Capítulo 2: Ecos de desesperación
Esta cerca, la he oído - pensaba Marco. – he he he – escucho a sus espalda. Se giró para mirar, pero no había nadie.
- Grrr, muéstrate Heka, sé que estás ahí. – grito enfadado.
- He he – se escuchaba por todas parte – porque mejor no me buscas eh?
Marco corrió por los calles mirando a todas partes.
- Por aquí, no por aquí, o mejor por aquí – escuchaba por todas partes.
No importaba lo desequilibrado que viese todo aquello, el seguí buscándola con la mirada mientras corría sin rumbo fijo.
Vamos, vamos, tengo que encontrarla de una maldita vez, debo regresarle sus tijeras a Star - estaba pensando.
- No volverás a ver las tijeras jamás. Debiste haber vuelto a casa mientras podías. Nunca me atraparas. – escuchaba todas esta frases a la vez en su cabeza.
De pronto un portal se abrió justo delante de su cara, no fue capaz de frenar y cayó dentro de él.
Apareció justo al borde de un precipicio. Estaba a punto de caerse, pero se sujetó al borde.
Miro hacia abajo, no conseguía ver el fondo.
De pronto apareció Hekapoo y lo miro a los ojos con una sonrisa de satisfacción en su rostro.
Marco quería ser capaz de subir y atraparla pero por más que intentase subir no lo conseguía.
- Parece que es aquí cuando se termina el desafío. - Extendió su pie y le piso los dedos. Este no conseguía aguantarse más. Vio por última vez a Hekapoo antes de soltarse del borde y caer al vacío – adiós niño, ajajaja.
De pronto marco se despertó dando un grito.
- Ah!!! – respiraba rápida y entrecortadamente, estaba sudando. – f-fue... una pesadilla.
De pronto alguien abrió la puerta.
- Escuche un grito, estas bien? – era Nerph.
- Sí, sí. Solo fue una pesadilla. – dijo sin querer darle importancia.
- Seguro? – dijo preocupado.
- Si, seguro. – intentó calmarlo.
Nerph lo miro algo preocupado, pero no quiso darle más importancia al tema, no creía que Marco quisiese hablar de ello tampoco.
- Está bien... Ven cuando puedas, el desayuno está listo.
- De acuerdo, iré en un momento.
Se fue de la habitación cerrando la puerta. Entonces Marco hundió su cara en sus manos y dio un largo suspiro.
Luego de levantarse y vestirse entró a la cocina para desayunar. Nerph lo estaba esperando mientras leía el periódico.
En la mesa había 2 tazas de lo que esperaba que fuese café y un plato con pescados. Parecía sushi.
- Hey Marco, siéntate. – dijo apuntan con su mano a la silla de su izquierda.
- Gracias. – respondió tomando asiento.
- Espero que te guste el té de algas.
- Nunca lo he probado.
- Ten – le sirvió un poco de té en su taza – bebe.
Dio un pequeño sorbo... no estaba mal.
- Tienes azúcar?
- Aquí mismo, sírvete. – le alcanzó un pequeño cuenco de barro con una tapa – sírvete cuanto quieras.
- Gracias – se hecho 2 terrones y tomo un poco de pescado del plato que había delante de él. – Oye Nerph – dijo masticando sushi – por qué eres tan hospitalario conmigo?
- Por qué? Estabas solo en la calle, parecías perdido, además siendo humano no creo que vivas por aquí, así que te ofrecí quedarte.
- No me refiero a eso. Quiero decir, gracias pero... no se supone que los monstruos odian a los humanos y mewmanos?
- Ahhh – suspiro Nerph – déjame que te cuente una cosa Marco. Los monstruos no somos tan diferentes de los mewmanos y los humanos como muchos suelen pensar, ha habido guerras entre monstruos y mewmanos sí. Pero eso no significa que todos los monstruos seamos hostiles. No somos criaturas salvajes como muchos piensan, nos gusta la paz, amamos a nuestras familias y nos preocupamos por los nuestros. Al igual que una madre se preocupa por si bebe. Somos más parecidos de lo que crees Marco.
Estuvo escuchando atentamente todo lo que dijo Nerph. Todo esto le sorprendió. No parecía que Nerph tratase de convencerlo, sino que solo quería explicarle la verdadera vida de los monstruos.
- Wow, nunca lo había imaginado. Entonces los monstruos no comen humanos ni mewmanos?
- Ja, esas son bobadas... bueno, a ver, hay de todo en este mundo, probablemente haya habido algún monstruo que se haya tragado a uno o dos mewmanos... pero ese no es el caso, en términos generales no comemos mewmanos, ni tampoco humanos, a decir verdad no suelen verse humanos por las dimensiones, ellos han sido apartados de la magia hace siglos. Ahora solo son historia para niños en donde ellos escuchan la palabra magia.
- Supongo que hay muchas cosas que aún no conozco de este mundo.
- No te preocupes poco a poco iras conociendo todo aquello que necesites saber, por ahora termínate tu té y ven conmigo, te enseñare a pescar.
Le sonrió y se bebió su té de un sorbo.
- Vamos.
Ambos salieron por una puerta trasera que había en el bar.
- Espera aquí – dijo Nerph.
Entró en lo que parecía ser un cobertizo y volvió con dos palos de madera, ambos acababan en punta.
- Toma – le lanzó un palo a Marco.
- Wo – atrapó el palo en el aire con ambas manos - no usaremos cañas de pescar?
- Cañas? Eso tomaría demasiado tiempo. No, nosotros usaremos estas lanzas, déjame que te enseñe.
