TAN DISTINTO

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En el pasado más lejano.
Hace 10 años atrás...

Miró a su compañero que, al igual que él, caminaba a paso tranquilo con una bicicleta al costado.

Faltaba pasar por un par de esquinas antes de llegar a casa de Sasuke.

Pronto sería el cumpleaños de su amigo y estaba pensando en un buen regalo para él. Algo sencillo...

Mm. Tal vez otro paraguas, puesto que ya había perdido los de repuesto, le pareció buena idea.

Con lo despistado que era, le vendría de maravilla un paraguas de repuesto.

Sasuke se quitó la mochila del hombro para buscar entre sus cosas las llaves de su casa. Apenas si podía moverse, por lo pegada que estaba la ropa a su piel.

Estaba empapado en lluvia y, obviamente, Naruto también lo estaba.

-- Sasuke. ¿Puedo preguntarte algo...? -- Naruto peinó hacia atrás todo su rubio y mojado cabello.

Sasuke asintió sin verlo.

-- Mira. Somos amigos... pero leí un artículo que hablaba de las amistades que suben de rango conforme avanzan niveles. Así como en los videojuegos, ¿Lo captas?

Sasuke parpadeó y por un momento dejó de buscar sus llaves para escuchar con más atención.

-- Un poco más adelante en la lectura, comencé a preguntarme si las amistades máximas eran las que llegaban al noviazgo. Porque, en ese caso, nosotros estaríamos VARIOS niveles abajo de ese "súper nivel definitivo". En fin. A lo que quiero llegar...¿Eso en qué nos convierte? ¿Perdedores...?

Sasuke alzó una ceja mientras lo miraba confundido.

"Perdedores", "videojuegos". Solo Naruto podría divagar con temas tan extraños.

-- ¡Auch...! -- Sasuke golpeó su cabeza -- ¡Hey, me golpeaste!

-- Y lo haría de nuevo, si así logro ajustar tus neuronas para que hables más claro, te golpearía hasta quedar sin mano -- comentó con seriedad -- Haber ¿Dónde leíste eso...?

-- ¡Ah, no lo recuerdo!. Y ahora menos lo voy a recordar con ese golpe que me diste. Creo que en vez de acomodar... -- lo empujó con el hombro -- ¡acabas de desordenar todas mis neuronas...!

Sasuke alzó una ceja -- Está bien. Deja que te golpee de nuevo para reacomodar todo...

-- ¡No gracias...! -- esbozó una sonrisa cansada -- Ehh... Sasuke ¿Para cuándo abres la puerta?

-- No encuentro mis llaves por ningún... -- su mano capturó lo que necesitaba -- Olvídalo, ya las tengo.

-- Hurra -- con algo de prisa tomó las llaves del moreno e intentó abrir la cerradura.

-- Espera, espera... no la estás colocando bien... -- Sasuke tomó la mano de Naruto para mostrar cómo colocar la llave correctamente en la cerradura -- ...es así. ¿Ya ves?

-- Oh... Con que estaba al revés. Vaya fiasco.

-- Si, que bruto.

-- ¡Hey! No me... -- Volteó para encarar a su amigo, sin tomar en cuenta la poca distancia que los separaba -- ...no me digas así...

Ambos se quedaron mirando un par de segundos, fija y curiosamente.

-- Oye... -- Naruto parpadeó al escuchar la profunda voz de su -- Si vas a besarme, hazlo rápido.

El rubio lo empujó con el hombro y sonrió nervioso -- Ah, que gracioso... Haha...

-- Si... pásame la llaves.

-- Ah si, tus llaves...

Una secuencia de pasos los dejó en modo de alerta. Se hicieron para atrás cuando la puerta se abrió por si sola.

Alguien ya estaba dentro.

-- ¿Dónde andabas...? -- interrogó el hermano mayor, imponiéndo su altura antes de recostarse en el marco de la puerta -- Mamá me pidió que viniera a verte, pero no te encontré, ¿qué hacías fuera de casa?

Él era Itachi, su ocupado y trabajador hermano mayor.

Sasuke se cruzó de brazos -- Es una historia larga. ¿Tendrás tiempo suficiente...? -- atacó. Itachi sonrió de lado.

-- ¿Por qué lo dices?

-- Porque la historia trata de nosotros enterrando el cuerpo de un... Mph... -- Naruto asomó su mano por detrás de la puerta y cubrió la boca de Sasuke con premura.

-- ¿Naruto...? -- inquirió el hermano mayor, mirando detrás de la puerta.

-- H-hola Itachi... Soy yo.

