ETERNIDAD
¡No es justo!
Despierto de un respingo y me hallo en medio de una habitación blanca.
El hospital. ¡Estoy en el hospital!
Me puse de pie con dificultad. Busqué algo de ropa y caminé hacia la puerta. Al salir me encontré con Kakashi, quién cabeceó cuando escuchó el rechinar de la puerta.
-- ¿Kakashi...? ¿Por qué está usted aquí?
Se talló los ojos con la palma de su mano antes de voltear.
-- Que bien. Ya despertaste...
-- Uh...
Tengo mejores cosas que hacer ahora. Adiós doc, necesito encontrar la habitación de Naruto.
-- Por ahí no -- me detuve en seco y voltee -- Si fuera tu, no iría por ese pasillo.
-- ¿Qué, por qué?
-- Porque la puerta que estás buscando está hacia el otro lado.
-- Cómo...
-- Sasuke. Estube ahí cuando delirabas pidiendo ayuda, estabas desesperado por encontrar la puerta 17. Debo suponer por tu mirada que esa inquietud tuya sigue latiendo dentro de tí y por eso despertaste tan pronto.
-- ¿Dónde...?
-- En la primera puerta a tu derecha. Está abierto, puedes pasar -- Asentí con suavidad y caminé despacio. Mi cuerpo todavía se sentía pesado, así que me sostuve de la pared hasta por fin sujetar el pomo de la puerta.
Pero Kakashi me detuvo antes de abrirla diciendo: -- ...Una última cosa, Sasuke. Si necesitas hablar con él, entonces hazlo. Tal vez no te conteste, pero seguramente podrá escucharte.
-- Está bien -- Parpadee confundido, pero preferí no dar cuestionamientos -- Gracias.
Entré y cerré la puerta detrás de mí.
Naruto tenía intravenosas en los brazos y una máscara de oxígeno cubriendo su boca.
Sus ojos estaban cerrados.
-- Por ésto no puede regresar... -- observé impactado.
"Si necesitas hablar con él, entonces hazlo. Tal vez no te conteste, pero seguramente podrá escucharte."
Llevé una mano a mi boca y cerré los ojos por un momento.
Podría alejarme de lo que estoy viendo y huir pero, aunque el miedo sea un mal sabor a la boca... no voy a escapar.
No quiero perderlo, y prefiero enfrentar ésto antes que huir y perder la oportunidad de verlo una última vez. Porque seguramente será la última vez que nos veremos.
Antes estuve dispuesto a arriesgar mi vida para estar con él. Arriesgué mi salud al seguirlo hasta el terminal. Quería ayudar en lo que fuera necesario, a cualquier costo y sin excepciones.
Pero no imaginé que Naruto también estuviera dispuesto a arriesgarlo todo.
¿Qué esperaba? ¿Que lo dejara descansar en paz por toda la eternidad?
No puede. Tiene la oportunidad de vivir mejor y tal vez ser más feliz de lo que pudo ser, porque lo merece. Además, yo quiero estar ahí cuando eso suceda.
Necesito convencerlo de regresar.
Sonreí con sorna mientras mi mano buscaba una silla -- No te vayas sin despedirte, despistado -- me senté a su lado y tomé su mano con cuidado -- Está bien. Tal parece que no vas a despertar pronto, me quedaré el tiempo que sea necesario hasta que lo hagas. Voy a quedarme a tu lado hasta que despiertes. ¿Si?
Esperé un poco. Suspiré al darme cuenta de que era tal y como dijo Kakashi...
Él no va a contestar en éste estado.
-- Cielos... -- me mordí el interior de lo labios y posé mi frente en la cama mientras sostenía su mano con fuerza -- espero... que puedas oírme...
Era triste hablar sin obtener respuestas. Era muy, pero muy triste.
Quise llorar y sin embargo preferí no hacerlo.
No solté, ni dejé escapar ninguna lágrima. Necesitaba creer que todavía había esperanza.
Por favor. A diferencia del resto, no estoy pidiendo mucho. Otros hicieron que Naruto abandonara todo lo que tenía. Su felicidad. Su plenitud. Su vida entera...
Yo solo pido que viva más por si mismo. Que deje de preocuparse por los demás un momento y piense en lo mejor para él.
No quiero que su vida se termine tan pronto. Él no merece tener ese final...
