Ángel (TaijuFuyu)
Juro que lo intente por mucho pero no encontré ni una sola imagen de Taiju X Chifuyu y tampoco se como se le llame al ship.
Estoy feliz porque ya casi es mi cumpleaños xD
Bueno no es feliz, es emocionada, cumplo un día antes que Yuyu.
Ustedes como están en el inicio de este mes tan festivo?
Matsuno abrió la puerta del apartamento dejando entrar a la hermosa señora Baji. No era la primera vez que la madre de su difunto mejor amigo lo visitaba por lo que no le extraño la parecencia de la morocha.
_Buenos días mi niño_ La señora Baji palmeo la cabeza del rubio, enredando sus finos dedos en las hebras doradas, como muchas veces en el pasado hizo el propio Keisuke. _Ya estamos en la víspera de tu cumpleaños_
El menor asintió con algo de nostalgia, seria un cumpleaños amargo sin Baji-San, el primero de varios lamentablemente. _Muchas gracias por recordarlo_ Dio una vele reverencia secando con su dedito una traviesa lagrima siendo visto por la mayor.
_Como olvidarlo querido, si Kei te dejo su regalo_ La mayor saco de su bolso una bonita caja de carton con envoltorio azul con copos de nieve. Matsuno hipo ante lo escuchado. _Ya sabes como era Baji y compro tu regalo desde octubre, no se que es, pero estoy segura que Baji hubiese querido que tu lo revivieras antes de tu cumpleaños_ El rubio acepto el paquete y se aferro a el por un minuto entero.
_Muchas gracias señora_ La mayor volvió a revolverle los cabellos dorados, se despidió con una sonrisa. Le daría a Chifuyu privacidad para abrir el regalo.
...
Matsuno sabia que estaba atrasado para su encuentro con Hakkai, los gemelos Kawata y Michi pero en esos momentos no le importaba mucho, solo le interesaba lo bonito que le sentaba el atuendo blanco que su Baji-San le había regalado.
El atuendo consistía en una boina estilo francesa, una bufanda larga y felpuda, un suéter grande y ancho como le gustaban, unos shorst tan pequeños que casi no se notaban por el largo del suéter, y unas botas largas todo en color blanco. _Como un ángel_ Susurro mientras sostenía una pequeña nota escrita a puño y letra de Baji-San.
Tobo vlankito porque eres mi anguelito Yuyu
El rubio ignoro las faltas de ortografía y se dedico un momento mas a apreciar el atuendo que Baji-San había elegido solamente para él.
...
El hermano mayor de los Shiba entraba al santuario del Dios Cristiano con la cabeza gacha en muestra de sumisión, sus manos entrelazadas para rezar de forma respetuosa. Esa mañana había discutido con sus ateos hermanos pues ninguno de los menores acepto acompañarlo a agradecer por todo lo positivo que tenían en su vida a la Iglesia Católica. _Impuros_ Susurro quedándose un momento en la entrada del lugar para admirar los detalles tan bellos de las paredes del lugar. Lleno de vírgenes, santos, serafines y querubines.
Sin embargo algo o mejor dicho alguien llamo su atención, desde ese lugar pudo apreciar que no estaba solo en la Iglesia Catolica como pensaba, a lo lejos, en una de las bancas y en completa soledad.
Un niño de dorados cabellos, facciones tiernas y enfundado en un tierno atuendo completamente blanco. _Un Ángel!_ Susurro asombrado, no se podía equivocar! Esa carita regordeta e infantil encajaba perfectamente con los rostros de los ángeles que había en su propia habitación, y esas limpias y elegantes prendas que gritaban pureza solo podían pertenecerle a un ser celestial.
Taiju creyó que era un milagro decembrino, algo así como una recompensa por los años de fidelidad a su fe Católica. Se acerco unos pasos con cautela. sintiendo su corazón salir del pecho por la emoción que sentía. De cerca era mucho mas hermoso!
Parece que el pequeño Ángel aun no se daba cuenta de su presencia, se veía tan ensimismado en sus pensamientos incluso tenia los ojos completamente ignorante al resto del mundo. _Ángel_ Llamo con voz calmada intentando controlar su emoción.
