Capítulo especial; San Valentín
____ POV
San Valentin. El día de los enamorados.
La mayoría ve este día como el único donde se le puede demostrar todo el cariño del mundo a su pareja. Otros, ven este día estúpido ya que para ellos el cariño debe demostrarse siempre.
Y a decir verdad, yo tengo una reacción indiferente ante este día. No me parece más que un día en donde las empresas de dulces aprovechan al máximo para vender a toda costa.
"Chocolates Tía Maia, especiales para pasarla junto con tu pareja en el día de los enamorados".
¿Ven a lo que me refiero? En todos los canales que cambio, siempre me encuentro con publicidades como esta. Qué fastidio.
—¡____! —de la nada, Trunks entra a mi habitación corriendo, llamándome.
—Primero debes tocar la puerta, idiota —le digo enojada. Siempre lo mismo.
—Ni siquiera estaba cerrada —dice él rodando los ojos.
—¿Para qué me querías?
—Goten y mis amigos han venido y queremos que juegues al fútbol con nosotros —me pide a lo que levanto una ceja. Éste junta sus manos—. Por favor.
—No sé, no tengo muchas ganas —respondo sincera.
—¡Por favor! —vuelve a suplicar alargando la "o".
—Está bien —accedo resignada—, pero solo unos minutos eh.
—Bien, te esperamos abajo —me avisa mi hermano, y sale de mi habitación.
Suspiro cansada. Estuve casi toda la noche jugando al FIFA 16 contra Trunks. Habré dormido unas tres o cuatro horas.
Busco mis zapatillas y al encontrarlas me las pongo. Acomodé mi pelo y salgo de mi habitación, no sin antes haber cerrado la puerta.
Ya abajo, específicamente en el patio, me encuentro con mi hermano y Goten. También hay otros cinco niños más. Ya los había visto antes, son los amiguitos de Trunks.
—¡____! —grita uno de los amigos corriendo a abrazarme con fuerza.
—Hola, Tom —lo saludo un poco incómoda. No quería ni preguntar a qué se debe este abrazo, porque ya lo sé.
Al parecer, Tom está "enamorado" de mi, y ya que hoy es el día de San Valentin...
Lo gracioso es que este chiquillo tiene como nueve años.
—¡Feliz día de los enamorados! —dice aún abrazándome con fuerza—. Te amo~.
—Gra-gracias, supongo —digo un tanto ruborizada.
—Tonto, deja de abrazar a mí hermana —interrumpe Trunks, remarcando "mí"—. Y además, ella ya tiene novio.
—No me interesa —comenta Tom y deja de abrazarme—. Amo profundamente a tu hermana, y estoy cien por ciento seguro de que tarde o temprano, su novio seré yo.
Ay, estos chicos de hoy en día...
—Bueno, menos charla y más acción —habla otro de los amigos de Trunks, Kaius—. Estoy seguro de que ésta vez te ganaré, ____.
—Ya lo veremos, Kaius, ya lo veremos.
***
No tengo idea de la cantidad de de horas que habrán pasado desde que empezamos a jugar. Solo sé que estoy hecha un asco. Sudo, estoy sucia y obviamente, huelo mal.
Éstos niños sí que saben jugar eh, no se dejen llevar por la edad.
Los equipos eran así: Yo, Trunks, Tom y Taro; mientras que el otro equipo estaba conformado por Goten, Kai, Akio y Kaius.
El partido había salido 14 - 13, a favor nuestro.
Se hubieran hecho más goles, pero pasa que el dueño de la pelota, o sea Kaius, se enojó porque no le quisimos conceder un penal. "Esto es como el fútbol callejero, aquí no hay reglas" fueron mis palabras. El tema es que se enojó y, al ser dueño de la pelota, se la llevó. Y es así como se dio por finalizado el partido.
Trunks también tiene una pelota, pero al parecer ya todos se encontraban un poco cansados, así que decidimos terminar el partido otro día.
Los amigos de Trunks ya se fueron a sus casas. Goten aún sigue aquí, de hecho, debe de estar jugando a la play con mi hermano.
Ya es de tardecita, deben ser las seis o siete.
