Capítulo 61.- Gracias.

Bianca

Me desperté, los ojos me pesaban como si tuvieran piedras en ellos, palpé con mi mano derecha a mi lado, estaba Daniel, no podía ser, otra vez no… lo último que recuerdo es estar en el hospital, un escalofrío inundó mi cuerpo al recordar una parte de lo que pasó ayer, ¿me podía haber quedado embarazada? soy una irresponsable…

¿Dani se hubiera hecho cargo? ¿lo hubiese sabido sacar adelante? Miles de pensamientos se pasan por mi cabeza en un segundo. Pero mirarme, yo con un niño, pero si no aguanto a los de la calle, contra más uno mío, y de Dani… por favor, casi me quedo embarazada de un simio unireunal, ¿Dónde tenía la cabeza? Y justo después hago algo con ese mono… esto lo tengo que pensar tranquilamente, necesito salir de este cuarto mugroso, hablar con mi amiga, y sobre todo, reflexionar sobre el posible giro que podría haber dado mi vida de un instante a otro.

Me dirigí hasta la puerta, justo al lado se encontraba tirado Teddy, el oso que Dani consiguió, y el cual me he quedado, al verlo el nerviosismo inundó mi cuerpo de nuevo, ¿Por qué estaba así? Después del hospital llegamos a la casa, me acordé donde Emily me dijo que dejaba la llave de repuesto,  intenté entrar en mi cuarto pero estaba cerrado, y Dani me llevó hasta la cama… ahí no recuerdo nada más, ¿volvimos a hacer el amor una segunda vez? ¿Por qué no recuerdo que pasó más?

-¡Emily! – empecé a llamarla, necesitaba hablar con ella, verla, que me dé una opinión sobre esto- Emily ¿Dónde estás? – fui casi a tientas, cuando me despierto soy un zombi lo reconozco- Emily quiero hablar – supliqué una vez más- no me dejes así, sino cogeré la primera escobilla que vea y… bueno ya sabes.

Flashback

-Nena, me pones mucho – susurró en mi oído Dani tras terminar lo que estábamos haciendo, me ruboricé, y el sonrió.

Nos comenzamos a vestir, Teddy estaba a nuestro lado apoyado en la puerta para que no conectase con el cuerpo. No podía creer lo que había pasado, otra vez había sucumbido a sus encantos, quizás sea la euforia de no estar embarazada, una bajada de defensas por los vómitos, o un extraño caso de tropezar en una misma piedra que no podrían resolver ni los de “Cuarto Milenio” ¿soy una completa imbécil? ¿Me di un golpe en la cuna cuando era pequeña? ¿O qué me pasa? ¿Cómo puedo tener está relación con Daniel? ¿Por qué caigo en sus redes cada vez que me susurra algo en mi oído? No puedo seguir así con mi vida, no puedo seguir cayendo en esta espiral en la que acabaré con heridas fuertes, magullada, tengo que anteponerme, ser fuerte y por supuesto parar con esto que estoy llevando a cabo, que no lo entiendo ni yo…

Abrimos la puerta una vez estábamos ya vestidos, pero alguien estaba dentro, una señora estaba lavándose las manos, nos miró de reojo y comenzó a chistar, madre mía, está Daniel en el baño de las chicas, mal vestidos, despeinados y con un oso gigante, no me puede estar pasando esto… esta señora se va a pensar lo peor, y estará en lo cierto, somos dos desvergonzados.

-Vaya la juventud de hoy en día – comentó la señora cerca de nosotros- parecéis dos conejos en celo – mierda, nos ha escuchado- os parecerá bonito lo que estáis haciendo en un hospital, ¿no tenéis pudor o qué? – ahora nos tocará comernos un sermón, como si no me doliera la cabeza ya- debería llamar a un guardia de seguridad estás en el baño de las chicas – miró a Dani, y este tragó saliva.

-Lo siento – me disculpé en un tono casi ineludible-  ha sido un acto de… no sé ni explicarlo, la pasión y el deseo nos cegó – Dani cogió mi mano, y sin que pudiese proseguir, me tiró para llevarme fuera.

-Anda señora, entré en el siglo XXI, y después me llama – se burló Dani desde la calle, fuera comenzamos a reírnos, me miró y cogió mi cara- estás débil ¿verdad? – cuestionó y yo enarqué los hombros.

Sin casi pensarlo me cogió en brazos, echó el oso encima de mí, y pusimos camino hasta la casa de Emily…

Fin flashback

-¿Qué te pasa? – de repente mi amiga se acercó a mi lado interrumpiendo mis pensamientos-  Eres una pesada, que lo sepas – suspiró- me has jodido un momento precioso – dijo con la boca pequeña ¿Qué le pasa ahora? está siempre amargada, hay días que querría matarla.