Fue ahí que lo vio! El milagro en forma de unos enormes y bellos ojitos cuyo color asilaba entre el verde y el azul, un color casi mágico y celestial. NO había dudas, ese pequeño era un ángel que se presentaba ante él.
...
Matsuno estaba emocional por el regalo de Baji-San, por lo que antes de ir al encuentro con sus amigos, entro a la Iglesia, fue un impulso que salia de su comprensión. No le dio muchas vueltas al asunto y cedió al impulso. Se asombro al ver el lugar vació, parecía que en estos tiempos las personas habían perdido la Fe o bien en la Iglesia o en quienes la administraba dejando ahora sola al Templo del Dios Cristiano o Católico... No estaba seguro.
Ingreso y se sentó en una silla aleatoria cerrando los ojos para sentirse mas en contacto con Baji-San. Hasta que una extraña y peligrosa parecencia lo saco de su dialogo interno.
Al abrir los ojos se topo con un rostro de facciones masculinas, mayores e intimidantes, sus ojos le miraban tan fijamente que se sintió intimidado, su miedo aumento al recordar que eran los únicos seres humanos en el lugar.
_Puedo tocarte ángel?_ Pregunto Shiba asiendo el ademan de tocarle la mejilla color carmín, pero era un adulto respetuoso, claro que debía pedir permiso antes de realizar cualquier movimiento que se pudiese catalogar como "inapropiado".
_Ah? Me lo dice a mi?_ Pregunto un consternado Matsuno al entender que el mayor le llamo Ángel. Intento aclarar que se llamaba Chifuyu pero el mas alto no le dio tiempo.
_Claro que si_ Susurro besandole la manita, era tan pequeña y suave a comparación de la ajena. _Que hace un ser celestial como usted frente a mis impuros ojos?_ No se pudo controlar y se sentó a su lado. _Disculpe que sea tan invasivo pero no lo puedo evitar_
El menor no estaba entendiendo mucho del comportamiento del mas alto pero tampoco le dio tantas vueltas, estaba triste y tal ves el joven de imponente figura le podría proporcionar algo de paz. _Solo estoy pensando en la vida y también en la muerte_ Explico con una voz tan suave y tierna que Taiju creyó que estaba escuchando un canto celestial exclusivo para él.
El moreno no pudo evitar el rostro decaído del mas bajo por lo que intento animar al que creía Ángel. _Son cuestiones algo deprimentes si me permite opinar Ángel, la vida es tan efímera que cuando menos esperas, esta ha cambiado tanto que solo quedan los recuerdos, buenos o malos pero solo los recuerdos_ Se dio el permiso de acariciarle finalmente la suave mejilla al menor al notar como esta era adornada por una cristalina gota de agua.
Chifuyu le sonrió con gratitud por el gesto, llenándose de confianza para seguir hablando con el mayor. _Tiene razón, después, hachemos un vistazo para el pasado y nos damos cuanta de cuanto ah cambiado nuestra vida y hasta nosotros mismos. Como hemos crecido y superado problemas o en el peor de los casos siendo victimas de los traumas no resueltos._Matsuno se acomodo mejor en la banca para tener un contacto visual mas intimo con el mayor. _Es casi mágico el pensar que incluso personas que quisimos tanto ya no están en nuestro presente y que tampoco estarán en el futuro... Una magia deprimente_
Taiju intentaba concentrarse en las palabras del menor y no en esos finos y rosados labios. _Creo que la muerte nos hace valorar mejor a quienes están a nuestro lado, nunca sabremos realmente cuando sera la ultima vez que abracemos, besemos o pelemos con una persona y el no saberlo es lo que mas miedo da, porque no siempre nos da oportunidad a redimirse_
El menor empezó a llorar al recordar que la ultima vez que vio a Baji-San fue justo en el campo de batalla en la pandilla rival, sin darles tiempo de tener una ultima conversación para aclarar el contexto en que estaban. Shiba se asusto y en un impulso estrecho el diminuto cuerpo en un firme abrazo. Matsuno hipaba en los brazos del mayor quien solo se dedicaba a guardar silencio.
