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T/n se agachó para ver mejor las flores que había en la plaza de pueblo Altamía. Eran flores de colores muy vivos y brillantes, casi parecían irreales.

—Son hermosas—dijo ella tocando suavemente los delicados pétalos de una de las flores.

—Lo son—comentó Anán.

—Me gustaría tener plantas así de bonitas en la academia—sonrió con tristeza—, pero siempre que consigo hacer crecer una flor bonita llega Marylin, la arranca y la rompe en pedacitos.

—Ella es estúpida, no valora las plantas.

—Eso mismo pienso yo—levantó la vista al cielo azul salpicado de nubes blancas y esponjosas.

Anán miró a otro lado y vió una estatua algo pequeña en la esquina de una calle. Se acercó a verla y t/n lo siguió. La estatua era un sunflora algo abstracto.

—¿Eso es un sunflora?—preguntó ella.

—Creo que si, bueno no sé. Dependiendo de donde lo mires parece una cosa u otra—se movió para ver la estatua desde varios ángulos—desde aquí si parece un pokémon.

—Dicen que por aquí se ven sunfloras por las calles—justamente uno pasó por allí, distrayendo a los chicos—, mira, por ahí va uno.

—Sun sun sun sun—oían decir al pokémon mientras caminaba alegre por la calle.

—Que lindo—dijo t/n con una sonrisita en sus labios.

Anán la miró y rápido desvió la vista hacia el sunflora. ¿Por qué le costaba mantener la mirada en ella? No lo sabía, pero sentía algo la ver su musa.
Ella le daba inspiración y fuerza, quería acabar la canción inspirada en ella para enseñársela.

—Mira, hay más pokémon por allá—dijo el chico señalando un grupo de pokémon girasol que iban todos siguiendo a alguien.

Los dos comenzaron a seguirlos con cuidado de no espantarlos, aunque t/n dudaba de se asustasen de los humanos ya que vivían en el pueblo rodeados de gente.

Fueron detrás de los pokémon hasta que llegaron a un recinto en el que se metieron todos.

—¡Enhorabuena, has completado el examen de gimnasio!—dijo una señora al la persona que había guiado a los pokémon al recinto—Ve a avisar en el gimnasio tu victoria.

La persona bajó de su cyclizard y entró en el gimnasio.

—¡Va a haber un combate! Vamos a verlo t/n—dijó Anán emocionado.

—¡Si! ¡Vamos!

Siguieron a un grupo de gente que iban a los pies de un molino que estaba parado, a un área de combate.

—Oye Anán... Hay algo en lo alto del molino—dijo t/n.

—Seguramente sea un pokémon pájaro.

—No... Tiene forma humana.

—¿Qué?

La persona que acababa de terminar el examen de gimnasio llegó al área de combate. Todos los presentes se preguntaban donde estaba el líder.

—Hay alguien allí arriba...—volvió a decir la chica pero en voz baja.

Entonces el líder de gimnasio Brais cayó del cielo al área de combate.

—Si, acabo des saltar desde lo alto del molino—comentó el hombre como si nada. T/n no sabía como no se había partido las piernas—, estaba viendo cómo llevabas a cabo el examen y lo has superado con mucho arte, ¡Sublime, excelente! Mi nombre es Brais y soy el líder de este pueblo y artista. ¡Eso es! No soy solo un líder, soy un gran artista.

—Él es un poco raro pero realmente me gusta su arte, aunque sea algo abstracta—comentó Anán.

—¿Hace música?—preguntó t/n.

—Que yo sepa no.

El líder y la persona que lo había retado sacaron sus pokémon y empezaron a combatir.

Entonces a Anán le sonó el teléfono, alguien lo llamaba.

—Disculpame un momento, voy a atender—le dijo a t/n apartándose del área. Ya a bastantes metros de allí descolgó la llamada—¿Hola?

—Hola Anán, soy la autoridad suprema.

—¿Autoridad suprema de que? ¿Quién eres?

—Se que estás siendo víctima de bullying, yo estoy formando un equipo, el team star y quiero invitarte a formar parte de él.

—Dime quién eres o cuelgo la llamada.

—Ven a la clase abandonada a las dos de la noche, ven solo, sin t/n.

Anán colgó y guardó su teléfono. ¿Quién lo había llamado? ¿Que era eso del Team Star? ¿Por qué debía ir sin t/n?
No definitivamente no iría, ¿Y si querían secuestrarlo? No se iba a arriesgar.

