Capítulo 17.

                             EMERY. 


Cierro la puerta principal a mis espaldas y camino hasta la salida siguiendo a Claxton, aprieto mis labios ante el silencio incómodo. Me detengo y bajo mi mirada hasta mis manos, puedo sentir la mirada de él sobre mí, introduzco mis manos frías a los bolsillos cálidos de mi abrigo.

—Siento mucho el momento que te ha hecho pasar mis padres, ellos son un poco... sobreprotectores— Frunzo mi ceño y arrugo mi nariz.

Elevo mi mirada y observo a Claxton sonreír levemente, sonrió de manera inconsciente, su sonrisa es diferente a las anteriores, no es divertida o arrogante, simplemente es sincera, y me hace sentir algo de confianza en él.

Parpadeo un par de veces y mi sonrisa se borra cuando Claxton da un par de pasos hacia mi, su mirada se mantiene fija en mis ojos, y algo extraño recorre mi cuerpo, una electricidad que me atrae a el como un imán.

Entre abro mis labios cuando la distancia entre ambos es de tan solo un paso, su mano se eleva y acaricia mi mejilla, cierro mis ojos y me inclino hacia su mano, sintiendo su caricia y su calor. Cuando sus dedos acarician mi labio inferior abro mis ojos y doy un paso hacia atrás.

Observo como su mano se mantiene elevada unos cuantos segundos, suspira y la baja lentamente. El silencio entre ambos se vuelve a prolongar.

Me estremezco ante el frio de la noche, frunzo mi ceño y miro a Claxton unos cuantos segundos.

—¿Cómo es que tus manos están tan cálidas?— Tal vez le parezca extraña esa pregunta, pero es algo que me he preguntado desde que las sentí —Es decir, estamos a por lo menos quince grados y no tienes ningún abrigo, bufanda o guantes— Entreabre sus labios, frunce su ceño y mira sus manos.

Elevo mis cejas y ladeo mi cabeza esperando alguna respuesta, el introduce sus manos en los bolsillos de su pantalón y eleva sus hombros.

—El frío no me afecta— Responde restándole importancia, entrecierro mis ojos y sonrío incrédula.

—Eres extraño, muy extraño— Digo confundida, Claxton me mira unos segundos y luego sonríe de forma torcida.

—¿Eso es bueno o malo para ti?— Pregunta sin apartar sus ojos extraños de los míos.

Me limito a mirarlo, muerdo el interior de mi mejilla al notar como su mirada intenta leer la respuesta en mis ojos, sonrío y niego.

Lo diferente no es malo— Digo luego de un momento en silencio.

Mi respuesta parece agradarle, puedo ver como la sonrisa se vuelve sincera nuevamente, se acerca nuevamente a mí, abro mis ojos cuando toma mi rostro, él se queda unos segundos quieto parece meditar algo, luego se inclina y me sorprende cuando besa mi frente.

—Nos vemos luego, dulce Emmy— Susurra cerca de mis labios.

Mi cuerpo se encuentra paralizado, él se aleja con una sonrisa maliciosa, me da una última mirada y da la vuelta para alejarse por la calle. Suelto un jadeo, frunzo mi ceño y llevo mi mano a mi pecho, que rayos le pasa a mi corazón.

...

Me remuevo en mi cama incomoda, suspiro frustrada, me levanto un poco y observo la hora en mi reloj en la pequeña mesa, frunzo mi ceño y me dijo caer nuevamente al observar que son la una de la mañana.

Cierro mis ojos e intento seguir durmiendo, decido levantarme por un poco de té caliente, sé que eso me ayudara a relajarme y conciliar el sueño.

Busco mis pantuflas de conejo, me las coloco y decido baja, un escalofrío recorre mi cuerpo y por alguna extraña razón el miedo se apodera de mi cuerpo.

Detengo mis pasos, frunzo mi ceño al sentir esa sensación de ser observada. Parpadeo un par de veces y vuelvo mi mirada insegura hasta la puerta corrediza de vidrio que da al patio trasero, no se ve nada en el exterior, todo está oscuro.

Camino rápido para entrar a la cocina y enciendo las luces a mi paso asustada, al llegar a la cocina puedo escuchar el golpeteo ruidoso de mi corazón.