Ya en el pasado había visto por medio de imágenes y hasta estatuas a un Ángel llorar, pero tenerlo frente a frente era mucho mas conmovedor, era tan impactante que incluso reflexiono en su relación con sus hermanos, la cual no era la mejor, la cual sufría por la ausencia de sus padres, la cual aun necesitaba de sus padres para continuar juntos y no sentirse obligados a convivir solo por el hecho de vivir bajo el mismo techo.
Pasaron los minutos y el mas alto sintió como el rubio por fin se relajaba en sus brazos, sin embargo se negaba a soltar al ser celestial. _Sabes_ Escucho al Ángel hablar percibiendo el aliento cálido en su pecho. _La vida no es tan linda como quisiéramos, hay violencia, hay injusticia, hay muerte, hay duelos, hay traumas, hay miedos, hay agresiones, hay enfermedades_ El mayor lo apretó mas para tener mayor contacto mientras aspiraba gustoso el delicioso olor a vainilla del mas joven. _Pero todo lo anterior es mas fácil de vivir si se esta acompañado y es lo que yo agradezco mucho_
Taiju acurruco mejor a Chifuyu en silencio, que mas podía pedir? Estaba abrazando a un hermoso angelito en la casa de su señor... Existía algo mas bello?
Chifuyu se removió un poco cuando creyó que el abrazo se había extendido mucho, Taiju lo soltó a regaña dientes. _Gracias por este bonito momento_ Matsuno se inclino un poco en muestra de gratitud, Taiju miro como su pálida carita, ahora estaba sonrojada de forma preciosa, sobre todo por su bonita nariz. _No sabia que necesitaba tanto esta conversación_ Taiju se regaño cuando sus ojos estaban por desviar su atención a las pálidas piernas ajenas. _Me llamo Chifuyu_ Finalmente el menor extendió su mano en forma de presentación.
Taiju finalmente salio de su ensoñación al notar la dulce manita del rubio frente a él. Intentando mostrar su respeto devolvió el saludo. _Yo me llamo Taiju, soy un pecador en redención_ Afirmo volviendo a besarle la manita. Matsuno rió de forma infantil.
_Todos merecemos una segunda, tercera y hasta cuarta oportunidad de cambiar, somos humanos, nos equivocamos e incluso podemos dañar con o sin intención, lo importante es aceptar que no somos perfectos, pedir disculpas si es necesario e intentar ser un mejor ser humano día a día, no es fácil pero tampoco imposible y claro que no es de un dia para otro, muchas veces ni siquiera de una década para otra_
Taiju se conmovió pero no quiso demostrar "debilidad". _No estoy muy seguro de que mis hermanos me puedan perdonar_ Explico finalmente, sabia que sus hermanos no le tenían mucho aprecio que digamos, tampoco le tenían respeto... Le tenían miedo!!!, dañando la dinámica de hermandad y dañando los lazos de confianza, ya estaba cansado de vivir lo mismo día a día. _Los he maltratado por años_ Matsuno le acaricio la mejilla con ternura al verlo tan abrumado.
_Te arrepientes?_ El mayor asintió liberando finalmente una lagrima, Matsuno la retiro con calma. _Entonces hablalo, pídeles perdón y explica tus motivos, explica tus propios miedos, no te darán la oportunidad a la primera, pero si notan tu arrepentimiento, si te esfuerzas por cambiar... Algún día aceptaran tu disculpa e incluso pueden aceptar darte otra oportunidad_ Taiju asintió sin dejar de llorar, siempre le dijo a Hakkai que el llanto era solo para mujeres y débiles, sin embargo mírenlo ahora! Llorando como magdalena frente a un Angelito!
_Odio llorar_
Matsuno le miro y volvió a limpiar las lagrimas del mas alto con su propia y nueva bufanda. _Eres un ser humano, es normal llorar, es liberador y terapéutico. Cuando se siente mucho dolor, miedo, rabia, incluso felicidad o sorpresa; estar en contacto con nuestras emociones nos hará entenderlas mejor, nos hará entendernos a nosotros mismos mejor y por ende convivir mejor con quienes nos rodean. No temas llorar, teme cuando no tengas la capacidad de hacerlo_ Explico dejándose abrazar nuevamente por el mayor.
Taiju se tomo su tiempo para calmarse, abrazando el momento tan mágico que estaba viviendo. Y si el Ángel tenia razón? Y si llorar no era nada malo?... Vivió una mentira por años!