Cierro mis ojos mientras siento que inevitablemente mi ceño se frunce. Estoy molesto con él por lo que hizo, pero no lo odio.
Me gustaría que entendiera.
¿Si no pudiera convencerlo de regresar, entonces que haría yo?
De nuevo, estaría... solo.
.
.
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No sé cómo, pero regresé al mismo lugar de mi sueño anterior. Como si el sueño continuara, dándome la oportunidad de hablar de nuevo.
Casi parece que mi mente está jugando conmigo.
-- ¿Regresé...?
-- Si. Te quedaste dormido sobre mi estómago. Estás un poco pesado, ¿sabes? -- Naruto estaba sentado en la superficie del mar, tocando su estómago -- Mmm, como te dije antes, ya no puedo regresar.
Suspiré profundo y caminé hacia él -- Tal vez. Pero ya que estoy aquí, necesito intentarlo de nuevo y pedirte que hagas un último esfuerzo en regresar.
-- Entiendo lo que quieres y lo que estás pidiendo que haga, pero es demasiado. Sasuke, lo siento, no puedo hacerlo.
-- Al menos podrías escuchar lo que tengo que decir.
-- Sasuke, ¿Por qué no quieres entenderlo? Estoy en el limbo, y estoy a punto de morir porque mi tiempo en este mundo está llegando a su final. Estoy... muriendo...
-- ¿Por qué lo aceptas con tanta facilidad? Es lo que más me sorprende, creí que eras más obstinado y perseverante.
-- Esto era inevitable, yo no lo controlo.
-- ¡Deja de decir eso!
-- ¡Agh! Haces que el proceso sea más difícil. Ya déjame, no lo compliques...
-- Naruto, no -- Primero tienes que explicarme por qué. ¿Por qué ahora?, ¿Por qué no en diez años más, uh?
-- ¡Sasuke! -- golpeó el suelo con el pie, salpicando agua -- no vamos a estar separados para siempre.
-- Cómo... -- alcé la mirada con firmeza -- ¿Cómo puedes decir eso cuando estás a punto de irte?
-- No será así para siempre...
-- ¡Morir es para siempre, idiota!
-- No este tipo de muerte. Eh... sé que no va a ser como antes, digo, tienes que esperar, Uh... ¡Ah!, ni siquiera yo lo entiendo. Solo sé que nos vamos a encontrar tarde o temprano.
Desvíe la mirada -- Aún así....
-- ¿Qué?
-- Es que... -- Apreté la mandíbula y me dí la vuelta para respirar profundo -- ...no puedo aceptar esto como tú.
Hubo un pequeño silencio que ambos compartimos de manera tranquila. Yo estaba algo absorto en ese momento, metido en ese futuro previsto que poco a poco comenzaba a desmoronarse.
De pronto sentí una mano en mi hombro. Era una mano generosa, liguera y amigable. Él se ganó frente a mi y me miró con ojos compasivos antes de abrazarme.
-- No quiero que estés triste por esto...
-- No estoy triste, estoy molesto.
-- Nono. Estás triste.
-- Molesto.
-- Triste.
-- Molesto.
-- Triste.
-- Dije que estoy molesto -- hundí mi frente en su cuello mientras me quejaba en voz baja.
-- Estás... triste y molesto. No te culpo, yo te di razones para estarlo.
Hice un puño con mi mano y golpee su mejilla un par de veces. Él se quejó dulcemente, sonriendo a medias.
De verdad, no quiero echarlo de menos. No estoy listo para dejarlo ir.
-- Naruto...
-- Si. Te escucho.
Lo sujeté de los hombros y lo miré fijamente -- Ya no te voy a pedir que vivas una vida completa si tu tiempo es tan limitado como dices que es. Pero yo...al menos quisiera que me dieras un par de minutos antes de dejarte ir. Solo vuelve un momento y déjame abrazarte de verdad.
-- Uh... no suena mal -- torció su sonrisa al contestar -- no suena nada mal...
-- No planeo quitarte mucho tiempo. Seré breve, lo prometo -- aunque en el fondo sabía que querría más tiempo del necesario.
-- Pero puede ser difícil. Requiere mucho esfuerzo físico, si no logro despertar no habrá vuelta atrás.
