Pubertad (BajiFuyu)
Era un hermoso amanecer tranquilo y algo fresco dentro del complejo de apartamentos, una noche antes Baji y Chifuyu habían tenido una de sus habituales y divertidas pijamadas y ahora ambos yacían los recostados cómodamente sobre la amplia y suave cama de la habitación del mayor compartiendo incluso la cobija.
El menor abrió poco a poco sus ojitos cían acoplándose a la luz del día, de repente se sintió extraño, como si una presión anormal se situara en su parte baja, se alarmo y en seguida retiro las cobijas azules, notando que entre sus piernas se encontraba un muy extraño bulto.
Se cubrió la boquita pomposa por la sorpresa asustado de estar enfermo por comer tanto yakisoba, volteo para despertar a su mejor amigo con angustia en su voz. _Baji-san, despierte por favor_ Le movió suavemente del hombro hasta que el mayor despertó confundido pero otorgándole una sonrisa tranquila. _Baji-San creo que estoy enfermo!_ Los ojos llorosos del menor y su su voz quebrada alarmaron al mas alto quien borro su sonrisa al instante.
_Que tienes Fuyu? te duele algo?_ Se sentó sobre la cama para ver mejor al rubito quien no paraba de gimotear, a simple vista se notaba bastante normal pero aun no podía descartar nada tal ves le dolía la pancita o su garganta. _Donde te duele?_
El menor ignoro las preguntas de Baji, hablando con angustia en voz alta sobre su situacion, colocando sus manitas sobre el cabello en muestra de frustración. _Seguro es por comer tanto yakisoba, no quiero morir tan joven Baji-San_
_Pero que tienes? Yo te veo muy normal_
_Mira!_ El rojo se instauro en las mejillas del mayor cuando vio hacia donde apuntaba el menor. _Me duele y a parte siento que palpita_ Explico llorando y gimoteando.
Baji soltó una fuerte carcajada mientras sostenía su vientre, era risible que su tutor desconociera algo tan básico como el funcionamiento cotidiano de su pequeño y lindo cuerpo. _Fuyito! tranquilo_ Seguía riendo sin poder evitarlo, aveces la inocencia del solecito le resultaba muy divertida y entretenida. _No estas enfermo_
Matsunose sentía ofendido y evidenciado por las burlas del mayor pero sus palabras lograron relajarlo. _Y entonces que tengo Baji-San?_ Keisuke paro de reír volviendo a adquirir un tono rojizo en sus mejillas, el solo pensar que aparentemente seria quien instruiría por primera vez al mundo adulto, lo apenaba un poco.
_Es una erección chico listo_ Explico con calma para intentar calmarle y transmitirle confianza, una sonrisa picara se asomo por sus labios pues le resultaba muy gracioso que alguien tan temerario e inteligente fuese también tan ingenuo en temas sexuales. _Y se supone que tu eres el listo Yuyito_
_Y eso se contagia?_ Toco con miedo la parte adolorida pero se arrepintió al sentir una especie de corriente eléctrica recorrerlo, pensando con amargura que tal ves Baji-San se enferme por su culpa.
_Supongo, depende de la situación_ Una idea traviesa surco por su cabeza. _Si quieres te ayudo a eliminar tu problema_ El menor asintió dudoso.
Sobre el pantalón de pijama azul clarito, Baji paso su mano lentamente por el pene de su amigo, al ver la reacción asustada de este volvió a pasarla esta ves subiendo y bajando por toda la extensión sin dejar de ver a su amigo que se encontraba con los ojos semi abiertos y llorosos... una imagen muy erótica para el azabache. _Te gusta Fuyito?_ Lamio el lóbulo ajeno y metió la mano en el pantalón del chiquillo tocando el pene en desarrollo. _Lo tienes muy pequeño_ El menor solo podía gemir quedito por las nuevas y fuertes sensaciones que recorrían su cuerpo.
El azabache le bajo el pantalón, tomo una de sus piernas y beso el pie de su amigo, paso su lengua entre sus deditos y repartía besos por toda la planta subiendo lentamente hasta el pene. _Baji-San, ya se siente muy raro todo_ Fue ignorado por su amigo quien sobre el boxer besaba el pene del niño, saco su lengua mojando la ropa interior hasta que los gemidos comenzaron a ser mucho mas audibles. _Por favor ya detente, me siento raro_
_Lo se, pero no me detendré_ Cuando el menor quiso levantarse de la cama su amigo se subió arriba de el, atrapo sus manitas en una mano y con la otra acariciaba una tetilla sobre la tela a la par que movía su rodilla entre los muslos del puberto. _No te asustes_ Beso el blanco cuello con hambre sintiendo como la respiración del menor aumentaba. _No te haré daño Fuyito_ Susurro abriéndole la camisa del pijama. _Solo te ayudo, amigo_ Se apodero de un pezón el cual lamia y mordía con ferocidad dejandole una notoria marca roja.
El mas joven solo podía mover sus piernas con desesperación sintiendo como la temperatura se elevaba a cada segundo. Sintió un camino de besos húmedos que iban descendiendo por todo su torso hasta toparse con su ropa interior. _Det-detente Baji-San_ No sabia que estaba pasando con su cuerpo y la actitud de su mejor amigo lo ponía muy nervioso.
Una sonrisa traviesa se asomo por los labios del ojimarron, se acerco al rostro de su amigo y con suavidad repartía besos con cariño, beso los labios dulcemente, tomo su rostro y metió un dedo en aquella apetecible boquita. _Calmate Yuyu yo jamas te lastimaría_ retiro el dedo y metió su lengua en aquella cálida boquita, succiono con maestría la lengua logrando asustar aun mas al chico quien se encontraba llorando abiertamente.
Termino el beso y con impaciencia le quito los boxers dejando al aire el lampiño pene. _Aun eres un niño_ Tomo el pene y con algo de fuerza subía y bajaba su mano sin importarle las suplicas de su amigo. Quedo fascinado cuando su amigo por fin eyaculo llenando la cama y su torso de aquel blanquecino liquido, lamió los restos del semen del vientre de su amigo. _Sabes muy bien solecito_
El rubio intentaba relajar su respiración fallando en el intento, su cuerpo recupero la temperatura habitual poco a poco. _Ba, Baji-San_ Era lo único que podía decir con los ojitos humedecidos.
_Y así de fácil Fuyito es como se soluciona tu presunta enfermedad_ Le regalo una sonrisa amistosa. _Perdón si te asuste pero me emocione un poco_ Jamas lastimaría a su mejor amigo pero no pudo evitar excitarse al poder tocar y besar libremente a su subcapitan.
_Baji-San... me gusto lo que hiciste_ El mayor no pudo evitar sonreír al notar que el miedo de Fuyu se había disipado por completo.
_Pues a la siguiente podemos llegar al final pequeño puberto_ le guiño un ojo coqueto besando las manitas del pajarito.
_Hay mas?_
_Mucho mas Yuyito _ Fuyu lo beso con timidez mientras Baji le acariciaba sus finos rasgos. _Y te prometo no asustarte esta ves_
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