Capítulo 2

Ya me vi ''No manches Frida'' y pues sí, tienen razón con que es shido.

De hecho la idea que tenia para este cap era muy similar a lo que vi en la película, así que si encuentras coincidencias más precisas pues ya saben por qué es :v

Y antes de empezar el cap, quiero decir que... estoy hasta la madre... por que yo ya tengo toda la historia escrita en un borrador aparte, solo que me falta detallarlo.

Y empiezo poniendo 2000 palabras de lo que tengo escrito, pero por alguna razón termino con cerca de 8000 palabras ;-;

Continuación...

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*Internado*

Luego de aquel horrible incidente con sus estudiantes, el director le había dejado cancelar las clases por el resto del día, puesto que era su primera vez con esos chicos.

Rogaba internamente que todo pasara para que pueda reestablecer la relación con sus alumnos.

Trataba de no tenerles tanto miedo, aunque parecía ser una tarea imposible... 

Lo bueno de todo eso, era que al menos tenia de su lado a uno de sus alumnos.

No era como si confiara al 100%  en él, pero sabia que era la ultima esperanza que podía tener para no salir lastimado en una posible broma, por lo que debía de confiar en Illdio.

Ahora se encontraba revisando la habitación que le habían designado.

Lo que para él en definitiva no era una habitación.

Se supone que el termino ''habitación'' se usaba para designar un cuarto en el que una persona puede hospedarse.

Pero ese lugar parecía un departamento completo, incluso tenia una gran sala con televisión y otro cuarto vacío.

¿Cómo es que a eso le llamaban ''habitación''?...

—Niccolo—... Nunca comprenderé la dicha de los ricos que despilfarran su dinero...— revisa detalladamente el lugar—

Si bien el lugar era bonito, tampoco significaba que Niccolo nunca hubiera visto un lugar así; después de todo su familia también tenia dinero, solo que ellos no gozaban de la dicha de gastarlo a lo grande. Solían mantener un perfil bajo para no destacar, puede que esa haya sido la razón por la que Niccolo no tenia un fuerte apego hacia los ricos.

—Algo estresado y cansado, decide echarse en el sillón durante unos momentos, dejando su maleta en aquella sala—«... Me pregunto si la habitación de los demás estudiantes será igual de grande... ¿No se sienten solos con eso?... ¡Ah!... aunque ellos comparten habitación con unos compañeros designados... entonces... seguramente no lo están... »— un rápido recuerdo de sus estudiantes pasa por su cabeza—«Sera complicado tratar con ellos... Al menos... supongo que debería... aprenderme sus... nombres...»—termina por quedarse dormido—

(...)

Alrededor de las 4 pm, un timbre es tocado, generando un sonido con la suficiente fuerza como para despertar a Niccolo, haciéndole entrar en razón y dándose cuenta de que ya era algo tarde.

—Niccolo ve algo sorprendido su reloj—... ¿Ya son las 4...?

El timbre vuelve a sonar.

—Niccolo se levanta de aquel sofá y decide ir a abrir—... ¿Sera el director?...— abre la puerta—

—Krantz— Un gusto

—Niccolo termina algo sorprendido al ver el rostro de alguien que no conocía, en cierto punto llego a ponerlo nervioso—... I-Igualmente...

—Krantz— Déjame presentarme. Soy el profesor del aula 2-B, llámame Krantz

—Niccolo— ¡Ah, sí!... Soy Niccolo Carpediem... M-Me asignaron el aula 2-E...

—Krantz— Lo sé... lamento mucho a lo que te tienes que enfrentar, pero descuida. Todo alumno puede ser controlado con el tiempo, solo da tu mejor esfuerzo

—Niccolo— S-sí

—Krantz— ¿A penas llegaste hoy?

—Niccolo— Hace unas horas... Ya hasta tuve una oportunidad para conocer a mis alumnos...

—Krantz lo mira preocupado— ¿Qué tal te fue?

—Niccolo siente una presión en eso—... Creo que golpee a un alumno en mi intento por escapar...

—Krantz—... Ya veo... entonces te hicieron algo malo...

—Niccolo—... Unos juegos y algunas preguntas incomodas...

—Krantz suspira pesadamente—... Esos chicos no cambian...

—Niccolo—... B-Bueno... creo que parte de la culpa fue mía... Tal vez no estoy muy capacitado para lidiar con ellos...

—Krantz— No digas eso... Sé que te ira bien, solo esfuérzate

—Niccolo—... Creo que me centrare en no salir lastimado...

—Krantz— Yo estoy quedándome en la habitación de al lado, así que si tienes problemas en algún momento solo acude a mi. Estaré feliz de ayudarte

—Niccolo ve maravillado a Krantz— «¡Un ángel!»— ¡Agradezco su ayuda!

Una persona termina saliendo de la habitación de Krantz, centrando la atención tanto de Krantz como de Niccolo.

—Guild— ¡Ah!... ¿Ese es el nuevo?...

—Krantz lo mira con una sonrisa— Déjame presentártelo, él es Profesor de deportes, Tu solo llámalo Guild. Y Guild, él es el profesor Niccolo, el nuevo que se encargara del aula 2-E

—Guild se acerca a ambos— Un gusto

—Niccolo vuelve a ponerse nervioso— I-Igualmente— «¿Por qué salió de la habitación de Krantz?...»—

—Krantz— ¿Ya casi empiezan las actividades de tu club?

—Guild— Sí. Posiblemente tardemos un poco más por que esta vez querían tener una pequeña competencia...

—Krantz— Ya veo... Entonces te veo en la noche

—Niccolo— «¡¿Noche?!»—

—Guild— Sí, nos vemos— se va del lugar—

Niccolo tenia mucha curiosidad por saber que tipo de relación tenia con Krantz, pero no se sentía en la confianza suficiente como para preguntárselo directamente a Krantz. 

Posiblemente Krantz haya notado aquello, pues luego de ver que tan pensativo se encontraba Niccolo, simplemente dijo:  ''Es mi esposo''

—Niccolo termina impactado—... ¡¿A-Ah?!

—Krantz ríe por lo bajo— ¿Te sorprende?

—Niccolo— P-Pues... un poco... es que... no esperaba que estuvieras casado...

—Krantz— No suelo llevar mi anillo a todas partes, así que seguramente por eso no sea tan fácil reconocerlo, pero puedes tener fe en mi palabra

—Niccolo—... Ya veo... Entonces... ¿Les dieron una misma habitación a ambos?

—Krantz— Sí, el director dijo que no quería alterar una relación matrimonial, así que nos entrego esa habitación a ambos

—Niccolo—... El director es muy liberal...

—Krantz— Más de lo que crees

—Niccolo—... ¿Cuántos años llevan casados?...

—Krantz—... Mmh... ya son 17 años... Nos casamos muy jóvenes

—Niccolo—... Lo supongo...

—Krantz— Si te parece bien déjame presentarte adecuadamente a mi hijo mañana

—Niccolo—... ¿Tiene un hijo?...

