No te soporto (RyuFuyu)
_No te soporto_
Susurro Matsuno por encima vez en menos de quince minutos, tiempo que ambos tenían encerrados en la habitación de Sato en completa soledad, solo porque su profesora de química los emparejo en el proyecto en equipo, un trabajo que valía el cuarenta por ciento de la calificación final. Razón por la cual aunque quisiera, Chifuyu no podía abandonar.
Matsuno normalmente era visto por sus amigos y compañeros como un niño de personalidad dulce, tranquila, bondadosa y elocuente, era la razón por la que Baji mejoro sus notas, fue la razón por la que Tora aumento su estabilidad emocional, también era el motivo del porque Takemichi pulió su propia confianza. En general Chifuyu se podría describir como un ser altruista, dispuesto a sacrificarse por sus amigos. Pero como todo ser humano tenia su punto de quiebre.
Y ese era Ryusei Sato, el vicecapitan de Baji, el moreno con sonrisa coqueta que disfrutaba de incomodarlo e invadir su espacio personal. Chifufu aun no entendía porque su paciencia, tolerancia y lado racional desaparecían con solo la mención de Sato. Dejando salir un Chifuyu mucho mas infantil, confrontativo y hasta impulsivo.
Ahora ambos jóvenes estaban sobre la afelpada alfombra con estampado de guepardo blanco, intentando darle forma a la información recolectada días atrás. Sato le dedico una una sonrisa socarrona sin tomarse a pecho el insulto. _Pues tu a mi me gustas mucho, chico lindo_ Dijo con voz coqueta, guiñándole un ojo al rubio a quien rápidamente se le subieron los colores a sus pálidas mejillas, haciéndolo reír.
_No juegues conmigo Sato_ Dijo con voz amenazante Chifuyu mientras se deslizaba cerca del mayor para demostrar que no tenia miedo.
El mayor por su parte recorrió la angelical carita del mas bajo, deleitándose con cada tierna facción que ansiaba por tocar, también aprovecho el acercamiento de este para hacer exactamente lo mismo. _No juego Fuyu_ Aclaro tomándolo del mentón haciendo temblar al rubio. _Pero si quieres te puedo enseñar un par de travesuras con las que me divierto_ Dijo con voz sugerente sobre los pomposos labios ajenos sin dejar de sonreír, al saber que era causante de tal reacción.
Matsuno no hizo nada por alejarse por miedo a que Ryusei lo tachara de cobarde, por el contrario intento sostenerle la mirada, perdiéndose momentáneamente en ese violeta intenso, tal y como ocurrió en su primer encuentro. Maldiciendo que alguien tan molesto fuera tan malditamente atractivo.
Porque la evidente advercion que Fuyu tenia con Sato, no era impedimento para que negara el atractivo masculino del mas alto. Con esa atrayente piel canela resplandeciente ante los rayos del sol, una quijada y perfil fuertes y bien definidos que hacían suspirar a mas de una de sus compañeras. Tampoco podía ignorar la malditamente hermosa sonrisa coqueta que tanta ansiedad le provocaba ni esos ojos llenos de seguridad que lograban desarmarlo por completo. En general el rostro del mayor era muy atrayente y estilizado... Pero su cuerpo! Fuyu aun se preguntaba como es que alguien que dormía tanto podría tener la espalda tan ancha y marcada, unos brazos llenos de tenues venas.
_Yo no quiero jugar a nada contigo_ Respondió Matsuno cuando finalmente salio de su ensoñación, intentando que el perfume masculino del otro no lo afectara tanto. _Estoy aquí para trabajar y tu también, así que pon a trabajar esa boca y dime lo que aprendiste_ Ordeno intentando añejarse pero el mayor no lo dejo al sostenerle la nuca.
