.Capítulo 5.

Roman entró a la casa de los fallecidos junto a sus guardias personales, mirando al hombre colgado frente a él con cierta seriedad y piedad. No podía creer lo tonto que fue, creyendo que los padres del guardia no abrían la puerta porque necesitaban su espacio. Había algo más que no podía creer, y eso era la estupidez de Logan. Se volteó, mirando al anterior mencionado escribir algunas cosas en su estúpida e inútil libreta. Estaba furioso con él e iba a demostrarlo.

- Logan -. Habló con firmeza -, quiero hablar contigo un momento

- ahora no, Roman -. No lo miró, continuando con su escritura -, estoy ocupado

Roman largó un suspiro y, evitando sacar su espada para amenazarlo, caminó hacia Logan, agarrándolo de la corbata y arrastrándolo fuera de la habitación. Logan, obviamente, se soltó y se arregló la corbata en su lugar, mirándolo con furia y confusión.

- ¿qué te trae tan extraño, Roman?

- primero y principal, no soy sólo “Roman”, soy un príncipe y debes tratarme con respeto -. Le advirtió, viendo a dos de sus guardias vigilarlos atentamente -. Segundo, ¿en qué estabas pensando que no me informaste de esto con anterioridad?

- necesitaba hacer unos apuntes, escritos, cómo te parezca más conveniente decirlo -. Respondió, cruzándose de brazos -. Patton me ayudó bastante y parece que logré varios avances

- ¿“apuntes”? -. Preguntó, su tonó de voz demostraba irritación, no podía creerlo -, ¿acabas de decirme que dejaste a dos personas fallecidas en su lugar por dos días enteros sólo para tomar apuntes?

Logan se tomó su tiempo para responder, miró a Roman, luego al suelo y nuevamente a Roman.

- sí

Roman frunció el ceño lentamente, sus puños temblando en un intento de contenerse por no golpear a su acompañante en la cara. Era tan irritante. Era la persona más descorazonada que haya conocido.

- sabes que los difuntos necesitan ser enterrados, Logan -. Dijo, Logan largó un suspiro, sabiendo lo que iba a decir -, y Dios no permite esta clase de actos hacia los fallecidos

- Roman, escucha, Dios para mí es un ser inútil y despiadado que, si supuestamente “ama” a sus creaciones, no permitiría que cosas así pasaran -. Señaló a los cadáveres mientras hablaba -. ¿Dónde está tu Dios cuando lo necesitan?, ¿dónde está cuando el odio y la injustia se hace presente ante los ojos de los supuestos “inocentes”, acabando con la vida de miles de personas?

La sala se quedó en silencio, Roman y Logan mirándose a los ojos, cada uno de ellos con pensamientos diferentes en sus cabezas. Roman miró hacia abajo, dándole a entender a su supuesto amigo que prefería no hablar del tema.

- Dios no existe, Roman -. Continuó

- espero él te perdone algún día, Logan -. Sonrió, quedándose callado por unos segundos -. Dios siempre perdona a los pecadores que deciden querer ser perdonados

- y castiga a los que no, ¿cierto?

- por alguna razón hay que temerle -. Respondió -. Dios es amor, tanto cómo puede ser tu peor pesadilla si se lo propone

Logan sonrió un poco, sacando su libreta y continuando con lo que hacía cuando Roman se alejó de él para investigar mejor los cadáveres. Era en vano hablar con él.

El día pasó rápido y Logan se encontraba en su camino hacia su trabajo, pero algo lo distrajo de sus pensamientos: Richard y Patton. Intentó no darle importancia hasta que Patton notó su presencia y sonrió, haciéndole señas para que se acercara. Tuvo que hacerlo. No quería tener que soportar a Richard hablándole de todo lo interesante que hizo junto a Patton.

- saludos, Patton -. Notó la corona de flores encima de las cabezas de sus dos acompañantes -. ¿Qué clase de tontería tienen sobre sus cabezas?

- ¡una corona de flores! -. Patton exclamó, dándole una a Logan -, hice una para ti y para Richard, ¿te gusta?

Logan miró las flores azules detenidamente y luego a Patton, jamás lo vio tan feliz en su vida, interesado en su opinión. Largó un suspiro corto, pensando en algo bueno que decir, sabiendo lo sensible que su amigo era sobre ciertas palabras.

- bueno, los colores son interesantes y las flores tienen una forma muy peculiar -. Dijo sin apartar su mirada de Patton y su notable felicidad -. Está bien, no es mi estilo de accesorio que uso normalmente, pero es relajante

- ¡sabía que te gustaría! -. Lo abrazó con fuerza

Richard se despidió de ellos y Logan se dio cuenta de una tercera corona de flores en las manos de Patton, éstas eran violetas, lilas y otras negras. Colores muy particulares. Patton se volteó y, captando la mirada de su amigo sobre lo que tenía en sus manos, sonrió más.