—Krantz— Un ángel de 16 años que estudia en el aula 2-A

—Niccolo siente algo de envidia al ver que llevan una vida muy relajante—... Sé ve que llevan una buena vida...

—Krantz— ¿Eso crees?

—Niccolo—... Sí...

—Krantz— No te preocupes, algún día tu también tendrás la fortuna de conseguir a alguien, todavía eres muy joven para eso, pero te recomiendo buscar pareja desde ya. Tus únicas oportunidades están cuando salgas de vacaciones... o podrías intentarlo con alguno de los otros profesores... aunque te rebasan por algunos años... Te los presentare mañana

—Niccolo se avergüenza— ¡N-No gracias!

—Krantz— ¿eh?... pero necesitas conocer a los otros profesores

—Niccolo—... C-Creo que... me bastara con una fugaz charla... no quisiera involucrarme mucho con ellos...

—Krantz— Entiendo... eres tímido

—Niccolo—N-No... Bueno... sí... pero... no por eso significa que quisiera involucrarme con ellos...

—Krantz—... Vamos, vamos, no te preocupes. Cuando tengas el valor para admitirlo tu solo dímelo

—Niccolo—... Creo que pasó...

(...)

*Habitación de Niccolo*

2:33 am

Niccolo dormía tranquilamente en su cama luego de intentar pensar en algo para el día siguiente, cuando el timbre de su habitación comenzó a sonar aproximadamente 2 veces, consiguiendo despertarlo de su sueño.

—Somnoliento revisa el reloj al lado de su cama—... Son las 2...  ¿Quién puede venir a estas horas?...— se levanta algo pensativo—

Se encaminaba rumbo a la puerta principal cuando el timbre volvió a sonar en repetidas ocasiones. 

Aquello comenzó a asustarlo un poco.

No sabia quien ni por qué estaba ahí afuera y aquel gesto con su timbre definitivamente no le causaba ni una pizca de confianza.

—Niccolo se acerca algo asustado—«... ¿Por qué tocan así?...»—

Finalmente consiguió llegar a su puerta, pero el sonido del timbre no se detenía, parecía que quién sea que estuviera afuera, tenia mucha prisa por entrar.

Por lo que trato de ganar valor para así abrir el cerrojo y la puerta.

Con algo de miedo y lentamente, comenzó a abrir la puerta, mas cuando estaba a la mitad esta fue empujada con fuerza, dejando ver a una persona alta con una mascara bastante aterradora.

—Niccolo permanece en shock, mientras que su corazón comienza a acelerarse debido al miedo—... ¿ah?... ¡¿Ah?!— se encontraba a punto de gritar cuando aquella persona fue más rápida y termino por usar su mano para taparle la boca—

Niccolo trato de soltarse, pero parece que la otra persona poseía más fuerza, puesto que en un solo segundo consiguió apegarlo contra sí, para luego entrar a su habitación y cerrar la puerta tras él, evitando que Niccolo consiguiera pedir ayuda.

El miedo lo inundaba completamente. 

No podía escapar, ni podía gritar...

Además de que estaba solo.

Su mente ya estaba produciendo distintos escenarios en los que al llegar al final, definitivamente moriría.

Aún así se esforzaba por poder zafarse de aquel agarre.

—Xxxx— Oye, cálmate...

Con aquellas palabras Niccolo trato de calmarse un poco, puesto que le pareció reconocer el tono de voz.

—Illdio se quita la máscara— Soy yo

Un breve segundo de paz consiguió formarse, al darse tal revelación.

De alguna manera saber que se trataba de Illdio lo calmaba, pero del mismo modo aquel susto que se había llevado lo tenia completamente ansioso, por lo que en cuanto Illdio lo soltó, este cayo de rodillas tratando de contener sus ganas de llorar.

—Niccolo—... ¿Q-Qué te pasa?...

—Illdio— ¿Ah?...

—Niccolo—¡¿Pretendes matarme de un susto?! ¡Pensé que moriría!

—Illdio— Lo siento, es que estabas a punto de gritar

—Niccolo— ¡Si encuentro a una persona con un disfraz aterrador fuera de mi puerta y a las 2 de la mañana ¿Qué esperabas?!

—Illdio muestra la máscara— Esto es para evitar que me descubran

—Niccolo se levanta del suelo— ¡Nadie más anda por ahí a las 2 de la mañana!

—Illdio— Eso es lo que crees... pero no te gustaría saber la cantidad de alumnos a los que les encanta cambiar de habitación a altas horas de la noche

—Niccolo queda impactado— «¿Qué tipo de internado es este?...»—... ahh... esta bien... esta bien... ya... me calme...Sigo vivo... y ahora... me puedes decir... ¿Para qué fue que viniste a mi habitación de ese modo?...

—Illdio— Vine por que prometí que lo ayudaría

—Niccolo— ¿Y por eso entras a mi cuarto a estas horas?

—Illdio— Sí 

—Niccolo se irrita internamente—... Bien... y ¿Qué se supone qué tienes que decir?...

—Illdio— Vine a decirle lo que tienen pensado hacer mañana

—Niccolo—... ¿Sabes lo qué harán?...

—Illdio— Pues el encargado de organizar las trampas siempre ha sido mi hermano... Así que sí, básicamente

—Niccolo—... ¿Qué clase de familia tienes?

—Illdio— No le des importancia a eso. Lo importante es saber lo que tienes que prevenir mañana

—Niccolo—... E-Entiendo... y... ¿Qué se supone que intentaran?...

—Illdio— Planearon algo básico, pero igualmente hiriente

—Niccolo— ¿Qué cosa?

—Illdio— El viejo truco del bullying en la carpeta...

—Niccolo— ¿Ese donde escriben mensajes horribles en la carpeta de una persona?

—Illdio—

—Niccolo— ... ehhh... ya veo... ya veo... ¡espera! ¡¿Enserio le hacen eso a un profesor?!

—Illdio— Son así, no tengo nada que añadir...

—Niccolo—... aaahh... ya no quiero imaginarme lo que escribirán...

—Illdio— Bueno, tu encárgate de lo demás, yo cumplí mi parte advirtiéndote de lo que viene, ahora debo irme

—Niccolo— ¡Ah! Sí, gracias por el apoyo

—Illdio—No me agradezcas... después de todos son mis hermanos quienes están haciendo eso... Creo que ya los deje ir muy lejos...— vuelve a colocarse la máscara— Trata de no delatarme, no quiero tener que encararlos...

—Niccolo—... Esta bien... pero... una cosa más...

—Illdio— ¿Qué?

—Niccolo—... Si... vienes mañana... por favor... por favor no vengas actuando del mismo modo que hoy...

—Illdio—... ¿Eh?... ¿Pero qué tiene de malo?

—Niccolo— ¡Es aterrador!

—Illdio— Pero si no uso esta cosa podrían descubrirme, además de que te tardaste mucho en abrir

—Niccolo— Entonces la próxima vez solo usa el timbre dos veces y sabré que eres tu... pero por favor no vuelvas a repetir el acto de hoy... realmente creí que me llego la hora...

—Illdio— Waaa... que cobarde

—Niccolo— ¡Sí, lo soy! ¡Pero es gracias a eso que sigo con vida!...

