Capítulo 10.

            EMERY.


Trago con dificultad mientras mis ojos se mantienen enfocados en los de Carter a la defensiva, sus ojos escanean mi rostro como si meditara algo.

Pero es la seriedad que muestra que hace que una sensación de advertencia recorra mi cuerpo. Entreabro mis labios y tomo una respiración antes de que alguna oración salga de mis labios.

—¿Carter?— Pregunto de manera torpe.

El parpadea volviendo en sí, aprieta sus manos en puños y los introduce en su jersey, una sonrisa de medio lado cruza su rostro.

—¿Por qué no estás en clase?— Suelta sus palabras con un tono de voz que no va con la expresión de su rostro.

Doy una mirada a lo largo del pasillo vacío frente a mí, observo la puerta de la enfermería y suspiro.

—Solo, no me sentía bien, el profesor Kerrignton me envío a la enfermería— Explico con el propósito de que me deje seguir mi camino.

Carter eleva su ceja, asiente y baja su mirada hasta sus zapatos deportivos unos momentos. Si no fuera una de las personas con las que menos me gusta relacionarme le preguntaría por qué salió de clases, pero él simplemente no me interesa.

Giro en mi lugar para seguir mi camino, sin embargo la gran mano de Carter envuelve mi brazo, cierro mis ojos y suspiro cansada.

—Eres una maleducada Emmy, aún no hemos terminado de hablar— Mi cuerpo se tensa al escuchar su palabras ser arrastradas con burla y arrogancia.

Carter tira de mi brazo dejándome frente a él, su rostro se inclina quedando a centímetros del mío. Sus ojos se clavan en los míos.

Giro mi cabeza hacia un lado y arrugo mi nariz al ver como una sonrisa pícara aparece en su rostro y luego muerde su labio inferior.

Cuando dejará su extraña obsesión por molestarme.

-Mírame- Ordena, su voz ahora es seria, incluso con molestia.

Aprieto mis labios, trago con dificultad pero me niego a mirarlo no dejare que me domine como siempre lo ha hecho, Carter ha cambiado, sus bromas ahora son mas pesadas que en el pasado.

Jadeo con sorpresa cuando mi espalda impacta contra la pared, su cuerpo presiona el mío, aun así me niego a mirarlo.

Sus dos manos se aprietan contra mis brazos y me sacuden.

—Malditasea Emery, ¿Por qué me haces esto?— Frunzo mi ceño confundida ante sus palabras.

Ira y tristeza están mezcladas en ellas.

—Mírame— Gruñe, cierro mis ojos y coloco mis manos en mí su pecho —¡Mírame!— Grita sobresaltándome.

Con temor ante la fuerza que ahora tomaron sus manos sobre mis brazos, abro mis ojos asustada y miro su rostro con mi respiración acelerada.

—Carter— Susurro con miedo, mi pecho sube y baja rápidamente.

Sus ojos azules toman un color más intenso, su respiración es rápida como si estuviera fuera de control. Su mandíbula se aprieta.

Acerca su rostro hacia el mío, su nariz rosa con mi cuello y bajar por mi hombro, su respiración golpea contra mi piel.

 Hago una mueca cuando escucho como toma una respiración profunda, ahora mi cuerpo tiempla, el parece notarlo, sus manos bajan de mis brazos y toma mis manos temblorosas entre las suyas.

—Iras conmigo al baile de bienvenida— Gruñe nuevamente, entreabro mis labios temblorosos y niego —Iras, conmigo Emmy, ¿No querrás hacerme enfadar cierto?— Su ceja se eleva y sus ojos me miran con advertencia.

—No iré contigo Carter— Aseguro tomando fuerza, suelto sus manos de las mías de golpe y niego mientras me alejo de él lo suficiente para saber que no me hará algo.

Su mirada llena de odio me mira de manera fija, pasa una mano por su cabello y da dos pasos para estar frente a mí nuevamente.

—¿Crees que alguien más te invitara?, en este momento prácticamente todo el instituto te odia— Dice con una gran sonrisa, mi estómago se aprieta y bajo mi mirada —Iras conmigo a ese baile, me encargare de ellos Emmy, nadie se atreverá a hablar de ti, no cuando eres mi chica— Frunzo mi ceño.

Aprieto mis manos en puños furiosa, no lo necesito, no ha alguien como Carter.

 Elevo mi mirada pero ya el camina por el pasillo alejándose.

