Capítulo 5.
EMERY.
Suspire sonoramente mientras cerré mis ojos y sacudí mi cabeza. Al entrar a casa cerre la puerta con suavidad y puse el seguro.
Mordiendo mi labio inferior camino despacio tratando de que mis zapatos no hagan ruido, observo el salón principal, no hay nadie.
Camino con cuidado y subo las escaleras, aprieto mis labios.
—Alto ahí señorita— Cierro mis ojos con fuerza al escuchar la voz de mi madre, dejo caer mis hombros con derrota y doy la vuelta.
—Mamá— Digo en un susurro, ella eleva su delgada ceja y cruza sus brazos, sonrío y ella niega, mi sonrisa se borra.
—Cuantas veces debo decirte que caminar sola de noche es peligroso— Muerdo el interior de mi mejilla y bajo los escalones hasta llegar a ella.
—Estoy bien mamá, y lo sé, solo pase a la biblioteca y no me di cuenta de la hora, además mi móvil murió— Murmuro mirando mis manos.
Escucho como mi madre suspira, me atrae a sus brazos y me abraza con fuerza, sonrío y correspondo a su abrazo.
—¿Dónde esta papá?— Pregunto una vez que nos separamos, ella arruga su nariz.
—Llegará tarde, ¿que tal si te cambias y me ayudas a prepararle la tarta que tanto le gusta?— Propone elevando su ceja, sonrío y asiento.
***
Tallo mis ojos con mis manos, mientras intento concentrarme en la tarea de historia para la próxima semana.
Cierro mi libro y suspiro, aun tengo tiempo, no puedo concentrarme, tengo mucho en mi mente.
Como a él.
Bufo frustrada, tomo la taza de té que mi madre me trajo, soplo y doy un sorbo. Observo mi habitación, solamente la lámpara en mi escritorio la ilumina.
Dejo la taza con té en la mesa, recargo mi barbilla en mi mano y miro las fotografías pegadas en la pared frente a mi. Sonrío mientras las observo.
Abro el libro de historia e intento seguir con la tarea.
Luego de leer y buscar información en mi computadora, mis ojos se comienza a cerrar con fuerza, los abro y sacudo mi cabeza, ya casi termino.
Continuo leyendo, mi vista se va haciendo borrosa, bostezo con cansancio.
Disfruto viento fresco del bosque.
Camino entre los arboles, sonrío al ver a lo lejos el campo de flores.
No debería estar en este lugar pero es mi lugar favorito.
Al llegar suspiro y el aroma de las flores entra en mi sistema, es maravilloso, camino entre el campo de flores.
Frunzo mi ceño al ver movimiento entre los arbustos de un lado, observo a mi alrededor, salto en mi lugar cuando las aves salen de entre los árboles cerca de los arbustos y vuelan lejos.
Como si algo los hubiera asustado.
Aprieto mis manos en puños y me acerco a paso lento, a los arbustos, entre abro mis labios, puedo ver una sombra atrás de ellos.
—¿Quién esta ahí?— Susurro mirando la sombra, esta se mueve, detengo mi paso de golpe.
La sombra da unos pasos lejos del arbusto y mas cerca de mí.
—No querrás saber quien soy-—Abro mis ojos al escuchar su voz, es lenta y peligrosa —Lo curioso es, que yo si quiero saber quien eres— Ahora es divertida y socarrona.
Mi cuerpo se tensa, y doy un paso hacia atrás, mientras la sombra se mueve de nuevo.
Doy un salto y me levanto, parpadeo un par de veces y respiro rápidamente, observo a mi alrededor, es mi habitación, trago con dificultad y me estremezco al sentir el viento frío.
Volteo mi mirada a la ventana, las cortinas se mueven por el viento, cierro mis ojos unos segundos, humedezco mis labios y me acerco a la ventana.
Observo desde ella el bosque, todo esta oscuro, aprieto mis labios elevo mi mano y deslizo la ventana de vidrio cerrándola, coloco el seguro y cierro las cortinas.
Camino hasta mi cama, aparto las sabanas para acostarme, me detengo y recuerdo el sueño, frunzo mi ceño. Nunca había estado en ese lugar.
Me acerco a hasta los cajones de mi mesa de noche, busco hojas blancas y lápices. Sonrío observándolas, hace mucho que no dibujo.
Aparto mi libro de historia y cierro mi lapto, me siento y comienzo a dibujar lo que vi en el sueño.
Muerdo mi labio inferior mientras dibujo los pequeños detalles.
Al terminar elevo la hoja y la observo con detenimiento, siento que alguna vez estuve en ese lugar, podría ser que mis padres me llevaron cuando era pequeña.
Me levanto, la pequeña cuerda en la pared que también sostiene fotografías podría ayudarme.
Quito algunas y las dejo en la mesa, tomo la hoja con el dibujo y con ayuda de las pequeñas prensas en la cuerda dejo el dibujo colgando.