-- ¿Entonces estabas con Naruto? -- habló Itachi.

Naruto sonrió nervioso y cansado a la vez. Sasuke tomó la mano de su amigo y la apartó de su boca antes de desviar la mirada.

-- Haber...entonces. ¿Ustedes dos salieron a pasear con ésta lluvia...?

-- Por favor Itachi, no te molestes con él. Sé que no es bueno que salga y que se exponga a éstos chubascos, por su enfermedad, pero...

-- Pero teníamos que enterrar ese cuerpo de todas formas... -- Naruto trató de cubrir la boca de Sasuke una vez más, pero éste lo apartó con facilidad.

-- Agh... -- dejó de insistir con sus manotazos -- ¡Déjame hablar!

-- Ok.

Naruto tomó aire -- Itachi. Lo que pasa es que invité a Sasuke cuando estaba lloviznando -- explicó, dándole un vistazo a la lluvia -- pero no sabíamos que después se pondría a llover así de fuerte. Enserio, de veras que no.

-- Si pero, en lo que a mi respecta, no me arrepiento de nada -- agregó Sasuke -- Además, ni siquiera pudimos enterrar el cuerpo adecuadamente...

-- Sasuke, apóyame un poco. ¿No ves que trato de defenderte?

-- No tienes que explicarle nada a éste hermano mío. No se molestará contigo.

-- ¿Pero, y contigo...?

-- Ah si, conmigo si.

-- ¡¿Entonces por qué...?!

-- Porque no necesito que me defiendas. Gracias.

-- ¡¿Ah?! Soy tu amigo, ¿por qué no?

-- Porque no.

Ambos discutieron un rato, solían hacer eso. Itachi los conocía y sabía que eran discusiones sin importancia. Siempre era así y frunció el ceño con ternura cuando les echó otra mirada.

Cuando las aguas se calmaron, tanto la lluvia como la discusión quiero decir, Sasuke fue el primero en entrar a la casa.

-- Entonces... ¿Cómo a estado tu familia, Naruto?

-- Todo bien, gracias.

Itachi sujetó el mentón del rubio tras darse cuenta de las ojeras que traía encima -- Vaya que te ves cansado.

-- Si, por eso estoy...

-- ¡Sasuke! -- Itachi llamó a su hermano en voz alta.

-- ¿Qué pasa? -- preguntó Sasuke, estando de regreso del baño. Traía dos toallas en el hombro.

-- Ven y mira ésto -- Itachi le apretó las mejillas.

Sasuke se acercó para ver más de cerca.

-- Mira -- insistió -- ¿Estás observando? Cara de sueño, ojeras... ¿Por qué crees que todo eso está ahí, eh?

-- Tal vez tengo una explicación... -- Sasuke dejó una toalla sobre la cabeza de Naruto -- "Mensajes hasta tarde con la chica callada del salón". Acto que me lleva a creer que mi compañero padece del síndrome del amor adolescente -- Naruto parpadeó sorprendido -- Además, se queda hasta tarde porque el síndrome de amor deja tonto e inconsciente a cualquiera.

-- Q-que... ¡No es eso! -- Naruto intentó darle una patada pero Sasuke lo esquivó -- ¡patrañas!, yo... No me duermo tan tarde por ella.

-- Si claro. Lo que tú digas -- Sasuke se alejó de nuevo.

Naruto suspiró en lo que Itachi soltaba sus mejillas -- ¿Y tú cómo estás, Itachi? -- cambió de tema.

-- Bueno, hoy me siento tan bien que incluso preparé algo de comer. Sobró bastante, si gustan pueden calentarla en el microondas y se sirven más tarde. Luego le pides ayuda a Sasuke para usar el microondas -- lo último lo dijo en voz baja.

-- Oh. Eso suena bien ¿Comerás con nosotros?

-- Mmm si, sobre eso... Disculpa Naru. Justo iba de salida. Y, de hecho, quería pedirles que cuiden la casa por mi.

-- ¿Eh? ¿Ya tienes que irte?

-- Si. Papá necesita ayuda con unas cañerías de agua que no están funcionando bien. Unas cuantas casas de la periferia están sin agua por eso, pero no es nada que no podamos solucionar.

-- Wow. Es un poco irónico que tengamos problemas de agua cuando hay un lago tan cerca de nosotros-tteba. Ojalá que todo vaya bien.

-- Gracias Naruto. Y despreocúpate por tu mamá, le llamaré para decir que te quedaste cuidando la casa con Sasuke.

-- Oh genial, gracias.

