6.
Inés.
Intento bajar las escaleras para ir a desayunar pero esto de llevar muletas jamás se me ha dado bien y acabo por sentarme y bajarlas de esta forma.
Camino como puedo hasta la cocina y me siento en la gran mesa, donde mi madre ya se ha preocupado en dejarme unas tostadas antes de irse a trabajar.
Sinceramente, no tengo hambre, ni sed, ni si quiera ganas de salir de casa y creo que es porque Dani me confunde. No quiero caer tan rápido en sus redes pero siento que ya estoy ahí desde hace mucho tiempo y no puedo evitarlo, le he prometido intentar ser su amiga y voy a hacerlo, sé que se portó mal pero quizás yo soy demasiado buena y perdono todo. O casi todo.
Antes de que me de cuenta ya estoy camino al instituto, más lenta de lo normal y como siempre, con el tiempo más que justo. Oigo como me pitan y me giro para ver a Dani aparecer con su moto y frunzo el ceño porque jamás la había usado para ir a clase, y el mismo me dijo que jamás lo haría.
-¿Qué haces aquí?-pregunto cuándo está a mi altura.-¿Y con la moto?
-Algo me decía que llegarías tarde.-se ríe quitándose el casco y tendiéndomelo.-Ni se te ocurra negarte y súbete.
Resoplo mientras le tiendo las muletas y me subo como puedo, para luego cogérselas y apegarlas a mi cuerpo mientras que con la otra mano me las arreglo para agarrarme a la parte trasera y no caerme el resto del camino.
Cuando llegamos, trago saliva porque absolutamente todo el mundo nos mira y me quito el casco incomoda y por primera vez sin ningún tipo de dificultad.
-¿Por qué nos miran todos?-le pregunto mientras me ayuda a bajar y me tiende las muletas.-¿Tan guapos somos?
-Tu sí.-sonríe coqueto y ruedo los ojos divertida.-Supongo que nos miran así porque desde que cortemos no nos hemos hablado, y verte aparecer en mi...
-Mierda.-trago saliva al ver a Selena andando rápidamente hacia mi.-Lo siento, pero ella te odia.
-No lo hace.-sonríe y frunzo el ceño unos segundos.-De echo me tiene cariño, pero lo disimula cuando está contigo.
-Será zorra.
-¿Quién?-se interesa Sele sonriendo de oreja a oreja.
-Tu.-levanto las cejas.-¿Desde cuándo te cae bien, eh?
-¿Y a ti?-sonríe picara.-Me llevo bien con él desde hace tiempo, me preguntaba por ti y vale que contigo lo pusiera verde pero porque se lo merecía.-hace reír a Dani.-No te enfades.
Asiento insegura, sabiendo que ella jamás me había dicho que Dani preguntaba por mí y eso me desconcierta un poco. ¿Qué pasaría si lo hubiera echo? ¿Hubiera ocurrido algo? Lo importante es que me hace pensar que quizás si me quiera por algo más que mi físico.
-Bueno, ¿entramos?-habla Dani dudosos.-Estoy empezando a ser un niño bueno y lo de llegar tarde no ayuda.
******
Dani.
Me centro en mi cuaderno mientras escribo la respuesta de un ejercicio
siendo intimidado por mi compañero de mesa.
-¿Qué ocurre?-le digo al fin, haciéndolo reír levemente.
-Pensaba que te molestaría.-habla encogiéndose de hombros, haciendo que lo mire confundido.-Ah, que no lo sabes.-niego incorporando mi cuerpo.-Mira a Inés.
La veo hablar animadamente con Rubén y aunque eso me mata, lo dejo pasar porque sé que a ella le es indiferente.
-¿Sabes de qué hablan?-sonríe sarcástico.-Él le ha dicho que se apunte a una escuela de modelos, ella se ha replantado la idea y Rubén le ha echo prometer que si la cogen tendrán una cita.-me sorprende haciendo que apriete los puños con fuerza.-Eso sí que te importa, eh.
-No es nada mío, puede salir con quien quiera.-hablo intentando que suene real, por mucho que no lo sea.
-Te mata, eh.-se ríe ganándose una mala mirada de mi parte.-Tio, ten cuidado con Rubén por qué se las liga a la velocidad de la luz.
-Pues Inés será la excepción.-hablo sin más.
-¿Estás seguro?-me gira la cabeza, para ver cómo ella le sonría divertida, echándose para atrás y haciéndome sufrir porque así solo me sonreía a mi.
-A la mierda.-hablo levantándome y andando hacia ellos, para interrumpir sus risas entupidas.-Hola bicho, ¿me dejas un lápiz?
Me mira frunciendo el ceño hasta que segundos después me tiende el lápiz con una bonita sonrisa.
-¿No tienes?-se pregunta y niego con la cabeza arrodillándome para leer la respuesta que ha puesto ella.-Has puesto lo mismo que yo, ¿no?-adivina divertida, acomodándose en la silla.
-¿De qué hablabais?-pregunto intentando no sonar celoso.-Se os veía divertidos.
-De que está tarde Inés va a hacer un casting para una compañía de modelos, seguro que la cogen.-habla con simpatía.-¿No crees?
-Si, segurísimo.-hablo dándole la mano unos segundos.-Sí lo consigues, lo celebramos.
-Para el carro, tendrá una cita conmigo.-me agarra el brazo el chaval, vacilante.
-Es verdad, se lo prometí.-susurra mi chica.-Pero ni te rayes, eh, que solo cenaremos y ya está.
-Eso es lo que tú te crees.-le dice.
-Eso es lo que pasará.
-Ya lo veremos.-me cruzo de brazos, sacando mis celos a reducir.-Bueno, toma.-le doy el lápiz.-Ya no lo quiero.
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