Capítulo 51.- No me acuerdo.
Bianca
Los primeros rayos de luz de la mañana comenzaron a dar en mi cara, la cabeza me dolía como si anoche miles de trenes me hubiesen pasado por encima, los ojos me pesaban y sobre todo cuando intentaba fijarme en un punto todo me daba vueltas ¿que había pasado? A mi lado notaba un cuerpo, por lo que sentía era grande y me tenía completamente abrazada.
¿Qué paso ayer? Los recuerdos me vienen a mi cabeza vagamente, una fiesta, Malibú, y Emily diciéndome que parara, y yo dando saltitos por una calle ¿Qué pasó?
Me revolví de nuevo y pude contemplar una imagen que se quedaría en mis retinas otra vez... ¿Qué hacia Daniel a mi lado? ¿Por qué estaba durmiendo como si fuese un angelito? Movía su boca de arriba para abajo, se relamia sus labios de vez en cuando, ¿Qué estaría soñando? ¿En serio habíamos tenido otra noche loca? Negué con la cabeza al pensar eso, y suspiré, esto se está convirtiendo en una rutina.
Empecé a darle toquecitos en su hombro, este frunció su ceño y abrazó la almohada, necesito que me explique todo lo que pasó, bueno no, que no me detalle mucho, mejor porqué paso...
-Mamá sí, no me quites a Teddy - ¿en serio se creía que tenía a su lado a Teddy? - no quiero que lo laves, se sentirá solito - dicho esto apretó la almohada y siguió durmiendo, ¿Cómo lo despertaba ahora?
-Vamos Daniel - anda y que se fastidie, que sacó a pasear el topo anoche- levanta vamos - intenté despertarlo por las buenas, como no, ahora se va a enterar- Daniel que secuestran a Teddy, levanta - chillé en su oído, y pareció hacer efecto.
-No mi Teddy, no - gritó levantándose por completo, me miró con rabia y puso un puchero- eres una guarra, me has asustado - comentó fastidiado y se volvió a acostar, parecía un bebé pequeño con su muñequito Teddy, al final no iba a ser tan fiero como lo pintaban.
-Daniel ¿Qué haces aquí? - cuestioné intentando parecer tranquila, no entiendo que me pasa cuando está a mi lado, todo se empieza a revolver en mi cuerpo- mejor dicho, ¿cómo mierdas no estás en tu habitación? - grité intentando paracer la Bianca de siempre, la misma que regaña y esta cabreada, le quite su mitad de la manta, destapándolo, y este rechistó.
-¿Qué dices? - preguntó intentando arrebatarme la manta de nuevo- soy yo el que debería estar enfadado con vosotras - ¿que dice este? ¿lo habré dejado a medias y por eso está así?- me hicisteis buscaros por medio pueblo, y cuando llego aquí como Jesús estaba cabreado me dejó en la puerta de la habitación como si fuera un perrillo con frio ¿y tú me reclamas algo? - se dio la vuelta, no me había dado cuenta, pero estaba en calzoncillos, si está cabreado, no ha habido noche loca ¿no?
-Eres un cavernícola, un desvergonzado, un simio sin cerebro, guarro, que encima me echas cosas en cara que ni sé - lo insulté, sí he pensado en apuntarme a un concurso de insultos, me lo llevaría de calle- no se trata así a una señorita como yo - me señalé, y el simio empezó a contestar por lo bajini, será cerdo.
-Bueno, eso de señorita... - se contrapuso, y le di un tortazo en la espalda- ¿ves? lo digo por cosas como esa - comentó empezándose a enfadar- últimamente parezco tu padre, no sé, anoche intenté que no bebieras, velé porque no hicieses ninguna locura, ¿y me lo pagas así? - ¿Qué dice ahora este? Vamos como no concrete creeré que se ha intoxicado con el bote de amoniaco- ¿Por qué te escapaste? - interrogó haciendo que no entendiese nada- te buscamos por todo el pueblo, creíamos que os había pasado algo, y no sé, celebraré con cava el día que te vayas pero sabiendo que estás bien - puso una cara de tristeza y eso me llego al alma, ¿realmente le molestaba?
-¿Qué hicimos qué? - contra pregunté intentando recordar, pero nada, es como si una neblina blanca distorsionara mis recuerdos- no entiendo nada... lo último que recuerdo es de una botella de Malibú - se me hizo la boca agua al decirlo, ¿Por qué pese a todo seguía bebiendo como si fuese una borracha?
