Capítulo 10.- Esposados.
Emily
Acaba de terminar la firma y ahora mismo voy camino a la furgoneta, donde me espera mi chofer, Manolo.
La firma, digamos, que no ha ido como yo deseaba. Han seguido pidiendo descansos al tun tun, pero no se los han concedido, han seguido con cara de amargado, desganados y chinchandome hasta más no poder. Vamos, lo que viene siendo un calvario.
Una vez que me encuentro frente a mi transporte, aparece Unai.
-Contigo queria yo hablar.- Me dice encuanto me ve.
-a ¿sí? ¿De qué?- Pregunto intrigada.
-¿Qué ha pasado en el camerino? Los guardias dicen que han escuchado gritos.- Tras esto, Manolo apareció, y yo no pude contarle a Unai todo lo ocurrido.
-¡Hola chicos!- Saludo animado.- Faltan los otros dos chicos ¿no?- Pregunta buscándolos con la mirada.
-¿Qué dos chicos?- Pregunta Unai un tanto confuso.
-La editorial me ha dicho que os recoja a vosotros, pero también a Gemeliers.- Nuestras caras debían de ser un poema.- Su transporte ha tenido un fallo del motor nada más salir.- Nos explica.
No tenía yo bastante con aguantarlos en la firma, que ahora también los voy a tener que aguantar de vuelta a casa.
Manolo habló con uno de los guardias para que fueran a buscar a los dos gemelos y mientras tanto retome la conversación que tenía pendiente con Unai. Le conté todo lo que paso anteriormente y que había conocido a una chica con la que desde un principio habíamos encajado perfectamente, aunque la situación en la que nos encontramos no fue la mejor.
Con la parte de las críticas Unai se cabreo mucho, pero le rogue que no les dijera nada, o terminaríamos como la otra noche.
De un momento a otro aparecen los dos cavernícolas escoltados por cuatro guardias. Una vez a nuestra altura, Unai no puede resistir mirarlos con asco, aunque yo lo intento impedir dandole un pequeño codazo que parece ser, los otros notan.
-¿Tu noviecita te tiene que controlar como a los perros?- Habla Jesús.
Y yo que me pensaba que de los dos, él era el más maduro... va a resultar que no.
-¿Qué dices payaso?- Le contesta Unai y de un momento a otro veo a Jesús abalanzarse hacia él, pero por suerte Dani lo frena.
-Ni caso tio, no vale la pena.- Le dice en un tono bajo y de superioridad.
Manolo, viendo la tensión que hay, se adelanta y abre las enormes puertas de la furgoneta para que nos podamos subir.
Los primeros que lo hacen son los gemelos y tras ellos me adentro junto con Unai, agarrados de la mano.
Pasamos el pequeño pasillo hasta la parte trasera, para estar más a gusto, pero justo al pasar escucho un comentario.
-Mira Dani, agarraditos de la mano y todo, la parejita me emociona.- Dice Jesús y tras esto, comienzan a reir como si estuvieran poseídos.
Unai se para en seco, frente a ellos y los mira con cara de querer matarlos, yo me decanto a tirar de él, no quiero más problemas.
-Famosillos de pacotilla.- Susurra Unai.
El coche empieza a andar y yo por un momento pienso que ellos no lo han escuchado pero de buenas a primeras salta Dani.
-¡¿Qué nos acabas de llamar?!- Dice este bastante cabreado.
-Lo que has oído o, ¿es qué necesitas uno audífonos?- Contraataca el chico que se encuentra a mi lado y yo intento calmarlo pero no hay manera.
-Callaté, porque tu no te quedas atrás, niño de papá.- Esta vez es Jesús el que habla y a mi ya me tienen mareada, esto parece un partido de golf, a ver quien la lanza más fuerte.
-Yo seré un niño de papá pero a mi la fama no se me ha subido a la cabeza tanto como a vosotros y menos voy utilizando a las tias, a ver a cual esta más buena para tirarmela y mañana si te he visto no me acuerdo.- Habla Unai.
A mi estos tres me estan dejando pasmada.