Detrás del bar y vivienda de Nerph había un bosque muy pequeño, del cual detrás de este había un rio.
- Por aquí pasan muchos peces, solo necesitas atraparlos con la lanza cuando veas que uno pasa cerca de ti. Observa.
Nerph camino dentro del rio, el nivel del agua le llegaba hasta un poco más arriba de las rodillas. Miro hacia abajo con la lanza preparada para cazar a su presa. Tan rápido como vio a un pez clavo la lanza en él.
- Mira, atrapé uno.
- Bueno, no parece tan difícil. – se quitó la sudadera y su camiseta para no mojarlas. Levanto sus pantalones por encima de las rodillas y se metió en el agua. – wa, esta fría!!!
- Jaja, claro que lo está, es agua de montaña. Bueno, intenta atrapar a uno.
Intentando apartar el temblor de su cuerpo Marco buscó un pez con la vista. – ahí hay uno – clavo su lanza para atraparlo, pero este se asustó y la esquivo.
- Fallé.
- No te preocupes, fue tu primer intento, solo relájate y lo conseguirás. Yo iré a preparar algunas cosas en el bar, si necesitas algo llámame. Volveré luego para ver cómo te va.
- De acuerdo.
Nerph volvió a por donde vino, dejando solo a Marco.
- Bueno, volvamos a intentarlo.
Otro pez se acercaba en dirección a él.
- Esta vez te atraparé.
Clavó para intentar atraparlo, pero no lo consiguió.
- Urghh. El siguiente.
Probó de nuevo. Falló.
- Ahora si... uno más... ahora... ahora... esta vez seguro.
Ya había pasado más de una hora, por más que lo intentaba no lo conseguía, ya comenzaba a perder la calma y a frustrarse.
- Por qué no lo consigo? Por qué? Por qué? Por qué?
Callo de rodillas en el agua apoyando sus manos en el suelo y mirándose a sí mismo. Recordó las palabras de Hekapoo. "Nunca lograras atraparme".
- Por qué? – se volvió a decir. Las lágrimas comenzaron a salir de sus ojos. – por qué? Por qué no soy capaz de hacerlo?
Se sintió realmente desesperanzado. Pensó que no sería capaz de atrapar nunca a Hekapoo, que se quedaría en esa dimensión para siempre, que no volvería a ver a Star nunca, ni a sus padres, ni a sus amigos. Ya no se pudo contener más y comenzó a llorar.
Nerph que estaba yendo a ver cómo le iba a Marco con la pesca y vio la escena.
- Marco!!! – se acercó a él apresuradamente – estas bien? qué te pasa?
- No puedo hacerlo – decía él mientras lloraba.
- Tranquilo chico, solo son unos peces, estoy seguro que con un poco más de practica...
- No, no me refiero a eso... - dijo pesadamente – no soy capaz de atrapar a Hekapoo, ella es muy fuerte, nunca podré atraparla, nunca lo conseguiré. Ni siquiera soy capaz de atrapar un maldito pez.
- Escúchame chico – dijo tomándolo de los hombros y levantándolo para que lo mire a la cara – no está bien que te obsesiones tanto con algo.
- Pero ella...
- Ella es una miembro de la Alta Comisión. Es normal que no sea fácil atraparla. Mírame, si quieres conseguir un pez tienes que calmarte, concentrarte en ello, esta es la primera vez que lo intentas hacer, es normal que no lo consigas incluso después de intentarlo cientos de veces, pero estoy seguro que a las 101 lo conseguirás. Atrapar a Hekapoo es lo mismo, no debes dejar que ella gobierne tu mundo, si pierdes la calma solo conseguirás frustrarte, y hacer las cosas frustrado nunca ayuda. Y si no consigues atraparla ahora seguro que algún otro día sí que lo conseguirás, pareces el tipo de persona que está decidido a hacer algo, así que no te rindas, solo necesitas seguir intentándolo.
Intentó reincorporarse y respirar con normalidad.
- Gracias Nerph.
- Ven aquí – tomo a Marco y le dio un abrazo para calmarlo. – sécate esas lágrimas, volveremos a intentarlo mañana.
- Claro – dijo secándose las lágrimas con su brazo. Miro a Nerph con una sonrisa dando gracias por tener a alguien que lo esté apoyando.
- Que tal eres cocinando?
- No se me da mal.
- Perfecto, entonces me ayudarás a hacer la comida para los clientes.
- De acuerdo.
Ya por la noche los clientes se habían ido. Marco estaba limpiando las mesas y Nerph estaba lavando los platos.
- No me esperabas que fueses tan bueno haciendo sushi.
- No es la primera vez que lo hago – dijo Marco – en la tierra los he preparado en varias ocasiones.
- Pues parece que les ha gustado a los clientes, Rampelius incluso de comió un plato. Mira. – le enseño un plato con mordiscos.
- Jaja porque lavas un plato lleno de mordisco.
- No lo sé, jajaja
Ambos se echaron a reír durante un por la situación.
- Y dime, como te encuentras.
- Mejor... gracias por lo de hoy Nerph, lo necesitaba.
- No te preocupes chico, siempre estoy dispuesto a ayudar. Mañana será otro día, y puede que ya mañana consigas atrapar un pez.
- Sí, eso espero.
Nerph le dio una sonrisa a Marco y continuó lavando los platos. Marco le devolvió la sonrisa y continuó limpiando las mesas, tomo una bandeja y miró su reflejo en ella y pensó. "Eso espero".
Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top