.Capítulo 2.
Roman se quedó pensando en lo que había ocurrido hoy en la mañana. Su visión no despegándose de la ventana. Sus manos detrás de su espalda. Largó un suspiro que, estando el cuarto de Thomas, éste podría escuchar a pesar de estar metido en su mundo. Se dio la vuelta, enfocando sus ojos en su compañero, estas cosas afectaban tanto a Thomas que ninguno de ellos dos podría creer que haya llegado tan lejos. Perdió tanta gente, tantos amigos. Aún así, Thomas nunca se rindió.
- Thomas, entiendo que duele, pero hay que dejarlo pasar
- ¿por qué Logan no me cree? -. Murmuró, sus dedos enredándose en su cabello -, entiendo que no es una persona religiosa, pero debería de creerme. Quiero decir, demonios, soy el Rey
- conoces la actitud de Logan, sabes lo testarudo que es -. Lo interrumpió. Sus ojos serios captaron los ojos miedosos de Thomas -. Su indignante personalidad no lo llevará muy lejos. Por lo que sabemos, tu guardia no tenía razones para hacer un acto tan cobarde, así que debe de haber otra forma para que todo esto haya ocurrido...
Logan entró a su habitación, cerrando la puerta con tanta brutalidad que juraría que si seguía haciéndolo iba a romperla. No podía creerlo. No podía creer que Patton haya caído en las tonterías infantiles que la religión les proponía. Intentó ignorarlo arreglándose el cabello, se quitó los anteojos y decidió tomar una pequeña siesta. Realmente la necesitaba.
El despertador sonó, logrando llamar la atención de Logan, quién abrió los ojos al segundo. Otro día, otra oportunidad. Se levantó sin ningún tipo de remordimiento sobre lo que ocurrió ayer, sobre lo que dijo. Daba igual, no es como que sienta algo al respecto. Fue al baño, hizo lo que debía y salió tranquilamente de su hogar.
Otra oportunidad para continuar con su lectura, esta vez caminando por el parque, ignorando que algunas personas lo miren con extrañeza. Pasó a la siguiente hoja y, por una vez en la vida, desvío la mirada. Patton estaba sentado en una de las bancas, hablando con otra persona, sonriendo como siempre. Se dio la vuelta para volver por sus pasos anteriormente hechos pero, por lo que parece, Patton notó su presencia.
- ¡Logan! -. Saludó antes de reírse
- Patton -. Dijo, mirándolo ahora
- ¡ven, siéntate aquí! -. Dio unas palmaditas al espacio restante de la banca
Logan pensó si hacerlo o no, pero lo hizo de todas formas. Caminó hacia él y se sentó a su lado. Postura perfecta, piernas cruzadas y ojos puestos a su lectura. Patton se rió y agarró el libro delicadamente, esperando que Logan no se enoje con él.
- ¿conoces a Richard? -. Señaló a la tercera persona. “Richard” traía un saco igual al de Logan, solo que de color marrón claro, cabello negro al igual que el color de sus ojos, pantalones y zapatos. Logan lo miró de arriba a bajo, sus ojos calculando cada detalle
Este tipo es un hijo de puta.
Patton lo agarró del hombro para llamar su atención. Se había quedado callado por un minuto y él junto a Richard se quedaron algo confundidos.
- claro -. Respondió finalmente, una pequeña sonrisa en su rostro -. Richard, sector nueve
- ¿y tú eres Logan? -. Agregó, esa sonrisa asquerosa en su rostro hizo que Logan deje de sonreír, volviendo a su típico rostro serio y sin sentimientos -, ¿el Logan que nunca sonríe o intenta ser más sociable?