Cruzo mis brazos y lo observo, entre cierro mis ojos, elevo mi mano y acaricio la hoja con mis dedos.
***
Abro la puerta y sonrío al ver a Carrie, ella eleva sus cejas y sonríe, agita la caja de helado en sus manos.
—Cumplo mis promesas, hoy Jay no existe, noche de chicas, tu y yo bebé— Sonríe y niego con mi cabeza, le doy paso y ella entra.
—Mis padres salieron... mamá dejó galletas horneadas— Digo sonriendo de lado, Carrie abre sus ojos y corre a la cocina.
Ella ama las galletas horneadas que hace mi madre.
Cierro la puerta y camino hasta sentarme en el sofá, Carrie camina hasta mi y se tira a mi lado, sonrío observando como lleva una galleta a su boca y sostiene otra en su mano izquierda.
—Son deliciosa, maldita sea jodidamente buenas— Gruñe mientras mastica, elevo mis cejas.
—No se habla con la boca llena— Digo divertida, Carrie ruedas sus ojos y le da otro mordisco a la galleta.
—Si mamá— Gruñe, mi sonrisa se amplia y me acomodo mejor en el sofá.
—¿Quieres que pida pizza?— Pregunto, Carrie eleva su pulgar hacia arriba y asiente mientras termina su segunda galleta.
***
Me cubro más con la sabana, me remuevo en el sofá mientras cierro mis ojos evitando asustarme con la escena de suspenso de la película de terror que eligió Carrie.
—Abre los ojos esta parte es buena— Dice divertida, frunzo mi ceño observándola.
Una sonrisa amplia se curva en sus labios, se inclina y toma otra rebanada de pizza, me pregunto como siendo una chica pequeña puede comer tanto.
—La próxima vez elegiré yo la...—
Mis palabras se detienen cuando un fuerte golpe se escucha en el ático de la casa. Abro mis ojos sorprendida y Carrie igual, ambas nos miramos congeladas.
Alguien más esta en la casa.
Trago con dificultad y me levanto de manera insegura del sofá, camino hasta el interruptor en la pared y enciendo las luces.
—Que infiernos fue eso— Susurra Carrie en un chillido, entre abro mis labios y los cierro sin saber que decir.
A los segundos la puerta principal se abre, junto con Carrie doy un salto y suspiramos al ver a mis padres.
—Vaya, parece que están asustadas— Comenta mi padre con burla.
Muerdo el interior de mi mejilla y cruzo mis brazos mirándolo nerviosa. Mi madre frunce su ceño.
—Escuchamos un fuerte golpe en el ático hace un momento— Explica mi amiga mirando a mis padres con expresión asustada.
Mi madre mira a mi padre y este eleva sus cejas.
—Esta bien, iré a ver, sólo... sin saber que pueda encontrar— Susurra lo ultimo frunciendo su ceño con preocupación.
***
Observamos como mi padre baja las escaleras con una caja en sus manos, frunzo mi ceño.
—No había nada, probablemente fue algún animal que entro por la ventanilla, estaba abierta, no es muy grande una persona no pasaría por ahí— Dice sonriendo, coloca la caja empolvada en el suelo y se sienta en el sofá junto con mi madre.
—¿Esto que es?— Pregunto mirando la caja de manera curiosa.
Carrie pasa su dedo por encima de la caja empolvada, hace una mueca y luego lo limpia.
—Todo lo que estaba dentro estaba tirado en el suelo, el animal debió pasar entre la torre de cajas y tirar esta, lo coloque todo de nuevo dentro, son algunas fotografías y dibujos que hiciste de niña— Explica mi padre, se recarga en el sofá y eleva sus hombros.
—Siempre has dibujado hermoso— Asegura mi madre.
Abro la caja y comienzo a sacar las fotografías y dibujos, Carrie ríe a mi lado junto a mi madre de algunas fotografías.
Paso las hojas con dibujos observándolos, sonrío y paso la hoja, mi sonrisa se borra al observar el dibujo.
Trago con dificultad y frunzo mi ceño, ladeo mi cabeza mirando bien el dibujo.
—Cuando eras niña decías que así sería el chico que amarías— Dice mi madre ahora mirando el dibujo en mis manos.
Le doy una mirada rápida y ella asiente a sus palabras.
—Esos ojos... — Susurro confundida.
—Lo sé, en aquel tiempo pensé que posiblemente viste algún chico con esos ojos en alguna película— El ceño de mi madre se frunce.
Carrie mira a mi lado el dibujo y ladea su cabeza, sonríe y niega.
—Ojos con llamas, suerte en encontrar a un chico así— Murmura burlista, parpadeo mientras miro el dibujo.
Esos ojos los he visto en mis sueños.
....
Nuevo capítulo 💜
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top