-- Porsupuesto Naru. Bien, ya me voy...

-- E-espera un poco -- giró sobre sus talones e inhaló con fuerza -- ¡Oye, Sasuke!

Naruto caminó con dificultad por la casa en busca de su amigo. Estaba dispuesto a arrastrarlo si era necesario porque, para él, despedir a la familia era muy importante.

-- Ven, ven. Tienes que despedirte de tu hermano...

-- ¿Y tú desde cuando te crees mi madre? No vuelvas a darme órdenes, ¿Me escuchaste?

Itachi sonrió una vez más y en cuanto los tuvo a su alcance caminó hasta ellos para darles un fuerte abrazo.

-- Nos vemos pronto, cuidense hasta que lleguemos del trabajo.

-- Buena suerte... -- habló Naruto, sin muchos ánimos. Pero con su siempre sonrisa, natural y sincera.

Sasuke, por otro lado...

-- Si, si. Adiós hermano.

Itachi desordenó el cabello de su hermano menor. Se apartó de ellos y caminó hasta la salida

-- Adiosito muchachos.

En cuanto la puerta se cerró, Sasuke caminó por las escaleras hasta el segundo piso.

Naruto intentó seguirlo, pero cada vez le quedaban menos y menos fuerzas para caminar.

Sasuke notó eso.

-- ¿Te cargo? -- sugirió Sasuke.

Naruto parpadeó y desvío la mirada, con el nervio en la garganta.

-- Si puedes hazlo.

Sasuke rodó los ojos con diversión antes de montar a Naruto detrás de su espalda. Dió un salto y acomodó las piernas de su amigo alrededor de su cintura. Naruto dejó reposar sus brazos sobre los hombros del pelinegro y su mentón en la curva del pálido cuello.

-- Solo no te duermas hasta estar en mi cama, ¿vale?

-- Si... vale.

Toda esa cercanía con Sasuke hacía que Naruto dudara de su decisión, porque en el fondo sabía que iba a extrañar todo lo que estaba viviendo.

Su amigos, su familia y las personas que lo conocían...

Parecía que debía disfrutar y aprovechar todo hasta el último momento.

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En un pasado más cercano..

Sakura jugando con un papel entre sus dedos. El mismo papel que Naruto le había entregado.

Pensaba llamar al número con la esperanza de organizar una junta, ojalá invitar a Sasuke. Sin embargo, le preocupaba que su compañero estuviera incómodo con la reunión, ese era un detalle que le impedía pensar positivamente en la junta.

¿Sasuke se molestaría si ella fuera por su cuenta a hablar con Naruto?

Pero aún más importante, Sasuke aún no le había dado señales de vida. No había llamado, ni tampoco había enviado ningún mensaje.

¿Sasuke estará bien? ¿Habrá descansado apropiadamente?.

No podía dejar de estar preocupada por él, por eso intentó llamarle varias veces, pero su celular no respondía.

Quizás Sasuke había tomado un tiempo de su tarde para descansar y ella solo se estaba preocupando más de lo necesario. Sakura solía preocuparse de más.

Y luego de pensar un poco... la reunión sonaba como una idea apresurada.

Ahora lo importante. Asegurarse de que Sasuke estuviera bien. Por eso Sakura tomó su abrigo, un paraguas, y salió de su hogar para tomar rumbo a la casa de Sasuke.

La lluvia caía fuerte y el viento soplaba bastante. Sakura alzó la vista y con los ojos entrecerrados intentó apreciar la luz de la luna creciente.

Sonrió de lado y miró al frente con nostalgia.

-- Me pregunto si algún día dejará de llover en éste pueblo...

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De vuelta al pasado de hace 10 años...

Luego de tomar la siesta, Naruto despertó e inmediatamente tomó su celular para ponerse a escribir como loco. Necesitaba responder un par de mensajes de Hinata.

Sasuke revolvía su café a la espera de su amigo que nunca bajaba al primer piso. Esperó hasta que se cansó de esperar y subió a su cuarto para ver qué pasaba con Naruto.

Llegó a su habitación, abrió la puerta y aquella escena en la que Naruto no despegaba los ojos de la pantalla... lo inquietó.

Suspiró hastiado y caminó hasta la cama para sentarse a su lado.

-- ¡Eh! -- el hundimiento del colchón alertó a Naruto -- Que... ¿Sasuke? ¿Qué pasa...?

-- Había demasiado silencio allá abajo...

Sasuke observó el celular que Naruto sostenía en sus manos y desvío la mirada.