-- ¿Ni siquiera vas a intentarlo?
El guardó silencio mientras se mantenía pensativo -- Es difícil... pero...
-- Tu sabes el tiempo que te queda. Tu decides...
Titubeó un poco -- Sé... Sé paciente.
.
.
.
Entonces, desperté.
No sé cómo fuí capaz de estar despierto tanto tiempo después de abrir mis ojos. Pero, lo que si sé, es que estuve esperando mucho tiempo.
-- ¿Vas a quedarte hasta que amanezca, verdad? -- la voz de Kakashi se hizo presente en la habitación.
No dije nada, solo me quedé mirando con atención los párpados de Naruto.
Esperando.
-- Tu silencio debe ser un sí, creo yo... -- suspiró con sorna -- ¿Cómo te sientes?
-- No sé cuánto tiempo pasó desde que entré por esa puerta. No sé si es tarde, o si es temprano allá afuera. Pero definitivamente me siento... inquieto, por él.
-- Es normal que te sientas de esa forma.
Negué con la cabeza -- No me gusta.
-- Escucha, Sasuke. Ya eres adulto, debes saber que éstas cosas pasan. ¿Por qué te comportas como si no lo entendieras?
-- Entiendo que nadie controla estas cosas. Pero quiero creer que hay excepciones -- me crucé de brazos y lo miré de reojo -- quiero creer que él puede ser una excepción.
-- Todos nosotros tenemos un tope en el límite de nuestras vidas. La muerte es inevitable y definitiva.
-- Por eso creo necesario aprovechar el tiempo antes de que eso ocurra. Y quiero quedarme aquí, porque sé que no estoy desperdiciando mi tiempo al esperarlo. Nunca desperdicié mi tiempo antes, ni planeo hacerlo ahora.
-- Huh. Es gracioso que estemos aquí. De hecho, por protocolo debí reportar ésto y enviarte de regreso a tu habitación, pero aquí estamos -- cerró sus ojos solemnemente -- Por tu bien, espero que tu presentimiento sea correcto.
-- ¿Presentimiento...? -- fruncí el ceño -- En realidad yo...
-- ¡Ka-ha! -- ambos miramos a Naruto con sobresalto. Estaba tosiendo.
El doctor se acercó de inmediato para revisarlo.
-- ¿Cómo está, doc?
-- Ésto... es extraño, ni siquiera es posible. Debo buscar a alguien para que...
-- No, por favor -- Naruto sujetó al doctor del brazo -- no me quedaré por mucho tiempo, solo...
-- Porsupuesto que te quedarás, iré por ayuda. Tan solo necesito que... ¡Sasuke! cuida de Naruto hasta que regrese.
-- Espere un momento -- dije, tratando de calmarlo -- Doctor, no es necesario que...
Pero Kakashi ya estaba fuera de la habitación cuando quise dar mis razones.
-- ¡Cuídalo mientras no estoy! -- exclamó.
Me dí un golpe en la frente y de inmediato me acerqué a Naruto.
-- Sasuke...
-- Aquí, aquí... -- tomé su mano.
-- Ugh... No sabes lo difícil que fue resucitar...
Naruto tomó la aguja que tenía en su brazo e intentó desconectarse de la máquina cardíaca. Me adelanté y busqué el enchufe para desconectar todo. Ese ruido incesante que marcaba los latidos de su corazon dejó de sonar.
Con algo de dificultad tomó su máscara de oxígeno y se la quitó. Después de todo, pronto ya no lo iba a necesitar.
Extendió otra mano hacia mi rostro y la sostuve en mi mejilla. Naruto apenas pudo surcar una sonrisa en sus labios.
-- Sasuke, antes que nada... quiero que sepas que para mí siempre fuiste mucho más... que un amigo, incluso mucho más que... lo que sea que pudimos haber sido en el pasado.
-- ¿Comenzamos fuerte, uh?
-- Oye, no me digas que soy... el único que se siente así -- se esforzó para sentarse -- sería un desperdicio de viaje...
Lo ayudé a sentarse y le dí unas palmadas en la espalda.
-- Sasuke. ¿Me hiciste volver para una despedida? Porque no soy bueno para decir adiós en persona. De hecho, me encantaría decir que es un "hasta luego" pero no estoy en posición de hacer promesas...
-- Lo sé...