***

—Solo estas cansada cariño, tu cuerpo ha recibido mucho estrés los últimos días y parece que no has descansado lo suficiente— Asiento ante la explicación de la enfermera Corbin.

Hago una mueca de dolor cuando la aguja se encaja en la vena de mi mano, suspiro y observo la bolsa de suero colgada a un lado de la camilla en la que me encuentro acostada.

—Entonces te daremos hasta la hora de almuerzo, así que cariño trata de dormir un poco mientras que tu cuerpo recibe el apoyo que necesita— Sonrío débilmente

Su sonrisa es brillante y llena de vida, ella me da una última mirada para luego deslizar la cortina blanca que separan una camilla de la otra.

Coloco las mis manos sobre mi abdomen, observo la intravenosa en mi mano y bufo. Miro el techo del lugar y suspiro, cierro mis ojos y relajo mi cuerpo.

Tu aroma...es tan dulce.

Me remuevo incomoda, escucho un murmullo, una voz ronca que susurra, pero no logro comprender lo que dice.

***

Frunzo mi ceño, abro mis ojos lentamente, observo confundida el lugar y luego lo recuerdo, estoy en la enfermería.

Aun acostada en la camilla, ladeo mi cabeza hacia la cortina blanca, aun no sé que hora es, pero si la enfermera Corbin no me despertó es porque aun no es hora del almuerzo. 

Escucho pasos, frunzo mi ceño, puedo ver una sombra al otro lado de la cortina, parpadeo mirándola.

No se mueve.

El miedo comienza a apoderarse de mi, humedezco mis labios, trago saliva y me siento con cuidado en la camilla.

Mi respiración se corta al ver como la sombra coloca sus palmas en la cortina blanca, no logro ver bien, simplemente se ve distorsionada y sus palmas con claridad.

Jadeo al ver que desliza sus palmas hacia abajo por la cortina, me quedo quieta, mi cuerpo tiembla.

Intento gritar pero todas las palabras mueren en mi garganta, el miedo me ha dominado por completo.

Las manos son retiradas de la cortina, miro quieta sus movimientos, ahora la sobra sostiene algo puntiagudo en su mano.

Lo mueve y se que es de inmediato, un cuchillo. Cierro mis ojos y grito con fuerza.

Tapo mi rostro con mis manos incapaz de hacer otra cosa, al pasar algunos segundos, escucho pasos correr y acercarse a mi.

De inmediato unos brazos se posan sobre mi, me alarmo y rápidamente los aparto.

—¿Qué sucede?— La voz alarmada me obliga a abrir mis ojos, es la enfermera Corbin —¡Emery, cálmate!—

—Alguien estaba al otro lado, y tenia en su mano...—

—Tranquila— Respiro rápidamente, todo mi cuerpo tiembla —Escúchame, no estas bien cariño, necesitas volver a casa y descansar, te daremos algunos calmantes pero antes llamare a tu madre— Su mirada es preocupada.

Me alarmo cuando suelta mi mano para irse, ella suspira y me observa ahora más preocupada.

—No quiero estar sola— Susurro con voz quebrada, la enfermera Corbin me mira unos segundos.

—Solo serán dos minutos, haré una llamada, a tu madre y vuelvo— La miro con inseguridad, poco a poco suelto su mano y asiento.

Escucho sus tacones alejarse, enfoco mi mirada en la intravenosa en mi mano, la tomo y la saco haciendo una mueca, abrazo mis piernas y apoyo mi barbilla en mis rodillas.

***

—¿Qué ocurrió Emmy— Pregunta mi madre suavemente.

Escucho por tercera vez la pregunta de mi madre, sigo con mi mirada perdida a través de la ventada del auto, puedo sentir la mirada de mi madre puesta en mi por medio del retrovisor, así que me limito a negar.

Aunque lo explique, no me creen.

La enfermera Corbin me pregunto, le dije lo que vi, ella se quedó en silencio mirándome, sonrió suavemente y negó, según ella lo más probable es que solo fue una pesadilla.

—Emmy, necesito saber que ocurrió contigo, estas temblado y más blanca que un papel— Mi madre suspira hondo calmando su voz alterada.

Bajo mi mirada a mis manos en mi regazo, tiene razón, aun estoy temblado y es por lo que vi.

Esta vez no fue una pesadilla... esta vez lo que vi era real, estoy segura de que lo fue.

Creo que alguien queria hacerme daño.


                                                       .....

Capítulo nuevo💜

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