Capítulo 3: Comienza la verdadera pesca
Ya era de día y Marco se estaba preparando para intentar pescar de nuevo. Tanto el como Nerph estaban en el agua con las lanzas preparadas.
- Estas listo muchacho?
- Cuando quieras.
- Bien, primero que nada, no intentes apuntar a donde está el pez, aun no eres lo suficientemente rápido como para atraparlo antes de espantarlo.
- Entendido.
- Debes intentar visualizar hacían donde irá al pez. Cuando intentas clavar la lanza creas unas ondas en el agua con tus piernas, esas ondas llegan antes al pez que tu lanza, por lo cual cuando intentes atraparlo este ya se habrá movido. Así que debes estudiar los peces, míralos, visualiza su trayectoria, mide su velocidad y tiempo de reacción, y sobre todo, mantén la calma, si pierdes la calma todo lo anteriormente dicho se esfumará, dale el tiempo que necesite, y si pierdes la calma, para, descansa, respira, y luego vuelve a intentarlo.
- Mantener la calma, entendido.
- Muy bien, ahora inténtalo con ese pez que viene ahí.
Ambos vieron un pez que estaba a unos 3 metros.
- Mantente quiero, no te precipites, si consideras que este debe seguir su camino y has de intentarlo con otro hazlo.
Marco miró al pez, respiro hondo, espero a que se acercase y clavó. Falló.
- Has estado cerca, sigue intentando. – dijo para animar a Marco y que persista.
Lo volvió a intentar, esta vez intento clavar un poco más delante de la trayectoria del pez. Falló, clavó la lanza antes de tiempo.
- Sigue.
Marco no perdía la paciencia, solo se concentraba en intentarlo mejor a la siguiente. Así pasó durante 5 intentos más. Y entonces consiguió clavar a uno.
- Lo hice, lo conseguí Nerph. – decía muy animado.
- Vez chico, con persistencia todo es posible, ahora que sé que puedes conseguirlo volveré dentro. Te lo encargo.
- Claro.
Emocionado volvió a la labor en la que estaba.
Al cabo de un par de horas Marco volvió.
- Ya he vuelto.
- Parece que te fue bien, cuantos peces conseguiste atrapar.
Marco le enseño el cubo. Había 7 peses. Nerph lo miró intentando parecer satisfecho.
- Bueno... digamos que lo has hecho bien. Ya irás mejorando. Por ahora continúa ayudándome con en la cocina, hoy tendremos que hacer una ensalada de coral tan buena que los clientes no quieran pedir otra cosa.
- A sus órdenes capitán.
Nerph lo miró con alegría, lo veía bastante feliz en comparación al día anterior.
Los siguientes días pasaron de una forma similar. Marco pasaba varias horas mejorando la pesca con lanza y Nerph recibía cada vez más pescados. Ambos trabajaban juntos en el bar. Los clientes se sentían satisfechos con el trabajo de ambos, además que transmitían una sensación de alegría. Durante este tiempo todo el mundo disfrutaba de un buen ambiente entre amigos y familia. Poco a poco Marco llego a olvidarse momentáneamente de Hekapoo.
Así fue durante 1 mes.
- Wow, 43 pescados!!! – dijo Nerph al ver el cubo que le había traído su compañero.
- Digamos que hoy he tenido un poco de suerte – respondió mirándose las uñas.
Había pasado tiempo y ya había conseguido mejorar bastante su técnica. Los resultados eran evidentes.
- Creo que con esto tenemos suficiente para unos 3 días.
- Nada mal, eh?
- Debo admitir que has mejorado. Me pregunto quién te habrá dado tan buenas lecciones, debe ser alguien realmente apuesto.
- Sí, pero su aliento le huele un poco a pescado.
- Me huele el aliente a pescado? – dijo de manera preocupada llevándose las manos a la boca – espera...
Ambos se miraron y se echaron a reír.
- Hey Nerph, desde que llegue aquí me encontré realmente perdido y frustrado, de no ser por ti no sé si hoy podría conservar la serenidad que poseo. Gracias.
- Jaja, no has de agradecérmelo muchacho, desde que estas aquí la gente pide más sushi que nunca, además de que tenemos más pescados que antes, les has gustado a mis clientes.
- Lo sé, y me gusta este sitio, pero sabes, en algún momento habré de irme – dijo un poco más serio - extraño mi casa y a mi familia, también a mis amigos, y a Star. Si quiero volver necesito encontrar a Hekapoo y apagar la llama de su cabeza, la de todas. Ya no estoy obsesionado con ella, pero es algo que debo hacer si quiero volver.
- Lo se hijo, lo sé. – dijo un poco serio y cabizbajo. – pero sabes, hasta que eso pase puedes quedarte aquí cuanto gustes. – este miró a Marco y le dedico una sonrisa.
Marco lo miró y se la devolvió.
- Bueno, hagamos los preparativos para hoy, creo que tendremos sushi en el menú.
- A la orden mi capitán.
El día había pasado rápido, los últimos clientes de la noche estaban yéndose.
- Adiosshh Marco, qqcuidate muxxo – dijo Lanus que estaba siendo cargado por sus amigos. Había bebido demasiada "leche del pantano".