- sí, el mismo -. Se acomodó los anteojos, Patton se mordió el labio y pensó que debía intervenir, pero su amigo lo impidió -. Logan, sector once, encargado de la protección de sustancias químicas que pueden ser mortales para cualquier ser humano
- si, eso ya lo sé -. Richard intentó hablar, pero Logan continuó con su charla
- y con cualquier ser humano me refiero a científico, mago o incluso personas inútiles que creen que por pretender tener una personalidad “dura” o “madura” serán tomados en serio -. Continuó, sus ojos serios y sin parpadear no se movieron de la presencia asquerosa de Richard -. Tal vez no posea sentimientos, tal vez no posea muchos amigos, pero si poseo algo: dignidad y buenos valores. Buenos días
Logan cerró su libro cuando se lo quitó a Patton de las manos y se levantó para irse. Richard se rió entre dientes, mirando hacia abajo. Los dos se quedaron en silencio, viendo a Logan retirarse a pasos tranquilos. Patton tuvo que disculparse por el extraño comportamiento de su amigo antes de seguirlo por detrás, a Richard no le importó, conocía a Logan y sabía perfectamente lo irritante que podía ser.
- ¡Logan, espera!
- ¿en qué puedo ofrecerte mi asistencia, Patton? -. Preguntó
- ¿por qué te comportaste así con Richard? -. Lo agarró del brazo para que lo mirara -, ¿es que acaso no son amigos?
- Richard es una persona toxica, un personaje con el que no querrías juntarte nunca en tu vida -. Respondió, notando como Patton lo iba soltando con cada palabra que decía -. Es un envidioso. Si prestaste atención a la manera en la que habla, en la manera en la que se sienta, ya sabrías de lo que hablo
- ¿q-qué? -. Patton no comprendía nada
- primero, una persona decente no te diría en la cara tus “fallos” o lo pésimo que piensan de ti, si te lo dicen a tus espaldas sería comprensible, pero él te lo dijo a la cara, intentando convencerte de que “sabe” tus errores y de que él, en su pequeña e infantil mente, es mejor que tú -. Explicó -. Sé que es un envidioso porque en todos mis años de vida ese hombre no deja de intentar arruinar mis “sentimientos”, pensamos que tengo alguno, literalmente
- ¿y qué pasa con su manera de sentarse?
- ¿no lo viste? -. Preguntó, una pequeña carcajada salió de su boca -. Sus piernas estaban más abiertas que las de una contorsionista. Deberías fijarte en eso. De echo, no se si me senté en la banca o en el aire, porque ese hombre estaba ocupando todo
Patton se rió por ese comentario, Logan dejó de sonreír, mirándolo a los ojos, elevando una ceja en su confusión. ¿Acaso dijo algo gracioso?. No sabía que la realidad era graciosa. Patton se secó las lágrimas, riéndose un poco más antes de agarrarlo del hombro. Puede que Logan nunca haga comentarios graciosos, pero era reconfortante tenerlo cerca, nunca es malo un poco de realidad y lógica en tus sueños.
- eres gracioso cuando quieres, Logan, deberías de ser así más seguido -. Meta conseguida, Logan se sonrojó un poco, volviendo a su rostro esa pequeña sonrisa. Patton volvió a reír -. Por cierto, ¿alguna nueva teoría sobre... la muerte del guardia del Rey Thomas?
- he estado pensando en eso, sí -. Respondió, metiendo su mano izquierda en uno de los bolsillos que poseían los pantalones de Patton, éste se tomó por sorpresa esto, pero sonrió de todas formas cuando Logan sacó un papel de su bolsillo -. Podríamos hablar de eso en...“Blighty Coffe”. ¿Te parece interesante la idea, Patton?
- ¿es una cita romántica? -. Bromeó, cruzándose de brazos
- ¿qué?, no -. Logan dijo con el ceño fruncido. Patton rió entre dientes
- ¡bromeo!. Me encantaría, Logan
Ambos fueron a esa linda cafetería, pidieron un café y fueron a sentarse en el jardín de atrás, Patton quiso ir desesperadamente a ese jardín, así que Logan tuvo que hacerle caso.
