Mysos: Desinfectante


.



— ¡no me toques! ¡No más! — los gritos de BaekHyun hicieron que JongDae saltara en pánico y corriera hasta su habitación.

El psicólogo de cabello negro entro y se acercó con velocidad al peliblanco. El chico estaba llorando y temblaba gimoteando que no le tocaran. Dae tomo su rostro aguantando las ganas de ponerse a llorar junto a su pequeño.

—Bae, bebe, aquí estoy ¡soy Dae! — exclamo sacudiendo de los hombros al menor. El chico tenía los ojos fuertemente apretados y se agarraba la cabeza sin dejar de sacudirse.

Se mordió los labios con impotencia y estrecho el delgado cuerpo contra su pecho. Permitió que BaekHyun llorara y gritara todo lo que quisiera hasta que su respiración se regularizo y pudo escuchar su voz en apenas susurros.

—Dae, Dae.... Me duele...— escucharlo tan asustado solo lo hacía sentir peor. Acaricio su cabello y sin poder evitarlo dejo que algunas lágrimas bajaran por sus mejillas.

En la ética de un psicólogo no estaba permitido atender a un amigo o familiar, los sentimientos siempre iban a entrometerse pero nadie más podía tratar a BaekHyun. El chico estaba tan inestable que solo alguien que conociera la gravedad de su situación podría ayudarlo.





.









SeHun suspiro con un trapo limpio y un rociador en las manos. Miro alrededor de su departamento y asintió satisfecho por lo reluciente del lugar. Apenas había terminado la limpieza diaria a su departamento y se había acabado todo su desinfectante.

No quería salir pero tenía que y por eso suspiraba.

Se echó encima un abrigo y tomo las llaves de su auto, un precioso camaro negro. Dicho auto había sido el último regalo de su padre antes de morir y muy pocas veces lo usaba, temía que fuera a dañarse aunque el medico fuera un excelente conductor.

En el transcurso al centro comercial recordó al muchacho de cabello blanco que usaba guantes esterilizados negros. El chico se veía como de unos 16 o 18 años y al parecer era muy apegado a JongDae. El psicólogo lo trataba de una manera extraña para ser JongDae, con suma ternura y una atención que no debería tener con un paciente. El medico conocía la ética del psicólogo gracias a sus años de escuela.

Y ahora que lo pensaba bien, cuando estaba estudiando le comentaron que un nivel grave de estrés podía volver el cabello blanco.

La Alopecia Areata puede darse en algunos casos tras sufrir una etapa de estrés agudo, y suele ser habitual que se pierdan en poco tiempo los cabellos oscuros, dando lugar a una especie de "canicie súbita", cuando este se recupera. Se sabe que esta enfermedad auto inmune ataca inicialmente a las raíces pigmentadas del pelo, que son las que caen. El cabello blanco, al no tener pigmento, no es atacado en primer lugar, de forma que se mantiene durante más tiempo.

¿Y porque pensaba eso?

Porque aquel chico tenía el cabello con demasiado blanco y estaba en mucho mejor aspecto que uno tinturado. SeHun se enorgullecía de que fuera tan observador, en parte se lo debía a su Misofobia porque le hacía mirar con entera desconfianza todo su entorno y fijarse en cada detalle.

Podía notar de inmediato si la vecina se pintaba los ojos de diferente color o cuando se cambiaba las uñas postizas de otro color. Y para eso no necesitaba tener que hablarle. También notaba el cambio en el color de las pulseras que YiXing usaba día a día y sinceramente le sorprendía que ChanYeol también lo notara. O el adorno de las llaves de LuHan que siempre le añadía una letra o dibujo que se borraba con las lavadas.

Para SeHun era fácil notar las diferencias y su buena memoria le ayudaba a recordarlas.

Aunque lo relacionado con aquel muchacho de cabello blanco seguía rondando por su mente. Tal vez porque también era misofóbico, si, tal vez por eso.

.





Camino directo hasta el pasillo de limpiadores y se preparó mentalmente. Siempre terminaba peleando con el conserje de aquel pasillo porque el medico criticaba su modo de limpiar y que no lo hacía bien. Ese anciano ya debía de tenerle manía y cada que se volvían a cruzar lo miraba mal y casi CASI le lanzaba el trapeador para que limpiara el si no le gustaba.

