Saiyajines de otro Universo

____.

La apertura ya había dado comienzo, con la tribuna enloquecida por ver a su más grande ídolo: el campeón mundial Mr. Satán.

El mismo desfila por la plataforma presumiendo su cinturón de campeón, mientras que por su cuello cuelgan medallas que habrá ganado en otros torneos.

-Increíble como todo le sale bien a Mr. Satán -dice Bulma mientras mueve con lentitud el carrito donde Bra duerme plácidamente.

-Mi suegro es un patán -comenta Koby, el novio de Videl. Éste había llegado justo un minuto antes de que la ceremonia de inauguración diera comienzo. Esa ceremonia consistió en bailarines y cantantes demostrando sus talentos en honor a Mr. Satán.

Yo ruedo los ojos ante sus palabras. Gohan parece notar mi gesto y lo escucho carraspear.

-Disimula que no lo quieres -me susurra Gohan.

-Sabes que no lo aguanto -le recuerdo cruzando los brazos.

No lo había notado al primer momento que Videl me lo presentó, pero no tardé en darme cuenta que es un completo idiota. Solamente está con Videl por conveniencia, ya que él ni siquiera trabaja o hace algo productivo de su vida, y como mi amiga es la hija de uno de los hombres más millonarios del país, con más razón no se digna en ganarse la vida. Es algo que todos pudimos notar, menos Videl.

-No deberías hablar así del papá de tu novia, Koby -Milk regaña al nombrado. Escucho a Koby bufar.

-Todos en esta sala sabemos que es un farsante.

Aprieto los puños intentando calmar mi enojo. Mr Satán no es una persona a la que le tengo todo el cariño del mundo, pero sigue siendo el papá de mi amiga y no me gusta oír que le están faltando el respeto en su ausencia.

Porque es obvio que si ella estuviera presente, él no iba a estar abriendo su bocota como ahora.

Estuve por decir algo y hacerlo callar de una buena vez, pero en el momento en que abro mi boca suelto un bostezo bastante sonoro, captando la atención de todos.

Me sonrojo y bajo la mirada avergonzada.

-Cielos ____, se ve que no has dormido bien -comenta Bulma en tono de broma.

-¿Sucede algo, ____? Hoy te ves un poco más pálida -me pregunta Milk. Yo levanto la mirada pidiendo a mis adentros que mis mejillas estén en su color normal.

-E-estoy bien -me apuro en contestar-. Solo que últimamente el pequeño humano que llevo dentro mío no deja de estar activa durante las noches. Solo eso.

-Es cierto -confirma Gohan sonriente-. ____ tampoco puede dejar de moverse debido a eso. Será una niña muy activa.

-Ojalá no sea amargada como la mamá -Oolong trata de susurrar, pero fue lo suficientemente alto como para que lo escuche.

-¿Qué dijiste, maldito tocino? -Me dirijo a él con la mirada, amenazándolo. Éste se esconde detrás de Yamcha.

-¡Pe-perdón, no quise ofenderte! -se disculpa apresurado. Todos en la sala se ríen de él, pero yo solo le muestro el dedo del medio y dejo de prestarle atención.

Ignorando las risas y las charlas que entablaron los demás, recuesto mi cabeza por el hombro de Gohan. Cierro los ojos queriendo descansarlos.

No es mentira que mi hija no me ha dejado descansar bien estos días. Hay que agregar la fuerza que tienen sus patadas, porque ella es una saiyajin. Pero realmente me alegra que se haga notar de esa forma, por más de que me cuesten horas de sueño.

Gohan deposita un beso en mi cabeza, y con su mano derecha acaricia mi cabello, haciéndome estremecer.

-Uhm, idiota, sabes que mi punto débil es que hagas eso -le recuerdo en un susurro, sin abrir los ojos.

-Tranquila amor, tú solo relájate -me dice él bajando la voz.

-¡Muy bien señoras y señores, repetiremos el orden del combate!

La voz del presentador por los altavoces me hace sobresaltar, quitando de golpe todo el cansancio que llevaba acumulado al igual que las ganas de dormir. Gohan ríe por mi reacción.

Por lo que noto no soy la única en este estado, ya que Bills también se ve sobresaltado.