Eligieron una de las mesas que estaba cerca de unos pequeños arbustos con flores celestes, ambos disfrutando, tal vez, las voces calmadas de los demás presentes. Patton agarró una de las delicadas flores, sonriendo ante tal belleza, no iba a negar que la sociedad de su amigo era la única que poseía una fauna impecable y encantadora.
Logan comenzó a leer, esperando pacientemente su café, olvidando completamente que tenía que hablar con Patton, a quién no le molestó en lo absoluto, Logan merecía un pequeño descanso. El café llegó y, como si la vida te hubiese dado una oportunidad, Logan por fin habló con su acompañante luego de minutos de silencio tedioso.
- respecto a la muerte del guardia -. Aclaró, Patton lo miró atentamente -. He estado pensando, y muy seriamente, que ha sido un suicidio. Todo esto me llevó a querer investigar sobre él, sobre su vida, los años que estuvo trabajando para Thomas y Roman. Claramente no me llevó a nada importante
- ¿por qué? -. Interrumpió -, quiero decir, era uno de los mejores guardias que el Rey Thomas tenía...
- exacto -. Lo señaló con una pequeña sonrisa en su rostro, Patton sonrió mucho más -. Ése es el caso. Era uno de los mejores guardias que el Rey poseía. Es extraño que no haya nada de suma importancia sobre su persona
- opino lo mismo...
Patton bebió su café con la mirada puesta sobre Logan, viéndolo mirar el suelo detenidamente, tal vez pensando en muchas cosas que Patton no lograba comprender. Es decir, Logan siempre se basaba en la lógica. Haría hasta lo imposible para llegar al fondo de esto, obviamente, sin pensar que estaba poseído.
Logan abrió un poco sus ojos, sacó su libreta y lápiz para ponerse a anotar unas cosas lo más veloz que su mano le brindaba. Patton pensaba que sería de ayuda si decía algo, pero al parecer Logan podía resolverlo solo, él estaba ahí para escucharlo y nada más. Al menos era de soporte emocional.
- ¿cómo supiste que tenía el papel con el nombre de Blighty Coffe en mi bolsillo?
- Richard quería invitarte aquí, ¿cierto? -. Le preguntó, sacando el papel de su pequeña libreta para apoyarla sobre la mesa, volviendo a escribir
- am... -. Pensó en qué responder, siendo sincero, no estaba seguro -. No lo sé. Simplemente me lo dio diciendo que era una buena cafetería. Le creí y me lo guardé
- fantástico -. Fue lo único que dijo, acomodándose los anteojos
- ¿creíste que quería invitarme aquí? -. Preguntó, riéndose entre dientes -, ¿qué te hizo pensar eso?
- soy una persona inteligente, Patton. Cautelosa. Sé cómo es la gente de mi equipo y sé que Richard quería molestarme-. Respondió -. Si fueses de aquí, sabrías que hoy es un día especial en esta cafetería
- ¿a qué te refieres? -. Estaba curioso ahora, nunca había venido a este lugar, era la primera vez que probaba el delicioso café y la ternura que tenían los camareros y camareras de aquí
- ¿la linda parejita que tenemos aquí quiere probar el especial del día? -. Interrumpió una de las camareras, lápiz y libreta en la mano, una sonrisa tierna en su rostro
Patton abrió los ojos. ¿Pareja?. Logan lo miró de reojo, viéndolo sonrojarse rápidamente mientras se escondía lentamente debajo de la mesa. Que vergonzoso.
La camarera se rió un poco, mirando a Logan con una mirada comprensiva. Solía pasar, muchas veces.
Salieron de ahí luego de probar el especial del día. Logan parecía no inmutarse de lo que acaba de pasar mientras que Patton seguía nervioso y haciendo un puchero para calmarse. Fue un día muy movedizo hoy.
Logan se detuvo, se dio la vuelta y miró a su amigo con una sonrisa. Eso significaba que una idea se le había venido a la mente. Patton sonrió.