—Illdio— ¿Cómo así?

—Niccolo— Prefiero no entrar en detalles...

(...)

*Salón 2-E*

El salón lucia completamente calmado, lo cual para alguien que ya los conocía, en definitiva era extraño.

Niccolo a penas y acababa de entrar al salón cuando unas pequeñas risas y gestos de satisfacción ya se hacían presentes en todo el salón.

Era algo incomodo considerando lo que había pasado el día anterior, pero no era momento para darse atrás. Debía de enfrentarlos de alguna manera, por lo que intentando no darle importancia a aquello, decide seguir su camino hasta su pupitre, notando que lo que había dicho Illdio era verdad.

Todo su pupitre estaba completamente pintado con marcadores, dando mensajes bastante crueles dirigidos hacia Niccolo.

—Niccolo no le da mucha importancia a los escritos—«... Entonces era verdad...»— toma su maleta y comienza a buscar algo en el interior—

La reacción que dio en aquel instante no era algo que los alumnos esperaban, por lo que terminaron confundidos centrando su completa atención en él.

—Niccolo saca una especie de desinfectante, unos guantes y un trapo, de su maleta— Solo debo limpiarlo...— comienza a colocarse los guantes—

Todos sus alumnos terminan impactados.

—Tsubaki se levanta molesto de su asiento— ¡¡Oiga!! ¡¡Eso es trampa!!

—Niccolo—... Solo limpio mi pupitre, no hay nada de malo en eso...

—Tsubaki— !Pues si evita el camino difícil, entonces sí! ¡¿Cómo es que supo lo que iba a hacer?!

—Niccolo— ¿Realmente lo hiciste tú?...

—Tsubaki— ¡No me cambie de tema!

—Niccolo trata de ignorar su actitud y comienza a limpiar su pupitre con el desinfectante y el trapo—... Solo adivine...

—Tsubaki— ¡No mienta!

—Niccolo evita el tema— ¡Ah, cierto! Lamento el incidente de ayer... Parece que al final no era consiente de lo que hacia... Enserio... lo siento

—Tsubaki—¡No me interesan tus disculpas! ¡Te pregunte quién te ayudo!

—Niccolo siente ligeros escalofríos al sentir como la actitud de Tsubaki empeoraba—... Ya dije que solo lo adivine... Es algo básico en el bullying...

—Tsubaki se siente frustrado internamente—... Tsch... bien... pero mañana no será tan sencillo...— vuelve a sentarse—

—Niccolo—«... Parece que no lo esta tomando bien...»—continua limpiando lo que faltaba—... ¿Hay alguna otra cosa más que tengan planeado hacerme?...

—Tsubaki—... No...

—Niccolo— Entonces... creo que ya debería empezar mi clase...— termina de limpiar—

—Lawless— ¡Alto ahí!

—Niccolo—... ¿Qué pasa?...

—Lawless— Tengo una pregunta antes de qué empiece

—Niccolo ya puede sentir algo de presión al oír aquello, no estaba listo para tolerar otro intento de intimidación verbal, pero era deber del profesor responder todas las preguntas de los alumnos, por más estúpidas que sean, por lo que aún con algo de miedo decide aceptar—... C-Claro... ¿Sobre qué tienes dudas?...

—Lawless sonríe de satisfacción— Pues vera... sucede que duran¡¡...!!— su asiento termina por perder un soporte, por lo que termino en el suelo con todo su asiento—

Todo el salón termina sorprendido, mientras que Niccolo termina preocupado.

—Niccolo se acerca preocupado— ¡¿Estas bien lawless-kun?!

—Lawless trata de levantarse—... D-duele...

—Niccolo revisa su asiento quedando entre impactado y confundido—«... ¡¿Un corte limpio a un soporte de su asiento?!»—

(Illdio lo hizo la noche anterior con todos los asientos por si alguno se atrevía a intentar algo grave contra Niccolo. En todo caso si eso llegaba a pasar, solo tenia que empujar un poco el asiento y este por inercia, al tener el soporte cortado terminaría rompiéndose)

—Lawless también lo nota— ¡¿Quién diablos le hizo eso a mi asiento?!

Todo el salón permanece en silencio, dejándolo con la frustración y la vergüenza.

—Niccolo—... Tal vez deberías ir a la enfermería...

—Lawless siente escalofríos ante esas palabras— ¡Ni loco!

—Niccolo—... eh... ¿por qué?

—Lawless—... No es algo que le incumba...

—Niccolo—... ¿Te da miedo?...

—Lawless se avergüenza al sentir como algunos de sus compañeros reían por lo bajo— ¡N-No!— lo toma con fuerza del traje para encararlo, causándole algo de temor a Niccolo— ¡No saque conclusiones por su cue

—Illdio— ¡Lawless!

—Lawless se detiene al momento—... E-esta bien...— lo suelta—

La regla con Illdio era clara. 

''No se entrometería en lo que hicieran ya que eran sus hermanos, pero si en algún momento estos estaban por recurrir a la violencia física directa, este no duraría ni un segundo en intervenir''

—Niccolo se levanta algo asustado—... C-creo que sí estas bien... oh bueno... al menos no parece ser algo grave... ¿Te parece si consigo otro asiento para ti?....

—Lawless se levanta—... Olvídelo... Iré yo mismo...— toma parte del asiento destrozado y lo saca del salón—

Niccolo permaneció algo anonadado por los sucesos, pero de igual manera trata de sobrellevarlo, pues seguramente no seria la primera vez que sucedería algo así.

(...)

Horas después de aquellos sucesos Niccolo trato de llevar una clase tranquila, algo que aunque era difícil de conseguir, no parecía estar muy lejos de suceder.

Desde que inicio a explicar habían pasado aproximadamente 3 sucesos similares al de lawless.

Sucesos en los que las carpetas eran desplomadas por haber perdido uno de sus soportes.

Lo curioso de esto, era que sucedían luego de que Niccolo recibiera algún tipo de bullying indirecto, como cuando le lanzaban bolitas de papel o cuando interrumpían su clase bromeando de alguna manera.

Los alumnos ya trataban de averiguar quien estaba detrás de todo esto.

Poniendo teorías en mente, centrando como principal sospechoso a Illdio, aunque de igual manera lo dudaban puesto que a penas y había llegado.

Además, ¿Cómo es que conseguía aquello si siempre sucedía cuando estaba distraído?.

°°°

El salón lucia ligeramente más calmado, algo que de alguna manera preocupo un poco a Niccolo, puesto que ya no sabia si estos realmente estaban prestando atención a lo que explicaba, por lo que opto por realizar una lectura activa con algunos de sus alumnos.

Para su suerte algunos accedían con más facilidad que otros.

—Niccolo pasa el siguiente turno, eligiendo a uno de los alumnos más calmados— ¿Puedes seguir Kuro-kun?...

—Kuro pareció tensarse en su asiento por un momento—... pasó...

—Niccolo parece algo sorprendido por su actitud—«... Creí que él era más calmado...»— Vamos... solo son 3 líneas... No será algo largo...