-¡El orden de los combates será el siguiente! -el presentador muestra una pizarra que lleva escrita las llaves de los combates-. Ubbe contra Videl, Caulifla contra Jam, Mayunia contra Korra, Cabba contra Magnus, Vegeta contra Tadey, Hitari contra Krillin, Kale contra Pyar y Goku contra Blurred.

-Oh, pobre de mi papá, le tocará pelear último -dice Gohan al escuchar el último combate.

-Como son pocos combates -continúa hablando el presentador-, después de cada fase habrá un receso de veinte minutos para los participantes. El torneo de los niños se realizará una vez que el de los adultos culmine.

-No veo que nombraron a Trunks y Goten -dice Bulma, pensativa.

-Según parece, no los dejaron participar, otra vez, en el torneo de los adultos -observa Roshi.

-Whis ¿Tú conoces los nombres de los saiyajines del otro universo? -le pregunta Bills.

-Sí, pero ustedes deberán darse cuenta de quiénes son -contesta Whis, sonriendo a boca cerrada.

-Como si me importara -dice Bills cruzando sus brazos.

El primer combate da comienzo, siendo, como fue mencionado, Videl contra un tal Ubbe. El último tiene aspecto un poco intimidante debido a su gran cuerpo de mastodonte, pero seguramente es solo físico puro.

-¡Tú puedes Videl! -la animan apoyadas por el ventanal Bulma y Milk.

Videl es la primera en atacar. Con un salto estampa su pie contra el rostro de su contrincante, éste pierde el equilibrio y cae de espaldas. La ojiazul no pierde tiempo y con sus dos manos agarra la pantorrilla derecha de Ubbe, y girando lo logra levantar. Tras unas cinco vueltas completas, deja de sostener su pantorrilla y Ubbe sale disparado, cayendo fuera de la plataforma.

El público enloquece al igual que los presentes aquí adentro.

-Uhm, no entiendo la emoción de éstos humanos -comenta Bills con tono indiferente, observando cómo Bulma y Milk saltan emocionadas por el triunfo de nuestra amiga.

-Cuidado Bulma, no vaya a ser que eches a tu hija -le advierte Yamcha preocupado. Bulma muestra su lengua burlándose.

-¡No se podía esperar menos, la hija de nuestro querido Mr. Satán es la ganadora del primer combate! -con entusiasmo el presentador comunica por los altavoces, y el público vuelve a gritar.

Tras hacer una reverencia, Videl baja de la plataforma.

-Seguidamente continuaremos con el segundo combate, que pasen el participante Jam contra la participante Caulifla.

Dos adolescentes suben a la plataforma. Son una muchacha de pelo alborotado y negro, y el otro es un chico común y corriente, flacucho y rubio. Puedo identificar varias fanáticas de éste último gritando como si sus vidas dependieran de ello.

-¡Damos inicio al segundo combate! -indica el presentador, y ambos adolescentes se ponen en posición de pelea.

-Yo apuesto por la chica -dice Oolong.

-Yo igual, transmite mucha confianza -coincide Yamcha.

Observo con atención al lugar de Caulifla. Realmente transmite mucha seguridad, y eso que su cuerpo no está para nada tonificado o que al menos de algún indicio de que practica artes marciales. Es bastante flaca y hasta puedo describirla como frágil, una persona a la que los golpes le van a llegar a doler más de lo normal.

-Oh, por fin aparece una sayajin.

Las palabras de Bills provocan que todos volteemos a verlo de forma inmediata, atónitos.

Todos comienzan a cuestionar a Bills llenándolo de preguntas sobre ese comentario tan fuera de contexto. Bills no contesta ninguna y cierra los ojos con fuerza intentando no perder la paciencia.

-Deberían haberse dado cuenta -Wiss se dirige a Gohan y a mi-. Es de su misma raza.

-No tiene absolutamente nada que ver -contraataco frunciendo el ceño.

-Que raro que no hayan podido identificar su ki entonces -son las últimas palabras de Wiss antes de fijar su mirada en el combate que ya había dado comienzo.

Yo ruedo los ojos.

-Gohan, iré a buscar algo para tomar -le aviso volteando la cara para verlo a los ojos.

-¿Segura? ¿No quieres que los ayudantes vayan a buscar? -sugiere él acariciando mi hombro.

