¿Puedo abrazarte?

-Lose.-la miro.-Estamos divinas.

Carla pone cara de pocos amigos, mirándonos de arriba a bajo.

Nunca admitirá que nosotras dos podamos estar guapas, ella es así.

-Ya bajamos.-digo, echándola de mi habitación.-Pesada, que eres una pesada.

La oigo gruñir detrás de la puerta y me río, me siento en la cama y Ann me mira, divertida.

-¿Que haces?-se ríe.

-Lo bueno tarda en llegar.-me río.-Ademas, hoy tu y yo vamos a quitarle el protagonismo a la Super barbie.-le señalo.-La venganza por arruinarme la vida.

-¿Y como lo piensas hacer, señorita?-se sienta a mi lado.

Sonrío maliciosamente y me levanto.

-Esta mañana vino Dani.-me giro.-Supongo que Carla estará coladita por el, y Dani es famoso así que...

-Ya veo por donde vas.-se ríe.

-Pues ale, siéntate un rato.-doy golpecitos a mi lado en la cama.

Cojo el movil, mientras Ann esta con el suyo.
No lo cojo desde ayer por la noche.
Tengo muchos mensajes, pero me paro a leer el de Dani.
Oh dios mío.
Comienzo a reírme a carcajadas y le enseño la Selfie que me a enviado a Ann.

-Esta loco.-apunto.

-Como tu.-se ríe.-Hacéis buena pareja y todo.

La miro con cara de pocos amigos y le escribo algun insulto a Dani.

*Narrador en tercera persona*

Los últimos invitados llegan y Diana y Ann aun no han bajado.
Carla esta que trina, conoce a su hermanastra, sabe que lo hace adrede.

Jesus y Dani se pasean por el jardín de la gran casa, buscando con la mirada a las dos chicas que conocieron ayer en el centro comercial.

-¡Chicos!-grita Carla por detrás.-¿Que hacéis?

-Nada.-dicen a la vez, sonriéndole.-¿Que te pasa que estas tan éxtresáda?

-Aj.-suspira.-Mi hermanastra y su amiga, que no pueden dejar de joderme ningún día, estaban listas hace rato, y no bajan.
Y he prometido que presentaría a mi hermanastra, seguro que me deja mal.

-Que va, tonta.-dice Jesus.-Seguro que bajan.

Y de repente todo el escándalo que había para, se quedan en silencio cuando se abre la puerta de la entrada.

Ann y Diana salen hablando, pero se callan al notar todas las miradas puestas en ellas.

Los gemelos sonríen nada mas verlas, están muy guapas.

*Narra Diana*

Miro a Ann, y ella a mi.
¿Acaso somos fantasmas?
¿Tan raro es para los pijos conocer a dos chicas no pijas?

-Em...-comienzo.-¿Que se supone que miráis?

-Y ya a hablado.-se queja Carla, por detrás.-Chicos, esta es Diana, mi hermanastra, y esa su amiga Ann.

Saludamos con la mano, un poco extrañadas.

Nos aventuramos entre la gente, que ahora hablan comentando que les parecemos.

-Vamos a la barra, por favor.-pido.-Que tengo mas hambre que un cerdo.

Ann se ríe mientras camina detrás de mi.
En la barra hay varios platos con bollería.

Cojo uno de mis sagrados cruasanes de chocolate blanco y comienzo a comer.

-Siempre comiendo.-dice una voz por detrás.

-Ajj.-me giro y lo miro.-Es la consecuencia de que no hayas comido nada en todo el día, nene.

Dani se ríe.
Dirigimos la mirada hacia Ann y Jesus, que están abrazados, a lo loco.

-Uuh.-me acerco a ellos y los separo.-Que hay gente soltera.

Comienzan a reír los tres, y al final río yo también.
Veo como se miran y enrojecen, que monos por favor.

-Estos acabaran juntos.-me susurra Dani, erizando mi piel.

-En eso estoy de acuerdo contigo.-le sonrió.-Pero no te acostumbres.

Rueda los ojos mientras me mira.

-Dii.-me mira Ann, sonriendo.-Ahora venimos, quédate con Dani.

Y desaparece, hablando animadamente con Jesus.

-Oh no.-miro a Dani.-No van a volver.

-Así pasas mas tiempo conmigo.-me guiña un ojo, haciendo que sonría incondicionalmente.

-Eres muy arrogante.-me quejo, cruzándome de brazos.