Kuro permaneció con la vista fija en su libro.

Se veía algo nervioso por tener que hablar, en cierto punto parecía que iba a empezar a tartamudear, actitud que termino preocupando a Niccolo.

—Niccolo—... M-Mejor para otra ocasión... creo que no te sientes cómodo haciéndolo

Kuro simplemente asiente y se relaja.

—Niccolo—... Bien...— parece pensar un poco a quién llamar—... Lawless-Kun, por favor sigue

—Lawless lo mira divertido—Sí... de repente olvide como se lee

Todos los alumnos comienzan a reír discretamente.

—Niccolo— «Ahí van otra vez...»—trata de seguirle el juego—... Puedo leerlo contigo si quieres...

—Lawless— ¿Ha?...

—Niccolo— Bueno... si una persona olvida algo... puede recordarlo con mayor facilidad si recrea la acción que olvido junto a otra persona... Es un truco que usaba...

—Lawless se burla— ¿Con su mami?...

Todo el salón ríe en un tono algo más elevado.

—Niccolo ignora aquello—... Con mi padre de hecho... Mi madre murió en el parto... así que realmente no la conocí... pero... le tengo un gran respeto... Mi padre dijo que escogió mi vida por sobre la suya...

Ante tal aclaración todo el salón termino callándose, sintiendo algo de incomodidad al respecto.

Eran crueles cuando se trataba de bromas, pero tampoco eran tan insensibles como para usar a personas muertas para ello.

—Lawless—... O-Olvídelo...

—Niccolo— ¿Ya recordaste cómo leer?

—Lawless— Sí, creo que sí...

—Niccolo— Entonces comienza por favor

Lawless continua con la lectura.

°

Luego de aquel suceso, el bullying ceso el resto del día.

(...)

Los días que siguieron, continuaron de manera casi similar, dando broma tras broma cada vez que Niccolo llegaba al salón. Lo único bueno que salió a favor de Niccolo, era que al tener a Illdio de su lado, al menos podía prevenirse de ciertas bromas al entrar al salón y en ocasiones incluso durante su clase.

°°°

Balde de agua en la entrada al salón:

—Niccolo entro usando un paraguas—... Ojala el paraguas no me de mala suerte después...

Todo el salón chita de molestia.

°°°

Aceite derramado en la entrada del salón:

Al momento de entrar Niccolo termino cayendo al suelo, llamando la atención de todos por creer que lo habían conseguido, pero...

—Niccolo lleva puesto un traje de poliestireno—... ahh... menos mal...— la caída no le genero daños—

Todo el salón chita de molestia.

°°°

Paneles de luz que se activan al abrir la puerta:

—Niccolo lleva unos lentes de sol puestos—... fiuu... eso pudo dejarme ciego...

Genera molestias en el salón.

°°°

Clavos esparcidos por todo el piso, especialmente en el camino hacia el asiento de Niccolo:

—Niccolo lleva puesto zapatos de plataforma alta—«... Creí que Illdio estaba exagerando... pero ahora veo que no era así...»—... Esto ya es peligroso...

Todos los estudiantes permanecen frustrados.

Las bromas siguieron día tras días, llegando a ser evitadas en cada ocasión y haciendo que todos pierdan sus apuestas.

(...)

(1 mes después)

Las cosas habían mejorado, solo un poco en su salón desde que empezó a trabajar.

Al comienzo le hacían bullying en cada oportunidad que se les presentara...

Y ahora... era lo mismo... Pero por lo menos ahora solían prestarle atención en clase y hasta accedían a resolver las practicas que se les entregaban.

Los resultados no eran algo muy agradable, pero al menos los estaban resolviendo.

Ahora Niccolo se encontraba en la sala de profesores, revisando las prácticas que habían resuelto sus alumnos y algo muy peculiar llamaba su atención...

Eran las prácticas de Kuro.

—Niccolo—... esto es extraño...

Los problemas que había resuelto kuro en todas las materias matemáticas, no estaban tan mal...

La resolución y los pasos estaban muy bien hechos. Lo único que estaba mal eran los problemas que tenían lecturas.

Parecía que no las había entendido bien y había traducido el problema de otra manera.

Eso era algo extraño.

En cambio en el resto de los cursos había problemas en la escritura y en las traducciones.

Pero no precian ser hechas a propósito.

Si bien kuro era uno de los alumnos que más problemas le causaba, realmente no era de los que se burlaban e hicieran gestos así a propósito. Al contrario, lo único que le incomodaba de él, era que no prestaba mucha atención en sus clases.

Solía estar dormido, o jugando videojuegos.

Algo ''común'' en un adolescente de su edad. Y uno de los casos menos problemáticos que tenia en su salón.

Después de entender aquello y compararlo con su comportamiento, solo una idea sobre kuro rondaba por su cabeza, pero tendría que averiguarlo por su cuenta.

°°°

(Reunión a solas con Kuro en la sala de maestros)

—Kuro—... ¿Qué sucede?...

—Niccolo—... Pues... yo... quería conversar contigo sobre algo...

—Kuro— ¿Es una especie de confesionario? Si ese es el caso confieso que Lawless va a colocar chinches en su cuarto esta noche, así que tenga cuidado

—Niccolo— No, no es... espera ¿Qué?...

—Kuro— Esta mañana dijo que lo haría y hasta vi las chinches que compro

—Niccolo razona eso por un momento pero al final decide ignorar ese tema—... Ese no es el punto... te llame por otra cosa...

—Kuro— ¿Entonces de qué quiere hablar?

—Niccolo— yo... quiero cerciorarme de algo...

—Kuro— ¿Qué cosa?...

—Niccolo saca un libro de cuentos de primaria de su bolso y se lo entrega a Kuro— Quiero que leas un poco...

—Kuro ve algo impactado aquel acto—... ¿Es enserio?...

—Niccolo—... Sí... Solo lee un poco. La verdad es que quiero quitarme una duda de la cabeza sobre ti... y... creo que esta es la única opción para ello

Kuro permanece pensativo mirando aquel libro.

—Niccolo trata de darle confianza—... Estamos solo los dos. Tomate tu tiempo...

—Kuro—... pero... es...

—Niccolo— Por favor... Solo... lee un poco... prometo que sin importar lo que hagas no te juzgare

—Kuro vuelve a pensarlo por un momento, pero al darse cuenta de que Niccolo hablaba enserio decide tomar aquel libro lentamente para abrirlo y comenzar a leer—... H-Había... un-a... vez... un... un... León... que... cocino ¡digo corrió!... hacia... un... ¿bosque?... o... ¿es la sábana?...

—Niccolo confirma sus sospechas, mirándolo algo preocupado—... Eres disléxico ¿verdad?

—Kuro se rinde—... Sí...

Kuro se sentía algo avergonzado por demostrarle aquello, ya que ni siquiera se lo había comentado a su familia y ahora alguien que no era un familiar ya sabia lo que le pasaba.

