Capítulo 27- Quita tus zarpas de ahí.

Ana

Yo no quería hablar de eso, no quería hablar de mis sentimientos, pero Celia me preguntó que como me sentía después de que el gilipollas de Hugo hubiera roto conmigo, me hubiera apartado de su vida sin ningún remordimiento, sin nada que decirme ni nada que explicarme, simplemente me llevó a una esquina de la discoteca, donde el sonido era más pausado y se podía hablar con un tono de voz normal. Me dijo con palabras textuales "Ana, tenemos que hablar. Me estoy dando cuenta de que esta relación no nos lleva a ninguna parte, que no nos queremos como antes y que aparte yo... Creo que... Me gusta otra persona" y sin más tapujos se fue, dejándome ahí, plantada como una maceta, inmóvil. ¡No me dejó ni hablar! Ahora, que esta se la tengo guardada. El karma ya hablara... Aunque pensándolo mejor, prefiero estar así.

Con lo a gusto que yo estaba sola, sin nada ni nadie con quien calentarme la cabeza y fíjate ahora.

Después de todo lo sucedido, fui a la barra y me dio por beber como una loca posesa. Bebía sin rumbo ni control, hasta que Celia se dignó a llevarme a horcajadas hacia unos sillones rojos, que por cierto, eran muy cómodos. Allí me quitó mi preciado baso de Malibú, lo puso sobre la pequeña y redonda mesa que teníamos enfrente y tras esto clavó su mirada en mí.

Yo seguía mirando mi baso con ojos de corderito a punto de morir, pero Celia cogió mi cara a lo besugo y llamó mi atención, tras yo decirle que hoy era un día para celebrar y con una simple y asquerosa pregunta que insinuó para que yo le contara todo.

-¿A sí? ¿Por qué?

JA ahora le tendría que contar todo y bajo los efectos del alcohol las cosas no salen como uno las piensa.

Le estuve contando todo, todito, todo. Con lujo de detalle. También le conté... Bueno, esto último se me escapó. Lo de que creo que siento cosas por una persona, encima esa persona no me conoce, que es lo más gracioso.
En fin, que al preguntarme quien era el afortunado, se me quitaron todas las tonterías y sobre todo la borrachera que llevaba y no por la pregunta, ni porque el aludido apareciera. Que más quisieras tú. Si no por la que se iba a liar cuando Celia se diera la vuelta y viera a su peor pesadilla detrás de ella.

Sí, sí señor, el mismísimo Adrián, novio. Por ahora. De mi amiga Celia, estaba en la discoteca y para ella no iba a acabar bien la noche.

Veo como la coge del brazo y la va alejando de mí, junto con sus gritos de fondo, que poco a poco se van desvaneciendo. Intento ir tras ella, pero al primer paso que doy me caigo en el sillón de al lado. Decido esperar a que venga y consolarla, por lo menos, ya que mis fuerzas no daban para más.

Ahora me aburro.

Y yo, no sé lo que hacer, me ha quitado todo el rollo la mujer esta.

Como si se tratase de un flas, veo mi copa de Malibú encima de la mesa, la cojo para empinármela y seguir con la fiesta, pero alguien me la quita de las manos.

Seguro que es otro pesado.

Dirijo mi mirada arriba para ver quién es el subnormal que osa quitarme mi deliciosa bebida e interrumpir mi maravillosa fiesta.

-Vaya a quién me encuentro por aquí- me dice a horcajadas.- Que pequeño es el mundo.- Se sienta en el mismo sillón que yo, como puede.

Parece que no soy la única que va mal esta noche. Daniel Oviedo también esta borrachillo.

-Hostias, que susto me has dado jodio.

-Ups, no pretendía asustarte, lo siento.

-Bah, no pasa nada.

-¿Y tu amiga Celia?

-Pues se la acaba de llevar el unineuronal, cavernícola, sin cerebro de su novio.

-¿El que se puso a gritarle a mi hermano en la firma?

-Exacto, ese mismo.

-Pobrecilla, ¿Por qué no lo deja?

-Pues la verdad no lo sé, pero creo yo que será la última vez que los vea de novios, ella está muy harta.

-Normal. Y... Bueno... ¿Tú con Hugo cómo vas?

-Uuiii no me saques ese tema, que voy negra.

-Pues yo te veo blanquita.

Que humor.

-Vas para el Club del chiste. ¿Lo sabías?

-Sí, me lo suelen decir mucho. Pero bueno, ¿Por qué no quieres hablar de él?

-Me ha dejado, él a mi ¿Te lo puedes creer? En fin, así estoy más a gusto.- Miro hacia donde esta Hugo.- Y parece que sin mí se lo pasa mejor.

Dani mira hacia el mismo sitio que yo y luego me vuelve a mirar.

-Tú también te lo puedes pasar bien si él.

-Sí, bebiendo hasta que me dé un coma etílico, que gracia.

-O eso- se encoge de brazos- o conmigo.

O Dios mío, te ha dicho que te lo pases bien con él, con Daniel Oviedo. Ha sido una indirecta.

No malpienses, que no ha querido decir eso, solo quiere ser amable.

Seguro que es eso.

-Eehh, ¿Y a que estamos esperando?- Es lo único que se me ocurre decir. ¡Maldita mente, donde estas cuando te necesito!

-¡Pues vamos a bailar!

Y dicho esto nos levantarnos de los asientos, perdemos el equilibrio y volvemos a apontocar nuestros culos en él.

-Que torpes que somos.-Dice Dani riéndose.

-Esto nos pasa por ser unos borrachillos.

-Eso también.