Hoy no he visto ni a Bulma ni a mi padre. Si fuera cualquier otro día, pensaría que mi padre está entrenado. Pero no. Ayer Bulma me dijo que hoy se iría con mi padre a no sé donde, para poder pasar el día de San Valentin juntos.
No sé cómo diablos mi padre accedió a eso, pero bueno, Bulma siempre tiene un haz bajo la manga.
Toco mi frente y me estremezco al sentir que estaba fría. Ya saben, el sudor.
—Necesito pegarme baño —susurro asqueada.
—¿Quién soy? —escucho decir a alguien, mientras tapa mis ojos con sus manos.
—Gohan, podría reconocer tu voz en donde sea, no juegues —le digo un poco amargada.
—Me parece que alguien se despertó hoy con el pie izquierdo —dice divertido y quita sus manos que se encontraban tapando mis ojos.
—Todos los días me despierto con el pie izquierdo.
—No lo dudo.
—Pff -emito rodando los ojos—. A todo esto, ¿qué te trae por aquí?
—Mamá me mandó a que venga a buscar a Goten. Dentro de pocos días será su cumpleaños, y sabes cómo es mi mamá con los cumpleaños.
—Ah...
Hubo un silencio sepulcral entre los dos. Gohan no dejaba de mirarme sonriente.
En una estiró los brazos, rápidamente capté el mensaje y retrocedí dos pasos. No iba a dejar que me abrazara siendo que estoy sucia y oliendo a muerto.
Aparte, no soy fan de los abrazos.
—Deten tu caballo, vaquero —digo frunciendo el ceño.
—¿Pero qué suced...?
—Ni loca dejo que me abraces. Estoy en un estado asqueroso como para que hagas eso —respondo sincera y me cruzo de brazos.
—Ah, bueno. Eso no me importa, pero si no quieres que te abrace... —decía él con decepción, a la par de que su voz se iba apagando. Sacude su cabeza y vuelve a sonreír—. Tengo algo para ti —anuncia y busca algo en su bolsillo trasero. Y de ahí saca una pequeña caja con tapizado color bordó.
—Gohan, ¿qué es eso? —pregunto extrañada.
—Ten —me lo entrega—. Feliz día de San Valentin.
—Gohan, ¿no me digas que tú también estás enrollado en todo este estúpido "Día de San Valentin"? —expulso riendo. Gohan me mira ofendido.
—¿Perdón? —dice él arqueado una ceja.
—Digo que este día es est...
—Ibas a decir que este día es estúpido, ¿no? —sonríe falsamente, y yo asiento.
—Sí. No es más que un día donde los vendedores se joyas y dulces se llenan se plata de las parejas que creen que regalando algo pueden demostrar su amor.
Él ríe, pero otra vez de una forma falsa.
—Me sorprende tu mente cerrada.
—¿Perdón? —ahora la ofendida soy yo.
—Nada ____ —suspira pesado—. Mejor olvida todo lo que dije. Iré por Goten.
—No, ahora te quedas —le ordeno enojada—. ¿O me vas a decir que no te parece estúpido que las personas elijan un día para demostrar cariño, siendo que pueden hacerlo todo el año?
—Ese es el problema. Tú nunca demuestras cariño.
Ante esas crudas palabras, me quedé sorprendida. ¿Qué quería decir Gohan con eso?
—¿Q-qué idioteces estas diciendo?
—¡Digo que tú nunca me demuestras que me quieres! —suelta frustrado—. Llevamos meses de relación y todas las veces que me dijiste que me apreciabas, fueron después se que yo te diga lo mismo. Casi nunca aceptas que te de un abrazo o un beso. ¿Sabes cómo se siente eso? _me mira fijamente a los ojos, y al ver que no respondía, acercó más su cara a la mía sin despegar sus ojos de los míos—. ¡¿Sabes cómo se siente?!
—Y-y-yo...
—¡Un juguete, me haces sentir igual que un juguete! —su cara tan cerca de la mía me ponía nerviosa—. Es como si sintiera que... solo estás conmigo para no estar sola. No porque me quieras —confiesa más calmado.