-¿Seguro que no estás fingiendo y te acuerdas de todo? - yo rápidamente negué y puse cara de pena- cantaste una canción, que decía algo así como "y cuando me besas siento que disparas en medio de mi alma" - tragué saliva al escucharlo, intenté no reírme, pero borracha debo ser la ama- después me hiciste cantar una, y fue la de "cuando nadie me ve", nos metimos a un cuarto - al escuchar eso pensé lo peor, tranquilízate, no pasa nada, no es la primera vez que lo haces y seguro que no has dicho ninguna tontería- me empezaste a insultar, y te estabas quedando dormida cuando me entraron ganas de ir al baño - menos mal, ni hicimos nada, ni le dije nada de lo que pudiese arrepentirme- cuando volví ya no estabas allí y comencé a ponerme nervioso - confesó pero rápidamente rectificó- sabía que me echarían la bronca porque estaba a cargo de ti, Jesús vino muy apurado porque Emily no sabía dónde estaba tampoco - los efectos del alcohol me siguen afectando seguro- lo intenté tranquilizas, porque yo no estaba intranquilo eh - se justificó- os buscamos por la casa y no estabais, Jesús se empezó a sentir culpable, decía que él tenía la culpa, y que era imbécil, no me contó mas nada pero lo veía raro, nervioso... - confesó- miramos por las calles más cercanas y no estabais, se empezó a lamentar porque creía que os había pasado algo, ya que estabas muy borracha y Emily cabreada- se mordió el labio, en ningún momento quise cortarle su relato, ya que estaba lo bastante enfadado para hacerlo- cuando pasó un buen rato, y estábamos a punto de llamar a la policía, nuestro teléfono sonó y era mamá que había llegado a casa, estaba muy enfadada porque os habíamos dejado solas y borracha por la calle - se tocó su oreja, y ahí decidí comentar algo.
-¿pero estábamos bien no? - intenté bromear- no entiendo porque Jesús estaba así como me cuentas - y digo por Jesús, porque me da la sensación de que a él le hubiese dado igual si me encuentran o no, bueno o quizás solo me echase de menos en las noches locas, y eso me duele, para él no significo nada.
-Jesús estaba preocupado, joder - alzó su voz cerrando los ojos- cuando llegamos a casa, mamá nos echó la bronca, encima de todo fuimos tan tontos de no echaros la culpa - me señaló con la mano- mi hermano se fue para arriba corriendo, y cuando me di cuenta cerró la puerta con el pestillo del cabreo, no sabía donde yo dormiría - declaró ladeando su cabeza- pero te vi dentro, con la puerta abierta y dormidita y opté por acostarme aquí, espero que mamá no me haya visto, sino se pensarán lo peor - un momento, ahora que lo pienso, si este ha dormido aquí ¿Emily donde está?
Daniel se levantó de la cama, cogió la ropa que tenía por el suelo tirada, y se dispuso a salir cabreado, todo esto me había dejado tocada, no tengo mis mejores días, me he dado cuenta de cosas que ni creía, y de las que espero que pasen, no quiero sufrir, estamos en niveles diferentes.
-Dani - lo llamé antes de que pudiese salir del todo- gracias... - pronuncié esas palabras que salieron desde dentro de mí, jamás pensé que las diría- por todo lo que hiciste anoche por mi...
-De nada - pronunció antes de cruzar la puerta- al fin y al cabo eres mi fan ¿no? - y así era, es de la única forma que me puede ver, como su fan. Dentro de mi corazón sentí como un pinchazo- bueno, aunque también podría decir que eres mi amiga especial, ya sabes por lo que ha pasado estas noches - se refirió a las veces que hemos estado juntos, y eso me hizo reafirmarme, produciéndome un dolor interno, a lo máximo que podría aspirar es a ser su amiga especial.
Intenté recomponerme como pude, eso no me podía afectar, Daniel era para mí mi ídolo, me había dejado claro a lo que podía aspirar con él, a ser una más en su lista, supongo que él si amará a alguien será a Deborah y... no sé, una lagrima empezó a caer por mi mejilla, no quería sufrir, juré que nunca me enamoraría y mírame ahora aquí como una tonta, haciéndome ilusiones en un imposible, tragándome mis lagrimas y mis te quiero, por temor a quedar como lo que soy, una tonta, que se ha fijado en alguien imposible. Porque sonara increíble, pero detrás de los insultos hay algo más, amor, cariño, porque quizás mi subconsciente me estará jugando una mala pasada, en las noches locas, se demuestra lo que yo soy, lo que quiero, y lo que estoy dispuesta a hacer, y él se aprovecha de eso, de esas debilidades que dejo desnudas.
Me puse de pie, comencé a vestirme y arreglarme, aunque esté rota por dentro no me pueden ver mal, no, soy fuerte, valiente, y me pongo el mundo por montera cada vez que me dé la gana.