-Ah es verdad, tu no tienes a tu lado a una chica con la que seguro que te quieres acostar, o que te piensas ¿qué te quiere solo para decirte cosas bonitas Emily? Pues no, todos tenemos a alguien para lo que queremos.- Esto último lo dice con cara pícara y dirigiéndose a mi.
Estoy harta de los tres simios que me han tocado, ¿qué he hecho para merecer esto? Con lo a gusto que estaba yo en mi pueblo, con mis estudios y mis padres. Como me toquen mucho la moral llamo a mi padre y los pone de relleno en el pavo de navidad a los tres.
-¡Me teneis harta! ¿Podeis parar de pelear?- Digo mirandolos a los tres.
-¿Por qué debemos de parar? ¿Por qué tu lo dices?- Dice Dani poniéndose chulo y Jesús asiente con la cabeza.
-No, porque como no os calleis os bajo yo.- Dice Manolo metiéndose en medio y la verdad que le doy gracias a Dios.
-Sí, claro, ¿cómo nos vas a dejar aquí tirados a los tres?- Habla Jesús.
De buenas a primeras y sin que ninguno nos lo esperaramos, Manolo para en seco la furgoneta y los tres payasos se miran muertos de miedo.
-Al próximo que hable de aquí al hotel va fuera.- Dice mirandonos amenazante por el espejo retrovisor.
El vehículo se inunda de un silencio temeroso y creo que en cuanto salgamos de este se va a liar la tercera Guerra Mundial.
Miro hacia mi derecha y Unai esta mirando a los gemelos como si con la mirada los fuera a expulsar por la ventana. Estos, parece que se dan cuenta y se dan la vuelta como si fueran la niña del exorcista.
Manolo para el coche en la puerta de mi hotel y abre las puertas para que Unai y yo salgamos.
-Hasta mañana Manolo y, muchas gracias.- Le digo con una sonrisa agradecida.
Salimos de la furgoneta y cuando vamos a entrar al hotel Manolo vuelve a abrir la puerta.
-Manolo, vamos a salir un momento a estirar las piernas.- Escucho una voz conocida.- oye guapa.- Unai se da la vuelta y yo hago lo mismo.- Unai no es por ofenderte pero... me refería a Emily.- Dice Jesús riéndose de él.- Se te ha olvidado la chaquetita.- Se hacerca y me la da, tras esto mira a Unai otra vez.- No te pongas celoso por los piropos a tu chica, te tendrás que ir acostumbrando.- Y despues de su mini discurso le da un suave guantazo en la cara.
Unai empieza a hinchar las fosas nasales, esta situación no me huele nada bien.
-Que sea la última vez que me tocas si no quieres que te parta la cara.- Habla Unai amenazante.
Jesús no se queda atrás y le contraataca, yo me estaba empezando a hartar de esta situación.
Tras unas cuantas contestaciones más, se fueron acercando hasta tal punto que llegaron a las manos.
-¡Estoy harta de vuestras niñerías! Me voy dentro del hotel, cuando os mateis me llamáis.- Digo totalmente cabreada, despues de intentar separarlos como una loca, y estos ni se inmutaron.
Me fui al interior del hotel y justamente, al mirar a recepción vi un policía, me acerqué a él y comencé a hablarle.
-Perdone las molestias pero hay tres chicos en la entrada del hotel golpeandose, creo que debería de ir.- En cuanto se lo dije, salio a la calle corriendo y yo subí a mi habitación.
Una vez arriba, encendí el portátil, me metí en mi correo y vi un mensaje de Bianca. Me decía que ya estaba lista y que nos veríamos en un restaurante del centro. Me arreglé, pero antes de irme me asomé a la ventana y el agente de antes estaba deteniendo a los tres pasmarotes. Por ser famosos no les pasará nada. Con tranquilidad, salí de mi habitación con destino al restaurante del centro.
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Hola chicxssss!!!! Aquí teneis otro capítulo, esperamos que os guste mucho.
Este esta echo por mi (jdomsogni)
fjrs12 y yo estamos super felices de que las visitas y los votos vayan subiendo, cada día la historia es más conocida.
¿Qué pensáis que pasará en el próximo capítulo?
¿Se llevaran bien los personajes?
¿Desde donde nos leeis?
Att: fjrs12 & jdomsogni
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