Era como una pequeña humillación para él, pero sabia que ya no importaba. Desde que tenia conciencia sobre su trastorno había tratado de curarlo, pero de algún modo se entero que eso era irremediable, por lo que solo se esforzó para que nadie lo llegara a notar, pues con la escuela y los temas de lectura, se las ingenio escuchando audiolibros o algo parecido. De eso modo había conseguido pasar sus clases. Solo a traves de exámenes orales.

—Niccolo lo mira con una sonrisa de calma—... Tranquilo, en todo caso solo hay que reforzarlo con práctica

—Kuro queda confundido— ¿eh?...

—Niccolo— La dislexia no es algo tan grave, solo necesita un poco de práctica para que desaparezca. En todo caso me sorprende que con eso todavía puedas escribir y leer lo básico...

—Kuro—... Pero... me dijeron que la dislexia no tiene cura...

—Niccolo queda confundido—... ¿Quién te dijo eso?...

—Kuro—... Lawless me lo dijo...

—Niccolo—... ¿Entonces... tu hermano sabe de tu trastorno... y te dijo que no tiene cura?...

—Kuro— No, él no lo sabe... pero cuando éramos más pequeños me las ingenie para que leyera algo por mi... y entonces me dijo eso

—Niccolo—... ¿En dónde se supone que buscaron eso?...

—Kuro— Lo publico en una página de respuestas...

—Niccolo termina preocupado—... Creo que la persona que les respondió solo los estaba molestando...

—Kuro—... Oh... ya veo...

Un incomodo momento de silencio se crea entre ambos.

Kuro en su mente ya estaba planeando como matar a Lawless por haberle confiado algo tan importante solo para que le venga con semejante estupidez.

—Niccolo trata de animar la conversación—... Bueno... entonces ¿estas dispuesto a aceptar ayuda?...

—Kuro—... Eso depende... ¿Quién me ayudara?...

—Niccolo—...  En todo caso... podría enseñarte yo mismo... aunque... el director me ha estado llenando de trabajo... así que no sé si tenga el tiempo suficiente para eso

—Kuro parece algo decepcionado—... Entiendo...

—Niccolo se sentía algo culpable por no poder ayudarlo personalmente, por ello trato de pensar en otro modo—... ¿mmh?... ¡ah! Pero tal vez pueda pedirle a alguien más que te ayude

—Kuro—... No me agrada la idea de saber que otras personas sepan sobre mí dislexia... En especial si son mis maestros o mis hermanos...

—Niccolo—... Ya veo... pero... ¿Entonces qué tal si se lo pido a un alumno?...

—Kuro— ¿Otro alumno?...

—Niccolo— Sí, el profesor Krantz me dijo que tiene muy buenos alumnos, estoy seguro de que si le pido su ayuda tal vez pueda encontrar a alguien para que te apoye

—Kuro parece pensarlo—... Supongo... que podría funcionar

*Salón 2-B*

(Hora del almuerzo)

Niccolo aprovecho para poder encontrarse solo con Krantz en su salón.

—Krantz lo mira algo sorprendido— ¿Nicco?

—Niccolo—... Sí... ¿Puedo pasar?

—Krantz— Seguro, pasa

—Niccolo entra al salón—... Yo... quería pedirte ayuda en algo

—Krantz— Claro, ¿Qué ocurre?

—Niccolo ve alegre a Krantz—... Esta relacionado con un alumno...

—Krantz parece interesado—¡ah! ¿De qué se trata?

—Niccolo—... Sucede... que tengo un alumno que tiene... dislexia... y... yo no cuento del tiempo suficiente para ayudarlo con ello... así que, quería saber si tu tenias algún alumno que pueda ayudarlo...

—Krantz parece pensarlo—... ¿Dislexia?... Si más no recuerdo creo que uno de mis alumnos también padecía lo mismo... Creo que me dijo que su hermano y su madre lo ayudaron a superar eso... Tal vez su hermano menor pueda ayudarlo. Es bastante amable, seguro que accede si se lo pido

—Niccolo deposita su ultima esperanza en él— ¿Crees que podrías pedírselo?

—Krantz— Claro, no hay problema

—Niccolo suspira de alivio— Gracias, realmente eres de ayuda

—Krantz— Para que están los amigos

—Niccolo se siente algo feliz por ello— «Amigos»—

(...)

Kuro espera algo impaciente, en el salón que ahora se encuentra vacío.

¿Realmente podría desaparecer su dislexia?

Sonaba algo imposible para él, después de todo había vivido creyendo aquello, por lo que ahora saber que era todo lo contrario, no dejaba de ser extraño.

Pero... ¿Cuánto esfuerzo le costaría?

Sonaba muy molesto la idea de tener que esforzarse para superarlo...

No era algo a lo que estaba tan dispuesto.

¡Kuro-kun!

Redirige su mirada hacia la voz, notando que estaba Niccolo acompañado de un estudiante de otro salón.

Era un castaño de ojos cafés. No recordaba haberlo visto, pero tampoco era como si se hubiera tomado la libertad de pasar a otros salones solo para conocer gente. Es decir, ni siquiera conocía al novio de su hermana. Naturalmente no conocería a nadie que no este en un rango cercano a él.

Pero curiosamente... Aquella persona no le transmitía desconfianza.

—Niccolo— Él es Shirota Mahiru

—Mahiru lo mira feliz— Un gusto

—Kuro—... Igualmente...

—Niccolo—Accedió amablemente a ayudarte cuando le comente tu situación

—Mahiru— Tengo algo de experiencia en esto. Mi hermano mayor también tenia esos mismos problemas, así que mi madre y yo nos las ingeniamos para idear algunas técnicas para que pueda superarlo

—Niccolo— ¿Estas de acuerdo Kuro?—

—Kuro—... ah... supongo que esta bien...—

—Mahiru— Bien, en ese caso puede relajarse Profesor Niccolo, yo me encargo de lo demás

—Niccolo—... Gracias por esto... y... perdón por pedirte algo así de repente...

—Mahiru— Descuide profesor, no es como si me molestara hacerlo

—Niccolo retorna su mirada hacia kuro— Esfuérzate ¿Si?

—Kuro habla algo apenado—... Sí...

Mientras tanto, desde una parte algo alejada del salón, Illdio escucha atentamente todo lo que había pasado.

—Illdio—... mmh... parece que no tenia por que preocuparme...

(...)

*Esa noche en la habitación de Niccolo*

Llevaba casi 10 minutos buscando alguna chinche en su cama, pero hasta el momento no había encontrado ninguna.

—Niccolo— Que extraño... ahh... A lo mejor solo estaba bromeando... no creo que hallan podido entrar a mi habitación...— se recuesta sobre su cama sin sentir algo puntiagudo dentro— Sí, no tenia por que preocuparme— se relaja dispuesto a dormir—

*Mientras tanto en la habitación 101*

Un grito suena por toda la habitación despertando a todos los presentes y a los compañeros de sus habitaciones adyacentes.

—Kuro entra algo preocupado— ¡¿Qué pasa?!— ve a lawless tirado en el piso tocando desesperado su espalda—... ¿Qué diablos haces?...—

—Lawless se levanta molesto quitando chinches de su espalda— ¡¿Quién diablos puso chinches en mi cama?!