-- Pero... ¿Ya te dije que nos veremos en algún punto del futuro, no?
-- Recuerdo algo como eso.
Él sonrió tristemente y trató de evitar que su respiración siguiera temblando.
-- ¿Y... también dije que no sería muy pronto, verdad?, ¿Si lo dije, verdad?
Cerré mis ojos con fuerza -- Lo estaba suponiendo...
-- ¿También... también dije que...? -- No lo dejé terminar. No esperé más tiempo para abrazarlo, tal como necesitaba hacerlo.
Lo rodee con mis brazos tan firme y tan calurosamente como pude.
-- Sasuke, sé que pude tomar mejores decisiones. Sé que pude evitar ésto para vivir más tiempo, pero lo arruiné... y yo...
-- Lo entiendo...
Naruto se aferró a mi espalda sin soltar su agarre. Primero escuché una queja, luego fue un sollozo y de pronto mi polera estaba húmeda a causa de su lágrimas.
-- Creo que lo eché a perder...
-- Shh... -- coloqué un dedo sobre sus labios y le ordené que se callara -- Vas a estar bien.
-- ¿Tu crees...?
Suspiré lánguidamente antes de responder a su pregunta.
-- Eso espero, Naruto...
-- Jehe... Yo también -- de pronto comenzó a tocer y su cuerpo regresó a la cama.
-- Cielos, ¿Estás bien?
-- Mhh... Oh no, ya sabes... Solo estoy muriendo lentamente -- sonrió, al son de su broma.
-- Eso no me hace gracia.
-- Oye, tranquilo. No es tan malo como crees, en realidad, la muerte no es el fin del mundo.
-- Quiero estar seguro de que estarás bien a donde sea que vayas. Por eso quería verte a los ojos para saber si no me estabas mintiendo.
-- ¿Ah sí...? ¿Y que te dicen mis ojos ahora...?
Sonreí apenado antes de responder -- Son sinceros, como siempre -- luego tuve que desviar la mirada para hablar -- Hum... Tambien pareces cansado. Tal vez... con ganas de dormir.
-- Si. Supongo que estoy cansado...
Yo nunca eh visto a nadie morir frente a mis ojos, ni siquiera vi morir a mi propio padre. Pero sabía que lo que estaba por suceder iba a quedar grabado profundamente en mi memoria.
No tenemos control sobre lo que va a suceder... y más lamentable es saber que nadie en éste mundo lo tiene.
-- Quiero que sepas lo difícil que es ésto para mí -- murmuré -- Ambos tuvimos muchos buenos y malos momentos juntos. Esos recuerdos de nosotros, especialmente los más pequeños e insignificantes detalles, son los que más invaden mi mente. Sin embargo, no creas que no lo entiendo. Sé que tú tiempo se está terminando y que alguien allá en el cielo está llamándote. Pero yo nunca hubiera imaginado que ésto de despedir a alguien para siempre... jamás imaginé que...
-- Oh no... -- Naruto sujetó mi rostro con ambas manos y me miró con franqueza -- Por favor, no sufras...
-- Lo siento... yo... -- al final, no pude controlarme -- yo nunca pensé que doliera tanto.
Naruto ablandó su mirada y con su pulgar limpió una lágrima fugitiva.
-- Por favor, no llores por mi -- habló con ternura y certeza -- Iré a un buen lugar, ahí hay paz, no hay maldad, no hay sicópatas, es un lugar donde puedo descansar. Así que no tienes que estar triste ni molesto por nada...
No podía pensar en nada más. Su seguridad era su propio argumento. Todo lo que decía no solo eran palabras positivas, sino que eran la misma e indiscutible verdad.
Mi atención... estaba puesta sobre él.
-- Escucha, quiero que seas feliz, que te valla bien, que hagas lo que te gusta y sigas adelante. Y entonces, cuando hallas dado lo mejor de ti en este mundo y finalmente llegue tu hora de partir... -- tomó mi mano con las pocas fuerzas que le quedaban y me sonrió con complicidad -- ...Bueno, te estaré esperando en ese lugar el tiempo que sea necesario.
De pronto su mano dejó de hacer presión y de inmediato me preocupé.
-- Naruto... -- me incliné para estar más cerca cuando, sin previo aviso, él besó mi mejilla.
Lo miré confundido.