El rubio tomó el gesto como una advertencia. Que Sasuke se sintiera incómodo con el silencio...parecía una excusa. ¿Pero excusa de qué o por qué?

-- ¿Okey...? -- Naruto mordió el interior de sus labios y regresó la vista a la pantalla del celular para teclear un par de palabras más.

Naruto lo iba a ignorar.

A Sasuke no le gustaba ser ignorado.

-- ¿Podrías dejar de hablar con ella? Realmente me está molestando que tu vista no descanse apropiadamente por culpa de esos mensajes.

-- Sisi. Estoy terminando.

Sasuke gruñó para sus adentros -- Y no solo eso. Has hecho algo extraño y me gustaría una explicación.

Naruto se apartó un poco e insistió en el teclado de su celular -- ¿Ah, sí? Que interesante...

Ignorado de nuevo.

El mayor lo obligó a sentarse de un tirón. Sostuvo su muñeca, lo miró fijamente a los ojos, y dijo:

-- Traes puesta mi sudadera.

Naruto se quedó quieto. Todavía estaba procesando la fuerza de ese agarre.

-- S-si. Es tu sudadera... -- apenas pudo contestar. Aún estaba aturdido por la forma tan violenta en la que se había sentado.

¿Sasuke podía ser así de controlador?

-- ¿Y bien?

-- Ah... -- titubeó antes de sonreír nervioso -- ... Olvidé decirlo, vale. Pero tranquilo, porque si te molesta puedo... -- Sin pensarlo comenzó a quitarse la sudadera. Pero Sasuke lo detuvo cuando estuvo a medio camino.

-- No es necesario que te la quites.

-- Ah. Bien....

Sasuke, al notar lo aturdido que estaba, hizo un par de aspavientos con sus manos para echarle aire en el rostro -- insisto que tú reacción tan lenta se debe a la pantalla de tu celular. Dios. Te dañas la vista y además el cerebro.

-- ¿Hum...?

-- Hablemos un poco... ¿Cómo estuvo tu siesta?

Naruto asintió con un poco de somnolencia -- Después de la ducha me entró un poco de sueño, pero no podía dormir. Sin embargo, tu... ¿Estabas practicando una melodía con tu guitarra, no?

-- Si. Algo por el estilo... ¿Por qué preguntas?

-- Porque te escuché tocar, duh. -- se burló con una sonrisa zorruna -- y por alguna razón me quedé profundamente dormido mientras te escuchaba.

-- Si. Cambié el compás para que no te molestara tanto el sonido de la guitarra. Aunque no planeaba que fuera una melodía relajante. Ni tampoco que funcionara.

-- Aw, te preocupas por mi...

-- Tch. ¿No te cansa ser así de molesto, verdad?

-- Oh vamos, sabes que soy una compañía divertida -- le hizo un guiño -- Bueno. Voy a terminar de responder ese último mensaje y luego seguimos con ésta interesante plática. Espérame un momentito...

Naruto iba a toma su celular de nuevo. Sasuke no iba a permitir eso.

-- Olvídalo Naruto... -- tomó el celular.

Naruto se alteró -- ¡Ah! ¡suéltalo!

-- Luego te lo devolveré -- se puso de pie y alzó el brazo para que Naruto no lo alcanzara.

-- ¡Sasuke!

-- Luego te dije.

Naruto frunció el ceño. Aveces detestaba la diferencia de altura que tenían. Eran centímetros, pero diferencias eran diferencias.

-- ¡Es enserio! ¡Serán como cinco palabras y ya!

Se colocó en puntillas y estiró su brazo para alcanzar el celular. Pero Sasuke hizo lo mismo y no valió el esfuerzo.

-- Ya que tengo tu atención ahora, quisiera saber si vamos a hablar de ese favor del que hablamos antes.

-- ¿C-como? -- Naruto se sujetó del hombro de Sasuke para no caer -- No...no podemos hablar de eso todavía -- el tema lo puso ligeramente nervioso.

-- Ya has tenido mucho tiempo para pensar -- tomó a Naruto por los brazos y lo apartó ligeramente para mirar sus ojos -- ¿Qué te impide hablar?

-- Bueno. Tal vez no eh tenido el tiempo suficiente -- se hizo la víctima.

-- ¿Y quieres más? ¿Enserio? -- Naruto asintió -- Agh, bien. Pero al menos baja conmigo a la cocina. Itachi dejó algo preparado para nosotros, ¿Lo olvidas?

-- Ah... Está bien. Primero iré al baño, tu espérame abajo.

-- No tardes o vendré por tí.

-- Si. Como quieras.