—N-no exa-exageres.
Muy bien ____, excelente. Te llevas el premio a la idiota del año. Felicidades.
Gohan me mira sorprendido.
—Ya veo que contigo no se puede hablar en serio —dice, y aleja su cara de la mía, triste—. Dile a Goten que regrese rápido a casa, porque yo ya me voy.
Antes de que pudiera reaccionar, él ya había prendido rápidamente vuelo hacia su casa.
¿Qué se supone que fue todo esto?
Como un rayo, entro a mi casa y subo las escaleras, con destino a mi habitación.
Pude pasar por la sala se juegos donde mi hermano y Goten se encontraban jugando, así que pude avisarle a Goten que lo esperaban en su casa.
Ya en mi habitación, cerré la puerta con llave.
Me desvestí, y con una toalla en mi mano ingresé al único lugar donde podía pensar con claridad: la ducha.
Necesito reflexionar un buen rato.
***
—¿Está segura de que no tiene hambre, señorita?
—Por milésima vez, no Louis, pero gracias —respondo sin ganas.
Me encuentro en el comedor. El reloj marca exactamente las 23:30. No había cenado y el chef, Louis, no paraba de preguntarme con que si quería comer.
—Bien, pero si tiene hambre y desea comer otra cosa, no dude en llamarme.
Asiento y observo como Louis abandona el comedor, dejándome sola.
Suspiro.
Miro el collar que tenía alrededor de mi cuello. Esto es lo que Gohan me había regalado.
De la nada, volvieron a mi mente todas las palabras que Gohan me había dicho esta tarde, y pude llegar a una conclusión:
Soy. Una. Idiota.
Así es. Esas simples tres palabras me describen y me van a describir toda la vida.
Gohan tenía razón en cómo sentirse. Soy una estúpida cosa que no sabe demostrar sus sentimientos.
¿Tanto me cuesta decir "te quiero"?
—Gohan, te qui... —hago una pausa y vuelvo a hablar—. Gohan, te quier... —otra vez, hago una pausa—. ¡Gohan, te qu... Agh! —agobiada, me levanto bruscamente de la silla. No merezco a Gohan.
Necesito tomar algo.
Me dirijo a la cocina, con dirección a la heladera. La abro y me encuentro con un pack de en total seis latas, y cada una tenía escrita "BEER".
¿Cerveza, eh? Interesante. Varias veces vi a Bulma tomar esto, y a mi padre también. Ahora es mi turno.
Vuelvo al comedor con el pack en las manos. Lo pongo sobre la mesa y rompo el plástico que lo envolvía.
Sin perder tiempo, agarro una de las latas y, al apenas abrirlo, lo dirigí a mi boca.
¡Qué asco! ¿se supone que esto tiene que gustarme?
Vuelvo a darle otro sorbo, y sabía igual o peor que la primera vez. Esto sí será difícil.
Tercer sorbo. Cuarto sorbo. Quinto sorbo. Al sexto sorbo ya no sabía tan asqueroso, y al séptimo ya me empezaba a gustar.
Segunda lata. Tercer lata. Cuarta lata.
Esto me daba vueltas la cabeza, comencé a tener hipo y es realmente molesto.
Nuevamente, la imagen de Gohan se hizo presente en mi mente.
Decidida, vuelvo a levantarme de la silla. El hipo vuelve a atacarme.
—Gohan... —hipo—. Gohan... —hipo—. Gohan, te quier... —y otra vez, hipo.
No tengo idea de lo que ocurre a mi alrededor, pero sí de lo que ocurre dentro mío. Necesito estar con Gohan, necesito decirle todo lo que siento, necesito abrazarlo. Lo necesito a él.
No sé cómo, pero ya me encontraba volando hacia la casa de Gohan. Es una locura lo que voy a hacer, pero voy a aprovechar que no estoy tan sobria, y le diré todo lo que siento.
Distingo la casa de Gohan, y como si fuera posible, aumento la velocidad. La cabeza me seguía dando vueltas pero eso es lo que menos me importa.