-- Voy a extrañarte... Sasuke -- sonrió por última vez antes de cerrar sus ojos.
-- ¿Naruto...?
La puerta de la habitación se abrió de par en par con Kakashi entrando desde el pasillo.
-- No encontré a nadie que pudiera ayudar. Dime, cómo está... -- se detuvo en seco al vernos.
A esas alturas... mi rostro ya estaba empapado en lágrimas. Eso seguramente desconcertó a Kakashi.
-- ¿Qué sucede? -- caminó hasta nosotros y al cerrar distancia notó los enchufes desconectados. Me miró, seguramente trastocado por nuestra decisión -- ¿Quién hizo eso...?
Limpié mis lágrimas con la palma de mi mano y caminé firme hasta él.
-- Uh... ¿Puedes explicarme lo que pasó mientras no estuve aquí? Recuerdo haberte pedido que cuidaras a... -- no pudo terminar de hablar porque choqué mi frente en su pecho y terminé de llorar en silencio.
El pareció mirar una vez más a Naruto y entonces, creo yo, que comprendió la situación.
Luego, con lástima dijo:
-- Sasuke... Lo siento mucho.
Y eso solo confirmó que Naruto se había ido para siempre, a algún sitio lejano donde ninguno de nosotros podía seguirlo.
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A pesar de lo que puedas pensar, necesitas entender que este no es; ni será; el final de la historia.
//PD: Estimados vecinos de Wattpad, tengan ustedes una bonita hora del día o de la noche.
Además de saludar y evitar comentarios del atraso /Modo excusas desactivado (?/, quiero dar una guía y un par de detalles que parten de aquí en adelante en la lectura:
1. Volvimos al principio de la historia.
2. La letra inclinada, osea; "ÉSTA y ésta" , son RECUERDOS.
3. La letra normal es letra normal :0
4. Se viene el final. Gracias por llegar hasta aquí. Bai ='D
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-- No importa cuántas veces la escuche, no me canso de esa historia.
-- Lo sabía.
-- ¿Qué?
-- Sabía que era imposible que no hubieras escuchado la historia de tu padre.
-- Okey, admito que fingía no saber, pero no miento cuando digo que es una historia agradable de escuchar.
-- ¿Tú, un adulto de 27 años, emocionado con la historia de su papá...?
-- Abue... Digo. Tía -- se corrigió -- No sé si usted lo sabía, pero pasé la mitad de mi niñez interesado en la vida de mi padre. Recordará usted que en diez años, o quizás once, jamás visitamos a su familia o a ustedes, los amigos de papá. Pero a menudo los mencionó a usted y al tío Sasuke -- explicó Menma mientras masticaba la penúltima galleta restante en del plato de cerámica.
-- Debió ser difícil para tí, pequeño.
Menma asintió con simpatía. Sin duda apreciaba los recuerdos junto a su padre, incluyendo los buenos tanto como los malos ratos.
-- Bueno, creo que volveré a casa. Mamá me debe estar extrañando, jeje...
-- Vé y aprovecha el tiempo con tu madre.
-- No se preocupe. Desde pequeño aprendí que no debo desperdiciar el tiempo que me fue prestado. ¡Adiós abuela!
-- Si, si... Cuídate allá en la ciudad.
-- Venga a visitarnos cuando quiera, alguien como usted siempre será bienvenida.
Sakura sonrió enternecida y vió como su "sobrino" salía corriendo por la puerta de su casa para no mojarse con la lluvia.
Suspiró, presa de la inevitable nostalgia que generaba esa historia en su corazón.
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Nos hemos reunido aquí junto con los familiares, amigos, conocidos y vecinos de Naruto Uzumaki para ofrecerle una despedida -- anunció el sacerdote -- Aunque toda despedida está teñida por las lágrimas y la tristeza de la separación, algo nos está diciendo que este adiós no es para siempre y que nos volveremos a encontrar de nuevo al final del camino...
Después de toda esa tristeza, que siempre es imprescindible en los funerales, los días continuaron tristes y dolorosos.
Sin embargo, Sasuke mantuvo una imagen firme y resistente a pesar de la natural pena que todos estaban padeciendo.
¿Por qué parecía relativamente tranquilo a la hora de llorar por su mejor amigo...?
Sakura se preguntaba cómo era posible.