- Adiós chicos, nos vemos mañana. - dijo y cerró la puerta. – bueeeeno, eso fueron los últimos.
- Perfecto. Oye hazme un favor y ve a tirar la basura. – le dio a Marco una bolsa enorme de basura y un palo.
- Para que es el palo? – dijo extrañado.
- Es para empujar mejor la bolsa, es el mismo tipo de palo que usamos con las lanzas de pesca, son lo suficientemente resistentes como para no romperse al empujar la bolsa.
- De acuerdo, vuelvo en un momento. – y salió por la puerta.
Caminando 2 calles abajo estaban los contenedores. Estos estaban repletos y ya no había nadie por las calles.
- Espero que el basurero pase mañana.
Metió la bolsa como pudo y la empujo con el palo.
- Metete, metete. – dijo mientras hacía fuerza, hasta que la bolsa entro. – fiu. Bueno, un trabajo bien hecho.
- Eso parece – oyó una voz a sus espaldas.
- Quie... - se giró para ver al extraño.
- Oye, este sushi que preparas no está nada mal. Has pensado en quedarte a vivir aquí y convertirte en chef? – dijo Hekapoo con un plato de sushi en la mano mientras comía.
- Heka – dijo con los ojos bien abiertos. No se había olvidado de la última vez que lucharon. – que haces aquí?
- Pensé que me extrañarías, ha pasado mucho desde la última vez que nos vimos, y pensé que no te vendría mal hacer algo de ejercicio, aparte del que haces pescando con un palo.
- Acaso me estuviste espiando.
- Siempre observo a mis rivales.
Marco cambio a una expresión seria y se puso en guardia.
- Estas listo para bailar, pequeño? – lanzo el plato a la basura y se preparó – pues... bailemos.
Marco corrió hasta Hekapoo y lanzo una estocada con su palo hacia ella. Esta doblo su espalda hacia atrás y esquivo el ataque.
- Nada ma...
Antes de que pudiese decir algo Marco dió un giro sobre sí mismo y lanzó un golpe en hacia abajo con el palo. Hekapoo lo esquivó sin muchos problemas moviéndose a la izquierda.
Marco la siguió atentamente con la mirada.
- Ahí - lanzo otra estocada hacia ella.
Hekapoo uso su brazo para desviar el ataque de Marco.
Este sonrió.
- Hum, que te hace tanta gracia. – dijo devolviendo la sonrisa de manera desafiante.
- Tuviste que defenderte.
- Jeje, no me decepciones chico.
Ambos se pusieron en guardia. El ambiente era tenso. Marco trago saliva, y fue entonces cuando decidió volver a atacar con una serie de estocadas.
Hekapoo comenzó a desviarlas todas. Marco volvió a ponerse en posición ataque, estaba sudado.
- Ya te cansaste? – le dijo de forma burlona.
- Cansarme? Solo estoy calentando – dijo sonriendo.
Volvió a lanza una serie de estocadas y cuando recogió el palo lanzo un golpe hacia abajo. Hekapoo tomó el palo con la mano, este se estaba quemando por donde ella lo sujetaba.
- Wo – dijo Marco recuperando el palo... o la parte que no había sido quemada. Debo acabar con esto, pensó.
Retrocedió unos cuantos pasos para estar a una distancia prudente.
- Que, acaso piensas retirarte? – dijo mientras se reía.
Analizó detenidamente la situación. Miró lo que le quedaba de palo, miró a Hekapoo, y miró la distancia que había entre ellos.
- Muy bien, allá voy!!! – Marco comenzó a correr cargando hacia Hekapoo con el palo.
- Eso no funcionará.
Cuando se encontraba a unos 6 metros de ella se lo arrojó.
- Que? – rápidamente Hekapoo desvió el palo con un brazo, y no vio lo que estaba por pasar.
Marcó estaba encima de ella arrojándole una patada voladora. Hekapoo juntó los brazos para cubrirse. Pero miró detenidamente. No sintió ningún golpe. Donde estaba Marco?
Se giró y vio a Marco parado detrás de ella con una sonrisa. Se sintió confundida, entonces lo notó. Su llama estaba apagada. La patada estaba dirigida a la llama para apagarla. Y ella no se dió cuenta.
- Nada mal chico, nada mal. – dijo antes de que su cuerpo se evaporase.
Marco se quedó mirando el humo yéndose en el aire. Entonces se dió cuenta.
- L-lo... lo logre... LO LOGRE!!! –comenzó a saltar de alegría. – tengo que contárselo a Nerph, tengo que...
Pero entonces vió algo muy peculiar. Donde Hekapoo había desaparecido había unas marcas con cenizas en el suelo. Eran letras.
- No entiendo lo que dicen, parece el mismo tipo de escritura que me mostró ella en sus tijeras. Que querrá decir?
Entonces Marco cayó en la cuenta. Tomó el bolígrafo y un bloc de notas que tenía en su pantalón. Utilizaba estos para tomar el pedido de los clientes. Arrancó una hoja y copió la escritura que había en el suelo.
- Bien, creo que esto puede ser una pista, no se para que exactamente, pero algo significará.
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Bueno, después de tanto esfuerzo y paciencia Marco lo consiguió. Espero que por haber conseguido atrapar a esta Hekapoo no deje su oficio como pescador profesional con lanza.
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