Bajé decidida hasta la cocina, en el salón se encontraba Eva la cual me sonrió, y me siguió, no, lo que menos quiero ahora es hablar, no sé, necesito estar tranquila y poniendo a reposar mis sentimientos ¿pido tanto? En otra ocasión hubiese corrido a despertar a Emily, pero quiero reflexionar...
-Te hago el desayuno - me comentó, mientras cogía un vaso del armario- creía que ibais a tardar más por eso no os lo he hecho - explicó tranquila- ¿leche?- preguntó y yo asentí- pronto os tenéis que ir hasta la próxima firma - explicó triste, en sus ojos se veían los sentimientos típicos de una madre cuando se le van sus pollitos- voy a tardar unas semanas en ver a mis hijos, cuídamelos - me pidió poniendo la mano en mi espalda- Daniel es un niño muy especial - sí, especialisimo, si yo le contará todo lo que hace su hijo- lo quiero mucho, pese a todo siempre ha sido muy cariñoso...
-Mamá deja de cuchichear de mí - el aludido apareció por la puerta, quejándose- siempre igual, no soy un niño pequeño...
-No, por eso sigues durmiendo con Teddy - relató chistosa, con Eva me llevaré bien eso lo tengo claro- se me ha olvidado traértelo, pero creo que es hora que empieces a dormir sin él - el microondas comenzó a pitar en señal que ya estaba mi vaso de leche- aunque bueno, ahora duermes con ella - al decir esas palabras mi cara se puso roja, debo ser un tomate- os he visto dormir juntos, Emily ha dormido con Ari, pero ustedes juntos, por lo menos cerrad la puerta cuando lo hagáis - comenzó a reír- si Juan Carlos os hubiese visto, mi hijo hubiese salido de la oreja - Daniel se puso rojo y yo me tomé plácidamente mi leche, no tengo ganas ni de hacer comentarios en esta conversación.
-Terminé - dije dando el último sorbo, me puse de pie y miré como Daniel no quitaba su vista de mi- me voy dando un paseo hacia el coche -miré el reloj, ya debemos estar allí, no tardaran mucho.
-Daniel acompáñala - le pidió su madre, dándole un empujón.
-No, gracias, prefiero ir sola dando un paseo - dije yéndome- Eva - me acerqué para darle dos besos- espero que nos veamos pronto, y gracias por esta charla.
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No he perdido la esperanza, en todo este tiempo, me habeis dado la fuerza para seguir, la valentía para secarme las lagrimas y tirar hacia adelante, porque las malas lenguas que sabrán.
Como ustedes me enseñasteis no hay que darse por vencido, hay que luchar seguir, vivir, RESISTIR, soñar con teneros a nuestro lado, porque la vida es un carrusel de sueños, y que mejor si estais a nuestro lado, GRACIAS, GRACIAS, por vivir más de mil y una noches junto a mí, por enseñarme que lo mejor esta por venir.
Gracias, porque a vuestro lado tengo una vida mejor, vencer a todos los malos que os intenta hacer daño, por no iros nunca, porque si tú te vas... nada tendria sentido.
Gracias por ser ustedes, los que me enseñaron a valorarme, porque SI SOY YO... por ser tan míos, y de cada fan, por no ignorarme, porque aunque no esteis a mi lado, me dais un altro abraccio, porque NO HAY NADIE COMO VOSOTROS, no lo olvides escuchame, porque eres el juego, el sitio donde mi mente se libera, porque no lo olvides con tan imaginar solo una caricia me haceis ver un arcoiris de colores, por escaparse conmigo, y ser mi única verdad y por ser tan grandes como sois. GRACIAS POR VOSOTROS SOBREVIVI.
Hoy, día 21 de febrero las dos escritoras de esta novela queremos desearles a nuestros mayores ídolos un feliz cumpleaños. Son 19 añazos en este mundo, y más de cuatro conociendolo, sobre todo para quienes los ven desde pequeños como nosotras.
Son nuestro mayor apoyo, nuestra mayor alegría y sin ellos todo sería imposible.
Dicen que los mejores momentos se pasan rápidos y por eso hay que saber aprobecharlos y guardarlos bien en tú memoria. Esto de los años es solo ley de vida y un número más pero lo importante de esto son esos recuerdos que perdurarán para siempre en tu memoria y nunca, jamás los olvidaremos.
Felices 19 años. Aún que esto no lo lean pero expresar nuestro amor por ellos es importante y demostrarlo de esta manera tan única nos hace sentirnos vivas.
Att: jdcuore & jdomsogni
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