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Como suya era la costumbre, salió a caminar con su paraguas a perderse en sus recuerdos junto a la lluvia.
-- De niña creía que la lluvia jamás dejaría de caer sobre este pueblo -- habló para si misma mientras extendía su mano hacia la lluvia -- Una vez... me dí el tiempo de imaginar lo que podía existir sobre las nubes, allá arriba en el cielo. Pero ahora que soy más adulta no necesito imaginar nada. Ya sé lo que hay más allá de las nubes... -- hizo una breve pausa antes de continuar -- allá arriba... hay alguien que me arrebata todo...
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-- Bitácora número 10. Ésta es la visita número diez y solo han pasado tres semanas, siento que Naruto estaría contento por este entusiasmo que tenemos para visitarlo. Espero que así sea. Por cierto, Sasuke y yo le trajimos flores para adornar el lugar. ¿Escuchaste eso Naruto?, ojalá te gusten éstas flores tanto como a nosotros... Las escogimos con mucha dedicación.
Sakura dejó un ramo de claveles blancos y rosas anaranjadas en la base de la lápida.
Ambos juntaron sus manos en oración y guardaron un respetuoso y solemne silencio.
Ella se puso de pie y miró a Sasuke, quién no podía despegar su atención de la oración.
-- ¿Cómo lo haces, Sasuke...? -- preguntó con curiosidad.
-- ¿Qué cosa?
-- Estar tan tranquilo y verte tan seguro después de lo que ocurrió hace dos semanas.
Sasuke dejó de orar. Había terminado.
-- No estoy tan tranquilo.
-- Hmm. Supongo. Pero digas lo que digas, tengo que decir que tu actitud me reconforta.
-- ¿De verdad, cómo? -- parpadeó extrañado, parecía que Sakura lo había tomado por sorpresa.
-- Cada día que pasa lo entiendo mejor. Cada día es más fácil para mi aceptar que Naruto está bien y tal vez incluso contento por nuestras visitas tan seguidas. Más allá de sentirme bien conmigo misma puedo sentirme bien por él, gracias a ti. Tu actitud de calma me da esperanza y eso solo puede significar que todo irá mejor de ahora en adelante.
Sasuke sonrió con gracia -- Es muy amable de tu parte ser tan sincera. Pero tengo que discrepar. En realidad no estoy tan tranquilo y calmado como dices que estoy. Todavía sufro por su ausencia...
-- Oh, lo lamento... -- se avergonzó por dar una conclusión tan apresurada, pero no estaba para nada arrepentida. Tal como dijo Sasuke, solo estaba siendo sincera -- Mmm, estaba pensando en lo rápido que uno comienza a extrañar a los amigos como Naruto. Uno quisiera ignorarlo, pero es simplemente inevitable -- ella colocó manos en ambas caderas y observó la lápida de Naruto con un aire de nostalgia -- ...lo echo de menos, Sasuke.
Sasuke cerró sus ojos y dejó que su frente cayera en reposo sobre el hombro de su amiga.
-- ¿Eh?, ¿Ahora que tienes...? -- Sasuke buscaba consuelo en su hombro y ella pudo notarlo -- ¿Sasuke...?
-- Lo extraño.
Sakura parpadeó sorprendida.
-- Ey, Sasuke... conmigo no tienes que ser fuerte. Puedes confiar en mí, no voy a juzgarte si lloras... hazlo si quieres.
-- Gracias, pero quiero evitar hacer eso. Por ahora me contenta saber que tengo tu apoyo.
-- Siempre lo tendrás, Sasuke -- ella juntó sus manos una vez más y miró la lápida por última vez antes de despedirse -- Nos vemos pronto, Naruto.
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-- Ojalá una nube vinieran por mí. Así podría subir a los cielos y recuperar todo lo que me han quitado en ésta vida.
Llámenla loca o delirante pero, eso no hará que se retracte de lo que dice.
Sakura soltó su paraguas a la mitad de la calle y comenzó a correr bajo la lluvia en dirección al puente de sus memorias.
-- Ojalá alguien baje del cielo a buscarme. ¡Ojalá vinieran a buscarme!
Esa tarde se sintió repentinamente sola. Su madre había abandonado el mundo hace tiempo, y sus amigos... ya no estaban.
