.Capítulo 17.

Roman se fue también, y por culpa de Logan que atacó sin pensar en las consecuencias. Sabe perfectamente los poderes que Deceit posee y aún así, cómo el tonto que no le gusta admitir que es, hizo un mal movimiento que arruinó sus expectativas por completo.

Patton no dejaba de sonreír, Virgil no pensaba en salir de su estado inmóvil y Logan sintió su ira crecer más y más hasta el punto de no poder respirar correctamente.

- fue divertido, pero debo irme, tengo cosas que hacer en mi verdadero hogar

Logan estaba por gritarle insultos que recorrían su mente sin piedad y a toda velocidad, pero no pudo hacerlo, su ira se transformó en preocupación cuando el cuerpo de su amigo cayó al suelo, sin vida, y la grieta comenzó a cerrarse rápidamente una vez Deceit se marchaba hacia el verdadero mundo.

- Patton... -. Logan lo cargó en sus brazos, quitando su vista de la firme marca que se encontraba en su cuello

- ¿q-qué vamos a hacer ahora, Logan? -. Virgil no podía dejar de llorar al pensar que solo quedaban ellos dos, todos sus amigos y conocidos se habían marchado

Logan recostó a Patton en el suelo, su cara seria volviendo mientras pensaba en alguna idea u opción que pueda sacarlos de aquí hacia el mundo real. Caminó de aquí a allá, brazos cruzados, mirada al cielo, otro de sus hábitos que lo ayudaban a pensar mejor.

Tuvo una idea que le sacó el alma por la boca unos segundos. Tomó aire y cerró los ojos. Aquí vamos:

- voy a cometer suicidio

- ¿¡QUÉ!? -. Estaba claro que Virgil se iba a oponer a la idea -, ¡estás loco si piensas que voy a dejarte hacer eso!

- si mi teoria es correcta, Virgil, tus poderes pueden transportarme hacia el mundo real -. Se acomodó los anteojos, poniéndose derecho para que su acompañante sepa que hablaba en serio -. Me hablaste sobre eso semanas atrás. Está más que obvio que los suicidas, una vez usas tu magia en ellos, son llevados hacia el mundo real y no hacia el “cielo” del que Roman y varios religiosos hablan

- t-tú no puedes saber eso, Logan

- lo sé, hablo en serio, Roman no desapareció porque sí -. Lo agarró de los hombros -. Necesito hacer esto para que uses tus poderes en mí y así reencontrarnos todos juntos en la realidad, Virgil

- no... -. Virgil tragó el peso de sus palabras que se encontraba en su garganta, mirando a Logan a los ojos -. No sabes si funcionará. No quiero estar solo, Logan, eres lo único que me queda...

Virgil le dio un abrazo que Logan tomó unos segundos en corresponder. Sus lloriqueos y sus agarres resultaban difíciles de ignorar.

¿Cómo fue que sucedió todo esto?, él sigue siendo una persona que se basa en la ciencia y en el conocimiento que sólo podría beneficiarlo a él en su victoria por tener la razón, pero también se está convirtiendo en alguien que busca la felicidad en los que lo rodean cuando nunca fue así. Patton y Virgil lo estaban cambiando, y odiaba eso, pero por alguna extraña razón no puede dejar de pensar en sus acciones y en cómo podría afectar a sus supuestos amigos y conocidos.

- Virgil, he tomado una decisión -. El hombre que sostenía en sus brazos vagamente negó con la cabeza, agarrándose más fuerte de su saco cómo si su vida dependiera de ello -, necesito que me escuches cuando te digo que todo irá bien, tengo un plan

Se separaron y Virgil se secó las lágrimas, agarrando el brazo de Logan ahora. Puede que sea difícil, pero Logan es inteligente y Virgil no lo iba a dudar. Seguramente tiene razón y él comportándose nervioso igual que siempre.

- tienes que ir hacia la tumba de Thomas y usar tus poderes en él, lo necesitaremos -. Caminó en dirección a su apartamento, no sin antes mirar a Virgil -. Te esperó en mi habitación

Todo el plan en si era terrorífico y le traía recuerdos imborrables a Virgil, pero no había razones para seguir insistiendo, cuando Logan está empeñado en algo lo hará realidad.

Ver a Thomas abrir sus ojos, mirarlo y pronunciar la misma frase: Recuerda mis palabras y piensa en tus actos fue algo que no iba a olvidar por un largo tiempo. Intentó no llorar y fue hacia Logan.

- pensé que no vendrías -. Dijo al escucharlo entrar en la habitación

- Logan, ¿estás seguro de esto? -. Susurró, ocultando sus manos en las largas mangas de su oscura túnica -, puedo usar mi magia y llevarte sin necesidad de hacer esto, no tengo problemas en esperar unas semanas y usarla en mí...

- esto no es tema de unas semanas, Virgil, esto está ocurriendo ahora y te necesitamos allá -. Puso la silla en su lugar y ajustó la cuerda sin ningún tipo de miedo

El cuarto se quedó en silencio en el momento en el que Logan miró su inesparada muerte, estaba armado por lo que no tenía miedo alguno en caso de una grave emergencia. Virgil miró hacia abajo, sus ojos concentrándose en los zapatos de Logan y en nada más, sintiendo un inmenso desprecio por lo que estaba por pasar.