Naruto caminó hasta el baño. Entró y tomó asiento sobre la tapa del inodoro.

¿Esa había sido una discusión?

Juntó ambas manos y colocó un codo en cada rodilla. Por alguna razón, no se sentía capaz de salir del baño.

"...vamos a hablar de ese favor del que hablamos antes."

No podía.

No existía tal favor.

Y si se le ocurría alguno tenía que ser algo especial. Pero no había nada.

Un favor, un favor...

¿Por qué necesitaba un favor?, ¿Porque se tenía que ir?

Algo dentro de él le decía que ese favor era necesario, sin importar cuál fuera, lo necesitaba.

El favor de Naruto, más bien era un favor para Sasuke. El rubio quería darle algo antes de irse.

Un favor... ¿Qué podía ser?

¿Y qué tal si...? No, mejor no.

Naruto recordó algo que ocurrió en su salón, una historia que incluía un beso y una chica desconocida. Fue accidente, y fue su primer beso.

Si de algo se arrepiente Naruto, es de haberle dado su primer beso a una chica que ni siquiera conocía.

Ese beso no le gustó, pero supo que debían haber mejores besos en algún lado.

Le pidió uno a Sakura. Un besito en la mejilla porque... no quería besar a nadie en la boca. A NADIE. Pero, lo único que Naruto recibió de Sakura fue una cachetada en la mejilla.

Los besos eran besos y Sakura era Sakura. Nada más que decir.

Desde entonces nunca más volvió a cuestionar que besar a alguien era una terrible idea.

Por eso, Naruto no estaba tan desesperado por un beso como para pedirle uno a Sasuke. Y... era Sasuke, por todos los cielos. Si lo intentaba quizá moriría en el intento.

-- Entonces... ¿Ahora qué hago...? -- murmuró derrotado.

La puerta se abrió de golpe y Naruto tuvo que apartarse para no ser golpeado por una almohada.

-- Tardas demasiado. ¿Por qué sigues aquí todavía?

-- Ah... -- estaba aturdido -- ¡Ah, que estresante es todo ésto! -- peinó su cabello hacia atrás e inhaló profundamente -- ...Bien, te voy a ser sincero.

-- ¿Sincero respecto a qué?

Naruto exhaló una queja -- Pensé que debía pedirte algo especial ésta tarde, pero durante todo el día no eh podido pensar en algo apropiado. Aún asi, te quiero pedir algo... ¡Pero, no sé qué!. Además, mañana te vas y no me está quedando tiempo para estar contigo...

-- El favor que me ibas a pedir... ¿Ibas a pedirlo porque me voy mañana?

-- Si, pero soy un asco pidiendo cosas, enserio-tteba. Así que... lamento haberte hecho esperar todo este rato para nada.

Sasuke lo miró con los ojos entrecerrados -- Entonces no hay favor, ¿Verdad?

Naruto escondió su rostro entre ambas manos y soltó un breve berrinche de mal perdedor.

-- ¡Ya! Todavía no lo tengo, ¿Y qué? Ni que fuera tan importante...

-- Naruto...

-- ¡Ah! ¡Okey, okey! Era importante pero ya no importa. Olvidemos ésto y finjamos que nunca dije nada -- dijo antes de esconderse entre sus brazos.

Sasuke suspiró. Ver a su amigo así de desanimado era un poco desagradable a la vista.

Si, la verdad es que también estaba ansioso por saber qué favor quería Naruto, pero ahora... lo importante era reponer su estado anímico.

Sasuke intentó consolarlo -- Ya... -- le dió unas palmaditas en el hombro, se arrodilló frente a él y le quitó las manos de la cara -- ...no termino de entender por qué te mortifica tanto por ese favor. Pero, ya que lo mencionas, puedes pedirme algo sencillo. Lo que sea.

Naruto se limpió la nariz y alzó la mirada -- Oye... eso ayuda. Gracias Sasuke.

Él seguía sosteniendo sus manos -- No me agradezcas, solo piensa en algo. Y... rápido, porque de verdad tengo hambre.

-- Lo sé. Yo también tengo hambre...

Naruto quitó una mano y se talló un párpado.

La mano que Sasuke aún sostenía le hizo focalizar su atención en la muñeca de ésta.

Notó que estaba relajada, pero a la vez decaída.

Se veía frágil.

-- ¿En qué piensas...? -- Naruto interrumpió los pensamientos de Sasuke..

-- Nada, yo... Solo te espero -- desvío la mirada -- Sin presiones, pero ya va siendo hora de ir a dormir y todavía no cenamos.