—Kuro—... ¿chinches?...

—Lawless— ¡Sí! ¡En cuanto me eche pude sentir como 14 clavarse contra mi cuerpo!

Kuro termina confundido, acercándose a la cama de lawless para luego destapar las sabanas, encontrando alrededor de 20 chinches esparcidas por estas.

—Kuro—... Oye... ¿Qué no son las chinches que compraste para usarlas en nuestro profesor?...

—Lawless— ¡¿Ha?! Eso es imposible, yo mismo las esparcí en su cama hace algunas horas

—Kuro—... ¿Seguro de eso?... No creo que hayan vuelto caminando...—

—Lawless— ¡Te digo que sí las coloque! ¡¿Cómo diablos fue que paso esto?!

Un fuerte golpe se escucha en la pared, proveniente de la habitación 102

—Illdio— ¡¡CALLATE DE UNA VEZ!! ¡¡TUS MOLESTOS GRITOS SUENAN HASTA MI HABITACIÓN!!

—Kuro/Lawless—...

(Illdio fue personalmente a la habitación de Niccolo luego de que lawless saliera, recogiendo todas las chinches que este había esparcido en la cama de Niccolo y esparciéndolas en la cama de lawless para que este aprendiera la lección. En resumen... Illdio a estado vigilando a Niccolo sin que este se de cuenta)

(...)

(Una semana después)

(Terraza)

Niccolo se encontraba fumando en la azotea junto a otro de los profesores para así tratar de calmarse y enfrentar el trato del día a día en su salón.

Era algo complicado sobrellevarlo todos los días.

En cierto punto se había acostumbrado un poco y ya podía predecir cuando es que le harían algo, pero de igual manera era imposible saber todo lo que harían, por lo que en ocasiones seguía cayendo en alguna de sus trampas.

Eran esos tratos a los que nunca podían acostumbrarse, pero en mejores noticias al menos había durado más tiempo que los otros profesores.

—Touma(como su superior) decide conversar un poco sobre el tema, pues aunque lo conocía desde hace más de un mes, no le daba tanta importancia a hablar con él por que suponía que no duraría mucho, mas al notar que Niccolo resistía más que los demás, finalmente se atreve a hablar directamente con él— ¿Qué tal vas con esos monstruos?

—Niccolo parece algo sorprendido pero de igual manera decide responder—... P-pues... van.... bien... supongo... Quiero decir... al menos suelen prestar atención... si logro pasar sus trucos...

—Touma— ¿Te están poniendo trampas?

—Niccolo—... S-sí...

—Touma— ahh... Esos idiotas no tienen solución...

—Niccolo— Pero esta bien... lo manejare mejor con el tiempo...

—Touma— ¿Eres de los que cree que la gente puede cambiar?

—Niccolo— Algo así... Quiero decir... ellos...no son ''tan'' malos... O eso es lo que quiero pensar...

—Touma—... ¿No te molesta la actitud que tienen?

—Niccolo—... La verdad... es que sí... En mi primer día termine golpeando a un alumno con mi maleta inconscientemente...

—Touma— ¿Solo eso?

—Niccolo— Sí...—

—Touma suelta su cigarro— Luces esperanzado a que cambiaran, pero al paso al que vas te tomara mucho

—Niccolo—... lo sé...

—Touma termina apagando su cigarro— ¡Bien! Haremos esto

—Niccolo lo mira algo confundido— ¿Qué cosa?

—Touma— Te enseñare a como debes de dominarlos

—Niccolo lo mira sorprendido— ¿Enserio?

—Touma— Sí, me daré unos 15 minutos por tu clase una vez que el almuerzo termine. Mis alumnos ya saben ser autosuficientes, así que estoy seguro de que seguirán la clase por su cuenta cuando vean que me voy a tardar

—Niccolo lo mira esperanzado— «Sus alumnos deben ser una maravilla»— De acuerdo

—Touma revisa su reloj— Quedan 5 minutos. Vamos— se dirige al interior del edificio—

—Niccolo lo sigue feliz apagando su cigarro— ¡Sí!

(...)

Salón 2-E

Tanto Touma como Niccolo miraban a traves de la ventana a todos los estudiantes de aquel salón.

Eran un completo desastre.

Todos se movían desesperados de un lado a otro, entre bromas y risas.

—Touma los ve irritado— Son un completo desastre

—Niccolo se siente culpable—... Lamento eso... Creo que al final no conseguí ningún cambio...

—Touma— No le des mucha importancia a eso ahora, te aseguro que si aprendes lo que te enseñare hoy, de aquí en adelante todos te tendrán un gran respeto

—Niccolo— ¿Qué no solo íbamos a llevar una buena relación?...

—Touma lo ignora, para luego revisar su reloj— El receso termino y por lo que veo al menos se metieron al salón...

—Niccolo— Entonces deben tener algo planeado...

—Touma chita—... Bien, es mi turno— se dirige a la puerta, con Niccolo atrás de él—

Nota que la puerta esta entreabierta, por lo que definitivamente Niccolo decía la verdad, así que ya molesto decide usar la fuerza.

—Touma— Mira y aprende— patea la puerta con fuerza—

La fuerza que aplico Touma al golpear la puerta, fue la suficiente como para romper la trampa que estaba preparada. Una trampa en la cual al abrir la puerta, esto jalaría una cuerda la cual encendería una crema para afeitar que a la altura del rostro.

No solo había desactivado la trampa, sino que también había dejado a todos los estudiantes impactados por tal suceso.

—Touma entra calmadamente y revisa el hilo— Broma con crema de afeitar...— rompe lo que queda de hilo, haciendo que la crema de afeitar caiga— Realmente son muy patéticos...

—Niccolo lo mira asustado—... ¿T-Touma-san?

—Touma entra al salón molesto— Todos a sus lugares ahora mismo idiotas

—Niccolo— «¡¿Cómo los llamó?!»—

Lo sorprendente para Niccolo no solo fue ver la actitud que Touma tenia con sus estudiantes, sino el hecho de que estos también le obedecían. Parecían completamente aterrados con solo verlo.

De un momento a otro los murmullos ya se esparcían en el salón.

¿Por qué él?

¿Qué hace aquí?

¿El director lo mandó a llamar?

—Touma habla en un tono algo elevado y seriamente— ¿En algún momento les dije que hablaran?

Los alumnos terminan tensándose.

—Touma— Entonces cierren la boca y no digan nada si yo no se los pido. ¿Quedo claro?

Estaban confundidos. ¿Debian responder o no?

—Touma— ¡¿Qué si quedo claro?!

—Alumnos— ¡Sí!

—Touma— Muy bien

—Niccolo— «¿E-esa... realmente es su actitud?...»—

—Touma— Oye Niccolo

—Niccolo se pone nervioso— ¿S-si?

—Touma— ¿Qué curso les toca ahora?

—Niccolo—... C-ciencias sociales...

—Touma— Ya veo...— dirige su mirada hacia los estudiantes y se centra en uno— Oye tu cuatro ojos

—Lawless mira a costados por unos momentos, hasta que se da cuenta de que le hablan a él— ¿Y-yo?...