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-- Vi tu motocicleta nueva allá afuera. Te felicito.
-- Lo sé. Por fin haré valer mi licencia.
Sasuke observó la mesita de centro y se percató de un llavero -- ¿Esas son las llaves?
-- Sip. Y... hablando de logros.. ¿Cómo van las canciones que compusiste?
-- Aún no las termino pero, tal vez Menma sea de ayuda.
-- ¿Qué...? -- una sonrisa se dibujó en las mejillas de Sakura -- ¿Le estás enseñando?
-- El mocoso encontró mi guitarra, ¿puedes creerlo?. Ni siquiera importaba cuántas veces la ocultaba, el la encontraba y practicaba melodías ensordecedoras creyendo que no me enteraba.
-- Jajaja, no puedo creerlo. ¿Y ahora eres su maestro particular?
-- Es un intérprete bastante útil, pero no te apresures. Nunca imaginé tal cosa como ser su maestro. Lo que pasa es que tiene buen oído y una voz potencialmente dotada, sería bueno que explore sus posibilidades y...
-- Lo estás instruyendo.
-- No. Lo estoy dirigiendo -- desvió la mirada.
-- ¡Es lo mismo!
-- Cómo sea. Gracias a él encuentro más rápido la motivación que necesito para ingeniar melodías. Es todo.
-- Cómo digas, Sasuke.
-- Borra esa sonrisa de tu cara. Sé lo que estás pensando y no es lo que crees.
-- ¿Qué? ¿Te refieres a que tal vez lo hiciste porque en el fondo eres un sentimental? No, cómo se te ocurre.
-- Suficiente. Me voy a casa.
-- Ten una linda caminata de regreso.
-- ¿Quién dijo que iba a caminar?
Sakura borró su sonrisa cuando Sasuke tomó las llaves de su moto.
-- No... ¡No!
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Se inclinó sobre la baranda del puente y observó el caudal del río con una mirada inquietante y vacía.
-- Aquí... me gustaría morir.
Guardó silencio durante unos minutos para escuchar los sonidos a su alrededor. El viento aullaba ligeramente, las aves hacían un ruido de vez en cuando, la lluvia salpicaba en charcos de agua. Era una tarde agradable, incluso normal. Pero ella no se sentía precisamente... normal.
En tardes como esa era extraño sentir curiosidad por la muerte.
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-- Es tarde -- Sasuke miró a través de la cortina color crema que había en esa habitación. Sakura estaba sentada a un lado suyo, pelando unas manzanas -- Ve a casa, Sakura.
-- Quiero estar aquí... -- habló concentrada.
Sasuke suspiró profundamente -- No es necesario que te preocupes por mí, tontita.
-- Soy enfermera, dejar de preocuparme sería irresponsable. Pero más allá de la ética, tengo un buen motivo para quedarme y ese motivo eres tú. A fin de cuentas somos amigos.
-- Hemos postergado ésto por mucho tiempo, Sakura. Mi vida a mejorado bastante y me siento bien a pesar de todo. Es un sentimiento extraño, pero no es para nada angustiante pensar que me está llegando la hora.
-- Sasuke, puedo mantenerte con vida un poco más... haré todo lo posible para que sea así y de esa forma podrás disfrutar mucho más la vida que llevas.
Sasuke arqueó una ceja.
-- Sakura...
-- Es lo que mereces -- de pronto dejó de pelar la manzana. Ahora estaba más seria -- Además... No quiero cometer el mismo error de la última vez. Ahora estaré contigo. No me iré. No será como esa noche en la que Naruto...
-- Eso no fue tu culpa.
-- Pero si te pasara lo mismo no podría soportar...
-- No pienses así -- Él sostuvo el hombro de su amiga con una firmeza inesperada -- Nada de lo que vaya a pasarme tiene que ver contigo. Es algo que tiene que suceder, es tan simple como eso.
-- Pero que tal si...
-- Tranquila -- Sasuke extendió su mano, esta vez con más dificultad, para limpiar una de las lágrimas de Sakura -- Vas a estar bien.
-- ¿Cómo puedes estar seguro de eso?
Sasuke bajó la mirada un instante. Era como un deja vú de aquella noche con Naruto.
Una sonrisa sincera se dibujó en los labios de Sasuke cuando comprendió.