Ryusei miro sin pudor ni disimulo esos regordetes labios color escarlata que tantas noches le quitaron el sueño, susurrando con la voz ronca. _Prefiero no desgastar mi boca en hablar tanto_ Continuo llevando el dedo indice a esa boquita, delinenandola con cuidado sin dejar de verlo. _Podemos aprovechar mejor nuestras bocas_ Sugirió dejando que el perfume de vainilla del menor lo emborrachara de éxtasis. _ Que dices lindo?_
Matsuno trago saliva nervioso, intentando que las palabras del mayor no lo afectaran, lamentablemente también empezó a ver de mas los labios jugosos del mayor. Ryusei seria tan buen besador como decían sus compañeras o eran meros rumores? Y lo mas importante, porque se preguntaba tales cosas justo en este momento?!
_Tenemos tarea_ Le recordó con intentando despejar su mente, una tarea muy difícil por el embriagador aliento fresco del mayor, quien solamente rió con ese tono ronco y masculino que tanto le erizaba la piel.
_Por eso me gustas tanto Fuyu, por dedicado y responsable_ Alago mientras le apretaba la naricita, y es que cuando estaba cerca del rubio no podía evitar tocarlo, los toque iban desde sus androginas facciones hasta sus pequeñas y suaves manitas. Todo el cuerpecito de Yuyu aclamaba por ser tocado por sus robustas manos. _ Eres el niño mas lindo que eh visto_ Continuo posando sus labios sobre los de Fuyu quien al sentir el contacto, lo empujo.
Aquella acción de Sato despertó los mecanismos de defensa del rubio, quien lo empujo lo mas fuerte que pudo, después se levanto con la intención de salir del lugar por la vergüenza que tenia, sin embargo sus torpes movimientos lo hicieron tropezar con una de sus propias libretas, espero el golpe pero Ryusei fue mas rápido, impidiendo que se cayera al sostenerlo de la cintura.
Sato sostuvo la fina cintura de Fuyu colando sus largos dedos debajo de ese pomposo suéter color crema sin intención, al igual que sin intención y por el rápido movimiento termino por caer sobre la alfombra nuevamente con el rubio sobre sus caderas, quedando ambos rostros prácticamente rozándose con las narices.
Matsuno tenia su cuerpo lleno de adrenalina por todo el movimiento anterior y sentir los fuertes y tonificados muslos del moreno, debajo no lo ayudaban a pensar bien. Sus impulsos fueron mas rápidos que su mente y cuando menos acordó, termino por besar la boca de Sato.
Ambos jóvenes se miraron intensamente, aquel pequeño rose termino tan rápido como empezó, incluso Sato se reemplanteo si lo había imaginado, pero las mejillas carmines de Yuyu le gritaban que fue real aquel hermoso contacto. Sus miradas se perdieron la una en la otra mientras sus dedos seguían tocando directamente la piel de la cintura del mas joven.
Ryusei le sonrió acomodándole uno de sus mechones rubios detrás de su orejita, prosiguió a devolverle el beso pausadamente con miedo de que el menor lo golpera, pero no fue así, por el contrario sintió los delgados brazcitos de Yuyu rodearle el cuello mientras se acomodaba mejor sobre su regazo.
Ambas bocas se amoldaron perfectamente al beso, Ryusei se esforzaba por ir al paso de Yuyu para no asustarle y a su vez el menor parecía aprender rápido, produciendo una danza con sus labios, abrazándose mutuamente, así como sus cuerpos pues Sato abrazo con posesividad la espaldita del rubio, acercándolo aun mas si es que se podía a su propio cuerpo.
Finalmente el oxigeno se volvió esencial y solo por eso fue que ambos jóvenes se separaron, Ryusei rió cuando vio como Fuyu escondía su carita roja colocando sus manitas sobre este.
_No te soporto_
El mayor rió con gracia al escuchar aquella frase tan recurrente cuando se trataba de Chifuyu. Con sus propias manos retiro las manitas de Fuyu para poder verle su hermosa carita y de paso darle un besito rápido.
_Y tu a mi me gustas mucho, chico lindo_ Respondió lo típico mientras Chifuyu volvía a besarlo con timidez.
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