-- ¿De verdad...?

-- Solo mira la ventana, ¿Ya viste lo oscuro que está el cielo...?

Naruto giró la cabeza para mirar la ventana del baño -- Si...está oscuro...

Cuando Naruto giró su cabeza dejó al descubierto su cuello. Sasuke no pudo quitarle la mirada de encima.

Ni menos pudo evitar tocarlo.

-- ¿S-Sasuke...?

Sasuke parpadeó y se alejó de inmediato -- Disculpa. No debí...

Naruto tomó su muñeca con precaución y torció una sonrisa.

-- Hum... Tranquilo. No estoy molesto.

Esas palabras generaron cierta inseguridad en la cabeza de Sasuke.

Una peligrosa inseguridad.

-- Ya sé. Hazme un favor con mi ropero de adolescente pobre y regálame este poleron que traigo puesto.

El moreno parpadeó una vez más.

-- No. Pide otra cosa.

-- ¡Dijiste cualquier cosa!

-- Si. Pero eso no -- Sasuke sonrió burlesco.

Naruto se cruzó de brazos para pensar mejor -- Entonces qué te parece si... ¿Haces una grulla de origami por mi?

-- ¿Origami...?

-- ¡Que quisquilloso eres!

-- No es eso. Es solo que me sorprende tu falta de imaginación, de verdad.

-- Uff... Haber si puedo exprimir mi cerebro un poquito más. Espera.

Sasuke suspiró y se puso de pie -- Luego haces eso. Mejor vamos a cenar.

-- ¿Oye qué?. Espera, solo necesito más tiempo.

-- Olvídalo Naruto.

Pero Naruto era demasiado testarudo como para hacer caso a las palabras de Sasuke.

-- ¡Quédate un poco más! -- Intentó abalanzarse pero Sasuke lo esquivó. Sin embargo, cuando Naruto tropezó, tomó el brazo de Sasuke como un acto reflejo y ambos cayeron al suelo.

-- Agh. Por el amor de...

-- ¡Solo quédate! -- Naruto cubrió su boca con repentina timidez al darse cuenta de lo cerca que estaban sus caras el uno del otro.

Sasuke no reaccionó de inmediato. Estaba procesando su postura y la posición en la que estaban.

Se veía un poco comprometedor.

-- Naruto.

Sasuke pronunció su nombre con voz profunda. El nombrado sintió un pequeño estremecimiento.

Tragó un poco de saliva y se dió ánimos para mirarlo de frente.

-- ¿Si, Sasuke...?

La mirada de Sasuke era intensa e impenetrable. Naruto no podía saber en qué estaba pensando.

-- Dime. ¿Acaso no tienes hambre?

-- T-tal vez... -- titubeó -- Si. Tal vez un poco ¿Y tu?

-- Yo... de verdad estoy hambriento.

-- Eh, ¿Entonces, qué te parece si vamos a comer? -- Sasuke asintió -- Genial. Entonces bajemos y comamos lo que Itachi... -- trató de levantarse, pero Sasuke tomó su muñeca y lo empujó de regreso al suelo -- ¿Sasuke?

-- Disculpa. ¿No estás pensando lo que yo estoy pensando, verdad?

-- Eh. Ni siquiera sé en qué estás pensando, así que... ¿no?

-- ¿Y no quieres averiguarlo? -- inquirió con un tono de voz grueso.

La respiración de Naruto comenzó temblar y de pronto se sintió indefenso.

Éste lado de Sasuke...

Ésta perspectiva...

Todo era demasiado.

Sasuke entrecerró sus ojos y colocó su frente a un costado del cuello de Naruto.

Naruto no dejaba de pensar que todo lo que estaba pasando iba demasiado rápido. Necesitaba calmarse y procesar de a poco, pero...

¡Pero era tan difícil! En especial cuando tenía el cuerpo de Sasuke sobre él.

Prefirió desviar la mirada y negar que todo eso estaba pasando.

Entonces Sasuke se levantó y sujetó su mentón para que lo mirara a los ojos, y eso le recordó que no estaba soñando. Que todo era real.

-- Hey... Di algo por favor -- Las mejillas de Naruto estaban ardiendo.

Naruto tomó un poco de aire para oxigenar sus pulmones y se mordió el interior del labio.

-- ¿En qué estás pensando, Sasuke?

Sasuke sonrió. Se puso de rodillas y ayudó a Naruto para que éste se sentara.

-- En una locura.

-- Uh... ¿De qué tipo?

-- De las que conllevan un riesgo, Naruto.