- yo asesiné a mi madre -. Virgil lo miró al segundo, toda su atención puesta sobre él y en su confesión

- ¿de qué hablas?

- yo la asesiné -. Se volteó para mirarlo -, la ahorqué. Ella me hacía sentir la peor desgracia que haya pasado por su vida y no temía decírmelo. Mi autoestima bajaba una increíble cantidad de veces hasta que conocí a Deceit

Logan agarró la foto que Patton había dejado sobre la mesa, leyendo con una pequeña sonrisa el mensaje de atrás, los recuerdos buenos tanto cómo malos lo inundaron sin parar.

- me hizo sentir vivo en su momento y, debido a eso, cuando mi madre continuaba obligándome a hacerle daño junto a varias personas de mi sociedad, perdí toda razón lógica. Agarré una soga, la até en su cuello mientras dormía y la ahorqué. No sé de dónde saqué la fuerza pero así fue...

Arrugó la foto y la tiró al suelo, su atención volviendo a su muerte.

- supongo que merezco esto -. Se paró en la silla, su cuello sintiendo el cosquilleo de la gruesa soga -. Puedes quedarte a ver o salir y esperar a que la inevitable muerte llegue a mí

Virgil salió de ahí, agarró la perilla y, antes de cerrar la puerta tras de él, observó a Logan dándole la espalda.

- nada de esto fue tu culpa, Logan...

- lo sé -. Escuchó la puerta cerrarse -, o eso es lo que suelen decirme

Pateó la silla y el infierno comenzó:

Uno: no podía respirar. Sus cuerdas vocales sólo podían largar quejidos de dolor, intentando pedir ayuda ya que su cerebro se lo había pedido cómo mecanismo de defensa. Estaba en peligro y todos sus sentidos lo sabían.

Dos: miedo. Jamás en su vida sintió tanto miedo cómo ahora. Verse tan indefenso, tan débil no era algo que Logan deseaba. Sentir que no tienes salvación es algo muy incómodo y atemorizante. Sus piernas se movían cuando el cerebro les daba la orden de hacerlo, buscando desesperadamente algo en los que apoyarse, habiendo nada en lo absoluto.

Tres: desesperación. Sus ojos abiertos mirando al techo, una línea delgada de saliva cayendo de su boca hacia su mentón, sus anteojos permitiéndole ver todo con claridad. Estaba desesperado y no podía no negarlo. Apretaba los dientes aquí y allá sin saber, gritaba lo que podía. Lágrimas en su rostro. Lo peor de todo es saber que se dejó los guantes puestos para que cuando intente romper la soga que apretaba su cuello—lo cual está haciendo— no pueda lograrlo con éxito.

Cuatro: pedir ayuda.

- ¡V-VIRGIL! -. Gritó

Virgil se cubrió los oídos, no parpadeba, su boca entreabierta largando y entrando aire ansiosamente, repitiéndose a si mismo: inhala por cuatro, espera por siete y exhala por ocho. Ignorar, había que ignorar.

Logan cerró la boca, no tenía que darse la vuelta a sus planes ahora.

Cinco: morir.

Logan se debilitaba. Sus manos y piernas ya no se esforzaban en salvar a su dueño. Todo se volvió borroso de repente, sus pupilas se dilataron y su boca dejó de luchar por aire. Su cabeza bajó, apretando más su cuello en el proceso, sus brazos cayeron a sus costados y sus piernas temblaron unos cincos segundos.

Un último suspiro y lo único que se escuchaba en la habitación al final de todo eran los crujidos que la soga provocaba en sus débiles movimientos.

- ¿L-Lo...? -. Virgil preguntó por él, abriendo tímida y temblorosa la puerta, lágrimas visibles cayendo por sus mejillas

Se cubrió la boca y corrió hacia su amigo, dejándolo caer al suelo sin darse cuenta y sin querer cuando lo liberó de la soga. Sus manos temblaban, sus lágrimas cayendo en el rostro de Logan, sus gemidos de dolor llenando la habitación y sus oídos.

Se agarró del sacó de Logan, ocultando su rostro en el material, intentando pensar positivo. Logan iba a volver, iba a hacerlo, allá en el mundo real.

Usó sus poderes, viéndolo desaparecer lentamente. Sus ojos muertos lo miraron, pero Virgil no pudo hacerlo, prefirió mirar la silla ahora en el suelo que los ojos vacíos de su acompañante.

- soy un completo inútil -. Okay, esto es nuevo. Nunca nadie, de los que cometieron suicidio, dijeron algo así -. La vida no tiene sentido para ti ni para mí. ¿Para qué cumplir las expectativas que los demás tienen sobre ti si te odiarán de todos modos?

Virgil lo miró por última vez, mordiéndose el labio inferior y abrazándolo con fuerza, ignorando la negatividad que salía de la boca de Logan.

- recuerda mis palabras y piensa en tus actos

Sus brazos, ahora vacíos, reposaron sobre sus piernas, viendo los pequeños puntos violetas que su magia creaba desaparecer junto a su amigo.

- nos vemos del otro lado...

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