta mi hermano.
-Los que nos habeis dejado solas para iros con esas sois vosotros, así que hasta luego Mari Carmen- contesta Emily y cada vez corren más.
-Nos las han cambiado, estas no son las que conocimos, las madres que las pario, como corren las jodias- hablo con medio pulmon fuera.
-Es que la clase de deporte intensivo hoy no lo han tenido ellas, y tienen que quemar la grasa sobrante- sigue hablando mi hermano haciendo que las dos chicas nos hicieran un corte de mangas y aunmentaran su ritmo hasta llegar al bloque de pisos del que hace un rato nosotros salíamos.
Entran rápido y nosotros conseguimos entrar también, subimos las escaleras tras ellas, y la verdad es que esas mallas se las van a tener que poner más veces.
Una vez que estamos en la puerta del piso Dani y yo vamos decididos a entrar pero las dos fieras se ponen en medio de la puerta impidiendolo.
-Nos traeis corriendo hasta aquí, no estamos acostumbrados, vamos a echar todos los órganos y no nos dejais ni pasar para sentarnos, tened piedad- dice Dani con su cara de pena.
-A vosotros ni agua, se lo pedis a las vecinas, venga, adiós, que me voy a tumbar en el sofá y no me voy a levantar en tres días- tras esto Bianca nos cierra la puerta en todas las narices. Mis piernas no aguantan más y decido sentarme en las mismas escaleras de antes.
-Pues nada, hoy ejercicio doble- dice dani con cachondeo.
Tras descansar un poco en el portal del piso, nos levantamos de las escaleras y nos dirigimos a nuestra casa.
-Oye Jesús, he estado pensando en lo que hemos estado hablando antes y... ¿Por qué no lo intentas con Emily?- ¿Cómo? Se le acaba de ir la pinza del todo- es decir, no ser pareja como lo estamos fingiendo, si no que salgais como amigos, y si en una de esas pasa algo, pues así aclararas tus sentimientos y quizás sabrás los de ella.
Me quedo un rato pensativo y... la verdad es que la idea no es tan mala, yo aclararia mis sentimientos y quizás ella me dejaria ver los suyos, pero claro cualquiera le dice de quedar, y si dice que sí a ver como me hacerco a ella porque de vez en cuando es un poquito ariscas.
-Eso lo tengo que pensar, pero tu podrías hacer lo mismo con Bianca y dejar de lado a Deborah que lo único que ha hecho ha sido traerte problemas.
-¿Que yo haga lo misno con Bianca? Tu estas loco, ¿Qué te has tomado?- Dice mi hermano.
-¿Pero no me acabas de decir que podrias empezar a sentir algo por Bianca?
-Sí, no, no sé, ay Jesús, deja de comerme la cabeza que bastante tengo ya con Bianca.
-Bueno... Bianca te come otras cosas a parte de la cabeza...
-¡Seras guarro! Luego soy yo el gemelo salidorro, que poco te conocen- dice Dani con aires de superioridad- sal con Emily ya a ver si te quita esas ganas acumuladas, porque las vecinas no te las han quitado y así me dejas a mi tiempo con Bianca y hacemos maldades también.
-Luego te quejas de mi...- digo sacando las llaves del portal para entrar a casa.
Subimos en el ascensor hasta el piso y una vez que estamos en casa reflexionamos sobre todo lo que ha pasado, todo lo que sentimos y todo lo que puede llegar a pasar.
En estos momentos podria llegar a decir que sí, que estoy decidido a hacer lo que mi hermano me ha dicho, e incluso podría estar con ella y decir que la estoy empezando a querer y que nunca he sentido esto tan raro como lo siento...
Son casi las ocho de la tarde, ya me he duchado y puesto mi pijama, si se le puede llamar así a unos simples pantalones. Dani se esta duchando y yo la verdad que despues de la carrera de hoy con las chicas en el parque me he quedado cao.
Me quedo pensativo y decido hacer algo de lo que no me voy a arrepentir, voy a llamar a Emily y proponerle algo interesante para hacer mañana.
Cojo el móvil, la busco en la agenda de éste y le doy a llamar, un pitido, dos, tres... nada, no lo coge y lo gracioso no es que no le haya dado tiempo si no que me ha colgado, a mí, a Jesús Oviedo, al rey del mambo...
[...]
Son las once de la mañana, Dani ya está dando porsaco y yo aún tengo los ojos pegados por el sueño. Anoche me quedé con el teléfono en la mano, la llame varias veces y fui ignorado todas ellas. Esto me pone de los nervios pero a la vez me hace insistir más.