-- ¿Precisamente, cuál...?

Sasuke se inclinó hacia él y el rubio intentó apartarse, pero se detuvo en cuanto Sasuke sujetó su nuca.

-- ¿Quieres saber?

-- N-no lo sé... -- titubeó -- Oye, estamos un poco cerca, ¿no crees?

-- Si... -- suspiró tranquilo -- pero eso es parte del riesgo que estoy tomando.

-- No lo entiendo...

-- Calma -- musitó sus palabras -- estoy a punto de explicarlo todo.

Sasuke comenzó a acortar distancia y Naruto sintió un segundo estremecimiento.

-- Espera, en serio vas a... -- Un breve pero tierno beso le impidió terminar su oración. Sus ojos se abrieron a más no poder y sus mejillas estaban en llamas.

¿Qué era todo eso que estaba sintiendo?

Y sin embargo, la mirada de Sasuke seguía igual de profunda y tranquila.

-- Sasuke, tu... -- pero Sasuke lo besó de nuevo y no pudo evitar cerrar sus ojos por el contacto.

Sasuke se apartó un momento -- Todavía no hables, por favor.

Naruto asintió y entonces pudo regresar para probar una vez más los labios ajenos.

Tomó con ambas manos su cuello y comenzó a fundir el beso con lentos y gentiles movimientos.

Ambos tenían los ojos cerrados.

Ambos tenían su propio huracán en la cabeza, pero de alguna forma se las habían arreglado para compartirlo y transformarlo en una experiencia completamente placentera.


Naruto suspiró, desbordando un aire de pura satisfacción.

Nunca hubiera podido imaginar algo mejor que ese beso.

Nada podía ser mejor que deleitarse de los labios de la persona que le gustaba. Pero... Estaba mal.

Desgraciadamente ese beso debía parar en algún momento, el rubio tenía un límite imaginario, dibujado justo frente a Sasuke.

Estaba rozando el límite más de lo que debía.

Naruto llevaba tiempo ocultando sus sentimientos por Sasuke. Eso era lo mejor. Real por el bien de ambos.

Nada bueno saldría de enamorarse más. Tampoco quería que sus sentimientos fueran correspondidos.

-- Está bien... -- dijo el rubio, siendo el primero en sofocar la cálida llama de su corazón agitado -- ...Está bien...

Sasuke se mordió el interior de los labios, aguardando con ese deseo de continuar.

-- ¿Quieres detenerte...?

-- Si... -- titubeó.

Naruto asumió que jamás podría olvidarlo. Ya era tarde para aplicar un rayo de amnesia.

-- ¿Debería disculparme...?

-- No, no... En verdad, estuvo bien.

Sasuke maldijo mentalmente. Se enfadó con sus emociones y deseó que todo lo que estaba pasando fuera solo un sueño fallido -- Agh...no puede ser.

-- No puede ser... -- repitió el rubio

-- Tu... -- Sasuke levantó la mirada al mismo tiempo que Naruto alzó la vista -- Verás, idiota... Tu no me desagradas...

-- Eh...tu tampoco me desagradas, pero eso no nos da la libertad de besarnos -- Naruto sonrió nervioso -- ...Además es raro que dos hombres se besen cuando ni siquiera son pareja... -- Sasuke frunció el ceño -- ¡Q-quiero decir!.

-- ¿Qué...?

-- Ah olvídalo, no dije nada.

-- Oye...

-- Sasuke, olvídalo por favor. Hay que culpar a las hormonas luego para que podamos ir a dormir...

Sasuke sonrió de lado con ternura.

-- ¿Qué pasa...?

-- Nada. Solo acabo de darme cuenta de que me encantas...

El rubio mostró el contorno de sus orbes azules en un solo abrir de ojos. Su corazón estaba que se le salía del pecho por la emoción, pero en el fondo tenía un mal presentimiento.

-- ...me encanta la manera en la que hablamos, tu forma de gesticular, tu sonrisa... -- Sasuke prosiguió -- ...me encanta como te ves, y me encanta la atención que me prestas a mi y a las personas que te rodean.

-- Sasuke...

-- Lo siento. Es solo que me gustas...

El rubio no podía con la sorpresa acumulada en sus ojos. Apenas podía controlarse.

Naruto repasó cada palabra y oración en su cabeza.

¿"Lo siento"?

¿Por qué era tan amable? ¿Por qué de pronto era tan suave para hablar...?

Naruto quería corresponder.

¡Tenía tantas ganas de abrazarlo y decir que siempre lo quiso!

Pero eso era imposible...