Se quedó pensativo, ahí de pié sin hacer nada más que perderse en su mente quien Sabe cuanto tiempo, hasta que alguien chasqueó los dedos frente a sus narices.

—Hey Anán, ¿Hola?

—Ah hola t/n, ¿Cómo va el combate?

—Ya ha acabado, ganó Brais.

—Ah...

—¿Te pasa algo?

—No, nada—Anán decidió ocultar el asunto de la llamada misteriosa para no alterar a t/n.

La chica arqueó una ceja, no quería dudar de él pero lo hacía.

—Estas... ¿Seguro?—preguntó ella. No quería que Anán le mintiese pero no podía evitarlo si el decidía hacerlo.

—Bueno eh... ¿Quieres que vallamos a esa floristería?—señaló a una tienda de flores que había allí enfrente—Seguro tienen muchas flores bonitas y típicas de aquí.

Anán comenzó a caminar hacia él establecimiento y t/n fue tras él dudosa. En la tienda vieron muchos tipos de flores diferentes, t/n le explicaba al chico sobre cada una de ellas con ilusión y él simplemente la escuchaba atento.

—Veo que sabes de flores—dijo la dependienta de la tienda acercándose a ellos.

T/n estaba admirando un tulipán naranja.

—Si, me encantan las plantas.

—Es una friki de los vegetales—rió Anán.

La chica sonrió algo avergonzada.

—Jeje, no es para tanto, solo de vez en cuando me gusta leer sobre plantas y cuidar las flores de la academia.

—Si te gustan tanto las plantas este pueblo lleno de flores debe ser el paraíso para ti—comentó la dependienta.

—Lo es, es precioso. Me gustaría vivir aquí cuando salga de la academia.

La mujer miró a los dos chicos con una sonrisa, t/n se sintió algo agobiada de la mirada persistente de la adulta y comenzó a sudar frío.

—Eh yo, voy a, necesito eh... ¡Voy a tomar aire fresco!—dijo alzando la voz t/n y saliendo de la tienda.

Anán se quedó mirando el tulipán que la chica había estado admirando.

—Me gustaría comprar esta flor—comentó él.

La mujer sonrió.

—¿Es para ella?—miró por la puerta a t/n use estaba de espaldas a ellos.

Anán se sonrojó un poco.

—Que va, no es para ella. Solo quiero comprarla.

Le pagó unas monedas a la de la tienda y tomó la flor con delicadeza en su mano.

—Ánimo con la chica—la dependienta le guiñó un ojo.

El chico murmuró unas palabras inteligibles y se dio la vuelta, salió de la tienda y se paró al lado de t/n con la flor tras la espalda, ella estaba mirando al cielo.

—T/n—murmuró Anán. Ella lo miró.

—Hola, ¿Ya terminaste de ver las flores?—Anán de detrás de él sacó la flor—¿Para mí?—se sorprendió ella.

El chico no la miraba, solo desviaba la vista hacia varios lugares sin llegar a mirar a ninguno en concreto.

—Bueno, la flor... Solo te devuelvo el favor. Tú me diste una flor y yo te doy otra. A demás, dijiste que querías tener flores así de bonitas en la academia.

T/n cogió la flor, tocando la mano del chico en el proceso y provocando que el nerviosismo del chico creciera.

—Muchas gracias Anán—dijo ella, al oír su nombre proveniente de los labios de la chica él sintió un escalofrío—, es un lindo gesto por tu parte.

Anán miraba la sonrisa sincera de t/n. Él no se había dado cuenta pero el también había comenzado a sonreír más desde que la conocía.

«Creo que me estoy enamorando»

Resonaba en la cabeza del chico.

Ella le parecía tan linda... Quería proteger su sonrisa hasta el fin del mundo.

♬ ♪ ♫

Holaa al habla Hagatyta.
Llevaba una semana sin subir capítulo después de capítulos diarios pero bueno, esta historia era para publicar según me diera la gana.

Uyuyuy ¿Anán ya se está enamorando? ¿Quién habrá hecho la llamada misteriosa?

Seguro que ya lo sabéis porque sois muy inteligentes pero Anán todavía no sabe quién es.

Toma, un helado 🍦

En fin, nos vemos en el siguiente capítulo.

¡Astro la vista!

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