Capítulo 62.- Un regalo.
Emily
Tras agradecer a las fans por haber venido a la firma, los cuatro nos bajamos del escenario, Bianca y yo aún con lagrimas en los ojos.
Dani abraza a Bianca y esto me parece un gesto muy bonito de su parte, se nota que aún que peleen se están tomando cariño pero no lo quieran admitir.
Retiro un par de lagrimas de mi cara, esta canción desde que la escuche por primera vez me ha puesto los pelos de punta y hoy que nos la han cantado y encima de la forma que lo han hecho me ha acabado emocionando y ha pasado lo que no quería, llorar delante de él y que me viera débil.
Estamos esperamos a que la furgoneta llegue hasta la puerta para abrirla y salir corriendo hacia el interior de ésta. Mientras estamos esperando Jesús se pone frente a mí.
-¿Sigues llorando?- me dice posando su mano en mi cara y quitandome los restos de lágrimas que me quedan.
-No, ha sido para disimular...
-Sí, claro, y yo ahora soy nuevo ¿No?
-Nuevo no sé, pero caerte de un arbol si te has caido- le digo y tras esto salgo lo más rápido que puedo hacia el exterior mientras los gritos invaden mis oídos.
Me meto en la furgoneta rápida con la ayuda del guardia de seguridad y una vez dentro me siento en uno de los asientos, justo a mi lado hay otro en el cual se sentará Bianca, atrás hay otros dos asiento y a los lados de este uno individual.
Me pongo cómoda esperando a mi amiga y viendo la cantidad de fans que han venido a verlos.
-¿Te canto otra canción?- me dice Jesús a mi lado poniendose el cinturón.
-No, gracias. ¿Qué haces aquí? Ahí va Bianca- le digo intentando no enfadarme.
-Le he dicho que me deje su sitio, así aprovecho y te canto otra vez ¿No?
-Jesús, el momento tan bonito del escenario lo estas estropeando- lo miro con una ceja levantada.
-No pasa nada, lo arreglo cantandote ¿Qué canción quieres ahora?- dice acercandose a mi con una sonrisa divertida. Este me esta cansando.
-Estas pesaito con la broma, cada día te aguanto menos puff- me doy la vuelta hacia la ventana y noto como se ríe.
-Come stai? Sei sempre più bella, più dell'ultima volta. Ma più come stai? Il tempo si ferma a quell'ultima notte. Delle stelle, mai cadute, delle frasi sottovoce. E tu come stai? L' estate è la strada... Per incontrarti Ancora- joder como me siga cantando y en italiano me va a dar un apechusque.
-¡Mira que eres pesado! ¡Me tienes loca!- le termino gritando.
-¿Loca? Pero de amor- me dice levantando seguidas veces las cejas.
-Uy sí, o de meterte tal hostia que llegues directo a Sevilla otra vez.
-Que agresiva Emily...
-Uy, no me conoces...- le digo con retintin.
-Sí, si... te conozco en profundidad- pero será guarro el tío.
-¡Jesús cállate!- le grito nerviosa.
-Luego dicen que no se aguantan, que se llevan mal y todos esos rollos, si son la pareja perfecta, ¡Miralos! Si parecen un matrimonio...- empezó a hablar Bianca.
-Bueno... la que faltaba...- digo girandome a verla y dandome cuenta que va sentada con Dani.
-Es la verdad- le da la razón este.
-Vosotros mejor que os calleis porque aquí nadie puede hablar- tras decir esto se me pasa algo por la cabeza y me sale una pequeña sonrisa perversa.
-Madre mía esa sonrisa me encanta, cuenta nena, cuenta...- dice Jesús frotandose las manos y a mi se me quita la sonrisa de inmediato.
-Pues a mi no me gusta ni un pelo, presiento que a la bruja esta se le a ocurrido algo muy aterrador- dice Bianca- pero quiero saberlo, cuenta.
-Ah, no. A ti no te cuenta nada, te has cambiado de sitio y se lo has cedido al simio este, no me esperaba esto de ti amiga- le digo haciendome la ofendida. Que melodramatica soy de verdad.
-Pero a mi si que me lo cuentas ¿Verdad?- me dice el simio dos.
-¿A ti? Ni agua, tu eres otro que me has traicionado y no te has llevado a tu hermano, ahora te vas con tu novia la del falso embarazo guapete- digo haciendome la interesante.
-El que se lleva el premio gordo siempre es Jesús, no sé como las conquisto a todas, bueno... siendo tan guapo y listo es normal- empieza a hablar como si estuviera solo.
-Pues como sigas así tampoco te lo cuento a ti- hablo esta vez yo- y esa suerte vas a tener, porque estas a mi lado, me das pena y no quiero quedarme sola que si no...
-Que convenida eres...- habla mi amiga entre dientes.
Sigo pensando mi maravilloso plan y al final decido contarselo a Jesús. Lo agarro de la muñeca haciendo que le salga una sonrisa picara.
-No malpienses y escuchame- le digo en su oido para que los dos chimpancés que hay detrás, específicamente mi amiga y Dani, no nos escuchen.