Cuánto hubiera querido tener la seguridad para hablar al respecto.

Nada de esto era justo para Sasuke.

Sasuke y Sakura lo eran todo para él, eran sus compañeros, sus amigos, eran parte de su familia.

Pero cuando se trató de ayudar a alguien en problemas, se dió cuenta de que era capaz de abandonarlo todo. Aún si eso significaba apartarse lo que más quería en el mundo.

Ésto estaba mal.

Se suponía que iba a guardar esos sentimientos hasta que estuviera seguro de que podía confesarlos.

Al menos hasta estar seguro de que estaban a salvo.

-- Dime algo por favor...

Naruto apenas movió los labios.

-- Yo...

A pesar de los 5 años que llevaba enamorado de él, no iba a soltar nada.

Y fue así que Naruto se sintió con el deber de reprimir sus emociones en una mentira muy, pero muy grande.

-- He... ¿Pensaste... que correspondería a tu declaración si me decías todo eso?

Sasuke parpadeó.

Soltar todo lo que estaba sintiendo había costado un mundo entero.

Pero lo peor era que Naruto ni siquiera reconocía sus esfuerzos.

-- Vaya... -- Naruto bajó la mirada -- ¿Cómo acabamos así...?

Sasuke desvío la mirada y sonrió con sorna.

-- Está bien. No esperaré que me corresponda... -- parecía molesto, pero en realidad no lo estaba.

Naruto se encogió de hombros mientras lo miraba. Se sentía muy mal por él.

-- Pero oye... gracias por ser tan sincero.

El moreno hizo una mueca -- Si... de nada.

En lo que restaba de la noche, ninguno de los dos volvió a tocar el tema del beso.

Se acostaron en camas separadas.

Naruto durmió en la cama de Sasuke, por otro lado, Sasuke no tuvo problemas en dormir con un colchón en el suelo.

A media noche Naruto habló dormido.

Cuando la paciencia de Sasuke no dió para más, éste se levantó de su colchón en el suelo y caminó hasta la cama.

-- ¿Qué le sucede...? -- murmuró cansado -- ¿Será una... pesadilla...?

De pronto se dió cuenta de algo.

Naruto sollozaba de manera desconsolada sobre la almohada, murmurando algo que no podía entender.

No sabía qué decir. No lo sabía.

Naruto se veía asustado... e indefenso.

El mayor no pudo evitar sentir lastima por él. No entendía por qué lloraba, pero le dolía verlo en ese estado.

-- Oye... No llores por favor...

Sasuke se sentó en la orilla de la cama y quedó mirando el rostro dormido de su querido compañero. Con la manga de su polera retiró las lágrimas de sus mejillas, tratando de encontrar la tranquilidad natural de ese rostro.

La mano de Naruto apareció de entre las sábanas para abrazar con cariño la mano de Sasuke, algo que tomó por sorpresa al moreno.

-- ...quédate... -- rogó el rubio entre balbuceos.

Sasuke no sabía a quién le hablaba, pero fuera quién fuera la persona de sus sueños en realidad no importaba.

Ahí estaba él en la vida real para quedarse a su lado.

-- Cuando regrese... me gustaría hablar con más calma contigo.

También quería hablar con Sakura, necesitaba hablar con alguien de confianza.

Ésto de que te guste tu mejor amigo era complicado.

La lluvia comenzó a repiquetear con un poco de fuerza en la ventana de su cuarto.

Sasuke se percató de que la cortina estaba mal colocada, así que quiso caminar hasta ella para acomodarla. Pero Naruto no se lo permitió.

-- ...queda...te...

Un suave murmuro escapó de los labios de Naruto, por segunda vez.

El mayor acarició la mejilla del rubio con suavidad antes de meter sus piernas bajo las sábanas.

Naruto se removió un poco y de inmediato rodeó el cuello de Sasuke.

-- Sasu...

-- Shh... -- Sasuke colocó un dedo sobre su labios antes de arroparlo hasta las orejas.

-- ...quéda... te...

-- Me quedaré el tiempo que necesites, Naruto -- susurró el moreno.

-- ...ahm... quéda...

Sasuke sonrió con sorna.

-- Si es por tí... Cualquier cosa.

Naruto posó la frente sobre su pecho y se acurrucó en él.

Sasuke suspiró profundamente.

En cuanto sus cuerpos adquirieron la postura adecuada Sasuke dejó caer sus párpados.

La temperatura de ambos cuerpos se equiparon. Naruto dejó de sollozar y Sasuke durmió en medio de una profunda y acogedora tranquilidad.

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