- ¡se me ocurrió una idea! -. Exclamó, ambas manos elevadas en el aire
- ¡¿qué es?! -. Patton se emocionó, dando pequeños saltos. Las ideas de Logan siempre eran interesantes y divertidas, tal vez pueda ayudar en algo
- vamos a visitar a la familia del guardia -. Okay. Esto no era divertido. Patton dejó de sonreír -. Veremos si es tan alentadora como el Rey propone
- ¿e-estás seguro? -. Tartamudeó. No pudo evitar desviar la mirada y agarrarse el brazo. Logan notó todos estos síntomas -, tal vez no quieren hablar ahora mismo, falleció su hijo...
- tonterías -. Dijo muy confiado -. Sólo serán preguntas. Puedo ir yo solo si la idea te perturba de algún modo
Patton no quería dejarlo solo, tampoco quería hacerle creer que no podía contar con él cuando lo necesitaba. Era un milagro que especifique “vamos” y no “iré”. Patton era parte del plan y no quería decepcionarlo. Sonrió y decidió ir.
Ambos se dirigieron hacia la sociedad del Rey Thomas, Patton siguiendo a Logan ya que, por lo que parece, conocía su dirección. Seguía algo nervioso por todo esto, pero decidió no dejarlo salir, prefería estar callado que decir algo que pueda enojar a su amigo.
Llegaron a la casa, era de dos pisos y lo primero que Patton notó fue el hermoso y cálido jardín. No pudo evitar sonreír. Logan subió las pequeñas escaleras para luego tocar la puerta tres veces. No hubo respuesta. Algo confundido, miró alrededor, las ventanas y el techo. Patton estaba oliendo las flores.
- ¿sucede algo?
- nadie responde -. Respondió, se puso sus guantes negros y volvió hacia la puerta
Sus ojos fueron directo al picaporte, se agachó un poco y miró todo detenidamente. El picaporte y la puerta estaban algo dañadas. Anotó eso en su libreta. Patton caminó hacia él algo confundido, viéndolo anotar cosas como usualmente lo hacía, miró por la ventana en busca de algún movimiento, pero no había nadie. Tal vez debían esperar a que vuelvan. Logan tenía otras cosas en mente.
- ¿tal vez debemos esperar a que vuelvan? -. Preguntó algo indeciso sobre sus palabras
Logan agarró el picaporte lentamente y abrió la puerta, no esperando a que esté abierta. Ambos entraron, sus ojos dirigiéndose a todas las habitaciones, esperando a que alguien o algo les pregunte que estaban haciendo aquí. Patton se mordió el labio inferior al sentirse pésimo por irrumpir en la casa de unas personas que se encontraban mal sentimentalmente. Incluso psicológicamente. A Logan no pareció importarle, subió las escaleras, escuchando la madera crujir debajo de sus pies, hasta que llegó al segundo piso. Estando ahí abrió los cajones, encontrando unas cartas sin procedencia alguna, eso si, la fecha estaba ahí.
15 de Junio.
Eso fue días atrás, incluso antes de que el guardia se suicidara. Logan se guardó las cartas, ignorando a un Patton caminando nervioso detrás de él. Caminó más veloz ahora y, cuando quiso abrir una de las habitaciones, se encontraba cerrada. Patton prestó su atención a Logan ahora, intentando detenerlo cuando lo vio patear la puerta dos veces, lo que menos quería era que los padres del guardia se enojaran con ellos estando cómo están.
La puerta se abrió de un duro golpe contra la pared de la habitación y los ojos de Logan se abrieron un poco. Patton se cubrió la boca.
La madre del guardia se había ahorcado.