- ¿te preguntas para quién es esto? -. Logan salió de su transe, acomodándose los anteojos rápidamente -, puedes ir conmigo si quieres, nunca está mal conocer nuevas personas

Logan iba a preguntar para quién era, pero fue interrumpido por Patton cuando lo agarró de la mano, creando un círculo de magia encima de ellos que, mientras iba bajando, iban siendo trasladados hacia un sitio diferente. Esto era nuevo para Logan, lo cual era entendible que se asustara al principio al verse en un parpadeo en otro lugar.

- ¡Virgil! -. Llamó Patton, ignorando a Logan agarrarse de uno de los árboles para evitar caerse

Estaban en lo que parecía un bosque, pero podría ser un parque sin dudar, había una fuente en medio, varios bancos de madera y una cerca que los separaba de las montañas y lagos. Los caminos de piedra le daban un toque más relajante.

- ¿Virgil? -. Patton miró alrededor hasta que lo vio sentado en la cerca -, ¡Virge, ahí estás!

El sujeto tenía puesto una túnica de color negro, pantalones del mismo color y botas marrones oscuro. Cuando escuchó la voz de Patton no dudó en darse la vuelta, revelando su cabello violeta que le cubría un poco los ojos, traía vendas blancas en el cuello, camisa negra y un chaleco violeta encima de éste. Se lo veía cansado y sus ojeras no demostraban lo contrario.

- hola, Pat -. Su voz era algo grave, casi cómo la de Logan cuando habla seriamente para ser tomado en serio -, ¿qué te trae por aquí?

- ¡vine a darte un regalo! -. Su sonrisa se desvaneció en unos cinco segundos -, ¿qué haces sentado en la cerca?

- disfrutando la vista, el silencio -. Agarró la cerca con fuerza, mirando hacia abajo -, pensar en lo mucho que la vida nos odia algunas veces...

Patton lo agarró de la mano y Virgil decidió pisar tierra otra vez, ocultando sus manos en los bolsillos de su túnica. Ninguno de ellos sabía realmente que decir, así que Patton decidió no usar las palabras y quitarle la capucha de la cabeza a Virgil para remplazarla por la corona de flores.

- muchas veces la vida puede ser difícil, pero siempre habrá algo que nos haga pensar lo contrario -. Dijo casi murmurando, para que solo Virgil pueda escucharlo -. La naturaleza es una razón por la cual uno sonríe, siempre ahí, demostrándonos su belleza y amistad. ¿Tal vez puedas enfocarte en otras cosas y vivir el presente?

Virgil sonrió, jamás supo decirle que no a Patton. Asintió con la cabeza y su amigo aplaudió, dando saltos de alegría. Virgil desvió la mirada hacia la fuente al ver otra figura humana ahí que le llamó la atención, Patton también miró hacia allá y sonrió nuevamente, era un buen momento para hacerlos amigos.

Logan estaba intrigado en los pequeños peces que habían en la fuente, sus colores eran maravillosos y no dudó en escribir sobre su descubrimiento, incluso dibujando a los peces, uno por uno.

- ¿quién es el nerd? -. Virgil preguntó

- él es Logan, un viejo amigo mio -. Respondió -. Es muy inteligente y un poco... formal. Incluso malo haciendo amigos. Por suerte estás aquí para cambiar eso

- espera, ¿de qué hablas? -. A Virgil no le estaba agradando la idea de conocer nuevas personas, su ansiedad estaba saliendo a niveles superiores por cada paso que Patton le hacía dar hacia el sujeto

Ya estaban ahí. Logan apartó la mirada unos segundos, se levantó y miró a Virgil de arriba a bajo, viéndolo ponerse nervioso y agarrando la mano de Patton con fuerza. Ya estaba pensando mal de él. Los malos pensamientos comían la cabeza de Virgil.

- saludos -. Extendió la mano -, mi nombre es Logan, un placer conocerte

- soy Virgil... -. Aceptó el apretón de manos, esperando que Logan no se de cuenta de lo frías que sus manos son -. Un gusto conocerte también, supongo

- ¿cuál es tu trabajo, Virgil?

Realmente no quería hablar de eso.

- suelo ayudar a personas, es algo extraño -. Logan elevó una ceja y Virgil continuó cuando Patton le dijo que continuara -. Tengo un “cuarto especial” donde las personas que están en costantes problemas pueden ir y hablar conmigo, liberarse de todo y poder continuar. Es extraño, lo siento

- de echo, es un trabajo muy interesante -. Logan admitió, anotándolo en su libreta -. ¿Algo más que puedas hacer?

- bueno, solía ser el encargado de liberar las almas de los cadáveres de las personas que cometieron suicidio -. Logan dejó de escribir, ahora mirándolo con confusión -. Siempre me hablaban cuando los tomaba de las manos, diciéndome sus últimos pesares antes de irse por completo

Logan encontró eso interesante. Demasiado. Lo anotó en su libreta antes de pensar en el guardia del Rey y en sus padres. Sonrió un poco, y eso asombró a Patton, nunca sonreía, y si lo hacía era porque una idea se le había venido a la cabeza.

- Virgil, ¿te molestaría si me permites entrar a tu cuarto?

- ¿supongo que no hay problema? -. Respondió, agarrándose el brazo mientras Patton lo rodeaba con sus brazos para tranquilizarlo

- perfecto, guía el camino

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