Todo era tan shokeante, pero sabia que si quería redimirse ante su Dios y cambiar, necesitaba interiorizar nuevas perspectivas de vida, mas sanas y mas amables... Pero como dijo el Ángel... No seria de un ida para otro pero podía intentarlo hoy mismo.
_Gracias Ángel_ Susurro cuando finalmente libero al rubio. _Eres el milagro que necesitaba_
Chifuyu no aclaro que solo era otro ser humano, un humano que a pesar de haber sufrido y perdido tantas personas especiales y amadas como su padre o Baji-San, aun tenia esperanza en seguir caminando para el futuro, para un futuro con amor, amor de su madre, amor de sus amigos, amor de su Peke J, amor para él mismo, incluso amor en pareja...
No lo aclaro porque tenia miedo de decepcionar a Taiju y para que mentir, de que lo golpeara al sentirse engañado...
El mayor de los Shiba salio de la Casa de su Dios con los ojos llorosos, el Ángel ya se había ido desde hace un rato, probablemente se fue al cielo con sus otros hermanos ángeles, él opto por quedarse otro rato, bueno, mucho tiempo mas, cuando llego era poco mas de las nueve a.m y ahora que salia, el sol se estaba ocultando.
_Estas llorando Taiju?_ El mayor se asusto cuando noto a sus hermanos menores en la entrada de la iglesia.
_Que hacen aquí?_ Hablo toscamente como siempre, sus hermanos se vieron afectados en seguida bajando la mirada apenados. En ese momento se regaño mentalmente recordando a su Ángel rubio. _Quiero decir, creí que no les gustaba este lugar, no estoy enojado, solo asombrado de verlos aquí_
Yuzuha como siempre tomo la iniciativa de responder con una mueca estupefacta en su hermoso rostro. _ Estabas bebiendo en la iglesia?, porque nos hablas tan... amablemente?_ El mayor rió con pena.
_No bebo, solo creo que es momento de intentar ser un mejor hermano mayor con ustedes o una mejor persona en general_
Los shiba menores desencajaron su quijada sin saber muy bien que decir. Nuevamente Yuzuha tomo la palabra. _Oh, bue-eno, contestando a tu pregunta, vinimos a buscarte, no has pisado la casa en todo el día... Nos preocupamos_ Explico jugando con su largo y sedoso cabello con torpeza.
_Lam-mento preocuparos_ Se acerco a ambos e intento abrazarlos con algo de torpeza, _No era mi intención_ Los menores correspondieron con inseguridad en sus movimientos, en ese momento los tres aceptaron con tristeza que nunca antes habían tenido un abrazo de hermanos.
_Tranquilo, creo que aun podemos ir a cenar, hice sopa con verduras_ Susurro la pelilarga. Se guardo sus palabras y preguntas, no sabia si Taiju había sido exorcizado o si era un milagro... pero no se quejaría del cambio del mayor.
_Te sometiste a un exorcismo?_ La lengua de Hakkai fue mas rápida que su razón, cerrando los ojos enseguida con miedo de recibir algún castigo.
Taiju bufo pero contó hasta diez y le respondió a su hermano menor. _Tuve un encuentro con un Ángel!_ Explico con una voz suave y llena de ilusión. _Supongo que Dios me mando el milagro que esta familia necesitaba_ Los hermanos menores ciertamente no podían creer las palabras de su hermano pero no quisieron decir nada, al menos no de momento.
_Oh! y como era ese Ángel?_
_Para empezar se llama Chifuyu_ Hakkai casi escupe al ahogarse con su propia saliva al reconocer el nombre de su amigo, quien justo había faltado a la reunión de hoy... Seria posible?
_De casualidad era pequeño y rubio?_ Pregunto nuevamente el peliazul con duda.
_Si! No me digas que también se te ah aparecido a ti!_ Grito Taiju asombrado con una enorme sonrisa en su rostro. Yuzuha comenzó a creer en los ángeles y en los milagros a partir de ese momento. Agradeciendo en silencio al tal Ángel Chifuyu.
Hakkai no indago mas, pero claro que hablaría con su amigo rubio en un futuro cercano.
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