Sacudo mi cabeza y tomo un par de respiraciones intentando calmar mi miedo. Tomo la tetera y la lleno con un poco de agua, enciendo la estufa y la coloco, busco en la despensa la caja con los sobres de té.

Detengo mis movimientos al sentir una presencia a mis espaldas, entreabro mis labios y mi mano comienza a temblar, cierro mis ojos con fuerza y mi corazón acelera su pulso.

—¿Emery?— Doy un salto y abro mis ojos al escuchar la voz de mi madre.

Me volteo inmediatamente y suspiro con alivio al ver a mi madre en el marco de la puerta, ella mira fijamente un punto específico, su expresión es seria, trago con dificultad nerviosa.

—¿Mamá?— Pregunto nerviosa.

Ella relaja su expresión y me mira, una sonrisa se forma en su rostro, camina y mira la tetera.

—Escuche ruido así que baje, ¿Qué sucede cariño, no puedes dormir?— Pregunta suavemente, la miro unos cuantos segundos.

Es extraño que mi madre baje cuando me levanto por algo de tomar, generalmente su sueño es bastante profundo. Humedezco mis labios y cruzo mis brazos.

—Mm, no podía dormir— Murmuro, me estremezco al sentir esa horrible sensación, volteo mi mirada nerviosa pero no hay nada.

Frunzo mi ceño, trago con dificultad y me siento en uno de los bancos altos, coloco mi codo en la isla y recargo mi cabeza en el dorso de mi mano.

—Mamá, solo voy a tomar una taza de té, puedes dormir tranquila— Digo sonriendo.

Mi madre me mira unos segundos y sonríe, un sentimiento extraño se instala en mi pecho y una imagen de Claxton sonriendo cruza mi mente al instante, bajo mi mirada extrañada ante esa sensación.

—Me quedare contigo, últimamente no he podido dormir bien de todos modos— Entre abro mis labios, mi sonrisa se desvanece y asiento insegura.

—Entonces hare dos tazas de té— Me limito a decir.

Mi madre asiente y toma asiento en uno de los bancos, me levanto del banco para buscar las tasas, puedo sentir la mirada de mi madre en mis movimientos.

Pero hay algo extraño, porque se siente tan familiar pero tan desconocida a la vez. Detengo mis movimientos, frunzo mi ceño y sacudo mi cabeza para luego sonreír incrédula y negar con mi cabeza, que diablos estoy pensando.

...

Bajo las escaleras con una sonrisa, generalmente los fines de semana me encuentro de buen humor, no tengo clases, la tarea la hago antes para tener estos días completamente libres, no hay un Carter que me moleste.

Entro en la cocina y camino directo a los altos bancos, camino hasta mi padre y beso su mejilla, el sonríe y toma la taza de café para darle un sorbo.

Miro a mi madre y sonrío, ayer hablamos un poco, sobre el próximo baile de graduación, le agrada la idea de que no vaya, le hable sobre Carter y lo mucho que ha cambiado y otras cosas sin importancia.

Tomo una manzana de la canasta, voy a dar un mordisco pero mi madre me la quita y coloca un platillo con desayuno frente a mi, hago un puchero y ella sonríe.

—Si comes la manzana no querrás desayunar, te conozco— Dice sonriendo, ruedo mis ojos y tomo el tenedor, me detengo y la miro.

—¿Fue de ayuda el té anoche para dormir?— Pregunto sonriendo, tomo una porción de hot cakes, lo llevo a mi boca y los saboreo.

—¿té?— Pregunta mi madre, frunce su ceño y me mira confusa.

Parpadeo mirándola, termino de masticar y trago mientras asiento. Ella mira a mi padre y luego a mi.

—De que estas hablando Emmy— Dice suavemente, trago con dificultad y la observo unos segundos, su expresión es preocupada.

—Anoche, me levante y luego tu también, tomamos un poco de té— Explico ahora mas nerviosa al ver la mirada asombrada de mi madre.

—Tu madre no se levantó anoche, Emmy. Tal vez tuviste un sueño muy real— Interviene mi padre mirándome.

Su rostro trata de aparentar tranquilidad mira a mi madre y sonríe levemente. Me estremezco con miedo, si anoche mi madre no se levantó, quien estuvo conmigo.

                                   

                                                        .....

Nuevo capítulo💜

Espero su apoyo, para continuar con esta historia 💋

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