Y como si hubiéramos dicho el chiste más gracioso que existe, nos empezamos a reír como dos locos.

Parece que estáis poseídos.

Calla y no estropees los momentos.

Cuando conseguimos relajarnos un poquito, veo a Celia salir de los lavabos como alma que se la lleva el demonio, con pequeñas lágrimas en los ojos y mirando a todos lados.

-Dani, lo siento, Celia me necesita.-Tras esto, me levanto a horcajadas y voy tras ella.

Dani me sigue y antes de llegar a la puerta del local me agarra del brazo.

-Creo que va a estar bien acompañada.- Me dice señalando al chico que va tras ella, a su hermano, a Jesús.

-Baia, Baia. Sí que va a estar bien acompañada si...

Me doy la vuelta, encontrándome a Dani demasiado cerca, tan cerca que puedo sentir como suena su corazón a pesar del alto volumen de la música, tan cerca que incluso nuestras narices se pueden rozar y nuestros labios intentan sellarse para no separarse nunca.

-¡O Dios mío! Tú eres Dani de Gemelieres ¿No?

Toda la vida matando tontos y cada día hay más.

De verdad, me estoy replanteando matarlos a todos, porque esto ya no es normal.

Vamos a hacer un concurso, los reunimos a todos y ponemos una bomba.

Nos separamos rápidamente.

-Eehh, ¿Si?

-Es Gemeliers chica, Gemeliers...- Digo un pelín molesta.

-Uuii perdona, el alcohol que me está empezando a afectar.

-Sí, a las neuronas. Yo creo que te falta un tornillo, o una buena hostia... Quizás te caíste de la cuna al nacer...-Digo entre dientes.

-¿Perdona?

-Perdonada- Dani se empieza a reír y se tiene que dar la vuelta, tapándose la boca para que la odiosa chica no se dé cuenta.- Voy a la pista, luego nos vemos.- Este me asiente y yo me voy.

Que hija de... uuhh, estas cosas me encienden la sangre, me repatean. Y encima no sabía ni como se llamaban, es que yo me cago en todo lo cagable. Vaya nochecita.

{...}

Llevo como diez minutos en la pista bailando como una loca posesa, viendo a todos con sus amigos, parejas, rolletes, etc.

Yo me aburro, aquí sola, sin nadie...
Voy a sentarme y si Celia no aparece en diez minutos me iré a mi casa y mañana será otro día.

Me dirijo hacia los asientos, cómodos, rojos en los que hace un rato estaba sentada, pero antes de llegar alguien me coge de la cintura.

-Qué bien se ve, me hipnotiza su cintura, cuando baila hasta los dioses la quieren ver, ya no perderé más tiempo, me acercaré. Yo sólo la miré y me gustó,
me pegué y la invité y bailemos, eh. La noche está para un reggaetón lento, de esos que no se bailan hace tiempo.- Alguien me susurra la canción que justamente han puesto hace escasos minutos.- Permíteme bailar contigo esta pieza, entre todas las mujeres se resalta tu belleza, me encanta tu firmeza, te mueves con destreza, muévete, muévete, muévete.- Sigue susurrando y a la vez bailando.

Y como no conocer esa voz, si llevo desde pequeña escuchándola.

-¿Qué haces?

-¿Qué haces tú? ¿A dónde te crees que vas?- Me dice su voz masculina.

Me doy la vuelta quedando frente a él.

-¿A sentarme?- Le digo un poco borde, aunque no era mi intención.

-Tú no vas a ningún lado, hay que terminar lo que habíamos empezado ¿no?

-No.- Que cortante eres algunas veces, de verdad.

-¿Cómo?

-Comiendo.

-Al final vamos a ir los dos al Club del chiste.

-Sí, lo veo.

Me tiene agarrada de la cintura, con una mano. La otra que falta, ya que el niño no es manco, ha descendido, hace un rato, hasta llegar a mi bonito y hermoso trasero.

-Por cierto ¿No tienes la mano un poco baja?- Le sale una débil sonrisa.

-Qué va, para nada.

-Yo creo que tú zarpa está en el sitio incorrecto.

-Pues yo creo que está en el mejor sitio.

Poco a poco se va acercando, más si puede, a mí.

-Quita tus zarpas de ahí- Él, con cara picara, niega con la cabeza.

Madre mía, me está poniendo muy, pero que muy nerviosa.

Y tú, como una buena chica te vas a quedar quietecita y no te vas a mover.

-Y... ¿Qué era lo que... lo que habíamos empezado antes? Que no me acuerdo.- Me hago la tonta.

Jijijiji que mala bruja eres.

Shoo, calla.

-¿Quieres que te refresque la memoria?- Yo asiento.

Y tras esto, sube su mano a mi mejilla. Nuestros labios se vuelven a rozar, pero esta vez se unen sin ninguna interrupción. Se mueven al compás de la música, exactamente de la canción Tengo un corazón.

Anda, la misma que le cantaste.

Yo subo mis manos a su nuca, acercándolo más y nos seguimos fundiendo en un beso que muchas desearían, pero del que solo yo soy la afortunada.

Que mala que soyyyy PUAJAJAJJAJAJJAJAAJAJAJA.

Eeaa nuevo capítulo para vuestros bodys.
Espero que lo disfrutéis.

¿Os gusta la novela? ¿Qué creéis que pasará ahora? Decidmeeeee que quiero saberrrrr.

¿Quereis que empiece a dedicar capítulos? Ahora parece que es la moda y.... yo no voy a ser menos😂😂😂 dejadmelo por coment pliss😈

Besos😘

Att:C❤🙊

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