Ahora me encuentro frente la ventana de la habitación se Gohan. Menos mal que su habitación queda en el piso de arriba. Bajo mi Ki y abro fácilmente la ventana, para después correr la cortina. Al hacer eso, mis ojos se posaron sobre un pelinegro que dormía tranquilamente en su cama.
Al notar que dormía en bóxer, no evité sonrojarme, pero eso no impidió que hiciera lo que llevé planeado.
Me acerco a él, y sin preámbulos me acuesto a su lado, realmente no me interesa que esté durmiendo solamente en bóxer. Con mi mano derecha comienzo a tocar cada parte de su cara. Ojos, boca, nariz. Ea increíble que sea tan increíblemente hermoso.
De tan solo pensar que lo hago sentir mal me parte el alma, él nunca me había comentado sobre sus incomodidades y hoy explotó. Y como toda idiota que soy, nunca me di cuenta.
¿Por qué siento mi garganta quemarse? ¿Por qué siento que mis ojos en cualquier momento van a lanzar un chorro se lágrimas?
No quiero llorar. Tuve que morderme el labio para evitar que se me escapara un sollozo, pero pensar que podría perder a Gohan... se me hizo inevitable el segundo sollozo.
Gohan entreabre los ojos, y al darse cuenta que me tenía al lado suyo, los abrió completamente.
—__-____ —me nombra apenas—. ¿Q-qué es todo esto? ¿Y por qué lloras? —me mira atónito.
—Perdón —logro decir, aunque mis sollozos no cesaban.
—¿Pero qué...?
—Perdón por ser tan idiota. Perdón por no haberme dado cuenta de cómo te sentías, por ser una egoísta... Yo te amo, Gohan —ante esa confesión, Gohan quiso decir algo pero lo interrumpí—. Te amo. Te amo con todo mi maldito corazón. No quiero ni pensar que algún día te separaras de mi, no lo soportaría.
Definitivamente eso es algo que no diría sobria.
Ya que Gohan no decía nada, cierro los ojos y bajo la cabeza. Pasaron unos minutos y sentía que iba a volver a llorar.
Siento su mano agarrando mi mentón, y levanta mi cabeza. Él me miraba... con amor.
—¿Tomaste?
—U-uhm, un poquito —respondo con la voz baja.
—Te creo, los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
—¿Me estas diciendo borracha? —al terminar de preguntar eso, se me escapó uno de los tantos hipos que tuve hoy.
Gohan solo rió. Su vista bajó a mis labios, y me volví a sonrojar.
—Sé que preguntar esto es muy tonto pero, ¿puedo besarte?
No respondí, no quise perder tiempo en eso. Solo posé mis labios sobre los suyos.
Este es un beso tan distinto de los que nos dimos en toda nuestra relación. Este beso tiene pasión, pero también tiene su lado tierno. Con este beso simplemente demostramos todo lo que sentimos. Todo.
Sus labios se movían perfectamente al compás de los míos, que maldije mentalmente por tener que separarnos por la falta de aire.
Noto sus mejillas levemente rojas, y yo sonrío.
—Aunque hayas tomado, casi ni sentí el sabor a licor —comenta divertido.
—Pff, qué tonto.
Gohan sonríe de forma amplia, y junta su frente con la mía.
—Escúchame. Yo nunca, pero nunca me separaría de ti, ¿si? —su voz estaba ronca—. Pase lo que pase, nunca lo haría. Me tienes locamente enamorado, y lo último que haría sería alejarme se ti.
Volví a sentir ganas de llorar, y lo abracé rodeando su cintura, ocultando mi cara en su pecho. Podía escuchar su corazón latir.
—Te amo, ____.
—Te amo —repito sus palabras, más feliz que nunca.
Dios, qué difícil es estar enamorada. Pero por él, puedo hacer el esfuerzo.
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gg ahre
como ven en el título, esto es un capítulo especial. no tiene nada que ver con la trama de la historia❤ ¿qué les pareció?
hace más de dos semanas que estoy sin wifi, otra vez :'v me estoy pasando datos desde mi celular V:
muchísimas gracias por leer, votar y comentar, las adoroooo♡
nos leemos luego♡
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