-Es algo muy grave, bueno – no sé ni cómo empezar diserté, en estos momentos podría contarle la biblia en pasta para no llegar al momento dudas que tengo.

-Ya podrá ser interesante – me amenazó con su dedo índice- a mi por la mañana que nadie me moleste, eh…

-A ver, como sabrás Dani y yo nos perdimos ¿no? – pregunté y esta asintió con su cabeza, resoplé sin saber cómo seguir contándole-  pues bueno, me comí unos perritos calientes, vinieron fans, le robé un oso – al escuchar eso puso cara de póker-  y fuimos al hospital porque empecé a sentirme mal – expliqué y esta agrandó sus ojos.

-¿Pero estás bien?- preguntó, y sin dejarme contestar siguió hablando- bueno eso me da igual, cuéntame más, ¿Qué te pasó en el hospital?- genial, vamos como si me muero, ten amigas para esto- Bueno, olvidando ¿qué hacías con Dani por ahí sola? Joder esto es mucha información – se comenzó a poner nerviosa- ¿no os llevabais mal? – madre mía cuantas preguntas, y eso que no le gusta hablar por las mañanas.

-¡Emily para ya! – alcé mi voz- es que no sé a qué contestarte – pero sin esperarlo los unireunales aparecieron por la esquina, genial ya no puedo seguir hablando- después te cuento – le dije entre dientes.

-¿Me vas a dejar así? – preguntó entre susurros- malnacida, niñata, ojalá te cague un pájaro en la cabeza el día de tu boda – me maldijo.

-Hola – habló Dani con voz de ultratumba, madre mía este chico no es normal, siempre estaba sexy, hasta recién levantado, se acercó hasta mí y se puso a mi lado con una sonrisa picara en la cara, joder Bianca estás muy mal, fatal, me preocupas cada vez más, es un simio asqueroso, déjate de rollos y empieza a insultarlo ya, que es como te gusta.

-Buenos días – esta vez fue Jesús el que nos saludó, este iba más despeinado, se notaba su desgana, miró a Emily con algo de vergüenza y se mordió el labio justo después, no entiendo a estos dos chicos.

-¿Ustedes dos tan juntitos y sin matarse? – asombrada centró sus ojos en nosotros mientras pestañeaba sin cesar- Que raro, no es normal…

-¿Tú tan imbécil como Jesús? – imité a mi amiga- que raro, no es normal que se te haya pegado lo cavernícola de Jesús – el aludido llevó su mano hasta el corazón haciéndose el ofendido, y mi amiga abrió su boca en forma de asombro.

-Es normal que estemos juntos – el troglodita del repetido número dos tomó la palabra… troglodita, repetido, cada vez tengo un léxico de insultos más amplios, soy la ama, después lo comentaré con Emily- está embarazada – agarró mi cuerpo por la panza dejando pasmados al personal, vamos si le entrara una mosca podrían posarse en sus gargantas… ¿un momento ha dicho que estoy embarazada? llevé mi lengua hasta mi labio, y enarqué mis pequeñas y preciosas cejas, se me está ocurriendo una maravillosa, como yo, idea, de hecho podría satisfacer algo que esta mañana se me apeteció.

-Jesús – con poca voz y cara de penita arrebaté las riendas de la situación, broma, que Daniel estaba haciendo- nos harás un pequeño favorcito ¿Verdad? – con los dedos hice el gesto, y este seguía hipnotizado.

-No voy a hacer nada con vosotros dos, guarros - ¿Qué le pasa a este ahora? ¿se piensa que quiero algo con él y Daniel? Está loco.

-No es eso – comenté suspirando, y volviendo a la voz de convencimiento perfecta para estos casos- tengo un antojo, un pequeño antojo de tu sobrino o sobrina – puntualicé metiendo entre medias una tímida sonrisa, si funciona me meto a actriz, que leñes, pido el goya a la mejor actuación- queremos roscón de reyes – hablé en plural para que le diese más pena, sí, que pasa, me encanta el roscón de Reyes, soy una devora roscones de Reyes, son mi perdición de nata, crema, chocolate… como me lo den.

-¿Qué? – sin saber dónde meterse y todavía atolondrado por todo lo que se le había venido encima  discutió- estamos en verano, donde coño voy a comprar un roscón de Reyes – pues si le ha venido la voz rápido.

-Pues nada – objeté triste- si el bebé sale con la forma de un roscón de Reyes en la cabeza, le diré que fue porque su tío Jesús no quiso ir a buscárselo – dramaticé llevando mis manos a la cara. Por un resquicio de los dedos, miré a Emily que no sabía si reír o llorar.