Logan no podía creerlo, ¿por qué lo harían?, ¿ésta es la razón por la cual el guardia acabó con su vida?. Patton entró a la habitación con sus manos temblando, viendo casi con lágrimas en los ojos la mirada vacía del cadáver frente a él. Olvidó totalmente que Logan se había ido, entrando a otra habitación a patadas y viendo al padre del guardia en el mismo estado. Ambos se habían ahorcado.
- n-no puedo creerlo...
- yo sí -. Interrumpió Logan, caminando de un lado a otro con sus manos sobre su cabeza, intentado pensar -. Las cartas que encontré son de días atrás, pero los cadáveres no parecen ser del quince de Junio
- ¿e-entonces...? -. Susurró, limpiándose el rostro, las lágrimas no dejaban de caer. Era muy sensible si se refería al suicidio
- ellos se suicidaron el mismo día que su hijo murió -. Respondió -. Ellos lo hicieron en la mañana y su hijo en la noche, él no sabía que sus padres habían muerto, no volvió a casa. Dudo que los guardias del Rey Thomas hayan recibido respuesta cuando vinieron aquí la mañana siguiente, era obvio, pensaban que los padres estaban destruidos y no querían hablar
- pero... ¿por qué lo harían? -. Volvió a preguntar
- las cartas son del quince, ellos murieron junto a su hijo el diecisiete... -. Murmuró para si mismo, cerrando los ojos para concentrarse -. Las carta. Las cartas deben tener algo que ver con todo esto
Logan agarró uno de los sobres y sacó la hoja que estaba dentro de ésta. Era un papel tan fino que sentía que se rompería con cualquier movimiento en falso. Patton se acercó para leer junto a su compañero y ambos se confundieron con lo que decía:
“Tick Tock Tick Tock”
Logan no obtenía ninguna información. Agarró otra con esperanzas de que diga algo más interesante:
“Tick Tock”
La última decía casi lo mismo, pero con leerlo, ambos sintieron un peso en el estómago imparable:
“Tock”
Ambos dejaron de leer cuando un ruido se escuchó en la casa. Parecía como que un objeto se había caído. Patton comenzó a sudar frío, pero no dudo en proteger a su amigo. Así que, usando su magia, hizo aparecer una espada celeste. Logan le dijo que se tranquilice cuando notó los ojos de Patton cambiar de marrones a un celeste cálido. Su expresión demostraba furia, daba algo miedo si no conocías a Patton en lo absoluto.
- espera aquí -. Le susurró, su amigo negó con la cabeza, parándose delante de él en su típica pose de ataque -. Tal vez es nada, déjame ver qué o quién es, juro que volveré
- iré contigo
Logan largó un suspiro y asintió. No podía hacerlo cambiar de opinión.
Salieron de la habitación lentamente, Patton con espada en mano y Logan con su mente escéptica, estaba seguro que había sido nada. Bajaron las escaleras y se dirigieron a la cocina. No había nadie aquí. Logan se cruzó de brazos, sonriéndole un poco a su amigo.
- lo sabía, no había nadie aquí
Logan escuchó un ruido detrás de él, sus ojos se abrieron, volteándose rápidamente. Antes de que pueda ver algo, Patton se paró delante de él para protegerlo.
- ¡Logan, atrás!
Cerró los ojos y luego los abrió, tosiendo desesperadamente. Estaba en casa. ¿Fue un sueño?. Se miró de arriba a bajo, estaba en la cama con su camisa puesta. Cuando sus ojos miraron el reloj vio que eran las cuatro de la madrugada.
Largó un suspiro, sudor en su frente y cuerpo, estaba mareado y la falta de sus anteojos irritaba sus ojos. Hablando de ojos, los volvió a cerrar una vez se volvió a acomodar en la comodidad de su cama, esperaba poder dormir otra vez, pero por su mente pasaron imágenes que no lograba comprender. Parecía que Patton lo estaba intentando proteger de algo o de alguien, ambos cayeron al suelo, sentía que no podía respirar. Volvió a toser y supo que no iba a poder dormir.
Será mejor ponerse al día.
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