—Touma— Sí, ¿o acaso ves a otro cuatro ojos con cara de idiota?

Lawless permanece en silencio.

—Touma— Ve al salón de audiovisuales y diles que te den el material 23 de la clase 2. La proyectaremos para una mejor explicación

—Lawless se levanta de su asiento con algo de miedo—... S-sí...— comienza a salir—

—Touma— ¡Date prisa!

Lawless apresura el paso y sale del salón.

Niccolo no puede evitar tener algo de preocupación ante la actitud tan temerosa de todos sus alumnos, oh bueno, al menos de la mayoría, pues Illdio se veía algo relajado. No tanto como siempre, pero estaba regularmente bien, solo que un poco más alerta.

—Touma— Bien, en cuanto a los demás. Creo que ya va siendo hora de que entiendan cual es su posición aquí...

—Niccolo—«... ¿Los... esta intimidando?...»—

—Touma— Sus ruidos en ocasiones alcanzan incluso a llegar a mi clase, lo cual imbéciles... no es nada agradable

Los alumnos trataron de disculparse, mas una mirada completamente fría de Touma termino por darles escalofríos.

—Touma— Les dije que no hablen sin mi consentimiento

Los alumnos inmediatamente vuelven a callarse.

—Touma redirige su habla a Niccolo— Tenemos casi la misma programación así que he de suponer que también les dejaste deberes ¿Verdad?

—Niccolo—... S-Sí... seguí el programa

—Touma— Muéstrenme sus deberes

Los alumnos permanecen en un incomodo silencio.

—Touma fija su mirada en Otogiri— Oye tu fea, dame tu cuaderno

—Otogiri—... ¿eh?

Tsubaki lo miran entre sorprendido, algo molesto y asustado.

Quería defenderla pero sabía que enfrentar a Touma ya estaba en otro nivel. Dirigirle la palabra seguramente lo metería en horribles problemas.

—Belkia se levanta de la mesa molesto, golpeando parte de esta en el proceso— ¡¿Qué le pasa?! ¡¿Cómo se le ocurre insultar a una de las joyas de este salón?! ¡¡Su belleza es completamente igualable a los de la diosa de la preparatoria!!

—Touma lo mira en seco—... Dije que no hablaran sin mi consentimiento

—Belkia siente escalofríos—... P-pues lo siento pero si yo no lo digo nadie lo hará. ¡¡Excepto tal vez Tsubakyun!! ¡¡Él es capaz de decirle todas sus verdades en la cara sin sentir miedo por ello!!

—Tsubaki siente escalofríos— «¡¿Qué yo qué?!»—

—Touma—... ¿Es así?

—Belkia— ¡¡Por supuesto!! ¡¡Tsubaki-san nunca le ha tenido miedo a nadie!! ¡¡Menos a los profesores!! ¡¡Incluso es capaz de golpearlo si se lo propone!!

—Tsubaki— «¡¡Maldición Belkia!! ¡¡No me metas en esto!!»—

—Touma revisa en su bolso— Bien... Me gustaría verte intentarlo— saca un arma de este—

Al instante casi todo el salón puede sentir miedo, especialmente Tsubaki.

—Niccolo—«¡¡¿Por qué lleva un arma?!!»—

—Touma— Tsubaki ¿verdad?... Si realmente tienes valor, párate al frente. Por supuesto no prometo que no usare el arma, por que si lo intentas te aseguro que desperdiciare por lo mínimo 5 balas. Y no estoy seguro si te llegaran o no

Tsubaki ya puede ver su vida pasar frente a sus ojos.

—Belkia le da ánimos— ¡¡Vamos Tsubakyun!! ¡¡Demuéstrale quién manda!!

—Tsubaki—«¡¡No me involucres más en esto!!»—

—Touma— ¿Y bien?

La presión social que había formado Belkia lo estaba matando, pues ya tenia sobre él la mirada expectante de todos sus compañeros.

Ahora si no lo hacia su reputación bajaría considerablemente, por lo que ''con el corazón en la boca'' tomo algo de valor y empezó a levantarse muy lentamente, mas antes de que lo consiga completamente, un rayo de luz terminó por salvarlo.

—Otogiri lo toma con suavidad de su manga—... No se moleste en levantarse Tsubaki-san... realmente no me ofendió

—Tsubaki—... ¿enserio?...

—Otogiri— Sí, regrese a su asiento por favor. No me afectan las cosas así

—Tsubaki vuelve a sentarse— «¡¡Gracias al cielo!! ¡¡Vi mi vida pasar frente a mis ojos!!»—llora internamente—

—Belkia—¡Oye! ¡¿Qué estás haciendo?!

—Otogiri saca su cuaderno— Solo siéntate y ya no crees más problemas

—Belkia— ¡P-Pero!

—Touma termina apuntándole a Belkia— Ya guarda silencio

Todos terminan asustados al ver aquello, no obstante nadie se atrevía a decir algo. 

—Touma— Escucha mocoso, durante mi clase todos guardan silencio y punto. No quiero que vuelvas a mencionar otra palabra en el resto del día por q— es interrumpido—

—Niccolo grita enojado—¡¡Ya deténgase!!

Todo el salón termina sorprendido.

Era la primera vez que oían a Niccolo enojado.

Y no solo era por eso, sino por el hecho de a quien le había hablado así.

No muchos tenían las agallas para detener las acciones del ser que daba más miedo en todo el plantel, pues los pocos que lo hacían nunca terminaban bien y un claro ejemplo era Belkia quien estaba al borde de la muerte justo ahora.

—Touma deja de apuntarle a Belkia, centrando su mirada en Niccolo—¿Qué tienes?

—Niccolo se siente completamente molesto— ... Me dijo que sabia como educar a sus estudiantes... pero esto esta lejos de ser una educación. Lo que hace no es más que amenazarlos

—Touma— ¿Ah? Este es un método más efectiv—es interrumpido—

—Niccolo— ¡No le pedí que hiciera esto! ¡De haber sabido que trataría a mis alumnos como basura nunca le habría pedido ayuda!

—Touma lo mira algo sorprendido —... Entonces eres capaz de sacar tu actitud conmigo en lugar de aplicarlo con tus alumnos. Deberías aprender a canalizar ese sentimiento con ellos

—Niccolo— ¡No me diga lo que tengo que hacer! ¡Yo puedo encargarme solo de mis alumnos! ¡Agradezco su intento de ayuda pero creo que ya estoy listo para lidiar con ellos por mi cuenta! ¡Ahora váyase por favor!

—Touma—... ¿Estas seg— Niccolo comienza a jalarlo fuera del salón—

—Niccolo— ¡No vuelva a este salón!— lo saca del salón, le entrega su maleta y le cierra la puerta en la cara—

—Touma habla desde fuera de la puerta— Oye, no se si te has dado cuenta pero me diste tu maleta en lugar de la mía

—Niccolo frustrado toma la otra maleta y vuelve a abrir la puerta, cambiando de maletas con Touma— ¿Algo más?