-Esto es lo que tenías que decirme ¿no? – interrogó mi amiga, pero rápidamente Dani tomó la palabra.

-Un momento ¿qué es verdad? – me preguntó negando- no me dirás que tienes un antojo de verdad ¿no?

-Joder Dani eres imbécil – hablaron la parejita a la vez, y con cara de alivio.

-De verdad, me lo había creído – ésta vez siguió Jesús, se acercó y le dio una sonora colleja.

-Cállate, que esto pudo ser verdad… - contradijo dudoso- que fuimos al hospital dos y casi venimos tres… o cuatro, porque con la mala pata que tengo…

-Dani eres un insolente y un tonto, que ya tienes un hijo que puede ser tuyo, ponte plastiquito o algo, gilipollas - Jesús en este momento me representa y me encanta, muy bien que sea duro con su hermano.

-Bueno que ese no sabemos si es mío, eh – refutó enfadado- ya me habéis amargado el desayuno – habló yendo hacia la cocina- bueno que ni si quiera he desayunado…

-Pues no desayunes – dije mirando mi móvil- en cinco minutos tenemos que estar abajo, sino queremos escuchar a los de la compañía cabreados – transmití la información que me pasaban- así que vamos a vestirnos, para irnos a la firma cagando leches…

Rápidamente nos fuimos a nuestras habitaciones y nos terminamos de preparar, desde luego no queríamos ver enfadados a esta gente. Casi sin hablar nos dirigimos hasta la puerta de la calle, Emily cerró la puerta y posteriormente nos dirigimos a la calle, entre dientes me contó lo que había hecho la noche anterior con Jesús y recordé que Daniel hablo con él antes de llegar a casa… en el coche, pude darme cuenta como los gemelos nos contemplaban, y aunque quisieran apartar la mirada cuando nuestros ojos se encontraban era muy evidente.

Las calles estaban abarrotadas, y conforme íbamos llegando a la firma había más gente, según me comentó Emily los gemelos han visitado muy pocas veces Almería, eso sumado a que estábamos en pleno puente de feria, hacían coger la firma con más ganas…

Los gemelos miraban a través de la ventana entusiasmados, se notaba que querían estar con las fans. Con solo poner un pie fuera del coche, miles de chicas se abalanzaron a nosotros, la mayoría no habían podido coger entradas para verlos desde cerca, y me dan mucha pena, haré todo lo posible para que vuelvan a menudo, así se lo comuniqué a un grupo de fans que los miraban con lágrimas en sus ojos.

Emily y los gemelos subieron al pequeño escenario que habían preparado para la firma, la cola era muy larga, y sin ninguna duda nos quedaban horas y horas de emociones y lágrimas compartidas.

Decidí no subir al escenario, pero Emily, en un momento, me pidió que subiera, ella sin duda no sabía la sorpresa que nos tenían preparada.

Cuando estaba a su lado, Dani y Jesús cogieron un micrófono y empezaron a cantar en nuestro oído.

-No he perdido la esperanza durante todo ese tiempo, tú me das la fuerza para seguir – justo en ese momento, una lágrima recorrió mi mejilla, mis ídolos me estaban cantando como soñé, ellos si que me daban las alas para volar, miré a mi izquierda, Emily estaba mucho peor que yo, y puedo asegurar sin exagerar, que llora desde la primera melodía de la canción-  Prisas, noches sin descanso, de un hotel a otro aeropuerto, México, Milán, Sevilla o Madrid. Y he surcado siete mares, amarrado en tantos puertos. Con la tinta de mis versos dibujé dos hemisferios, de equipaje llevo tu aliento, bajo llave dentro del corazón.
Gracias por ser el aire que me ha dado la vida,por cada lágrima viva que has derramado por mí, gracias por cada beso incendias la luna, por la bendita locura de soñar junto a mí…

Al terminar la canción miré a las fans que estaban emocionadas, coreaban, gritaban e incluso pedían un beso, algo que los gemelos accedieron. Pegaron con cuidado su boca a la nuestra creando una sensación extraña en mi cuerpo…

-¡Chicas!– Jesús tomó la palabra- ¡muchas gracias a todas por venir, gracias por seguir nuestro sueño, y por hacer de nuestras noches días… os queremos! – gritó acabando así la firma.

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Holaa!!!! Ya estamos aquí.

¿Os va gustando?
El capítulo está hecho por la increible jdcuore

Esperamos que os guste mucho, comentar si quereis mañana otro capítulo😉

Por cierto, ¿Habeis escuchado los nuevos temazos? Os lo dejamos por aquí👇👇👇👇


Att: jdcuore & jdomsogni

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