-- ¿Sasuke, por qué sonríes...?
-- Tal vez no lo entiendas ahora pero, no necesitas entender nada; Solo debes confiar en mí.
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La lluvia había empapado toda su ropa y ni hablar de su cabello. Aquella mujer solo miraba un punto fijo en el vacío frente a ella, pensando en cómo diablos se había quedado sola en ese pueblo.
-- ¡Sakura!
Volteó asustada cuando creyó escuchar su nombre, pero detrás de ella no había nadie.
Tal vez estaba cansada...
-- ¡Sakura!
Una gran rama crujió y cayó al suelo. Sakura alcanzó a percatarse y la esquivó, el ruido fue literalmente aplastante. El viento aullaba más fuerte ahora.
Una luz a la distancia alertó la presencia de un vehículo. Sakura intentó apartar la rama del camino pero estaba demasiado pesada, incluso para ella.
-- ¡Alto! ¡Deténga el auto! -- exclamó desesperada.
Pero el conductor, por extraño que parezca, ni siquiera sé esforzó en detener el auto.
-- Yo... -- Sakura miró la rama, luego las luces y de nuevo la rama. Había algo extraño en lo que estaba ocurriendo -- ... realmente creo que... estaría bien morir aquí.
¡CRASH!
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____' ____
Sakura.
Despierta.
Relájate, no pasa nada. Nos diste un pequeño susto pero, todo estará mejor de ahora en adelante.
¿Ves esa luz...?
Debes acompañarnos hasta ella, por eso necesitamos que te levantes.
Anda.
Ponte de pie, por favor.
-- ¡No puede ser! -- fue un grito lleno de energía el que resonó en sus oídos. Una voz familiar...
-- ¿Naruto... ?
-- ¡Sakura, tenías razón!
-- ¿Sobre... sobre qué...?
Una mano se posó en su hombro, era firme y segura. Tranquilizante.... y familiar.
-- Tontita. No me digas que olvidas tus propias ideas.
-- Sasuke...
-- Oye. ¿Vas a negar que creías en ésto cuando eras niña...? ¿Solo porque pusiste los pies sobre la tierra un momento? -- dijo incrédulo.
-- No estoy entendiendo...
Naruto volvió hacia Sakura y apuntó al suelo con su dedo índice -- Estas son nubes, ¿Lo ves? -- Sakura asintió. Efectivamente sus pies estaban pisando las nubes -- Si que lo ves. Ahora mira hacia arriba... Dime qué ves.
Sakura parpadeó y alzó la vista hacia el cielo. Abrió sus ojos a más no poder cuando se dió cuenta de lo que estaba viendo.
Su piel no tardó en sentir las caricias del cielo -- ¿Es... lluvia...? -- dijo sorprendida.
-- ¡Si! -- exclamó Naruto, emocionado.
-- Oh cielos. Es lluvia...
-- ¡Si Sakura!
-- ¡Es lluvia!
Cruzando la frontera entre la vida y la muerte, los lazos que se forjaron en la tierra permanecieron a través del tiempo e incluso trascendieron la muerte.
La lluvia, que los había visto crecer y madurar, los siguió como una fiel compañera hasta que decidió jamás abandonarlos.
Y así fué que entendieron, tal vez en edad temprana, que la lluvia en ese pueblo era una interminable e infinita compañía.
La lluvia de ese pueblo era ETERNA.
¿Alguien era culpable en ésta historia? En realidad todos cometieron errores y todos fueron los culpables de sus debidos actos, así que; si, todos eran culpables.
Pero esa culpa los unió.
La culpa fue una cadena. Un camino de regreso al pueblo de la lluvia eterna.
Un camino de regreso a casa.
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_ _ ________' . _________ _ _
Fin.
_______ Nota del autor____________________
¿Hm...?
¿Que si cambié el final cuando estaba terminando de pasar el borrador en limpio?
— Si y no me arrepiento de nada.
¿Se supone que éste es un final feliz?
— Si. Alguien me dijo que el final de todos es la muerte. Entonces me dije a mi mismo: Si todos vamos a parar en el mismo sitio, siento que estos tres mejores amigos merecen estar juntos ahí. Me parece estupendo imaginar que estarán juntos, hoy, siempre y para toda la eternidad.
Es todo. Gracias por leer.
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