Literalmente quedo en trance observando detalladamente su rostro y cada una de sus fracciones. ¿Y cómo no hacerlo? Es exageradamente atractivo y ni siquiera lo intenta. Con simples acciones como mirarme a los ojos, fruncir de forma leve el ceño o demostrar preocupación provoca que me derrita, como es costumbre desde que fuimos unos pre adolescentes.

Y sus lentes, le quedan tan malditamente bien que me molesta no poder quitárselos ahora y llenar cada parte de su cara con mis besos.

-Mi amor -pronuncia él queriendo llamar mi atención.

Logra sacarme de mi trance, por lo que sacudo la cabeza queriendo recomponer mis pensamientos.

-¿Estás bien? Tus mejillas están muy coloradas ¿Tienes calor? ¿Quieres que prenda el aire acondicionado? -sus preguntas repentinas hacen que me vuelva a sonrojar.

Claro que no tengo calor, solo son mis pensamientos que mis hormonas de embarazada me hacen tener. Parezco una adolescente de quince años en flor de la pubertad.

-N-no, tranquilo -contesto segundos después, y llevo una mano a mi mejilla queriendo tapar mi sonrojo-. Creo que es por la sed que tengo, nada más.

-Entonces iré yo.

-No Gohan, yo en un rato vuelvo. No te preocupes.

Gohan frunce los labios pero asiente. Es exageradamente cuidadoso conmigo por mi embarazo, que de hecho está por llegar a sus últimas semanas, y no quiere que me mueva mucho.

Deposita un beso en mi frente y me sonríe. Yo me levanto y, con la mirada curiosa de los presentes tras mío, me retiro de la habitación.

Ya abajo, respiro profundamente el aire libre que necesitaba, frente un jardín de rosas. No lo había comentado, pero no he estado con una buena corazonada desde que hemos llegado. No le comenté nada a Gohan para no preocuparlo, porque tampoco es algo a lo que yo le doy mucha importancia. Aun así, algo me inquieta y no me permite estar en paz, por más de que ese sentimiento sea minúsculo.

-Bonitas flores ¿No es así?

Me volteo extrañada ante tal desconocida voz, y no pronuncio nada al reconocerla.

Caulifla, y a su lado hay otra combatiente del torneo quien me mira de arriba a abajo, inspeccionándome.

¿Quién se cree?

-¿Qué? ¿No estoy a la moda o nunca viste una embarazada? -me pongo a la defensiva, dirigiéndome a la que acompaña a Caulifla.

Ella, quien describiéndola aparenta ser mucho más mayor que Caulifla, se da cuenta de su acción y me pide disculpas, con una reverencia.

-Disculpame, ____, no me había dado cuenta.

-¿Qué? ¿Cómo sabes mi nombre?

-Conocemos mucho de ti -se adelanta Caulifla-, más de lo que crees. Yo soy Caulifla y ella es Hitari. Hace unos momentos terminó mi combate y, como a ella no le toca pelear aún, me sugirió que sigamos tu ki para conocerte en persona.

-¿Mi ki? ¿Seguirme? -repito molesta y con dureza-. ¿Pero quiénes se creen que son? No me molesten y salganse de mi vista si quieren seguir peleando ilesas en el torneo.

-Ese tipo de amenaza...

Hitari se queda pensando en quién sabe qué por unos segundos. Caulifla le da un golpe en la nunca y la otra ercapacita, nuevamente.

-Disculpa la molestia, pero solo queríamos conocerte -Caulifla habla-. Fue un gusto.

Yo no digo nada. Ellas, al notar que de mi no iba a salir ninguna palabra, hacen una reverencia y se pierden de mi vista.

Las dos son saiyajines y me conocen. ¿Qué significa todo esto?

~°~°~°°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~

disculpennn la tardanza. cuánto tiempo pasó? 3 meses? perdonen en serio, no he estado pasando un buen momento y realmente necesitaba tiempo para mi misma. pero ya estoy aquí<3

qué tal están? qué tal la cuarentena en sus países? espero que todos estén bien<3

qué les pareció el capítulo? alguna teoría de lo que va a pasar? nuestra protagonista estuvo un poco sensible en este capítulo :O

espero que les haya gustado, haganmelo saber en los comentarios :)

nos leemos luego❤

Bạn đang đọc truyện trên: AzTruyen.Top