—Touma— Solo el hecho de que intento entender por que es que eres tan crédulo al defender a esos idiotas

—Niccolo— ¡No insulte más a mis alumnos!

—Touma— Solo digo la verdad

—Niccolo— Vete a la mierda— vuelve a cerrar la puerta con fuerza—

Su corazón estaba completamente acelerado debido al miedo y la adrenalina que sentía. Nunca espero ser capaz de decirle algo así al profesor más respetado de todo el plantel.

Se había metido en graves problemas y el lo sabia. Su mente ya estaba formando un montón de escenarios futuros y en ninguno de estos él salía vivo.

Niccolo se da un cabezazo en la puerta tratando de reaccionar, consiguiendo confundir a todos sus estudiantes.

No entendían muy bien todo lo que había pasado

—Niccolo trata de ignorar sus pensamientos y se acerca hacia Belkia, Otogiri y Tsubaki—... ¡¡L-Lo siento!!— hace una pequeña reverencia— El profesor vino por que le pedí algo de ayuda, pero nunca esperaba ver este tipo de tratos. Realmente lamento esto

—Tsubaki—... B-Bueno... No sé preocupe, no es como si hubiera tenido miedo o algo parecido. Si hubiera seguido amenazando a Belkia, yo mismo me habría parado para confrontarlo

—Belkia mira a Tsubaki orgulloso— ¡Como se esperaba de tsubakyun!

—Kuro— Pero si te estabas muriendo de miedo en tu asiento...

—Tsubaki— ¡No digas tonterías!

—Niccolo se reincorpora—«... Se supone que ellos eran mi responsabilidad... No puedo creer lo crédulo que soy...»— se dirige a la puerta—... Creo que... me encuentro indispuesto ahora mismo... Iré a la enfermería por un momento... En cuanto venga su compañero... por favor vayan proyectando el video... Yo... necesito... reflexionar sobre esto unos... 15 minutos...— sale del salón—

Todos permanecieron confundidos durante unos momentos. Era mucho que procesar en tan poco tiempo.

°°°

Illdio aprovecho la distracción de muchos para seguir a Niccolo, viéndolo meterse en la sala de profesores.

—Illdio— ¿Nicco?— no lo encuentra a simple vista— ¿Estas aquí?... ¡¿Qué rayos?!

Niccolo se encontraba recostado en una esquina del lugar, mirando fijamente a la pared y repitiendo en más de una ocasión ''Voy a morir''

—Illdio se acerca e intenta hacerlo reaccionar— ¡Oye! ¿Qué diablos dices?...

—Niccolo se calma un poco—... ¿I-Ill?... ¿Qué haces aquí?

—Illdio—... Eso debería decir yo... ¿Por qué estas así?...

—Niccolo— Pues le levante la voz a mi superior e incluso lo insulte... además el tipo esta loco y hasta trae un arma... solo cuento los minutos de visa que me quedan antes de morir...

—Illdio—... Creo que lo estas llevando muy lejos...

—Niccolo— ¡Es el profesor Touma de quién hablamos! ¡Después de lo que vi, creo que la palabra extremo le queda corta!

—Illdio— Dudo que te haga algo... parece que le caes bien...

—Niccolo— ¡¿Eso fue caerle bien?!

—Illdio— Pues no te apunto con el arma que llevaba en mano aún cuando lo insultaste, así que básicamente sí

—Niccolo— ¡¿Cómo es que eso significa que le caigo bien?!—siente ganas de llorar— ¡Quiero largarme de aqui! ¡De no ser por... AHHH! ¡A este paso creo que prefiero mil veces el trabajo de mi padre! ¡Esto es demasiado para mi!

—Illdio— ¿El trabajo de tu padre?... ¿Pues que hace?...

—Niccolo— «¡Rayos!...»— ... P-Pues... es... limpiador... de... orejas...

(Banda... Ese trabajo sí existe :D lo investigue)

—Illdio— ¡¡¿Y prefieres ser eso a seguir como profesor?!!

—Niccolo—¡Pues con alumnos como ustedes y profesores como él, incluso ese es un mejor trabajo!

—Illdio—... ahh... solo cálmate... No te pongas paranoico por todo...

—Niccolo—... Pides cosas imposibles...

—Illdio acaricia su cabello en un intento de calmarlo, tomando por sorpresa a Niccolo—... ya, ya... tampoco seas tan exagerado... Al menos nos estás soportando... No muchos lo consiguen. Eso ya debería ser suficiente como para que te sientas orgulloso. Además te aseguro que el profesor Touma no te hará nada, usualmente solo lo dice de la boca para afuera, difícilmente le dispararía a alguien... y si eso pasara... yo te defenderé

Niccolo permanece en silencio.

—Illdio— ¿Y bien? ¿No vas a decir nada?

—Niccolo— ¿P-Podrías soltarme por favor?...

—Illdio reacciona— ¿Eh? ¿Por qué?

—Niccolo siente un gran dolor esparciéndose por toda su cabeza—... Siento como si estuvieras moliendo mi cabeza... D-duele...

—Illdio retira rápidamente su mano— Lo siento... A veces no mido mi fuerza

—Niccolo acomoda su cabello, mientras aquel dolor disminuye— Tranquilo... Al menos tu intención fue buena...— se levanta— ... No espero llegar a un conflicto serio con algún profesor... creo que de ser el caso preferiría lidiar con sus bromas pesadas todo el año...

—Illdio— ¿Entonces vas a arreglar las cosas con el profesor Touma?

—Niccolo duda internamente, sintiendo temor por ello—... Al menos intentare disculparme más tarde... No sé si pueda acercarme... pero... lo intentare...

—Illdio—Si te da más confianza entonces te puedo acompañar

—Niccolo—... N-No... creo que... debo resolverlo por mi cuenta... pero... si no vuelvo en 30 minutos, por favor llama a la policía...

—Illdio no puede evitar reír— Dices cosas muy extrañas

—Niccolo—«... Pero si lo decía enserio...»—

—Illdio calma su risa— ¿Volvemos ya?...—

—Niccolo calma su respiración—... Sí...

Continuara...

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DATOS QUE ACLARAR LUEGO DE ESTE CAP:

El internado permite que sus estudiantes salgan fuera del campus los domingos, ya sea para salir a pasar el rato o para visitar a sus familias. En todo caso los estudiantes extranjeros se limitan a salir de paseo, mientras que los que tienen sus hogares cerca suelen ir a visitar a sus familias.

Mahiru, Tsuguri y Touma suelen regresar a casa los domingos, para encontrarse con el único miembro de esa familia que falta. La mamá de mahiru.

Sí banda, en este fic sí puse a su madre viva, por que al chile y me da pena que en todos los fics siempre esta muerta.

En todo caso trato de visualizar como es que estos cuatro llevarían una vida si hubieran permanecido juntos(Ignoren el hecho de que Tsuguri no es el hijo real de Touma, por que en esta historia sí lo es. Además... yo personalmente sí siento que esos 4 se parecen mucho ;-; ).

Y bueno, eso es todo.

Hasta la próximaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa- se va volando

BYE

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