Me levanto, me visto con lo primero que pillo y salgo al salón en el cual se encuentra Dani jugando al ¿Just Dance? Cada día tengo más claro que todo se pega menos la hermosura y Bianca le ha pegado la locura.
-Dani, voy a salir.
-¿A dónde?- dice sin despegar la vista del televisor.
-Voy a reservar en aquel restaurante que la discográfica nos llevó la última vez.
-¿Vamos a ir a cenar hoy allí?- dice dandole a pause.
-Voy a ir a cenar, tú no.
-¿Cómo que no? ¿Vas a ir tu solo?- ¿Seguro que no es adoptado?
-Voy a ir con Emily...- pero no me deja terminar.
-Será si ella quiere ir contigo, si no, voy yo y te acompaño, que no tengo problema, una cenita romántica bro, tu y yo, piensalo...- me dice subiendo seguidas veces las cejas y yo ruedo los ojos.
-Hasta luego Dani- le digo para coger las llaves y salir por la puerta.
Una vez hecha la reserva para esta noche, voy tranquilo, porque si me meto prisa las agujetas de ayer se manifiestan. Llego a mi casa justo para la hora de comer, tras esto escojo una camisa y unos baqueros y me aseo un poco. Cuanto he terminado vuelvo s llamar a Emily pero esta hace lo mismo que anoche, ignorarme, así que decido presentarme en su casa de improvisto, no he reservado en ese restaurante para nada.
-Dani me voy, si eso, más tarde ve y entreten a Bianca si te aburres y si no pues nada, pero no quiero interrupciones que nos conocemos- le digo señalandolo con el dedo índice.
Tras esto salgo por la puerta de casa y bajo hasta el garage para coger el coche y salir en dirección a la casa de las chicas. No me quiero ni imaginar cuando me presente allí, la cara de Bianca sera un poema pero es que la de Emily será aún mejor.
Por suerte o porque el destino a veces se porta bien, encuentro aparcamiento y como siempre, la puerta del portal se encuentra abierta, subo las escaleras, notando las dichosas agujetas, ya que el ascensor se encuebtra roto, voy a tener que llamar yo a los técnicos para que lo arreglen.
Toco varias veces al timbre y me abre mi queridísima amiga Bianca.
-Hola mejor amiga- digo entrando como Pedro por su casa.
-¿Qué haces aquí? No vendrá tu hermano ¿No?- yo niego y me dispongo a hablar.
-¿Dónde está Emily? ¿Tiene el móvil de adorno?- le pregunto y como si la hubiera invocado aparece por la puerta.
-¿Qué haces tu aquí?- pregunta mirandome de arriba abajo. Ni que tuviera un escáner.
-Ponte guapa que nos vamos...
-¿Qué nos vamos? ¿A dónde?- pregunta con los ojos abiertos.
-Uy, una cena, me apunto.- dice Bianca.
-No, solo he reservado para Emily y para mi, tu si quieres llama a Dani, o duerme, no sé. Emily en veinte minutos tienes que estar lista, venga espabila.
-¿Pero qué dices? La última neurona que te quedaba ha dejado de funcionar, yo no voy a ir a ningún lado contigo- me dice.
-No he reservado en ese restaurante para nada, vamos- y tras decir esto la empujo hacia el baño- te espero en el salón, tienes veinte minutos desde ya- le digo mirando mi reloj de mano haciendome el interesante.
Veinte minutos despues la veo entrar al salón con un conjunto blanco que le queda... de escandalo, no me va a dejar ni comer con eso que se ha puesto.
-Ya estoy lista, pero aún sigo sin saber porqué tengo que ir contigo...- dice pero Bianca la interrumpe.
-Y yo sigo sin saber porqué no puedo ir yo y no me quejo tanto, venga despejando la sala y saliendo que hoy la casa es mía- nos dice empujandonos a los dos hacia la puerta.
Bajamos las escaleras sin decir ni una palabra, creo que la noche será larga.
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¡¡¡Hola amores!!!
A ver, lo primero que queremos decir es que lo sentimos muchísimo por estar tantos meses sin subir nada, sé que puede no ser una escusa pero hemos estado liadas con los estudios y todo y eso, ante todo, es lo primero...
¡¡PERO EL VERANO LLEGÓ!! Y nosotras también. Aquí tenéis un nuevo capítulo bastante larguito.
Y para ir retomandolo todo hemos pensado en publicar un capítulo por cada día de esta semana o si lo preferis hacemos maratón de 4 capítulos, como queráis.
Muchos besis de fresiiisss
Att: jdcuore & jdomsogni
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