Pero lo que vio y escucho no fue uno de los usuales reclamos del anciano canoso, al menos no para él. El conserje estaba mirando con el ceño fruncido a aquel chico de cabello blanco.

—mocoso insolente ¿Cómo te atreves a cuestionar mi trabajo? — gruño el hombre con las manos en la cintura.

—es que no está limpiando bien...— señalo el menor con un bote de desinfectante en las manos. —todavía está muy sucio.

SeHun se sintió reflejado en ese chico y se quedó al inicio del pasillo para observar.

El viejo azoto la escoba y acortando los dos metros de distancia tomo de la muñeca a BaekHyun con rudeza. El chico estaba desprevenido y no tuvo tiempo de evitar que lo tocara.

SeHun se crispo y se acercó con paso veloz, ya conociendo el terrible shock de ser tocado por una persona que no se había lavado las manos. Él se sacudía con fuerza y de inmediato iba a desinfectarse y tallarse la zona afectada.

La reacción de BaekHyun fue mucho más extrema.

El chico grito en un pánico total antes de romper a llorar. El anciano lo soltó de inmediato y SeHun se frenó igual de asustado. La gente no tardo en asomarse y comenzar a suponer al ver al delgado peliblanco tomarse la muñeca con fuerza mientras lloraba y gemía que le dolía.

— ¡yo no le hice nada! — exclamo el conserje recibiendo malas miradas de las personas observando.

SeHun se acercó con el ceño marcado. —no vuelva a tocarlo. — gruño dándole la espalda e inclinándose para ver a BaekHyun. —hey... soy SeHun ¿me recuerdas? — intento que el menor lo mirara pero estaba tan shockeado que ni siquiera lo escucho. —hey, ¿me escuchas? — acerco su mano enguantada y apenas pudo sostener al chico cuando se desmayó.

La gente no tardo en soltar exclamaciones de terror y preocupación, así como malos comentarios al conserje. Tampoco cesaron cuando el gerente llego y SeHun no dejo que tocaran a BaekHyun o a él. Era repugnante.

Estaba girándose cuando JongDae llego derrapándose, con el rostro pintado de terror y alivio a la misma vez y con un detergente en polvo en la mano. Se acercó corriendo al ver al peliblanco en brazos de SeHun y no necesito preguntar, bastaba con ver el desinfectante en el suelo, el rastro de lágrimas en BaekHyun y un conserje siendo regañado por el gerente.

Extendió los brazos para que el médico le diera a Baek pero este negó frunciendo el ceño.

—no debes tocarnos si no tienes guantes.

JongDae se miró las manos desnudas y maldijo por su descuido. Metió las manos en los bolsillos del pantalón y saco sus guantes esterilizados blancos que se había quitado para lavarse las manos. Camino alcanzando al alto médico no sin antes dejar en claro que presentaría una dura queja con la dirección del supermercado.

El psicólogo de cabello negro guio al castaño hasta su auto y le ayudo a acomodar al menor en los asientos traseros.

—gracias por la ayuda, SeHun. Enserio me ayudaste mucho. — JongDae se inclinó y se subió a su auto, marchándose al instante.

El castaño oscuro se quedó mirando en su dirección unos minutos. Miro sus manos y una oleada de extrañeza lo dejo ahí un rato más antes de que recordara que debía regresar pos su desinfectante.

Ese chico tenía su Misofobia mucho más grave de lo que SeHun tenía la suya. Pero lo que más le intrigaba eran las múltiples suposiciones que habrán llevado a BaekHyun a desarrollarla. Y ninguna le gustaba y todas eran peor que la otra.

El grito de BaekHyun y sus gemidos de dolor no desaparecieron de su mente ni cuando recibió tres botellas de desinfectante gratis. Ni siquiera cuando regreso a limpiar las botellas y uso una de ellas para limpiar de nuevo su departamento.









.





Cielos, perdonen que no actualizara ¡estoy en un bloqueo loco! Las ideas me vienen y se marchan igual de rápido que mis ganas de escribir ¡y eso me mata!

Por favor ténganme paciencia. Se les quiere!!

Fighting! Kkaebsong! 

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top