-Joder Emily no me das una alegría eehh- dice él un poco más fuerte.
-Calla y escuchame si quieres enterarte- le digo y el se acerca para que le cuente todo- he pensado que como últimamente están como los conejos pues les vamos a regalar una cajita de condones, así no tienen más susto como los de anoche y encima nos hechamos unas risas- le digo en un susurro y a él le sale una risilla.
-Luego somos nosotros los malos, pero tu no te quedas atrás- me dice divertido.
Al momento el chofer para el coche y nos bajamos justo en la puerta de mi casa. Primero Dani y Bianca y tras ellos Jesús y yo.
-Jesús- lo llamo y él se da la vuelta.
-Dime.
-Me vas a tener que acompañar tú, yo sola no voy a comprar eso- le digo haciendo que se hacercara a mi y me cogiera de la cintura.
-¿Nos vamos a comprar nosotros otro paquetito?- dice risueño.
-Tu te puedes comprar lo que quieras, a mi me dejas en paz- tras decirle esto se escucha como alguien a nuestras espaldas se aclara la garganta y Jesús tras ver quien es suelta su agarre de mi cintura y se separa un poco de mi. Luego dice que no le teme a nada...
-Hola chicos, ¿Como ha ido la firma?- dice mi padre que acababa de salir a la puerta.
-Muy bien papá- digo metiendome en casa y dandole un beso.
Busco mi bolso, en el cual esta mi monedero, me lo cuelgo y me giro.
-¿Llevaras dinero no?- le digo a Jesús.
-Pues claro, lo vamos a comprar entre los dos ¿Verdad?- yo asiento- y me comprare otro para mi.
-Pues si te hace ilusión...- ruedo los ojos y entro en el salón donde está Bianca y Dani- Jesús y yo nos vamos a dar una vuelta- les digo- y vosotros os quedais aquí, adios- tras esto el par de dos empiezan a quejarse y a decir que qué van a hacer ellos allí solos, yo agarro a Jesús y me lo llevo hasta la puerta en la cual sigue mi padre.
-¿A donde vais?- pregunta él.
-Aaa... un sitio, a comprar algo, no sé a dar una vuelta- ¿Como le voy a decir a mi padre a donde vamos? Le da un apechusque.
Tras esto salimos de prisa y caminamos hasta la farmacia más cercana.
Tran andar durante un cuarto de hora y tras estar aguantando que Jesús me este chinchando durante todo el camino por fin llegamos a la farmacia, entramos en ella y tenemos que hacer un poco de cola ya que había gente.
Hay como una especie de expositor a nuestro lado y Jesús sin ningún disimulo se pone a mirarlos.
-¿A ti cual te gusta más de fresa, chocolate o frutas del bosque?- me pregunta Jesús sin ningun pudor haciendo así que una señora se de la vuelta.
-No sé Jesús, no los he probado...- digo algo ruborizada, vaya momentos no se podia estar calladito.
-¿Los quieres probar?- me dice levantando las cejas continuamente. ¿A este se le ha ido la pinza o qué?
-¡Jesús callate!- le digo en un susurro.
-Vaya juventud más desvergonzada- habla la señora que tenemos delante.
-Señora que no es para nosotros- le digo un tanto avergonzada.
-Ésta dentro de un año va con mellizos, ya te lo digo yo- le dice a la farmacéutica.
-Señora es para su hermano y mi amiga- le vuelvo a explicar.
-Aunque nosotros también nos podemos llevar algo, si esto es para cuidarse, no pasa nada- habla esta vez el chimpancé que tengo a mi lado.
La señora rueda los ojos y sigue su camino. A nosotros nos toca por fin, compramos, con vergüenza por lo menos por mi parte, los preservativos y salimos de la farmacia.
-Una cosa Emily...- me dice Jesús parandose de golpe- ¿Cómo se supone que sabes la talla de mi hermano?- ¿Que dice este ahora?
-¿Qué? Pues... no sé, lo he cogido al tuntun ¿No? Supongo que como la tuya...- me estoy empezando a agobiar- que si no le está bien que se aguante, ¡yo que sé Jesús!- digo esto último de carrerilla.
-A ver, que si quieres que me lo pruebe solo lo tienes que decir y no sé si tendremo la misma talla...
-¡No quiero que te pruebes nada marrano!- le digo elevando la voz un poco más de lo normal- ¿Cómo no vais a tener la misma talla? Sois gemelos- le digo obvia.
-Vale... pero es que a mi hermano se le pica la muela izquierda y a mi la derecha, el es zurdo y yo diestro, el la tiene peq...
-¡Vale, ya!- esta vez grito mucho más- Jesús me estas poniendo de los nervios.
-Eso es estres acumulado, no te preocupes que cuando lleguemos a casa te lo quito.
-¡Pero serás cerdo!- le digo y acelero el paso, no lo puedo aguantar.
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Otro capítulo más, esperamos que os guste mucho.
Por cierto, gracias por comentar en el anterior capítulo (nótese la ironía😉)
Nos leemos📖
Att: jdcuore & jdomsogni
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