-¡Dani!-aparece Carla y le agarra la mano.-¿Vienes a bailar?

Dani me mira, no quiero que se valla, vale.
Me encojo de hombros, girándome para coger otro cruasán.

-Prefiero quedarme con Diana.-le admite, haciéndome sonreír aunque no me vea.-Es mas divertida.

Me giro y veo como Carla me fusila con la mirada.

Pego una carcajada despidiéndome con la mano.

-Eres mala, eh.-se ríe Dani, a mis espaldas.-¿Vamos a sentarnos allí?

Señala unos columpios que eran de cuando era pequeña.
Comienzo a andar hasta allí y me siento en uno.

Miro a Dani, que se muerde el labio inferior.

Que no haga eso, por favor.

-Oye.-le señalo.-¿Que se trama tu hermano con Ann?

-No te lo creerás.-admite.-Pero anoche se reía a carcajadas con el movil, y te juro que no lo he visto más feliz.-se pasa la mano nervioso por el pelo.-Creo que le gusta.

-Ann igual.-admito, sonriéndole.

-Nunca te había visto sonreír así.-señala mi sonrisa.

-Solo me conoces de ayer.-me quejo, riendo.

-Si.-me mira.-Y ya se mucho de ti.

-¿A si?-levando las cejas, riendo.

-Eres una cabezota de mucho cuidado, siempre dices lo que piensas, no te importa lo que la gente dice de ti y haces lo que te da la gana, con tal de divertirte.-comienza.-También eres un poco borde al principio, y sonríes mucho, aunque te cueste.-sonríe el, mirándome.-Odias a tu hermanastra, e idolatras a Ann.
Por eso sonríes así cuando piensas en ella, la quieres como una hermana.
Eres una chula, y una cabrona de primera, y eso te hace diferente a todas.

Abro mucho los ojos, mordiéndome al labio.

-Eres muy observador.-admito.

-También te muerdes el labio cuando te gusta algo o simplemente estas nerviosa.-se ríe.

-Me das miedo.-levanto las manos, inocente.

-Pero sobre todo.-se acerca a mi.-Eres muy cerrada, y cuando alguien quiere conocerte, no te enteras.

Sonrío un poco, mirándolo.

-¿Quieres conocerme?-doy una pequeña carcajada.-Soy un peligro para tu reputación de popular.

Dani se ríe irónico.

-Puedo ser un chulo y un cabrón como tu.-me señala.-Pero también se pasar de lo que dice la gente.

Y esa estúpida frase me marca.

-Entonces.-me acerco a el y le tiendo la mano.-Conóceme.

Dani sonríe, conforme.

-Entonces...-se pasa las manos por el pelo.-Mañana que es el último día de vacaciones, te invito a la feria, tu y yo, solos, para... para conocernos.

-Esta bien.-me río.-Pero porque me encantan las ferias e invitas tu.-le guiño un ojo.

Vuelvo a sentarme en el columpio, y miro al frente.
Como la gente baila al son de la música, como se divierte en tan solo una estúpida fiesta.

-Pero todo esto con una condición.-lo miro.-Yo también quiero conocerte.

-Vale.

-Pero al verdadero Dani.-susurro.-No al famoso que no puede fiarse de nadie por el echo de ser lo que es.

-Eso es mas difícil.-admite, mirándome.

-Dani.-lo miro.-Tengo todo lo que te preocupa que quiera de ti.-admito.-Un padre millonario, una vida bonita...-resumo.-Y recuerda, fama no, primero porque tu eres el que se ha acercado a mi, y segundo, porque soy de las que prefieren pasar desapercibida.

Dani me mira, no separa los ojos de mi ni un instante.

-Gracias.-susurra.

-Oh vamos.-me río.-No empieces con rollos sentimentales porque no me van.

-Vale, vale.-se ríe.-¿Pero puedo abrazarte?

Dudo un momento, pero al final asiento, levantándome.

El se levanta también y me mira.
Acaricia mi mejilla con su pulgar ya acerca poco a poco a mi.
Rodea sus brazos en mi cuello y yo los míos en su cadera.

Y en ese jodido abrazo que dura unos segundos, noto como poco a poco me esta comenzando a cambiar un poco la vida.
Como poco a poco, aunque no quiera y no lo vea posible, van surgiendo pequeños sentimientos que se irán haciendo mas y mas grandes.

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top