Cap 23

Después de hablar un rato, Inuyasha y yo nos encontramos con Kikyo y Koga en la puerta del Santurario Maldito.

- el chico tiene unos 18 años, es algo, con los ojos azules y el pelo negro, lleva ropa casual y un báculo.- explica Koga

- ¿Hueles algo?- pregunta Inuyasha

Koga lo mira arrugando la nariz

- También lo has notado...- afirma él

- ¿el qué? - pregunto

- el demonio es una mujer.- me contesta Koga

- ¿Qué la habrá pasado? - pregunta Kikyo y ninguno sabemos responder.

La verdad yo también me lo pregunto, ¿qué le pasó? ¿cómo se volvió un demonio?

Inuyasha acaricia mi cabeza

- será mejor que nos vayamos a las cabañas, esta gente no confía mucho en nosotros.

Después de mudarse conmigo, Inuyasha había dejado el Clan del Colmillo de Acero, pero al parecer era bastante conocido y la fama de su antiguo clan lo precede

Me pregunto si Koga pasó por lo mismo cuando lo dejo...¿Tal vez fue en ese momento dónde conoció a Kikyo?

Agito mi cabeza quitándome las ideas de mi mente, lo importante es que Inuyasha y yo somos felices y que Kikyo y Koga se van a casar.

Cuando entramos en nuestra habitación la vemos...pequeña.

Es realmente estrecha para ser una cabaña, tiene un pequeño baño y la habitación principal, con una cama, un armario, dos ventanas a cada lado, una mesa y una gran alfombra.

- es... acogedora- me dice Inuyasha- parece que queramos o no vamos a tener que chocarnos de vez en cuando...

- si, tiene su encanto.

Inuyasha se tira a la cama y me invita a entrar con él, cosa que acepto. 

La cama es comodísima, igualmente es muy grande, e Inuyasha lo agradece

- aquí sobra ropa...- dice poniéndose sobre mí

Le miró a los ojos algo sorprendida pero, luego sonrió enredando mis manos en su cuello

- La tuya.

Inuyasha sonríe y se separa para quitarse la camisa y volver a besarme mientras me ayuda a quitarme la blusa.

Bajo mis shorts mientras él se quita los pantalones y volvemos a abrazarnos

- este será tu castigo, por llamarme idiota...

- si lo disfruto ni es un castigo, idiota

Le veo sonrojarse y se acerca a besar mis labios mientras nos quitamos lo que nos queda de ropa.

- lo vas a disfrutar - afirma mientras saca de sus pantalones un condón

Sonrío mientras que, con las yemas de los dedos dibujo el tatuaje de Inuyasha.

Si,el año pasado se le metió en la cabeza que quería uno, y se ve muy sexy con él. 

Está en su brazo derecho,  rodeando su bíceps, tiene forma de un collar de dominación, con las cuentas y todo, le queda perfecto.

Me acerco a besar sus labios mientras se adentra en mi al momento que nos juntamos.

Enredo mis piernas en su cintura mientras mis uñas se clavan en su espalda y la habitación se llena de gemidos y jadeos mientras nuestras bocas buscan la del contrario para besarnos sin parar 

Él gruñe mientras muerde mi marca con fuerza haciendo que suelte un quejido.

Empieza a moverse más rápido mientras nuestros dedos se entrelazan y gemimos...

- Inuyasha...

- ¿Qué pasa, princesa?

- más...

Él sonríe enseñándome sus dientes

- estoy a tu merced, Kagome...


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